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miércoles, 26 de febrero de 2020

"Chico y Abril" de Miguel Ángel Monleón Viana


Chico y Abril
Texto: 
Miguel Ángel Monleón Viana
Editorial EdebéColección Tucán
ISBN: 978-84-683-4536-9
130 x 195 mm, 164 páginas
9,60 €, (+ 10 años) 
2109


Por Jose R. Cortés Criado.



No todos los deseos se cumplen, no todos los proyectos se realizan...Y esto no nos hace menos personas.” Miguel Ángel Monleón Viana: Chico y Abril


Chico y Abril son dos jovencitos de doce años que les une el hecho de que la abuela del del primero y el abuelo del segundo vivan en viviendas colindantes, a parte de una especial atracción.



Los ancianos viven solos, son muy distintos; él, desordenado, despistados y con el síndrome de Diógenes y vive rodeado de todo tipo de cachivaches, periódicos, muebles, revistas viejos; ella, muy zen, amiga del orden, de la sencillez, vive con escasas pertenencias y se entretiene haciendo surcos en su jardín japonés.



Viven plácidamente, en un espacio verde muy amplio, cerca de la biblioteca pública, en un barrio popular de casitas bajas donde viven otros muchos ancianos, hasta que los especuladores, ya sean constructores o políticos, ponente sus ojos sobre los terrenos y sueñan con un gran centro comercial y unas nuevas carreteras.



Así que la vida plácida, los espacios verdes y los árboles centenarios corren peligro, además de los ancianos, sobre todo los dos abuelos protagonistas, que reciben unas cartas del ayuntamiento anunciándoles el desahucio y demás trabas para echarlos de la vivienda y enviarlos a una residencia de ancianos.



Menos mal que los nietos sienten un gran amor por sus abuelos, no quieren que se marchen lejos de allí y buscan una solución al tema. Abril toma la voz cantante y comienzan a despejar la casa del abuelo, deben rápidamente limpiarla, desocuparla de basuras y hacerla habitable.



Gracias a los dos niños, a sus compañeros de colegio y a otros vecinos logran evitar que los especuladores se salgan con la suya, pero sobre todo que los viejos vecinos no pierdan sus viviendas, la biblioteca pública no desaparezca de allí y sobre todo, que los ancianos dejen de estar solos.



A pesar de ser dos personas muy diferentes, lograron encontrar puntos en común que facilitaron que ambos iniciasen una nueva fase de amistad; lo mismo le ocurre a los dos jóvenes, descubrieron que los unía algo más que la vecindad de los abuelos. Así que los lectores descubren dos historias de amor, la de los pequeños y la de los ancianos.



La novela está escrita de forma ágil, en capítulos breves, que acaban de forma sorprendente para que sigas leyendo el siguiente, y así, sin darte cuenta, llegas al final del libro rápidamente.



Los diálogos son frescos, agilizando bastante la trama, los textos narrativos breves, los personajes buenos y malos muy marcados, sobre todo los villanos, estereotipos muy comunes en cuentos y películas.



El libro defiende un tipo de ciudad que piense en sus habitantes y facilite la convivencia entre ellos, lejos de las urbes modernas donde los grandes superficies, las autopistas y los bloques colmenas deshumanizan las disuades.



Además se involucra en la soledad de las personas mayores cuando se sienten joviales y desean vivir en sus hogares donde residieron la mayor parte de su vida. Desdeña desde el principio que la alternativa sea una residencia para ellos.



Buen libro, entretenido, simpático que gustara a los jovencitos y a los mayorcitos, pues tanto se ven reflejados en él los niños y los viejos.



viernes, 7 de febrero de 2020

"¡Ey, superabuelo!" de Paúl McCartney


¡Ey, superabuelo!
Texto: Paúl McCartney
Ilustración: Kathryn Durst

Editorial Bruño
ISBN: 978-84-696-2745-7
250 x 295 mm, 32 p´ginas
15 €, (+ 3 años) 2019.

Por José R. Cortés Criado.


