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sábado, 14 de marzo de 2026

"Cuatro lunas 1. Mareas de magia" de Laura Gallego

Cuatro lunas 1. Mareas de magia
Texto: Laura Gallego
Editorial SM
ISBN: 9788411829434
296 páginas, (+ 10 años)
10,95 €, 2025.





Por José R. Cortés Criado. 




“Una enorme criatura aterrizó frente a ellos, haciendo temblar el suelo con su peso. Su piel grisácea estaba cubierta de escamas con un lustre metálico. El cuello adornado con una crin de espinas, acababa en una larga cabeza de reptil coronada por un par de cuernos. Cuando desplegó sus alas, su silueta pareció cubrirlo todo.” Laura Gallego: Cuatro lunas1. Mareas de magia.

Laura Gallego vuelve a la literatura infantil y juvenil con una tetralogía de fantasía épica. Los lectores volveremos a disfrutar de la capacidad imaginativa de esta escritora que vio sus libros traducidos a diecinueve idiomas y sus lectores se contaban por millones.

Esta historia nos muestra un universo repleto de criaturas fantásticas y muchos secretos que han de descubrirse en esta aventura repleto de magia, giros inesperados y mucha intriga por saber cómo se desarrollará la trama en un mundo taumatúrgico donde la lucha por la supervivencia es primordial.

El joven protagonista, Milo, es un chico sin familia que cuidad un gran rebaño de cabras y pasa la mayor parte del tiempo en la montaña con la única compañía de sus animales. Su apacible vida en el prado se altera día que ve un dragón que sobrevuela el Pico Brumoso. Aterrorizado, marcha al pueblo en busca de ayuda, pero nadie encuentra el menor rostro de su presencia. Todos lo consideran un mentiroso, menos Dori, una niña inquieta que cree en la existencia de los dragones.

Milo, en compañía de Doria, vuelve a ver el dragón y huye despavoridos, pero no se lo cuentan a nadie. Es su credo hasta que, pasado el tiempo, llegaron unos forasteros en busca del dragón y contratan a Milo para que los conduzca hasta su guarida. Son cinco personajes muy dispares: un cazador de dragones, un mago que viste de negro y llamado el Sombrío, un elfo de orejas puntiagudas y ojos violetas, un joven colosal y Mistra, una hábil ladrona. Tan singular grupo localiza la gruta del dragón y roban su tesoro.

El chico vive este hecho con temor, asombro, sorpresa y… se encuentra con una enigmática señora, Nivalan, a la que se ve unido de una forma inesperada y a la que ha de ayudar en recuperar lo que aquellos cinco viajeros le arrebataron, para ello abandona su aldea y vive experiencias únicas en tierras lejanas y mágicas donde encuentra enemigos peligrosos, aliados misteriosos, sufre traiciones, reencuentros…y sueña con volver a ver a su amiga Doria.

En esta primera entrega la misteriosa mujer recupera el primero de sus cuatro tesoros y nos deja la puerta abierta a seguir su periplo por el mundo en pos de la recuperación de los otros tres.

Para mí ha sido un placer volver a leer a Laura Gallego porque me he topado con su magia y su capacidad de fabulación que nos transporta a lugares únicos llenos de intriga con una prosa muy interesante que te atrapa desde el primer renglón. 

Seguro que vuelve a contar con un enorme número de nuevos lectores y no defraudará a sus seguidores en esta carrera contra el tiempo en busca de un tesoro robado y una amiga perdida.

Si quieres conocer otros libros de Laura Gallego pincha aquí.

domingo, 7 de febrero de 2016

"Héroes por casualidad" de Laura Gallego

Héroes por casualidad

Texto: Laura Gallego

Ilustraciones: José Luis Navarro


Colección Altamar

Tapa dura con sobrecubierta

176 páginas, (+ 12 años)

2016


Por José R. Cortés Criado. 


Laura Gallego vuelven otro libro de dragones, magos, enanos, duendes, elfos, brujos, espadas mágicas que hablan y piensan, reyes, reinas, princesas y demás elementos de ese mundo mágico que ya expuso en la anterior obra con los mismos protagónicas, Mago por casualidad.

En esta ocasión la oronda reina está preocupada por la díscola de su hija, la princesa Griselda y la ausencia de novio a la vista, por lo que apremia al rey para que le busque un marido a su retoño.

