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sábado, 15 de agosto de 2026

"Por siempre" de Susana Vallejo

Por siempre
Texto: Susana Vallejo
Editorial Edebé
ISBN: 978-84-683-7411-6
130 x 205 mm, 192 páginas,
(+ 12 años), 13 €,
2025.



Por José R. Cortés Criado



“Entendemos el mundo por medio de historias, somos lo que somos porque nos lo contamos a nosotros mismos.” Susana Vallejo: Por siempre.

Cómo se nota en la portada del libro, “sin la historia la vida no tendría sentido” y siguiendo esa idea Susana Vallejo nos absorbe con este libro que tiene un estilo narrativo similar a la oralidad; parece que estamos escuchando un relato imperecedero y eterno de un voz que nos envuelve y nos arrastra a ese mundo imaginado por los hombres de mentes claras.

La narración comienza en el siglo VIII a. de C. en un lugar de lo que hoy se conoce como Grecia y tras una breve introducción salta el relato veintitrés años antes. Este salto in media res, nos invita a leer la vida de Néstor contada por él mismo, salvo el corto final anotado por otra narradora.

Néstor, niño que vive con su madre y su padrastro, hermano de su padre fallecido, huye de su aldea natal tras ver como su padrastro golpea, con más saña que nunca, a su madre y está le pide que huya y así lo hace enrolándose como grumete con unos comerciantes fenicios.

De sus viajes, sus relaciones personales, los intercambios mercantiles, las luchas, los amores y, sobre todo, del aprendizaje de la escritura y del arte de contar se ocupa esta obra. Para ese niño, que nunca se desplazó de su casa, fue una experiencia única, tuvo la suerte de viajar con personas sensatas y amigables que lo protegieron y lo educaron para la vida.

Con agilidad, la escritora nos muestra sus venturas; unas divertidas, otras peligrosas y todas interesantes. La que más cuando su mentor le mostró los símbolos de la escritura y le abrió una ventana a su mente que fue el cauce por donde transcurrió la mejor parte de su vida, la que nunca soñó, pero la que amó de verdad. Ser un contador de historias y, sobre todo, ser el recopilador de las mismas en pieles de animales para consérvalas en la memoria colectiva.

De la capacidad para narrar adecuadamente, de asimilar que toda historia tiene algo de real y algo del imaginario personal, de apreciar el valor de la escritura y de comprender el verdadero valor y sentido de la palabra escrita trata esta novela que se lee de una sentada.

La escritora sabe utilizar los recursos adecuados para que los lectores no pestañeemos ni descansemos durante su lectura y sigamos la trama dotada de tal verosimilitud que aceptamos como real todo lo escrito.

Es una buena novela, a mi me ha gustado mucho y la he leído de dos envites por falta de tiempo. Espero que los jóvenes lectores la disfruten y valoren el valor de la palabra, los orígenes de la escritura y su poder para recordar eternamente las historias fascinantes que forman parte de nuestro acervo cultural.

Con este título, alejado de cualquier tratado histórico, la autora quedó finalista del Premio Edebé 2024.

Si quieres conocer otros libros de Susana Vallejo pincha aquí.

viernes, 28 de octubre de 2022

"Escribir infantil y juvenil" de Chiki Fábregat

Escribir infantil y juvenil

Texto: Chiki Fábregat

Editorial: Páginas de espuma

ISBN: 978-84-8393-323-7

240 x 150 mm, 472 páginas,

25 €, 23022.

 

 

Por José R. Cortés Criado.

 


“La Literatura Infantil y Juvenil no es algo que se pueda tomar a la ligera, a lo que podamos acercarnos buscando el éxito fácil, porque tiene unos códigos propios, temas que no comparte con otros sectores literarios y unos lectores exigentes que no quieren tópicos ni moralejas. En definitiva, unos lectores a los que no se puede engañar.” Chiki Fábregas: Escribir infantil y juvenil

 

Se trata de un manual muy interesante. Su lectura es amena, está bien estructurado y el lector puede leerlo de un tirón o buscar en el índice qué aspecto de la LIJ le interesa conocer o profundizar. Lo he leído de seguido y, ahora, quiero hacerlo despacio, tomando nota y reflexionando.

Chiki Fábregas deja constancia de su hacer como profesora de la Escuela de Escritores y anota muchas de sus experiencias. Da orientaciones que se pueden seguir a pie juntillas o poner en duda. No dogmatiza, solo abre los ojos a quienes quieran acercarse a este mundo literario.

Sin duda, de su lectura podemos extraer muchas lecciones. Es una herramienta que puede ser útil a las personas que quieran escribir o simplemente acercarse a la LIJ para alejar tópicos y saber qué gusta a los lectores de cero a quince años

La obra tiene un prólogo de la escritora de LIJ Mónica Rodríguez que no tiene desperdicio. Recomiendo su lectura. Destacaría el agradecimiento a la autora por su generosidad al ofrecer sus conocimientos para que otros puedan escribir.

