Nara
Texto: Mónica Rodríguez
Editorial Edelvives
ISBN: 9788414072745
130 x 215 mm, 168 páginas,
(+ 14 años), 12,64 €,
2026.
Por José R. Cortés Criado.
“Solo quería una vida normal y corriente, una vida sencilla, en paz. Y, sin embargo, le habían arrebatado esa posibilidad. La rabia le hacía apretar los dientes, soportar el dolor y la fiebre. La niña y el romancero habían sido su salvación.” Mónica Rodríguez: Nara.
Mónica Rodríguez vuelve con una gran novela, ambientada en el verano de 1938, en la que nos recuerda que todas las guerras son malas, porque sacan la fiera que todo ser humano lleva dentro y los que no quieren seguir el juego de la violencia establecida sufren las consecuencias con mayor dureza.
La protagonista de esta historia, Nara, es una niña que viven en un soto protegida por la naturaleza, ya sean los árboles que la cobijan o el gato que le hace compañía. Su casa voló por los aires, a su hermano, Nil, de diecisiete años, lo reclutaron para la guerra y, ante la soledad, se acerca al frente, cerca del río Ebro, en su búsqueda.
No lo encuentra, pero sí descubre un libro al que le faltan unas páginas cerca de una trinchera y le fascinan esos renglones cortos que dicen cosas que no comprenden, pero le gustan como suenan. Ha encontrado otro amigo, ese que le habla desde el libro y le da compañía.
Sus ideas se alteran al descubrir a otro soldado con alpargata, plato colgado a la cintura y cara de niño. Es como su hermano y está herido en un brazo. Ella lo cuida. La medicina que le da se compone de agua, frutos del bosque y versos. El joven le aclara que ese libro llamado Romancero gitano le encanta y que hacía poco que su autor, Federico García Lorca, había sido asesinado.
Las vivencias infantiles, los sueños del poeta y la compañía de los elementos de la naturaleza recrean una atmósfera acogedora en medio de vuelos de aviones, explosiones, olor a pólvora y balas perdidas. En medio del dolor y la desolación la vida se abre paso y trae algo de bienestar a estos dos niños asustados y abatidos por el dolor de la guerra.
Mónica Rodríguez sabe crear una atmósfera única en la que el entorno es otro personaje más y nos cautiva con su voz narradora donde se suceden imágenes líricas de suma belleza y hondo significado dotando de sentido esa vida sin sentido que arrostran los personajes.
El homenaje a García Lorca es sentido y el guiño al olmo viejo de don Antonio Machado no pasa desapercibido para los lectores amantes de la poesía; así como sus referencias a nuestra historia entroncada con la “Quinta del Biberón”, jóvenes de 17-18 años que luchaban desde el bando republicano y a la “Quinta del Pelargón”, nombre tomado de una marca de leche en polvo, desde el bando sublevado y con edades similares. La escritora con estos mimbres nos muestra su perspectiva de la memoria histórica.
En un libro de gran calidad, que con suma belleza y un estilo muy depurado nos muestra la Guerra Civil desde diferentes voces para que el lector tenga perspectivas variadas frente a la dureza de la guerra, ya sea por medio de la solidaridad, los versos, los hospitales de sangre en el frente, la voluntad de los médicos extranjeros o las valientes bibliotecarias catalanas que se acercaban al frente con sus bibliobuses.
Con esta excelente novela, Mónica Rodríguez escribe una historia de gran hondura emocional y de mejor calidad literaria que ganó el XXV Premio Alandar de Edelvives. Cada nueva entrega de esta escritora nos anima a seguirla con mayor interés.
Después de la elctura
Se puede organizar un intercambio de ideas sobre la guerra y sus consecuencias; a la par, se puede investigar sobre el origen de nuestra Guerra Civil y cualquiera de las guerras que siguen asolando el mundo en estos días.
Si quieres conocer otras novelas escritas por Mónica Rodríguez pincha aquí.