La princesa gusta de salir en busca de dragones, estar con sus amigos: Ratón, aprendiz de mago que ocupa la plaza del titular de palacio por un incidente que los lectores descubrirán nada más comenzar la lectura del libro; y con Lila, jovencita que viste como un chico y se dedica a robar a toda persona que se le acerca.

El rey accede a buscar un príncipe para su hija y no se le ocurre otra cosa más que convocar a todos los jóvenes deseosos de convertirse en reyes, para ello solo les pide que le traigan el centro del Gran Brujo del País de los Espantos.

Numerosos pretendientes acudieron a palacio, la mayoría ni siquiera inició la empresa, solo quedaron un hombretón bruto y corto de luces, un elfo que hablaba en verso, un enano gruñón, un anticuado caballero y un misterioso caballero vestido con armadura negra que ocultaba su cara. Este es el preferido de la princesa Griselda, esta le pidió a sus amigos, Ratón y Lila, que lo acompañasen y le ayudasen en su empresa.

Todos partieron con muchas ganas y hubieron de superar numerosas pruebas hasta conseguir el cetro, atraviesan lugares con nombres tan mágicos como el Bosque-Tan-Peligroso-Que-De-Él-No-Vuelve-Nunca-Nadie o el País de los Espantos; el caballero negro y sus acompañantes se enfrentan al dragón Colmillo-Feroz, rescatan de sus garras a la princesa Bellaflor, a la que llaman Bellorona por sus llantos; al Conde Ramiro de afilados colmillos y gustos vampirescos; a la bruja Adefesia, y hasta a los esbirros y a los esbirrios.

Laura Gallego desborda grandes dosis de imaginación y de ironía. Los diálogos entre los personajes son directos y desenfadados, cuando se enfrentan a una bruja o a un dragón rozan la hilaridad.

Los lectores disfrutarán de la aventura, pues en cada capítulo hay algún problema nuevo que solventar y la gracia de los diálogos no decaen hasta el final, cuyo desenlace sorprenderá al lector, sobre todo cuando se descubre la verdadera intención del rey cuando impuso como condición conseguir el cetro del Gran Brujo.


Es un libro mágico muy del estilo de Laura Gallego, donde la realidad y la fantasía cabalgan de la mano desde el principio hasta el final.


sábado, 13 de mayo de 2023

"Retorno a la Isla Blanca" de Laura Gallego

Retorno a la Isla Blanca
Texto: Laura Gallego
Ilustración: Sara Lozoya
Editorial SM
ISBN: 9788413923789
Tapa dura, 136 páginas
12,50 €, (+ 8 años)
2022.






Por José R. Cortés Criado.


“Me has enseñado el auténtico valor de la música: la que se da a los demás.” Laura Gallego: Retorno a isla Blanca.


Otra mágica historia de Laura Gallego donde se mezclan seres mágicos, situaciones insólitas, personajes únicos y grandes dosis de imaginación que nos hacen vivir muy buenos ratos de lectura.

La historia nos la cuenta un juglar algo misterioso, con un pasado envuelto en la sorpresa y lo onírico. Es un ser extraordinario con unas virtudes únicas que arrastra una historia que lo apesadumbra.

La protagonista es Única, un ser diferente a cuantos viven en el bosque. Nos es grande, ni pequeña, tiene un color azulado y no hay otro personaje como ella, así que decide salir de Bosque Verde, su entorno, para encontrar a su pueblo.

Le acompañan otros seres maravillosos: Liviana, un hada maravillosa de unos diez centímetros de altura; Cascarrabias, un duende algún gruñón que alcanzaba los treinta; Fisgón, el gnomo despistado y travieso.

En su viaje de maduración y aprendizaje Única comprende que no es una mediana, como esos enanos que viven tras las montañas, ni tienda nada que ver con minotauros, ni con los juglares..., solo sabe que la música es algo consustancial a ella y que su pueblo se marchó olvidándose de ella.

Al final, tras seguir el camino de sal que dejó su pueblo en su éxodo, llega hasta la isla Blanca donde tiene una experiencia sensorial que la hace comprender quién es y cuál es su destino, al que se dirige sin dudarlo.

Los lectores pasarán un buen rato y darán rienda suelta a su imaginación mientras avanzan sin pestañear página tras página hasta llegar al desenlace.

Al texto de Laura Gallego se añaden unas excelentes ilustraciones a todo color de Sara Lozoya, que animan la lectura.

jueves, 16 de julio de 2015

#soyidhunita de Pablo C. Reyna

#soyidhunita

Pablo C. Reyna


Colección Memorias de Idhun

224 páginas

(+12 años) 2015



Por José R. Cortés Criado.

