martes, 10 de febrero de 2026
"¡Papá, papá!" de Ricardo Alcántara
martes, 11 de noviembre de 2025
"La mona Maimona" de Irene Verdú
sábado, 29 de enero de 2022
"A paso de tortuga" de Boniface Ofogo
A paso de tortuga
Texto: Boniface Ofogo
Ilustración: Rebeca Luciani
Editorial Kalandraka
ISBN: 978-84-1343-109-3
265
x 210 mm, 15 €,
40
páginas, Pasta dura,
(+
5 años) 2021.
Por José R. Cortés Criado.
Como estos estaban molestos, acudieron al Consejo de Ancianos, que lo formaban hombres y animales. Los hombres impusieron sus criterios y los animales decidieron marcharse a la selva. No querían saber nada de los hombres.
Al principio todo fue bien, hasta que les llegaron las ganas de comer. El hombre les ofrecía comida y ahora no sabían cómo conseguirla, por ello decidieron acudir a un ser, la boa, que nunca vivió con los hombres, siempre lo hizo en la selva.
Los animales decidieron buscar su consejo y fueron muchos a pedírselo, pero al volver tenían un tropiezo y se les olvidaba la solución a sus necesidades alimenticias. Al final, fue la anciana y lenta tortuga y, aunque llevó su tarea de forma muy lenta, fue la única que trajo la solución al hambre.
Moraleja no los más ágiles, rápidos y valientes son los mejores a la hora de solventar problemas importantes, y gracias a ese animal sabio y paciente se salvaron de morir de hambre los animales.
Las ilustraciones de Rebeca Luciani nos muestran una selva colorista con unos majestuosos animales. Sus pinceladas de color dotan de vida cada página siendo más intensos en los buenos tiempos y algo oscuros en los malos.
Cada página es un regalo para la vista y nos lleva a distintos confines selváticos y nos muestra sorprendentes animales en un entorno lleno de vegetación y color.
martes, 9 de marzo de 2021
"¡Deprisa, deprisa!" de Clotilde Perrin
¡Deprisa, deprisa!
Texto e ilustración:
Clotilde Perrin
Editorial Juventud
ISBN: 978842614681-6
325 x 127 mm, 32 páginas
16,90 €, (+ 5 años) 2020.
Por José R. Cortés Criado.
Original
cuento por su trama y su presentación. La historia comienza con una velocidad
de vértigo, nuestro protagonista salta de la cama y comienza una frenética
actividad, como todos los niños: se despierta, se viste, se asea, corre al
autobús, avanza hasta llegar al campo, sigue hasta la playa, embarca en...
La historia
va como un cohete, los lectores podemos sentirnos algo agobiados viendo a ese
grupo de niños que no para de correr a lo largo de medio cuento; menos mal que
el protagonista llega tarde al avión y comienza una sosegada segunda parte.
El chico,
una vez que ve desaparecer el reactor en el cielo, comienza a descubrir las
cosas sencillas y a disfrutar de ellas, ya sea el revoloteo de una mariquita,
el suave balanceo de la barca, el vuelo de la libélula, el caracol, el hoyo, la
gota de lluvia...
Este álbum
ilustrado tiene dos partes, la primera velocísima; la segunda, ralentizada. Los
lectores volvemos al sosiego y disfrutamos con las cosas sencillas del campo y
el desayuno tan tranquilo de chico, que con palabras exactas describe lo que vemos.
La autora nos deja claro que la vida se disfruta más con tranquilidad, de hecho, las dos últimas páginas, que no tienen dibujo, nos muestran unas palabras ondulantes que nos ofrecen una puerta a la imaginación sosegada.
Las ilustraciones son estupendas. Nos muestran cada escena en una doble página en la que se suceden los hechos narrados de forma continua como si fuese una secuencia de fotogramas, efecto que se consigue al no separar las escenas en viñetas y dado el tamaño del álbum, unas tres veces más largo que ancho.