El libro tiene dos partes. La primera se titula: La práctica de la Literatura Infantil y Juvenil; la segunda, Los géneros en la Literatura Infantil y Juvenil.

En la primera se parte de una reflexión sobre la LIJ, sus principios básicos, formatos, nomenclatura, temas, estructura narrativa, narradores, diálogos, descripciones, personajes…

En la segunda aparecen los géneros, ya sea por medio de la magia, las brujas, los viajes, el misterio, el miedo, la ciencia ficción, el álbum ilustrado, el cómic… En este apartado hay dos aportaciones, una de Javier Fonseca sobre la poesía; y otra de Juan Pablo Heras del teatro.

Al final del volumen hay una amplia bibliografía y una lista de lecturas recomendadas de sumo interés.

Chiki Fábregat, como buena profesora y buena escritora, nos abre los ojos ante el mundo de la infancia y la adolescencia y nos lanza una pregunta muy interesante ¿Por qué escribimos?

Cualquier motivo es válido para responder, pero nos recalca que, si la respuesta no tiene nada que ver con un trabajo serio y respetuoso y unos deseos sinceros de escribir para los pequeños lectores, mejor que nos dediquemos a otra cosa.

Así qué animo a los futuros escritores, a los escritores con deseos de aprender y al público en general a que lean y relean esta obra, no se sentirán defraudados; y a que analicen textos de LIJ hasta mejorar su forma de narrar buenas historias.

 

 

 

 

sábado, 23 de abril de 2022

"¿Por qué llora la maestra?" de Gonzalo Moure

¿Por qué llora la maestra?
Texto: Gonzalo Moure
Editorial Kalandraka
ISBN: 978-84-1343-082-9
150 x 215 mm, 104 páginas,
14 €, (0-99 años),
2021.


Por José R. Cortés Criado.

“Rebélate contra todo lo que te he escrito, busca en tus entyrañas una nueva voz. La necesitamos, tanto como el mundo necesitaba la de Cortázar el año 1963”. Gonzalo Moure: ¿Por qué llora la maestra?


Qué mejor, para celebrar el Día Internacional del Libro, que hablar de este volumen en el que su autor nos muestra su forma de escribir o, como él dice, de “escrivivir”.

Lo primero que me llamó, y mucho, la atención fue su título. Pensé, ¿qué le habrán hecho a la pobre maestra sus alumnos? Cuando lo descubrí se me escapó una carcajada. Nunca podría haber imaginado de dónde sale este título tan bueno.

Su título, más convencional, podría haber sido “Carta a las futuras escritoras y escritores”, pues de eso se trata, de una carta muy sincera que Gonzalo Moure dirige a toda persona que quiera escribir. Sus principios se sustentan en “mirada, verdad y corazón”

Para él, escribir es un acto de honestidad con uno mismo. No hay que escribir pensando en los lectores, hay que mirar hacia nuestro corazón y después escribir hacia afuera. “Hay que escuchar, ver y emocionarse”.

Además, pide que se busque más la calidad que la cantidad de los textos, que se desarrolle la imaginación y la curiosidad sin descuidar nunca el vocabulario empleado, que ha de ser lo más preciso posible, así como los dignos de puntuación. Anima a revisar lo escrito y a eliminar lo superfluo o repetitivo. Hay que “podar” el libro antes de concluirlo.

Y, para darle argumentos de autoridad a su manual, se apoya en ejemplos de novelas de grandes escritores para que los lectores sepamos de forma sencilla y precisa qué ocurre desde que surge una idea y termina publicada en forma de libro. Es una suerte conocer de primera mano los entresijos del escritor expuesto sinceramente.

Es un reto leer este libro, ya que el escritor te pone a prueba y te anima a escribir siguiendo los ejemplos expuestos. Yo hice una primera lectura del tirón y, ahora, hago la segunda con un boli y un bloc en la mano.

Desde aquí animo a los jóvenes y no tan jóvenes lectores a seguir este modelo de escritura para avanzar en el mundo de la escritura y vivenciar con honestidad esta experiencia vital que es la creatividad literaria.

El libro tiene un excelente prólogo de Carlo Fabretti y una magnífica postdata de Mónica Rodríguez; hay que leerlos con sosiego.

Si quieres conocer otros libros de este escritor pincha aquí.

viernes, 4 de marzo de 2022

"Las últimas 30 páginas" de Jordi Sierra i Fabra

Las últimas 30 páginas

Texto: Jordi Sierra i Fabra

Editorial Loqueleo Santillana

ISBN: 9788491224075

140 x 215mm, 264 páginas

11,60 €, (+ 14 años) 2022.