Cuando una adolescente imaginó un mundo con tres soles y tres lunas, lejos estaba del fenómeno literario que quince años después se produjo con la publicación del primer volumen de la trilogía, La Resistencia, al que siguieron Tríada y Panteón. Ya nada fue igual en el mundo de la literatura infantil y juvenil después de la publicación de esta trilogía, Memorias de Idhún, escrita por Laura Gallego 
El Cronista de Salem, un experto idhunólogo, explica detalladamente cómo se gestó la famosa trilogía, apoyándose en los libros y películas que influyeron en Laura Gallego para que surgiese esa chispa creadora que la autora dejó reflejada en sus diarios de trabajo.

Este libro comienza hablando de los inicios de la creación de Laura Gallego, de las influencias recibidas de otros autores, películas o series televisivas (Peter S. Beagle, El vuelo de los dragones o Dragones y Mazmorras…),  cómo van surgiendo en su mente los personajes claves de su obra, el mapa del territorio donde se desarrolla la trilogía, el tiempo que dedicaba la escritora a escribir cuando acababa sus deberes escolares, cómo surgió su incursión en internet mientras avanzaba en su proyecto.

Cuando la editorial SM decidió publicar Memorias de Idhún, la autora ya había ganado el Premio Barco de vapor con Finis Mundi y publicado El valle de los lobos con esta editorial. Comienza entonces la parte editorial, portada, imagen, la editorial busca un gran éxito editorial.

De octubre de 2004 hasta septiembre de 2005 se celebran veintiocho actos sobre la novela por la geografía española y México. El fenómeno idhunista era imparable tras venderse los cien mil ejemplares de la primera edición, y el fenómeno se extiende por Internet con suma velocidad, Idhún ya no pertenecía solo a su autora, los lectores lo habían hecho suyo.

Cuando se editó Triada, que estuvo a punto de llamarse La Profecía, La Resistencia ya era historia, y vuelta a los encuentros con los seguidores de la saga, Internet y demás frikis. Surge un videojuego y un juego de mesa, hasta que aparece Panteón, último volumen de la trilogía.

Después vino la versión en cómic, siguieron los encuentros indhunitas, se multiplicaban las ediciones, las traducciones, se elabora un documental en el que interviene la editora de los primeros volúmenes, Marinella Terzi, Jordi Sierra i Fabra y Gemma Lluch.

Hoy sigue siendo un fenómeno de masas su lectura, se ha traducido a quince idiomas, se han vendido más de un millón de ejemplares en el mundo,  sus seguidores se cuentan por miles y a pesar de todo ese éxito, la autora dejó claro que era una trilogía y no habrá nunca una continuación, así como tampoco se llevará al cine.

Este volumen, elaborado por un fan de Idhún, está repleto de anécdotas, datos reales sobre el proceso creativo seguido por Laura Gallego, se acompaña de fotos de los diarios personales de la autora, borradores de fragmentos, correos entre la autora y editores, mensajes de fans, fotos de encuentros, dibujos del proceso creativo de las portadas…, en resumen, es un buen libro para los idhunitas consumados y para los neófitos en el tema.






jueves, 16 de marzo de 2017

"Mandrágora" de Laura Gallego

Mandrágora
Texto: Laura Gallego
Editorial Algar
Colección Algar Joven
130 x 205 mm, 200 páginas
2016.





Por José R. Cortés Criado.




Laura Gallego nos lleva a un mundo mágico en el tiempo, muy en el estilo de la escritora, donde druidas, magas, guardianas del bosque, reyes, caballeros, señores feudales...conviven con el resto de seres vivos del planeta.

En esta obra un rey necesita un sabio en su corte porque el que tenía ha desaparecido y sin él, la corte no tiene tanta importancia. Para ocupar la plaza abandonada acude un señor, Zacarías, y su hija, Míriam.

La jovencita sabe mucho de plantas, de filosofía, de latín, de griego, de historia..., es un modelo muy alejado de las chicas de su edad y época, que solo viven para estar bellas, buscar un buen marido y decir banalidades.

Míriam, nuestra protagonistas, se enamora del príncipe, intenta adaptarse a la corte en su papel de fémina, pero no es su mundo, el príncipe es un poco pamplina y, Santiago, el noble que se enamora de ella, no es querido por la joven y...cuando descubre su origen y el destino al que se encuentra abocada, decide marchar sola para poner sus ideas en orden y decidir su futuro.