Cuando mis nietos vienen a pasar el finde conmigo, ¡vivimos aventuras que no tienen nada de normales”. Paúl McCartney: ¡Ey, superabuelo!


Este álbum ilustrado nos muestra a un abuelo, con aires de antiguo moderno, con pelo canoso, coleta, sombrerito, pajarita, chaleco y mochila, que pasa unos findes divertidísimos con sus cuatro nietos.


Dos chavales y dos chavalas encantadores, simpáticos, amigables, felices, alegres, que se lo pasan genial en casa de su abuelo. Este es ingenioso y con poco es capaz de crear un mundo mágico tras otro.


Ese fin de semana los chicos estaban alicaídos, el cielo estaba cubierto de nubes grises y se hallaban recluidos en un precioso y acogedor salón con chimenea incluida. El aburrimiento era máximo hasta que el abuelo apareció con una colección de postales y comenzó la diversión.


Bastaba con colocar su brújula sobre la postal para trasladarse los cuatro a ese lugar mostrado. Primero a ese paisaje molón, una isla tropical con escuela de peces voladores incluidos, hasta que acudieron miles de cangrejos a la playa y huyeron gracias a la brújula y otra postal; así visitaron un lugar del lejano oeste norteamericano, un paisaje idílico de montaña con vacas incluidas, después regresaron al hogar del abuelo y pasaron una buena noche.


Son esas cosas del abuelo las que gustan mucho a sus nietos, por eso se lo pasan genial con esa sencilla estrategia del anciano que tan buenos resultados da. Siempre viajaban a un lugar excitante y salían ilesos cuando arreciaban los peligros, ya sea una avalancha de nieve o una estampida de bisontes.


El cuento es una historia sencilla, simple, con un halo de paz y tranquilidad que muestra unos niños y un abuelo encantadores, que conviven en una paz y armonía envidiable.


En fin, una historia de superabuelo, superbrújula y supernietos, todos maravillosos y felices en ese mundo mágico que ha salido de las manos del ex Beatles, Paul McCartney.


Esta historia cargada de fantasía se complementa con una buenas ilustraciones muy coloristas y expresivas de Kathryn Durst, que nos muestra unos personajes muy felices.

Si quieres conocer otro libro ilustrado por Kathryn Durst pincha aquí.


domingo, 19 de enero de 2020

"Mi amigo alemán" de Eva Santana López


Mi amigo alemán

Texto: Eva Santana López

Ilustración: Alfonso Casas

Editorial Edebé

Serie Tucán Rojo

ISBN 978-84-683-4058-6

130 x 195 mm, 244 páginas

9,90 €, (12 años) 2019.


Por José R. Cortés Criado.


Ahí está mi yaya, plantada en medio de las otras madres con los brazos en jarras que ahora coloca sobre las rodillas flexionadas, y las dos piernas abiertas y ancladas firmemente en el suelo, como si fuera una escalera” Eva Santana López: Mi amigo alemán.

Un libro entrañable que resalta el papel de las familias actuales, en el que las abuelas ocupan un lugar importante en las relaciones familiares, mientras los padres viven estresados por culpa de sus trabajos fuera del hogar, sus tareas familiares y aumentados por los continuos viajes del cabeza de familia y sus aficiones deportivas en su tiempo libre.

El protagonista del relato es un niño algo especial; primero porque es pelirrojo, segundo porque es tartamudo, tercero porque es muy reservado y cuarto,porque es objeto de burlas por parte de algunos compañeros. Tiene sus buenos amigos en su clase de quinto nivel y sus enemigos en sexto. Sobre todo Midas, que entre indulto y colleja lo tiene frito.

Su abuela es su tabla de salvación, no porque le cuente sus problemas, ya que no se atreve a ello, sino porque es el pilar de la familia por su presencia y su influencia, a pesar de estar siempre de regañina con su hija.