Por José R. Cortés Criado.




“Esta novela es un homenaje a todas las chicas y todos los chicos que sueñan con ser escritores, y lo hacen conscientes de lo que eso representa, trabajando sin prisa, pero sin pausa, entendiendo lo que significa contar historias y expresar los sueños con palabras, buscando, ante todo, la excelencia, abrazando la dignidad del más hermoso de los oficios. También es un tributo a los que anhelan ser periodistas por vocación, para defender la verdad, para honrar algo que, últimamente, se ha tambaleado en los límites del esperpento.” Jordi Sierra i Fabra: Las últimas 30 páginas.


Buenísima novela. Jordi Sierra i Fabra vuelve a acertar con esta estupenda obra que te atrapa y, suavemente, te lleva hasta el final sin darte cuenta.

En esta ocasión su protagonista es una joven de dieciocho años, estudiante de primero de Periodismo, que recibe un encargo muy especial de su escritora/maestra, Valentina Valls, una prestigiosa autora que se dedica, además de a escribir buenas obras, a enseñar su arte a principiantes que desean consagrase a las letras.

La joven asiste dos tarde semanales al taller de ella desde los quince años. Todos sus compañeros saben que ella es su preferida, también, que es la que más pasión ponen en sus textos. Sueña con dedicarse en cuerpo y alma a la escritura, frente a la incomprensión de muchos y a la férrea oposición de su padre, que considera que ese no es un oficio digno para vivir. Ella lucha contra viento y marea.

Si ya tenía poco con sus estudios y problemas familiares, su escritora favorita fallece inesperadamente. Cuando cree que ese capítulo ha de cerrarlo, recibe de manos de la hija de la finada la novela inconclusa de su madre, todos sus apuntes, notas, grabaciones y una foto para que la joven escriba los tres capítulos que faltan para acabarla, las últimas treinta páginas.

La escritora dejó el encargo, sabe que ella entenderá mejor que nadie lo escrito y sabrá descubrir el final; el editor no lo cree e intenta que renuncie y esa tarea la lleve a cabo alguien de reconocido prestigio literario. Otra batalla más.

Cuando se mete en el manuscrito, todo son dudas. Recibe avisos de más de una persona cercana, investiga y llega a la esencia de la trama, pero no solo comprende a su mentora, sino que entiende el sentido de su vida y comprende por qué fue la elegida; ambas comparten más de lo que la joven pensaba.

No es solo un viaje de madurez como escritora, es un afianzamiento de su personalidad. Es una clarificación de ideas y un paso adelante sin vuelta atrás. Ya no es una neófita que desea ser escritora, es una escritora que quiere ser fiel a sus ideas y a sus principios como persona.

A lo largo de las páginas he visto al escritor ejerciendo de Valentina. Se lee algo de su vida como escritor, de sus relaciones paternas y muchos de sus consejos, que los que hemos tenido la suerte de escucharlos, sabemos que son sinceros y necesarios para toda persona que ame escribir más que nada en esta vida.

No es un tema nuevo para Sierra i Fabra; ya dejó constancia de su amor por las letras en un libro maravilloso, Las palabras heridas y, también leímos sobre el arte de escribir y las múltiples posibilidades de hacerlo en La página escrita.

Es un libro muy interesante y necesario para celebrar sus cincuenta años como escritor. Un homenaje a quienes se dedican a escribir porque sienten la necesidad de hacerlo y no los mueve más que su honradez consigo mismo.

Larga vida a este libro metaliterario y larga vida a este escritor inclasificable. 

Si quieres conocer otras cien obras de Jordi Sierra i Fabra, pincha aquí.

viernes, 13 de enero de 2017

Taller de escritura creativa de José R. Cortés Criado

Talle de escritura creativa en 
la biblioteca escolar Jordi 
Sierra i Fabra del IES María 
Zambrano de Torre del Mar,
 Málaga.



Impartido por José R. Cortés Criado. 

TALLER DE ESCRITURA CREATIVA. BIBLIOTECA JORDI SIERRA I FABRA. 19 DE DICIEMBRE DE 2016.

El 19 de diciembre último llevé a cabo otra experiencia creativa con el alumnado del IES María Zambrano de Torre del Mar, Málaga, en la biblioteca escolar que lleva el nombre del escritor catalán.

Los asistentes fueron alumnos de todos los niveles educativos, desde primero de ESO a segundo de Bachillerato con una cosa en común, a todos les gusta escribir, independientemente de su nivel escolar, notas de clase, ortografía o caligrafía. Solo se seleccionan por su pasión por la escritura.