Antes, padre e hija descubrieron la extraña desaparición del mago Cornelius, su fabulosa biblioteca, sus poderes con el más allá y la creación de un ejército de almas de caballeros fallecidos que forman un ejército destructor imposible de detener.

Imposible para los simples mortales, no para las guardianas del bosque y del poder del mago Zacarías. Así padre e hija se convierten en las piezas claves para desvanecer semejante ejército de fantasmas con ansias de matar.

La obra se lee rápido, enseguida te atrapa la magia de Laura Gallego y te arrastra a ese mundo mágico donde te sientes partícipe en todas las aventuras.

Narraciones y diálogos se suceden a lo largo de las páginas y acercan al lector a una sociedad lejana en el tiempo y en la mentalidad, a la par que pone en primera línea a una chica muy actual: independiente, culta, atrevida, solidaria, valiente...que desea decidir libremente su futuro.

Si quieres saber de otros dos libros de la autora pincha aquí.

miércoles, 5 de octubre de 2016

"Memorias de Idhún: Panteón. Convulsión Segunda Parte. Cómic" de Laura Gallego

Memorias de Idhún: Panteón.
Convulsión Segunda Parte.
Cómic.

Colección: Memorias de Idhún

Texto: Laura Gallego
Ilustraciones: Estudio Fénix
Editorial SM. 
72 páginas (+ 12 años) 
2016.





Por José R. Cortés Criado.

Memorias de Idhún es un clásico de la Literatura Juvenil con más de un millón de ejemplares vendidos en el mundo de lengua española tanto en edición en cantoné como en bolsillo o digital y, gracias al Estudio Fénix, cada día son más los vendidos en versión cómic.

Este número es el volumen 12 de la colección y en él vemos recreadas las imágenes de seres fantásticos como Victoria, Jack, Christian… entres serpientes, dragones, unicornio, fuerzas extrañas y paisajes únicos.

Y es que el Séptimo ha regresado, la magia empieza a renacer en Victoria, pero es incipiente y está en peligro; su única salida es abandonar Idhún y viajar a la Tierra, lo hace con Kirtash.

Todos están en alerta, los habitantes nobles de lugares mágicos y los enemigos del bien, la alerta es continua, el peligro acecha pero hay que recuperar la fuerza del unicornio y poder crear nuevos magos.

La protagonista de la portada es Shizuko Ishikawa, una humana muy especial que aparece en los últimos capítulos, hay que seguirle la pista porque es huérfana y heredera de una poderosa empresa que invierte en investigación y nuevas tecnologías.
La historia sigue su curso, los dioses aparecen por Idhún, Gerde está con los sheks, Alexander en paradero desconocido, mientras la acción va de una zona a otra de Idhún mostrándonos las tareas de los personajes.
 Se trata de otro buen trabajo del guionista Andrés Carrion y del grupo de dibujantes de Estudio Fénix que no defraudará a los múltiples seguidores de Laura Gallego.

Las imágenes complementan la gran cantidad de datos aportados por el texto y refleja de manera bastante acertada los espacios y personajes del libro.

Si quieres saber de otro libro de Laura Gallego pinchaaquí. 

domingo, 27 de mayo de 2018

"Breve reseña sobre Literatura Infantil y Juvenil española" de José R. Cortés Criado.

Breve reseña sobre Literatura Infantil y Juvenil española.






Por José R. Cortés Criado.






En la segunda mitad del siglo XX, los autores que escribían para los más jóvenes decidieron denostar el autoritarismo, las falsas convenciones sociales, los prejuicios absurdos, e impregnar sus libros de realismo e ideas renovadoras, así como de fantasía y ciencia-ficción o narraciones históricas, tratando los temas que fueron desaprobados para evitar alterar el desarrollo de la infancia inocente: “Los autores se atrevieron a escribir sobre asuntos que nunca antes habían aparecido tan explícitamente, como la muerte, el sexo, la defensa de las minorías y la crisis de valores en la sociedad contemporánea” (Garralón, Ana, 2001, p. 131).


Con la llegada a España de la democracia, y la desaparición de la censura, los escritores se manifestaron con absoluta libertad; ya no debían escribir eludiendo las restrictivas normas de los censores ni habían de someterse a las estrictas normas de los educadores; se quebrantaban las reglas de urbanidad, se defendía la tolerancia, se buscaba una nueva identidad acorde a la manera de ser de cada uno y surgió “una literatura progresista y militante que, en algunos casos, se identificó como literatura antiautoritaria” (Colomer, Teresa, 1998, p, 111).


