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domingo, 25 de abril de 2021

"Kashtanka" de Antón Chéjov

Kashtanka

Texto: Antón Chéjov

Ilustración: Rebeca Luciani

Editorial Kalandraka

ISBN: 978-84-1343-062-1

150 x 235 mm, 72 páginas

14 €, (+ 9 años) 2021.


Por José R. Cortés Criado.


“Una perra joven de color cobrizo, cruce de 

chucho con perro salchicha, que en el morro 

se parecía mucho a un zorro, corría para allá

para acá por la acera y miraba alrededor 

con desasosiego.” Antón Chéjov: Kashtanka


Antón Chéjov nos cuenta la historia de una perrita que, como siempre, salió acompañando a su amo, un ebanista algo borrachín, al que le gustaba visitar demasiado las tabernas. Como ella conocía sus costumbres, esperaba que saliese de los locales deambulando, pero aquel día no lo volvió a ver.

Así andaba, cabizbaja, apesadumbrada y muerta de frío. Temía no volver a su casa, ser una víctima del abandonó y cuando más desesperada estaba, como nos dice el escritor ruso: “Si fuera un ser humano, probablemente habría pensado: -¡No, no se puede vivir así! ¡Tengo que pegarme un tiro!”

Menos mal que siempre hay una buena persona que nos echa una mano en los momentos difíciles. Nuestra perrita fue llevada a casa por un señor algo extraño. La dejó dormir a cubierto y le dio algunas normas, dónde no entrar o dónde permanecer.

Añoraba su antiguo hogar, aunque este era mejor y le daban de comer bien y la trataban con amabilidad. Al poco conoció a sus compañeros de piso. Las relaciones eran algo extrañas, sus comportamientos la sorprendían, sobre todo cuando llegaban las horas de ejercicios. El cerdo, el ganso y el gato, con nombres muy pomposos, hacían cosas extrañas, después de muchas horas de ensayo.

Obedecían las órdenes del señor amable, eran capaces de hacer sonar una campana cuando le anunciaban que había un incendio, disparaban una pistola si había un robo e, incluso, formaban una pirámide de animales. La perrita también aprendió a andar sobre las patas traseras y hacer otras monerías.

Y llegó a debutar en el circo. El desconocido que la adiestró era un payaso. Ella, con su nuevo nombre, Tiotka, mostraba sus habilidades, y en ello estaba cuando fue reconocida por su anterior amo y su hijo. No pudo resistir su instinto y volvieron sus recuerdos. Echaba mucho de menos las virutas del suelo, el olor a pegamento, el polvo de la casa y los paseos con su amo.

Este cuento fue publicado en 1887, su título significa castaña; es de los más leído por los pequeños lectores rusos. Su protagonista, una perrita muy humanizada, nos trae, con mucho humor sus vivencias y, con un estilo sencillo y directo, nos habla de la ternura y la fidelidad. Aunque ella recibe una vida mejor con su nuevo amo, no puede olvidar su anterior hogar.

El sentido texto se acompaña de las ilustraciones de Rebeca Luciani que lo dotan de un aire nuevo lleno de colorido en las escenas nevadas y en los ensayos de los cuatro con animales, donde destaca Kashtanka por su atuendo con aire ruso.

Amable y tierno cuento contado desde una óptica perruna cargada de sentimientos humanos, que nos hace valorar la amistad, la familiaridad y la lealtad. Seguro que gusta a grandes y pequeños.

lunes, 6 de noviembre de 2017

"Matrioska" de Ana Alonso y Paola Escobar

Matrioska

Texto: Ana Alonso

Ilustraciones: Paola Escobar


Colección Álbumes ilustrados

ISBN 9788467595963
Cartoné, 48 páginas
(+ 6 años) 2017.

Por José R. Cortés Criado.

Ana Alonso escribe esta historia inspirándose en el relato con el mismo título del escritor búlgaro Dimiter Inkiow.

La historia conocida narra lo que sucedió en un pueblo ruso donde en invierno hacía mucho frío y un artesano se dedicaba a fabricar muñecos durante la época helada, arrastres, peonzas, ruedas...

Y cierta noche construyó una muñeca redonda como había hecho muchas veces, siempre con ojos vivos, cara sonriente y pañuelo en la cabeza, pero esta tenía algo especial. Le quedó tan bonita que quiso tenerla con él y le habló.

Ante su sorpresa, la muñeca le respondió, como no salía de su asombro, ella le aclaró que cuando la creó le dio un alma y una voz de muñeca. Andrei estaba muy contento, ya no estaba solo y tenía con quien hablar. Le puso de nombre Matrioska.

Los días fueron plácidos, el artista hablaba con su muñeca que le contaba muchas historias antiguas y cosas de su mundo, hasta que cierto día se entristeció y deseó tener una hija; sus argumentos fueron lo suficientemente contundentes como para convencer a Andrei.

Así nació Trioska, semejante a su madre, con un pañuelo en la cabeza de diferente color. También hablaba y contaba cosas interesantes hasta que nació Oska y más tarde Ka.

Todas eran charlatanas y sabían muchas cosas de la vida. Todo iba bien hasta que la más pequeña se entristeció y Andrei creyó que quería tener una hija, cosa imposible dado su pequeño tamaño, pero no, ella quería ver mundo, viajar, conocer cosas nuevas, era una disfrutona de la vida.

Tierna historia de muñecas muy humanizadas que siente y padecen como las personas y dan compañía a un ser solitario falto de familia. En algo recuerda a carpintero creador de Pinocho, personaje de Carlo Collodi.

A esos diálogos tranquilos y familiares de los personajes del cuento hay que añadir la calidad y calidez de las ilustraciones de Paola Escobar que reflejan un ambiente muy acogedor en la vivienda ubicada en la fría estepa rusa.

La casa del fabricante de juguetes es un lugar lleno de detalles, ya sean los elementos corrientes de una vivienda o los juguetes creados, todo en un orden y desorden perfecto que dotan de vida la estancia.

Estos pequeños detalles contrastan con el color, tamaño y fuerza de las muñecas, siempre con el cuerpo cubierto de flores, su sonrisa eterna, color en las mejillas y la cabeza cubierta con un vistoso pañuelo de vivo color.


Perfecta simbiosis entre imagen y texto que dan como fruto un cuento maravilloso lleno de vida.

Si quieres conocer otros dos libros de esta escritor pincha aquí.