Siguiendo la petición de la profesora responsable de la biblioteca, Marta Montero Pascual, trabajé en esta ocasión con títulos de Sierra i Fabra disponibles en el centro.

Este es el esquema que seguí durante las dos horas de taller, que a todos se les hizo corta y nadie protestó por estar dos horas recogidos en la biblioteca.

La última media hora la dedicamos a hablar con Jordi Sierra i Fabra a través del teléfono. 

SOBRE TÍTULOS, PORTADAS Y PERSONAJES. EL PROCESO CREATIVO DE JORDI SIERRA I FABRA.

1.- Presentación de títulos de libros de JSiF e imaginar de qué trata ese libro, cuáles pueden ser sus personajes, dónde puede suceder, cuándo…
2.- Igual proceso presentando el libro con su portada.
2.- Hablar de la inspiración.
3.- Hablar de la duda.
4.- El instinto.
5.- La idea.
6.- La idea convertida en libro.
- Experiencias de la vida. (La isla del poeta, El tiempo del olvido)
- Noticias de prensa. (Malas tierras, Donde esté mi corazón, En un lugar llamado guerra, Kafka y la mueca viajera)
- Televisión. (Malas tierras, Noche de viernes, La bomba, La música del viento, La piel de la memoria, Día de rodaje)
- Un anuncio en prensa. (Un poco de abril, algo de mayo, todo septiembre – Por un puñado de besos)
7.- Personajes.
Preguntas claves de Jordi para crear los personajes:
          1.- ¿Quién es?
2.- ¿Qué quiere?
3.- ¿Por qué lo quiere?
4.- ¿Cómo irá por ello?
5.- ¿Por qué no puede conseguirlo?
6.- ¿Qué hace para conseguirlo?
7.- ¿Cómo afecta esto a su relación con los otros personajes?
8.- ¿Cómo se queda al conseguirlo?
8.- Personajes protagonistas, secundarios, extras, ocasionales.
9.- ¿Cuándo presentamos y cómo a los personajes?
10.- Crear personajes:
¿Cómo son físicamente? Prosopografía.
¿Qué piensan? Etopeya.
11.- Crear una secuencia donde los personajes se describan por lo que hacen, lo que dicen y lo que dicen los demás.


La información también está en la página de la biblioteca Jordi Sierra i Fabra. 

miércoles, 21 de diciembre de 2016

"La página escrita" de Jordi Sierra i Fabra

La página escrita

Jordi Sierra i Fabra


Rústica, 340 páginas

(+ 12 años) 

2016



Por José R. Cortés Criado.

Jordi Sierra i Fabra escribió la primera edición de La página escrita a finales de 2004 y fue publicada dos años después; hoy, diez años más tarde la editorial SM vuelve a editar de nuevo el libro con ligeros cambios.

Los primeros tienen que ver con los ejemplos de modelos de textos expuestos en la primera edición y que hoy han sido descatalogados o pulir ciertas informaciones expuestas anteriormente, además de las nuevas experiencias adquiridas en la última década puesto que en 2004 no existía el desarrollo actual de las redes sociales ni Internet alcanzaba todos los rincones del planeta. 

La obra sigue la misma estructura, comienza hablando de la palabra escrita, de sus porqués, del arte de escribir y de algunos principios básicos a tener en cuenta a la hora de escribir.

Luego analiza los distintos géneros literarios, amplia la información con textos de sus obras publicadas; comenta cómo es el comienzo de toda obra, expone la importancia de los personajes elegidos, la del guion previo, del concepto de escritura, la técnica y el estilo, la estética, los recursos narrativos...

Destaca también el valor de los diálogos, las distintas narraciones posibles, ya sean escénicas, violentas, íntimas, amorosas, divertidas...y finaliza la obra hablando del título, los premios literarios, las portadas...y da algunas fórmulas y trucos al escritor novel.

Lo más importante que escribe Sierra i Fabra en este libro es que no se trata de un modelo a seguir para llegar a ser un escritor, no desea que se le tome como patrón, ni cree que este sea un manual definitivo y certero para abrir la mente de las personas que deseen escribir, él piensa que quien quiera escribir lo haga siguiendo su instinto y olvidando consejos ajenos.

A lo largo de las páginas el lector descubre la personalidad de este escritor que tiene más de cuatrocientos libros escritos y más de once millones de libros vendidos.

Yo destacaría del libro los principios básicos que expone, ya sean de Hemingway, Bradbury o de él mismo. Sus 25 principios para ser escritor merecen ser leídos con tranquilidad para poder reflexionar sobre los mismos y sacar cada lector sus propias conclusiones para así poder escribir su listado básico y personal para intentar ser escritor.