En la década de los setenta, lo milagroso desciende significativamente en las obras del período democrático, y asciende lo imaginario y se pasó a reivindicar la fantasía, los conflictos y relaciones personales, además, se exigía una la literatura de calidad en el campo educativo; todo trajo consigo que los libros infantiles se llenaran de humor y de imaginación, de personajes disparatados, ociosos, tiernos, que se enfrentan a la ambigüedad de los sentimientos, a la complejidad de los conflictos y a los cambios de perspectivas.


Durante esos años la producción literaria para niños y jóvenes se nutría principalmente de autores extranjeros, y gracias a los niveles de libertad alcanzados en nuestra sociedad, se pudieron difundir obras cuyos personajes eran transgresores de las normas sociales establecidas y se mostraban rebeldes ante una sociedad autoritaria, como Pippi Calzaslargas, de Astrid Lindgren.


Una década después, a los grandes autores como Michael Ende, La historia interminable; Roald Dahl, Charlie y la fábrica de chocolate; María Gripe, Los escarabajos vuelan al atardecer; Christine Nöstlinger, Konrad o el niño que salió de una lata de conservas, etc., se unieron autores españoles como Bernardo Atxaga, Shola y los leones; Joan Manuel Gisbert, El misterio de la isla de Tökland; Jordi Sierra i Fabra, En un lugar llamado Tierra; Fernando Alonso, El árbol de los sueños; Concha López Narváez, Memorias de una gallina; Alfredo Gómez Cerdá, Pupila de águila; etc., que orientaron su producción literaria al segmento de población infantil y juvenil a los ya establecidos como Ana María Matute, El polizón de Ulises; o Miguel Delibes, El príncipe destronado; que escribían mayoritariamente para el público adulto.


Posteriormente llegaron Fina Casalderrey, El misterio de los hijos de Lúa; Elvira Lindo, Manolito gafotas; Juan José Millas, Papel mojado; Xabier Docampo, Nube de nieve; Carlos Ruiz Zafón, La sombra del viento, etc.


Debido a que en los años sesenta y setenta las sociedades occidentales experimentaron grandes cambios, se modificaron determinados valores ideológicos y el tipo de educación que se impartía a los menores, ya no se trataba de preservar la infancia en su cápsula de inocencia como se venía haciendo. Había que educar desde la libertad, la tolerancia y el respeto mutuo; en este contexto, a partir de los setenta empiezan a proliferar en la LIJ los relatos sobre chicos con dificultades.


Llegando la década de los ochenta, cuando la Literatura Infantil y Juvenil parece la encargada de dejar testimonio de todo cuanto acontece en nuestra sociedad, se tratarán temas relacionados con el poder autoritario, la burocracia, la delincuencia, la vida en los arrabales, los problemas de drogadicción, el abandono social de determinados segmentos de población, el sexo, la muerte, etc., transgrediendo las normas y conductas sociales:


Y que en el campo literario el único indicador que se utiliza para establecer jerarquías en el aquí y ahora es el éxito, aunque sea efímero, por lo tanto se debe analizar la Literatura prestando atención a diversos aspectos, y especialmente al enfrentamiento del lector con el lenguaje literario, que debe ayudar a comprender nuevas situaciones comunicativas y a enriquecer la imaginación, ampliando las posibilidades de la lengua y sirviendo de detonante para la exteriorización de los recursos expresivos y creativos propios.


En la década de los noventa se añade a la LIJ la novela policiaca, de terror y ciencia ficción. Aparecen obras destinadas a los pequeños en los que un detective ha de desentrañar algún misterio, como en El crimen de la Hipotenusa de Emili Teixidor; sobreponerse a situaciones de terror, Cuando de noche llaman a tu puerta de Xavier Docampo o viajar a otras galaxias con El enigma del país perdido de Manuel Alonso.


El siglo XXI se inicia con los mismos temas, a los que hay que añadir nuevas corrientes de novelas románticas donde se mezclan lo real con lo irreal; el caso de las sagas de amores entre humanos, vampiros, ángeles y amazonas de autores extranjeros junto a libros de autores españoles que reflejan amores adolescentes como Canciones para Paula de Blue Jeans, Solo tú de Jordi Sierra i Fabra, Pulsaciones, de Frances Miralles y Javier Ruescas; o Cordeluna de Elia Barceló.