La sola presencia de la abuela en la puerta del colegio es una alegría para Samuel, -que recibió el mote de Campbell de parte de sus padres en honor a la famosa sopa de tomates americana-, porque siempre tiene algo que contarle, ya sea de su madre, de su abuelo al que no conoció o de su vida.

Además existen otras complicidades entre la abuela y el nieto, que si la comida basura que algunos viernes por la tarde le lleva la abuela sin que la madre lo sepa, que si la propina cuando va con su amigo Moha un fin de semana a la sierra, que si la compra de “estampicas” de fútbol, que si merienda con las amigas de la abuela...

Pero lo que más preocupa a Campbell es ese amigo alemán de la abuela llamado Herz. Él, que desea ser detective, no logra desenmascarar a ese amigo a pesar de unir conclusiones que deduce de mensajes de la abuela y conversaciones con sus amigas...que no es otro que su anciano corazón.

La suma de las relaciones familiares, los problemas con algunos compañeros abusones, la relación con la logopeda que lo atiende dos veces por semana y sus amigos se viven a lo largo de las páginas a veces con alegría, preocupación o diversión. Lo mejor de todo fue que celebró por todo lo alto su cumpleaños, cuando él pensaba que eso sería imposible.

Libros como este nos recuerdan lo importante que son la familia y los amigos en la vida de cualquier persona, sobre todo si tenemos problemas y no encontramos la forma de solucionarlos.

La escritura es ágil, la trama está contada en primera persona por el niño protagonista y salpicada por las conversaciones que mantiene con la abuela y sus amigos.

Un libro que te atrapa, te hace reflexionar sobre la familia, las abuelas, los amigos y te acerca a la realidad de un chico diferente cuando es acosado por otros compañeros del colegio y no sabe cómo solucionar el problema.



viernes, 12 de julio de 2019

"Arrugas" de Paco Roca


Arrugas
Texto e ilustración:
Paco Roca
Editorial Astiberri

Colección Sillón Orejero
Cartoné, 104 págs., 15 euros. 
ISBN: 978-84-96815-39
Novela gráfica, Cómic
14ª edición.


Por José R. Cortés Criado.


Sin duda Arrugas es una gran obra, perfectamente estructurada y mejor resuelta. El contenido de esta novela gráfica es duro, trata de la vejez, de la demencia senil, del Alzheimer, de la degeneración que padece el ser humano en la senectud.

La historia de Arrugas, publicada por Astiberi, comienza con los problemas que acarrea un señor mayor a su hijo y a su nuera porque padece Alzheimer. Su hijo decide internarlo en una residencia para ancianos. Desde ese momento el mundo de Emilio, antiguo director de una sucursal bancaria, se reduce a la residencia, a su compañero de habitación y al resto de los clientes que pasan su última etapa vital en el geriátrico.

La novela se inicia con un señor que desconoce la identidad de su hijo y finaliza con la ausencia total de recuerdos. A lo largo de las viñetas vamos a ver y a sentir lo que padece este personaje. No acierta a comprender ciertos comportamientos, tampoco puede analizarlos y menos a ordenarlos en su mente.

En los momentos de lucidez quiere llevar una vida normal, pero la enfermedad avanza cada vez más y el deterioro cognitivo cada es mayor, por lo que no puede cambiar el porvenir, es arrastrado por las circunstancias, no puede luchar contra su vejez.

La maestría de Paco Roca hace que los sentimientos nos lleguen de forma directa a través de los dibujos y nos sintamos parte de la historia, sin caer en el sentimentalismo o la sensiblería que suele acompañar a algunos relatos de estas características.

Vamos a encontrar unas situaciones trágicas, otras agradables, unas nos recordarán a conocidos nuestros, otras nos mostrarán personas no gratas, pero siempre siguiendo una línea argumental rigurosa, seria con el contenido y la forma de hacerlo llegar al público.

Las viñetas alternan los planos narrativos con los expresivos que hacen que el relato avance, los planos descriptivos son más escasos y aparecen en el momento oportuno que se debe describir la sala de estar, la biblioteca o el jardín.

