Chiki Klub, 1
Texto e ilustración:
Steve Breen
Editorial Hachette Héroes
ISBN: 979-13-88034-23-7
Tapa dura, (+ 6 años),
155 x 215 mm, 96 páginas,
11,95 €, 2026.
Por José R. Cortés Criado.
“¡Esta aventura es un pozo sin fondo!” Steve Breen: Chiki Klub, 1.
Steve Breen nos presenta en esta primera entrega a una familia algo especial. Los Woodson tienen siete hijos: los cuatro mayores, Bethany, Carl, Wendy y Ann, forman un grupo que disfruta de una libertad que no consiguen los pequeños; estos son: Oliver, Lucy y Bruce.
La originalidad de la familia no es que sean una bestialidad de hermanos, es que cada uno es un animal diferente: marmota, camaleón, pato, oso, tortuga…, aunque todos tiene unos comportamientos muy humanos.
Como buena familia que son, se quieren mucho y hasta hacen planes juntos, sobre todos los mayores, ya que los pequeños quedan en un segundo plano a la hora de divertirse. Lo ya sabido: los mayores no quieren saber nada de los pequeños y los pequeños quieren hacer cosas de mayores.
Por eso, los tres pequeños, cansados de ser considerados unos críos, montaron un club solo para ellos: el Chiki Klub, con dos reglas: no hacer nada aburrido y no hacer nada dos veces; aunque hay momentos en que la gran ilusión puesta en sus actividades no ofrece los resultados deseados.
Los tres viven aventuras únicas, sobre todo cuando descubren el pozo de los deseos y comienzan a pedirlos, unos son mejores que otros, pero gracias a sus habilidades consiguen tener un local maravilloso con toboganes, rocódromos, tirolina…y hasta los visita un extraterrestre.
Al final de cada uno de los capítulos se incluye una página monocolor que nos dan información sobre hermanos menores que fueron importantes, unos chistes no aptos para adultos, seis datos random de los tres hermanos y la distribución del Chiki Klub.
Los dibujos son muy creativos, su expresividad y movilidad los dotan de vida y nos hacen ver y leer o historia de forma placentera. Los fondos lisos, los distintos planos, el colorido, las onomatopeyas, los diferentes tipos y tamaños de letras y viñetas dotan de buen ritmo narrativo la historia humorística.
Los pequeños lectores disfrutarán de tan singulares personajes y se reirán de sus ocurrencias, ya sean las ganas de comer de Bruce, el ceceo de Oliver o la habilidad de Lucy para pedir deseos.
.jpg)





.webp)