Buena obra, amena, sensata, densa, reflexiva, que si bien no dará soluciones mágicas para dedicarse a la escritura, sí que ayudará a pensar sobre el arte de escribir y las múltiples posibilidades de hacerlo.

Seguro que muchos jóvenes y menos jóvenes sabrán sacarle provecho a sus palabras y les servirán para enfrentarse a la tarea de escribir.

Si quieres saber de otros libros del autor pincha aquí.



viernes, 2 de septiembre de 2016

La lectura, un arma cargada de futuro de José R. Cortés Criado




Hay artículos que no pierden interés a pesar del paso del tiempo.








Sin recetas mágicas, con un sentido común encomiable, el autor sigue todo un proceso para tratar de contagiar a sus alumnos el gusto por la lectura y por la literatura, para que las incorporen a su menú de ocio de manera permanente y duradera. Desde los juegos creativos a la narración de cuentos, pasando por la lectura en voz alta o la selección de las lecturas, todo tiene su lugar en este proceso, en el que lo más importante es tener claro el porqué y el para qué animamos a leer. (CLIJ)



LA LECTURA, UN ARMA CARGADA DE FUTURO

        
         Cuando hablamos de animar a leer, cada uno puede tener una idea diferente de lo que nos proponemos y de lo que queremos conseguir, de hecho hay compañeros que enlazan animación y lectura con cualquier preposición, y todas valen, es decir, todas tienen sentido, (animación con, de, ante, sobre, tras,... la lectura),  luego no existe un solo camino para fomentar la lectura, por lo tanto el primer paso será clarificar los términos.

         Entiendo la animación a la lectura como fomento de la lectura, es decir, como una actividad dirigida a conseguir que mis alumnos amen la lectura como yo y que ésta sea una actividad permanente en su vida, junto al juego, al deporte o a cualquier otra forma de diversión; para conseguirlo, procuro realizar una serie de actividades alrededor de los libros que hagan placentera su lectura y nos posibilite pasar un buen rato recordando lo leído o ideando cualquier treta para incitar a leer a los menos deseosos.

         Esto no quiere decir que todos mis alumnos terminen el curso devorando libros y pidiendo leer más y más; de esto debemos olvidarnos, no vamos a conseguir que el cien por cien de una clase sea lectora y disfrute de ello. Podremos conseguir que la lectura enraíce en bastantes alumnos, pero no debemos ser ilusos y pensar que en clase vamos a hacer milagros, no, no es posible. Tenemos que tener claro que competimos con las influencias familiares y sociales que no son pocas.
        
Enseñar a leer

La experiencia más gratificante me la dio el libro Las palabras mágicas (1995), de Alfredo Gómez Cerdá, conseguí que veintitrés alumnos de los veinticuatro que componían la clase de quinto curso de Enseñanza Primaria, y que en catorce familias, el libro fuese leído por al menos uno de los progenitores. Todavía recuerdo a una alumna, Esther, que le leyó a su padre el libro en voz alta porque éste tiene problemas de visión. Pero fue lo que se dice una raya en el agua, surgida de la magia y la colaboración de varios compañeros en las estrategias llevadas a cabo antes y durante la lectura del libro.

         En esta “aldea global” de la comunicación, donde los llamados multimedias nos invaden y nos ofrecen un mundo de vivencias hasta hace poco inimaginables, es “trabajosillo” conseguir que nuestros chavales y nuestras chavalas se sienten en silencio ante unas páginas en blanco llenas de garabatos negros, que sus mentes deben descifrar para así imaginar lugares, personas,..., y comprender el desarrollo de las acciones allí ocultas, cuando enchufar un vídeo o un CD ROM es más cómodo, ya que sólo necesitan pulsar unos botoncitos y toda la “magia” que contienen aparece ante nuestros ojos.
        
         Es difícil leer cuando la sociedad en la que nos ha tocado vivir ofrece otras alternativas recreativas tecnológicamente muy elaboradas, que están muy potenciadas y son aclamadas como distintivo de progreso, modernidad y juventud; me refiero a la informática en su versión más lúdica, ya sea por medio de vídeo consolas o de ordenadores personales, que además tiene sus clubes de fans, sus revistas especializadas, y sobre todo posee el poder de hacerte un héroe cibernético; todo ello unido a que los mayores, por automarginación, desconocemos ese mundo, lo que hace que los jóvenes se sientan protagonistas virtuales de sus aficiones y a salvo del control adulto.
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         Con lo dicho anteriormente, no quiero iniciar una batalla en la que el libro se convierta en el “Capitán Trueno” ante la “maldad ” de la imagen y el sonido, porque las batallas no las ganas nadie, ni tan siquiera el vencedor de la contienda; sino que debemos aprender a convivir con los avances tecnológicos y educar en la lectura de la letra impresa, de las imágenes y de los soportes informáticos; no olvidemos que no todos los CD ROM son juegos “mata-mata”, aunque estos sean los más vendidos.