Hay muchas viñetas que son primeros planos o planos medios donde destacan los rasgos físicos de los personajes, todos ellos muy cuidados, marcando la expresividad de los mismos y sus estados de ánimo en cada momento.
Sabe el autor intercalar en el relato los recuerdos del pasado de algunos personajes, que nos muestran su estado de salud actual junto a las vivencias agradables de una vida mejor que ya fue, todos tienen un pasado al que agarrarse en los momentos que la vida cotidiana no les agrada o no saben qué les sucede en esta nueva etapa vital.

Los personajes retratados pueden ser cualquiera de los que habitan en residencias de ancianos, así conoceremos a la señora que desea constantemente llamar por teléfono a su familia, la que teme ser abducida por extraterrestres, la que oculta toda clase de cosas que le llaman la atención como los azucarillos, mantequilla o mermelada para regalárselo a su nieto, o quien está mejor mentalmente y se aprovecha de las carencias de sus compañeros de albergue.

También hay un guiño a la travesura y a la trasgresión cuando un grupo de ancianos decide evadirse de la residencia y viajar en coche descapotable hacia una nueva vida lejos de las medicinas y de los cuidados de los celadores, como si aún tuviesen energías necesarias para vivir con total autonomía y sin medicamentos.

Al final de la historia el protagonista comenzará a desdibujar la cara de su compañero de habitación, otros se subirán al tren de los recuerdos pasados, pero él terminará olvidándolo todo, como lo demuestran las páginas en blanco y se cierra el relato con las imágenes de un señor mayor que anda algo despistado, indicándonos Paco Roca que el ciclo vital continúa y la senectud llega sin poderlo remediar.

En fin, una novela gráfica de gran calidad, en la que prima la idea principal desde el principio, la vida es dura al final de su etapa para todos pero para algunas personas lo es más cuando sus facultades mentales se ven mermadas día a día con una velocidad de deterioro superior al desgate físico.

Es una obra dirigida al público adulto que pueden y deben leer los jóvenes, pues a pesar de que piensen que llegar a ser ancianos es una cosa muy lejana, seguro que más de uno verá retratado a alguno de sus abuelos en la novela.



domingo, 21 de abril de 2019

"Mi abuelita ya no está" de Pog y Lili La Baleine


Mi abuelita ya no está

Texto: Pog

Ilustración: Lili La Baleine


Colección Siruela Ilustrada

ISBN 978-84-17860-02-8

245 x 282 mm, 32 páginas

14,90 €, (0-99 años) 

Cartoné, 2019.


Por José R. Cortés Criado.

He sentido como una corriente de aire. Y luego, vacío…” Pog: Mi abuelita ya no está.

Entrañable álbum ilustrado que nos sirve para reflexionar sobre la pérdida de un ser querido, como es el caso de la abuela maravillosa de la protagonistas.

La niña la echa de menos porque sabe que se fue para siempre, le dijeron sus papás que su último viaje fue a las nubes y allí se quedará, pero ella sabe que se ha muerto y solo permanecerá en su recuerdo.

La protagonista expresa con sosegadas palabras su estado de ánimo y como ni siquiera su gato la consolaba, reunió todos los regalos que la abuela le había traído de sus muchísimos viajes por el mundo.

Así que reunió una bola de nieve, una máscara carnavalesca, una muñeca rusa, una guitarra, un tantán, un poncho, un… y sobre todo leía y releía la nota que le entregó la abuela con la matrioska: “Que este bonito suvenir te haga siempre sonreír. Tu abuelita”.
Esta suma de recuerdos y su imaginación la hicieron recordar la voz de la abuela, su agradable olor e incluso vio su cara entre las nubes del cielo.

Si hermoso es el texto, mayor lo son las ilustraciones sobre fondo blanco que componen este álbum, donde a los tonos claros de los fondos se superponen otros de vivos colores y vida.

La vestimenta de la abuela y la melena pelirroja de la niña inunda de color cada página en la que aparecen. También son muy llamativas las metáforas de los recuerdos; estos aparecen a modo de flor, hoja o pétalos coloristas y acompañan a la niña a lo largo de todas las páginas.

