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martes, 14 de marzo de 2017

¡Cómo mola tu escoba! de Julia Donaldson

¡Cómo mola tu escoba!

Texto: Julia Donaldson

Ilustraciones: Axel Scheffler

Traducción: Paz Barroso e 

Ignacio Sanz


280 x 250 mm, 32 páginas

(+ 3 anos) 2016.

Por José R. Cortés Criado.

Ingenioso álbum ilustrado rimado. El texto de Julia Donaldson se distribuye en cuartetas asonantadas cargadas de gracejo y como buen cuento tiene su planteamiento nudo y desenlace.

Así comienza dando a conocer a la bruja que viaja con su gata en su escoba y en cada página algo se le cae a la señora desde las alturas, lo primero es su gorro negro, así que han de descender para recogerlo y lo encuentra un perro que como premio pide viajar con ellas en la escoba.

De este modo se encadenan hechos; tras el golpe de viento que hace caer el gorro, otro huracanado le arrebató el lazo que encontró un loro; otra vez cayó la varita mágica…, todos los que la ayudan terminan viajando en la escoba que ya parece un tranvía hasta que caen en una ciénaga.

Allí aparece un dragón que deseaba merendar bruja con pescado y cuando va a ser devorada, un ser muy extraño que maullaba, gruñía, croaba y chillaba hace acto de presencia y…

Bonita historia llena de magia, ternura y amistad, donde la ayuda que se prestan hacen la vida más amable a todos y viajan en “¡una escoba prodigiosa / con asientos tapizados / para bruja, perro y gata / un nido alto para el loro / y ducha para la rana!”

Al texto se unen unas imágenes llenas de color y vida con unos personajes muy simpáticos y expresivos de Axel ShefflerDesde la típica bruja con gran nariz y verruga en la misma, sombrero negro en forma de cono, varita mágica, escoba voladora, caldero para pócimas y unos amigos que tanto suben como bajan por el aire con ella llenos de asombro y alegría.

La última poción fue elaborada con la aportación de cada uno de sus amigos y el resultado fue mágico de verdad, como lo demuestran las ilustraciones del proceso y el resultado final en la última doble página.  

lunes, 4 de enero de 2016

"Luces de tormenta" de Ignacio Sanz

Luces de tormenta

Ignacio Sanz

Editorial Edelvives

Colección Alandar

130 x 215 mm, 136 páginas

2015 (+14 años)




Por José R. Cortés Criado.


Sabina es una joven que vive en Centirrayo, un pueblo de interior donde más rayos caen durante el año. Es un fenómeno extraño pero todos sus habitantes viven pendientes de las tormentas, pues son muy traicioneras y cuando deciden soltar su aparato eléctrico son temibles.

No hay familia que no tenga algo que contar con respecto al tema, desde los que nada más tener uso de razón saben que cuando se acerca una tormenta hay que desprenderse de todo objeto metálico que lleve encima, hasta los que fueron concebidos bajo una tormenta con rayos en uno de los refugios diseminados por el campo o el que fue alcanzado un rayo en tres ocasiones distintas, como le ocurrió al zapatero Zoilo.

En fin, que Sabina anda dándole vueltas a su vida, sus relaciones familiares y a las personales; y como no sabe qué hacer, su profesora le aconseja que escriba, ella teme no saber hacerlo, pero la profe la anima a ello, lo importante no es escribir bien, es ser capaz de ordenar los pensamientos para que no tenga que pasar por el psicólogo, le aconseja la Castillejo.

A lo largo de las páginas la joven nos contará de las tormentas, de la separación de sus padres, de sus abuelos, de los distintos tipos de granizo existentes, de tornados en Oklahoma, de brisas y vientos, de Madrid y de una serie de personas curiosas de Centirrayo.

También intercalará historias contadas por su abuela que archiva en su memoria recuerdos de hechos, de sucesos y de personas que recrean un mundo mágico que se mezcla con la vida cotidiana del pueblo, y dará a conocer nombres de árboles y de tareas agrícolas que más de uno desconozca.

La novela se lee fácilmente, está escrita en primera persona por la protagonista y recuerda la estructura de un diario, aunque no estén fechados los textos, pero sí son las impresiones personales de la chica que busca su espacio en este mundo e intenta comprender las reacciones de los demás, especialmente de las personas mayores y el despertar del amor.

Al final del verano finaliza el texto y escribe: “Ahora me siento más reconfortada. Tengo la sensación de que me he centrado, de que me conozco un poco mejor y conozco mejor a la gente que me rodea.”
Es una buena novela de aprendizaje, Sabina termina siendo más madura de lo que era y se siente contenta por haber escrito el libro, señal que envía a los lectores, todos podemos escribir, y, además, nos hará sentirnos más felices.


  

miércoles, 21 de agosto de 2013

"El hombre que abrazaba a los árboles" de Ignacio Sanz



El hombre que abrazaba a los árboles 

Ignacio Sanz. 

XXIV Premio Ala Delta.

Edelvives, 2013. 

136 pp., 12'50 euros.








Por José R. Cortés Criado.


Ignacio Sanz ha ganado el Premio Ala Delta 2013 con este magnífico cuento, propio de un escritor curtido en el arte de la narración oral. Desde el principio tuve la sensación de estar oyendo la historia contada por alguien en voz alta.

Felicidad, la jovencita protagonista, es una niña que vive en su pueblo, Pinares, y tiene un amigo muy especial, Marcial, un señor mayor, que ama la naturaleza y sabe mucho de ella, sobre todo, cosas que no están escritas en los libros.

La amistad que une a personajes tan dispares y las vivencias cotidianas, no por corrientes carentes de interés, hacen que fluya entre ellos una gran amistad, la que trasciende hasta unirlos como si fuesen nieta y abuelo.

Marcial compartirá con Felicidad su almuerzo, casi siempre tortilla de patatas, y sus conocimientos, así le explicará cómo las ardillas pueden volar aunque no tengan alas, cómo se puede comunicar con las urracas, y le hablará de los baños que se dan en la nieve los picapinos, de osos feroces y de árboles centenarios a los que Marcial abraza antes de talarlos, además de su pasado en Canadá.

Al final, no solo se estropea la vieja furgoneta, “la cirila” de Marcial, también su memoria lo hace y los bellos recuerdos que la niña, llamada berganta por Marcial, nos ha trasmitido comienzan a borrarse de la cabeza del hombre, única parte triste del relato.

La historia está contada con palabras sencillas que fluyen con naturalidad de boca de los personajes, los diálogos son lo mejor del texto. Son muy acertadas las hermosas ilustraciones que ha realizado Ester García. Son un buen complemento al texto.

Ignacio Sanz, segoviano, es escritor, ceramista, narrador oral, ganó con anterioridad otro Premio Alada Delta en el año 2010 con  Una vaca, dos niños y trescientos ruiseñores.