         También hay otro factor que no debemos olvidar, nacemos con el instinto de supervivencia, respiramos,..., pero no hablamos al nacer. Hablar es un proceso arduo, complicado, largo, y cuando se trata de escribir o descifrar lo escrito, puede llegar a ser hasta aborrecible para algunos, porque de lo que se trata es de la transmisión por parte de los miembros adultos de una comunidad a sus vástagos de un código de comunicación creado por dicha comunidad.

         La palabra no es innata, pero sí es inherente al ser humano, es decir, necesita del hombre y de la mujer para desarrollarse, necesitamos de la palabra para comunicarnos, para aprender, para transmitir lo que pensamos, .., en resumen, necesitamos la palabra para ser personas.

         Una persona que lee, es una persona que conoce la palabra, la domina y con ella comunica sus sentimientos, sus deseos, sus pensamientos,..., ordena sus ideas y gracias a ello mantiene su mente en orden, que no es poco.

         Retomando el tema de la animación  a la lectura en el aula, recuerdo lo que dice Bruno Bettelheim y Karen Zelan, en Aprender a leer, (1989, pág. 15): "Con independencia del bagaje familiar que el niño lleve a la escuela, una vez en clase el factor más importante para aprender a leer es el modo en que el maestro le presente la lectura y la literatura (su valor y su significado)".

         Teniendo en cuenta esta afirmación, deberemos prepararnos para obtener el mayor éxito posible en nuestra labor educadora.
        
Animación a la lectura ¿para qué?

         Cuando tengamos claro lo que queremos hacer, es decir, lo que entendemos por animación a la lectura,  debemos marcarnos los objetivos a alcanzar, para ello lo mejor es plantearse para qué queremos animar a leer.
                  
          Leer debe servirnos para aprender.

Primero aprender a ser libres, gracias a la lectura podemos acceder a la cultura y ésta nos hace libres, nos humaniza. Un pueblo culto no es fácilmente manipulable.
        

Leer debe servirnos para disfrutar, imaginar, crear, soñar, idear, viajar, etc., a través de la letra impresa.     

Leer debe servirnos para no permanecer ciegos ante tantas palabras escritas, ni sordos ante tantas voces que nos hablan desde los libros.

Por último, destacar que hoy en día todo el saber está escrito y que por tanto para aprender, para acceder a la información, debemos saber leer.
        
¿Cómo podemos hacer lectores?

         Ya decía Montserrat Sarto en 1984 que para animar a leer no eran suficiente las actividades de comprensión, dramatización, etc., sino que debíamos llevar a cabo una serie de estrategias que hiciesen al niño lector, pasando de la lectura pasiva  a la lectura activa y descubriendo la gran variedad de libros existentes.

         Los caminos para acceder a la lectura son múltiples y variados. No todas las estrategias, ni todos los libros van a producir los mismos efectos sobre los lectores; ni existe un solo medio de conseguirlo, como tampoco existe una verdad exclusiva, ni una sola cara del espejo.

Lo que sí parece cierto es que unas estrategias elaboradas para conseguir que el alumn@ ejercite la memoria, busque soluciones y sepa definir los problemas, va a facilitar el proceso lector. Si a ellas añadimos un aire festivo, diferenciado del ritmo del trabajo escolar, la animación a la lectura puede ser un éxito. Un aire festivo no quiere decir que debemos montar un circo con payasos incluidos.
        
         La palabra como generadora de historias.
        
El dicho "una imagen vale más que mil palabras", con el que no estoy plenamente de acuerdo, puede leerse también a la inversa. Una palabra nos puede traer mil imágenes.

Cuando oímos una palabra, nuestra mente se pone en funcionamiento, y comienza a rescatar imágenes asociadas a esa palabra generadora; pero no sólo aflora esa imagen, porque una palabra nos trae otra y otra y otra más, hasta el infinito; como esos pañuelos que extraen los magos de su chistera, unos atados a otros, dando la sensación de que nunca van a terminar de salir.

Dice Gianni Rodari en su "Gramática de la fantasía", que una piedra cuando cae en un estanque, primero altera la superficie del agua, moviendo todo lo que flota en ella, conforme avanza en su descenso, mueve la masa de agua y todos los elementos que en ella se encuentran, golpeando finalmente el fondo y desperdigando cuanto restos se encuentren en su poso. 
        
Éste fenómeno es similar al que se produce en nuestras mentes al recibir una palabra; se producen una serie de reacciones en cadena, superficiales y profundas, donde se mezclan conocimientos anteriores con recuerdos, sueños, fantasía, de tal modo, que nuestra mente se activa seleccionando información, añadiendo, quitando, ligando, construyendo, un mensaje nuevo, o una historia a partir de esa palabra generadora.