Bonito álbum por su forma y su fondo. La ilustradora ha sabido reflejar con los colores y las expresiones faciales las situaciones de alegría y pena y hacer de este álbum de contenido serio y triste un bonito canto al recuerdo de los seres queridos.

Me ha gustado mucho su ternura y su tranquilidad.


sábado, 26 de enero de 2019

"Cazar un bosque, pescar un mar" de Amaia Cía Abascal


Cazar un bosque, pescar un mar
Texto: Amaia Cía Abascal
Ilustración: Alejandro Villén
Editorial Anaya
ISBN 978-84-698-4708-4
130 x 200 mm, 112 páginas
11 € (+ 8 años) 2018.





Por José R. Cortés Criado.


Tomás es un chico de ciudad que cuando llegan las vacaciones debe marcharse a casa de sus abuelos, que viven en un pueblo muy pequeño, donde hay pocos niños, pocos habitantes y mala conexión wifi.

Cuando acabaron las clases recibió como trabajo de su maestra escribirse con un niño de Kazajistán, que le cuenta cosas muy extrañas en sus cartas. Tomás no sabe quién es ese M que le escribe, ni entiende lo que le cuenta, para él las cosas son más sencillas, aunque poco a poco va a ir descubriendo que no es así de fácil como él piensa.

Los abuelos son dos personas muy tranquilas, que conocen el campo perfectamente, son unos grandes ecologistas sin saberlo ni alardear de ello. Tomás va aprendiendo cómo ha de cultivarse el huerto, qué productos son la más adecuados..., sus abuelos viven en armonía con la naturaleza.

Además de aprender de sus abuelos sobre abejas y miel, arañas e insecticida, los cultivos y los animales, aprende de un par de hermanas de su edad que le aclaran algunas cosas y le hacen el tiempo más llevadero.

Pero hasta el pueblo le llegan las cartas de M y sigue fin saber qué es eso de un mar que habían robado y que su abuelo es un héroe nacional porque pescó un mar.

Tomás que le responde diciéndose que se alegra de saber que en su pueblo hay mar y lenguados y demás, que su abuelo sea un héroe, pero que el suyo es un superhéroe que con su capa y su máscara salva la vida a todo bicho viviente.

Tomás no se equivoca, sus abuelos salvan a los bichos vivientes, no quieren insecticidas químicos para no perjudicar a las abejas, a los pájaros ni a los alimentos que van a ingerir del huerto. Prefieren insecticidas y abonos naturales.

Sigue sin saber que el mar se escapaba un metro cada año por culpa de los melones y del algodón. Que antes la playa estaba allí, que luego a cien kilómetros y que ahora a diez minutos en autobús.

Tomás cree que es un rollo sin sentido y es su abuelo el que le aclara que lo que dice M es muy cierto y tiene que ver con la desaparición del mar de Aral porque en su país se optó por cultivos que necesitan mucha agua y esto hizo que se secase el mar interior de Kazajistán y que gracias a una presa que se construyó y al cambio de cultivo el mar se están recuperando.

Aclaradas las dudas, comprendiendo que un niño que habla cuatro idiomas es normal que no tenga un castellano fluido, decidió invitarlo a pasar unos días en el campo con sus abuelos, su perro con tres patas y sus dos estupendas amigas.

