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lunes, 4 de mayo de 2015

¿Quién se esconde debajo de la gallina? de Vincent Mathy



¿Quién se esconde debajo de la gallina?

Vincent Mathy


Colección: Mis primeros Libros de Cartón
15x15,2 cm, 
8 páginas de cartón grueso plastificado
Año 2015 (+10 meses)


Por José R. Cortés Criado.

De la misma colección que ¿Quién se esconde debajo del elefante?, la editorial Juventud presenta para los más pequeños lectores, más de diez meses, este libro, que se presenta en cartón duro troquelado y sirven para despertar las ganas de leer en los bebés.

Es una buena manera de acercar la lectura a los bebés, pues entrarán en el plano de la lectura de mano de la imagen y de las palabras de los adultos que irán presentándole página tras página el contenido visual del libro.

Los dibujos son sencillos y coloristas, de una serie de animales simpáticos y fácilmente reconocibles. Son la gallina, la oveja, el cerdito, la vaca, el conejo y el pato.

No hay narración, salvo la que quiera idear el adulto, simplemente una pregunta, ¿qué hay debajo? para que el neolector responda, y como cada página deja un resquicio para se vea una parte característica del siguiente animal, el lector puede intuir de quién se trata.

Esta técnica anima a los pequeños a continuar con la lectura, incluso reiniciarla una vez finalizada, de hecho finaliza con el siguiente texto: “1,2,3… ¡Empezamos otra vez!”

Seguro que es un buen reclamo para los bebés y les hará pasar un rato divertido en compañía de un adulto.


sábado, 8 de noviembre de 2014

Emilio se monta una fiesta de Vincent Cuvellier



Emilio se monta una fiesta

Texto: Vincent Cuvellier

Ilustración: Ronan Badel


Colección Emilio
Cartoné, 32 págs.
170x220 mm
ISBN 978-84-263-8935-0



Por José R. Cortés Criado.

Emilio quiere una fiesta y, si Emilio la quiere no hay quien lo pare, o puede que sí. Emilio es un niño muy persistente, atrevido e ingenioso, pero como todo niño, piensa en sus objetivos inmediatos sin tener en cuenta los prolegómenos o las consecuencias de los mismos.

En esta ocasión nuestro simpático personaje se levanta con ganas de fiesta y, ni corto ni perezoso lo anuncia agitando la camiseta de su pijama sobre su cabeza.

Como en sus otras historias, aparece la voz de un adulto que le va a facilitar su consecución, para ello le recuerda que es una buena idea, aunque su cumpleaños queda lejos, y que habrá que comprar chucherías, invitar...; a él eso le preocupa, repartir, aguantar que sus amigos manipulen sus juguetes..., pero le entusiasma que le traigan un regalo grande.

Al final acude su amiga Julia con un regalo y Emilio se siente...

Emilio es un personaje que refleja la actitud de muchos pequeños, tiene gracia en sus planteamientos y poco a poco va cediendo en su cabezonería ante la realidad que otro personaje le va señalando, se sospecha que es la madre.

Los dibujos son muy buenos, la expresividad y el movimiento del protagonista lo dotan de mucha vida. Son dibujos sencillos de trazo claro sobre fondo negro. Reflejan muy bien el escenario de la trama y permiten una lectura paralela sin necesidad de texto.

Es el cuarto volumen de esta colección donde el texto de Vincent Cuvellir y las ilustraciones de Ronan Badel recrean la enésima ocurrencia de un niño y reflejan muy bien su forma infantil de actuar.

En este mismo blog se puede leer la reseña de Emilio quiere llevar una escayola.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Emilio quiere llevar una escayola de Vincent Cuvellier



Emilio quiere llevar una escayola

Texto: Vincent Cuvellier

Ilustración: Ronan Badel

Editorial Edelvives

32 págs., 170x220 mm

Cartoné

ISBN 978-84-263


Por José R. Cortés Criado.

Emilio es todo un personaje, nada más ver su imagen en la portada del libro reconocemos su valía. El ilustrador Ronan Badel ha ideado un pequeño Emilio genial; con unos trazos sencillos y precisos crea un personaje lleno de vida.

La historia es bien sencilla, un niño caprichoso que no se le ocurre mejor cosa que pedir una escayola para su brazo. El narrador es conciso y los diálogos que Emilio mantiene con un adulto, puede ser su madre, son ingeniosos.

Casi todas las páginas llevan un pequeño texto en la parte superior y un dibujo que ocupa la mayor parte de la hoja, Emilio insiste en su deseo de llevar la escayola y da sus razones; al saber que ha de romperse un brazo y sufrir mucho dolor va rebajando su petición, que al final llega a ser la de una tirita, pero como todo ello conlleva dolor o sangre, obedece a su madre y vuelve al sillón para ver los dibujos animados en la televisión y, como no hace caso en cuanto a la forma de sentarse, sufre un pequeño percance que no es propio de piratas pero si puede ser el comienzo de una aventura.

La unión del texto con los dibujos fragua un cuento muy bueno. Los movimientos corporales, los gestos y las expresiones de su rostro cargan de significado el texto.


Los lectores a partir de tres años se sentirán identificados con el personaje y disfrutarán con sus ideas.