         Como estrategia creativa, podíamos utilizar también las posibilidades que nos ofrece el binomio fantástico, buscando dos palabras muy diferentes, muy extrañas entre sí, por ejemplo  perro y electricidad; para que nuestra mente fantasee, trabaje, busque la unión de esos dos elementos para poder crear una historia.
        
También podríamos jugar con el diccionario a buscar palabras desconocidas e inventarles un significado, para después crear una historia con ellas;  jugar a comernos letras para así formar palabras nuevas, aprovecharnos de los errores cometidos al escribir para crear otros vocablos, etc.

         La literatura oral.
        
Todos estos juegos creativos efectuados con las palabras, nos acercan a la literatura oral, y nos hace recordar, que al principio fue la palabra.

La literatura se transmitió oralmente hasta hace muy poco tiempo, y aún, en algunos lugares, persiste esta tradición.
        
Aunque la imprenta fue inventada por Gutenberg en el siglo XV, hasta hace menos de cien años no se impuso la moda de adquirir y coleccionar libros en las casas, tal como hoy la entendemos, era mucho más frecuente oír por boca de narradores los sucesos acaecidos.

Federico García Lorca decía que su vocación poética se la debía a los cuentos y canciones oídos a las mujeres de la vega granadina; Willian Faulkner siempre estuvo agradecido a las historias oídas de boca de las criadas negras del sur de EE.UU., Antonio Muñoz Molina, nos cuenta en su libro Pura alegría, (1998, pág. 55) " Y una de las imágenes más vívidas de mi niñez no procede de un recuerdo visual, sino de la voz profunda de mi abuelo materno contándome la historia de una mujer a la que enterraron viva en el cementerio de mi ciudad, y que cuando abrieron el ataúd tenía los ojos en blanco y los dedos rotos de arañar el terciopelo y la madera de la tapa." También nosotros podemos recordar como se cantaban los amores de Alfonso XII y María de las Mercedes, en los juegos de corro de las niñas de nuestra infancia.

Estas anécdotas nos hacen valorar la importancia de la palabra en la transmisión de nuestra cultura.

         La influencia de la palabra oída es muy fuerte, quizás todos recordemos nanas y canciones recitadas por nuestros mayores o esas historias de miedo que de niños nos contábamos unos a otros en nuestras horas de asueto. Por lo tanto, nada mejor para hacer lectores, que pescarlos  por el oído.

Si logramos interesar a nuestro auditorio con cuentos mágicos, el día en que no estemos para contárselos de nuevo, quizá tengan cerca un libro que recoja esas leyendas que tanto desean escuchar.

Se me viene a la memoria un recuerdo de la famosa  plaza de Marrakech, Jemaa el Fna, donde es frecuente encontrar corros de personas escuchando atentamente historias contadas por un narrador. Cierto día presencié durante unos minutos la gran atención con que el público seguía una historia, contada por un hombre menudo que sabía transmitir muy bien por medio de su cara, de sus manos, de todo su cuerpo, el contenido de una historia, que yo no entendí, pero que me gustó oír.

         A la hora de contar debemos sentir íntimamente el relato, saber contar lo esencial del tema, no es necesario aprender de memoria el texto,  hay que procurar no interrumpir la narración y sobre todo relatarlo de forma sencilla, lógica, dramáticamente y con entusiasmo.

         Estos mismos consejos se pueden aplicar a la lectura en voz alta. Si no queremos contar historias, podemos leerlas; el sólo hecho de que los alumnos nos vean leer, es ya una estrategia de animación a la lectura.

         La imagen, generadora de historias.

         Una imagen nos puede traer más de mil palabras. Una imagen puede ser la generadora de una historia. Al igual que una palabra, una imagen  puede recuperar muchos de nuestros recuerdos, unos asociados a otros, hasta completar un relato. Durante este proceso  nuestra mente se ve obligada a buscar otras imágenes y a asociarlas con palabras para que podamos comunicar lo que sentimos.

         Podemos ofrecer a nuestros alumnos una sola imagen, o un conjunto de ellas para que inventen un relato; pueden surgir tantos relatos diferentes como personas participen en la experiencia, aunque si el ilustrador nos ofrece unas ideas claras en sus dibujos, las historias pueden tener algunos aspectos en común.

         Otro recurso a utilizar es presentarles imágenes tridimensionales a través de libros desplegables u objetos, y a partir de ellos generar historias bien de forma individual o colectiva.

         También la imagen puede ser un complemento al texto, es decir lo ilustra y nos ayuda a comprender una historia, con lo cual asociamos la narración a unas imágenes predeterminadas, hecho que nos priva del placer de idear personajes y lugares, pero muy del gusto de los lectores más jóvenes.