Al relato que hace hincapié en la historia, la geografía, la agricultura sostenible, el respeto al medio ambiente y la vida en familia se añaden los juegos de palabras, el dignificado de alguna que otra que los chicos desconocen y las partidas de palabras cruzadas a las que son aficionados los abuelos.
Me ha resultado muy amena esta historia llena de vida, inocencia y aprendizaje de un pequeño que cree saber todo de todo hasta que comprende que ha de aprender mucho todavía para saber algo de este mundo.
La autora recrea bien el mundo infantil y la vida campestre y obliga al lector a intentar descifrar el significado oculto del título, que los lectores irán comprendiendo conforme avancen en la lectura.
Un dato curioso es el subtítulo que tiene cada uno de los capítulos de la obra haciendo refeencia a un acontecimiento natural. Por ejemplo, el capítulo vuno se titula “Un día de final de curso” y paréntesis añade: (“ Cuando las semillas de los álamos flotan como nieve de algodón”).
Este libro escrito con la agilidad suficiente como para tenerte atrapado en su lectura ha conseguido el IX Premio de Literatura Infantil y Juvenil Ciudad de Málaga 2018.
El volumen está ilustrado or Alejandro Villén con dibujos a todo color que complementan el texto y le añaden unas notas coloristas y simpáticas.


martes, 5 de junio de 2018

La abuela Z de Daniel Gray-Barnett


La abuela Z

Texto e ilustración: 

Daniel Gray-Barnett

Traducción: Ana Doblado


Colección Siruela Ilustrada

ISBN 978-84-17454-01-2

240 x 270 mm, 32 páginas

15,95 €, (0-99 años) 2018.




Por José R. Cortés Criado.

Es un día normal en un pueblo normal y es el cumpleaños de Albert. El chico espera algo novedoso ese día tan especial para él, pero las expectativas no se cumplen.

No hay tarta, no hay piñata, los padres no quieren jaleo en casa, nada de juegos, de bocadillos especiales, nada de novedades, un día como otro cualquiera y unos calcetines de regalo especial.

Albert frente a su tostada sueña con una fiesta de cumpleaños, una tarta de chocolate y cereza con tejas de chocolate y…

Alguien llamó a la puerta y todos se sobresaltaron; Albert fue a abrir y apareció una extraña mujer vestida con un enorme abrigo celeste que el niño había visto en fotos familiares, era la abuela Z.

Esta abuela tenía un poder especial, leía el pensamiento a Albert y se lo llevó a merendar tarta de chocolate y a hacer esas cosas especiales que se hacen un día de cumpleaños a pesar de la oposición de sus padres.

Montaron en moto, fueron al bosque, a la montaña, a la tienda de productos maravillosos, al bosque de la Medianoche, a merendar con los reyes, al parque de atracciones…

Al fin regresó a casa y le dijo a sus padres que no había pasado nada, que había sido un día normal y corriente, pero maravilloso.

La abuela ya sabe dónde acudir cuando el día sea triste y Albert nunca más viviría un día normal y corriente porque ya no se consideraba nunca más normal y corriente.

Bendita imaginación la que hace que los días sean mágicos, como le sucedió a Albert.
Excelente álbum ilustrado con una pequeña gama de colores desde el negro al azul pasando por el naranja, el blanco y el gris.


Las imágenes casi grises del aburrimiento contrastan con la fuerza del celeste y el naranja y los movimientos acrobáticos de la abuela y el nieto en la segunda parte.

Me llama la atención la doble página llena de mariposas anaranjadas que vuelan en el estómago del niño camino de la diversión.

Seguro que este libro gustará a cualquiera que abra sus páginas y sienta deseos de vivir la vida y de soltar su imaginación.






domingo, 8 de abril de 2018

Me llamaba Simbad de Francisco Castro

Me llamaba Simbad

Texto: Francisco Castro

Ilustraciones: Bartomeu Seguí

Traducción: Rosa Serrano Llàcer


ISBN 9788491420859

130 x 205 mm, 144 páginas
(+ 10 años) 2018.


Por José R. Cortés Criado

Con este libro su autor entró en la Lista de Honor de IBBY, y con motivo suficiente para ello, pues se trata de una novelita muy agradable, tierna, dulce y conmovedora.

Paulo es un niño de diez años que vive con sus padres y su abuelo paterno. El niño es muy feliz con su abuelo, y su abuelo lo es también con él; pero algo no marcha bien en casa y es por culpa de la enfermedad del anciano.