         Otras veces las imágenes no son un añadido, sino que ellas conforman la historia. Los primeros libros  para formar lectores carecen de texto, están creados sólo con imágenes, lo que provoca el que cada lector las interprete de manera diferente, dando lugar a múltiples historias que potenciarán la imaginación infantil.

         Me decía Juan Madrid, en una conversación distendida que mantuvimos no hace mucho, que a él no le gustaba describir detalladamente a sus personajes, prefería dar unas pinceladas sobre ellos, para que sea cada lector o lectora el encargado de recrear esas imágenes y así hacerlos cómplices de la historia.

         ¿Cómo seleccionamos los libros?

         Cuando vayamos a recomendar un libro de lectura, lo primero y principal es que nosotros lo hayamos leído. A veces nos dejamos guiar por consejos de otros compañeros, por el representante de la editorial o por la lectura de la sinopsis del libro. Los tres procedimientos valen para conocer los libros y pueden que sean consejos acertadísimos, pero también es posible que ese libro en concreto no sea el adecuado para que lo lean nuestros alumnos, bien porque la temática tratada no sea de interés en nuestro entorno, o el momento no sea el adecuado.

         Cuando vayamos a recomendar un libro, fijémonos en su extensión, en su vocabulario, en las ilustraciones, en la complejidad de sus oraciones,... y sobre todo en los valores que pueda transmitir. Creo que es fundamental prestar atención a los temas transversales que encierra cada título, porque nos va a ayudar mucho en la formación de los ciudadanos y ciudadanas en el Humanismo del siglo XXI, en el sentido que nos indica Fernando Savater en su libro Despierta y lee (1998, pág. 72) " ... es imprescindible recuperar el aliento humanista, que lucha no sólo proteger las vidas sino por instituir las libertades, por educar en valores universales, por administrar los asuntos humanos de una manera no tribal, sino supranacional."

         El apartado de la edad no lo menciono, porque pienso que no deberían marcarse los libros por edades. Las editoriales lo hacen para facilitarnos el trabajo a profesores y a padres a la hora de elegir. Pero es muy difícil acertar, algunas veces una obra resulta complicada para los chicos a los que va destinada y en otras ocasiones sucede lo contrario. También puede ocurrir que dispongamos de un alumnado no capacitado para leer los libros marcados para su edad, pero que se niega a leer un libro recomendado para más pequeños.
        
Procuraremos seleccionar libros que cuenten una historia completa. No soy partidario de libros de lecturas compuestos por fragmentos de otros libros, salvo casos de buenas antologías, la mayoría de éstas dejan insatisfechos a los lectores.

         También debemos huir de los libros ilustrados con los personajes famosos de la última película de dibujos animados; la mayoría de ellos utilizan imágenes muy conocidas como anzuelo, que suelen ir acompañadas de un texto mal traducido, lo que crea dificultades de comprensión y por lo tanto, alejan a los lectores de la historia que hay detrás.

         ¿Se anima a escribir desde la lectura?

         Está claro que sí.  El simple hecho de leer está haciendo que nos fijemos en las palabras escritas, sin darnos cuenta ampliamos vocabulario, conocemos construcciones gramaticales nuevas, vemos maneras diferentes de dialogar, de contar un hecho,.... Una persona que lee se expresa oralmente y por escrito mejor que quien no lee nunca y puede sentir deseos de contar historias por escrito..

         Si antes de comenzar a leer un libro, jugamos a inventarnos su contenido a partir de su título estamos haciendo ejercicios de creación literaria y si le pedimos a los alumnos
 que reflejen sus opiniones por escrito, estamos animando a escribir. Luego, una vez leído, podemos analizar el final y decidir cambiarlo a nuestro gusto; si después lo anotamos en nuestro cuaderno, estamos animando a escribir.

         Por último, hay que decir que la lectura es un arma cargada de futuro, aunque muchos no se lo crean.





Bibliografía:



BETTELHEIM, Bruno y ZELAN, Karen. (1989): Aprender a leer. Barcelona. Crítica.

MUÑOZ MOLINA, Antonio. (1998): Pura alegría. Madrid. Alfaguara.

RODARI, Gianni. (1979): Gramática de la fantasía. Barcelona. Reforma de la escuela.

SARTO, M ª Montserrat. (1984): La animación a la lectura. Madrid. S.M.

SAVATER, Fernando. (1998): Despierta y lee. Barcelona. Alfaguara.








Este artículo se publicó en la revista CLIJ y se puede leer en el siguiente enlace. Febrero 2001.

http://prensahistorica.mcu.es/ca/consulta/registro.cmd?id=1007648