El padre está muy atareado con su trabajo, vive pegado al móvil y cada vez echa más tiempo en el trabajo, ansiando esa subida de categoría y de sueldo; la madre se va a volver loca con el abuelo en casa y Paulo no sabe qué pasa, el abuelo, a veces sí, a veces no.

El anciano está comenzando con la enfermedad neurodegenerativa, el Alzheimer, cuando está lúcido es una persona, cuando regresa a su infancia es otra, se siente pirata, el Capitán de los Siete Mares y Medio o de los Cinco Mares, que para el caso da igual, y llama a su nieto Simbad.

Esta dualidad sin control hace que la vida familiar se resienta hasta que un día el abuelo desaparece y todo cambia, sobre todo para Paulo/Simbad que echa de menos a su abuelo cómo no sospechó que podía hacerlo.

La enfermedad sigue su evolución, el niño siente cada vez mayor comprensión hacia su abuelo, se siente más unido y cómplice de sus batallitas y le demuestra mucho afecto, casi tanto como el que derrocha el anciano en su nieto.

Se trata de un libro bien tramado, que te atrapa entre sus páginas y deseas saber qué solución tomará la familia ante el problema cuando vas descubriendo, al mismo tiempo que Paulo, que las relaciones familiares tienen una apariencia que oculta sucesos acaecidos con anterioridad.

Sin duda una novela para tratar el tema de la enfermedad degenerativa que padecen muchos abuelos y ofrecer soluciones literarias a los pequeños problemas que pueden aparecer en los hogares de cada uno de ellos.

Así, las cosas raras que hace el abuelo, la connivencia entre este y su nieto y la vida mágica que ambos comparten en determinados momentos alegran sus vidas y a los lectores que se sienten parte de este relato emocionante desde su inicio.

El texto va acompañado de simpáticas ilustraciones en blanco y negro que reflejan diferentes escenas de la trama y , además, cada capítulo comienza con una letra capital ilustrada con chispa.




miércoles, 31 de enero de 2018

"Rosa y Rosana van a casa de la abuelita" de Éléonore Thuillier

Rosa y Rosana van a casa de la abuelita.

Texto e ilustraciones:

Éléonore Thuillier


Colección Rosa y Rosana

160 x 220 mm, 32 páginas

(+ 5 años) 2017.

Por José R. Cortés Criado 

Se trata de otro título de la colección cien por cien pata rosa y regustillo a zorro como anuncia en su portada, publicado por la editorial Edelvives.

Hoy, como es sábado, ambas cerditas se van a ir a casa de la abuela Adela, para ello preparan su equipaje, son muy precavidas y no les falta de nada, el lector puede leer y ver en la viñeta la cantidad de cosas que se llevan.

En el coche van supercontentas, oyendo música a tope y dejándose llevar por el GPS. Todo iba perfecto hasta que el auto comenzó a saltar y echar humo y se paró.

Menos mal que apareció el zorro Eusebio, gran mecánico y lo arregló, pero ambas cerditas no podían sospechar que cuando les pidió que empujasen el bólido se iba a fugar.

Las dos comenzaron a caminar y a hacer autostop, deseaban llegar cuanto antes a casa de la abuela; el malvado zorro también tenía esa intención, pero para robarle las joyas a la ancianita, por eso siguió las indicaciones del GPS, se disfrazó de Rosa y entró en la vivienda.

Allí estaba la abuela viendo su serie favorita Belleza, tocino y poder, y como era un poco cegarata no distinguió al zorro y cuando las chicas llegaron a casa ambos estaban muy entusiasmados ante el televisor echando alguna que otra lágrima y comentando lo que veían.

Al final el zorro es detenido pero no quiere irse porque desea saber cómo acaba el episodio.
Al ingenio del texto hay que sumar las imágenes tan graciosas y coloristas que reflejan a los personajes y su entorno con sumo cuidado y mimo.

Casi todas las láminas ocupan una hoja en forma apaisada, alguna hasta dos y suelen estar enmarcadas por el color del fondo que destaca sobre el papel blanco.

Divertido libro que gustará a grandes y pequeños por su gracejo y colorido.