Proliferan libros de misterio con trama detectivesca, Andreu Martín y Jaume Ribera publican Los gemelos congelados, la décimo primera aventura de su personaje Flanagan; Beatriz Osés, Erik Vogler en muerte en el balneario; y Ronaldo Menéndez, El agujero de Walpurgis. Autoras como Maite Carranza, La guerra de las brujas; o Laura Gallego, Crónicas de la Torre; introdujeron con anterioridad las sagas fantásticas en la producción autóctona.


También se editan volúmenes que reflejan el realismo crítico, abocados al tratamiento de la inmigración, La aventura de Said de Josep Lorman o El chico de las manos azules de Eliacer Cansino; a las guerras o conflictos sociales lejanos, Un balón por una bala de Rafael Salmerón; o a situaciones vinculadas a España como el conflicto del Sahara, Palabras de Caramelo de Gonzalo Moure; tienen su espacio también obras dedicada a la explotación infantil como Iqbal Masih, lágrimas, sorpresas y coraje... de Miguel Griot; las que hacen referencia a problemas sociales como el alcoholismo en La chica de la ginebra de Santiago García-Clairac; las dirigidas a los sentimientos de solidaridad con las personas diferentes, Dímelo con los ojos, de Alfredo Gómez Cerdá, las que hablan de amor y misterio como Las lágrimas de Shiva de César Mallorquí, y las que inciden en la conservación medioambiental, La negrura del mar, de Ramón Caride.

Además proliferaron libros con animales muy humanizados como protagonistas, donde realidad y fantasía se entrecruzan, así ocurre con distintas versiones del clásico cuento de Caperucita Roja: La ladrona de sellos de Txabi Arnal Gil; Feroz el lobo de Margarita del Mazo; Lo que no vio Caperucita de Mar Ferrero; o en historias como El elefante que quería ser hormiga de Emilio Calderón y Mari Luz Bravo o Carnaval en el jardín de Gemma Armengol.

Además, para el público infantil y juvenil han proliferado los álbumes ilustrados, dotados de gran belleza y una enorme calidad dada la plasticidad de los trabajos publicados como: Ahab y la ballena blanca de Manuel Marsol; el clásico Hansel y Gretel con ilustraciones de Iratxe López de Munaín; Las aventuras de la bruja Fritanga de Xan López Domínguez; Un paseo con el señor Gaudi de Pau Estrada o Un trocito de horizonte de Arturo Abad.


En este nuevo siglo también se prodigaron las novelas gráficas, dirigidas especialmente al público juvenil y adulto, unas inspiradas en obras clásicas como la versión de ¿Cuánta tierra necesita un hombre? de Leon Tolstoi e ilustrada por Miguel Ángel Diez; Los 12 trabajos de Hércules ilustrados por Miguel Calatayud; El parque de la luna, de Miguel Navia; El arte de volar de Antonio Altarriba o Arrugas de Paco Roca.


Hoy algunos escritores de LIJ compaginan su labor docente con la producción literaria como es el caso de Ana Alcolea, La noche más oscura; Rosa Huertas, Tuerto, maldito y enamorado; o David Lozano, Donde surgen las sombras; otros dejaron la enseñanza para vivir de la escritura, Ricardo Gómez, La isla de Nuncameolvides; hay quien compagina periodismo y LIJ, Blanca Álvarez, Hormigas en bota de fútbol; o Pablo Aranda, Fede quiere ser pirata; a estos autores se puede añadir una pléyade de nombres que disfrutan inventando historias para pequeños y jóvenes lectores: Laura Gallego, Memorias de Idhún; María Menéndez Ponte, Nunca seré tu héroe; Eliacer Cansino, El misterio Velázquez; Gonzalo Moure, El síndrome de Mozart; Antonio A; Gómez Yebra, Un gato verde más o menos; Care Santos, Se vende mamá; David Fernández Sifres, Un intruso en mi cuaderno¸ Emilio Calderón, Julieta sin Romeo; Francisco Valladares, Antares; Juan Madrid, El hijo de Sandokán; Maite Carranza, Palabras envenenadas; Mónica Rodríguez, El círculo de robles; Pep Bruno, La siesta de los Enormes; Roberto Santiago El sueño de Iván y un larguísimo etcétera.


Cuando hablamos de LIJ generalmente lo hacemos de la narrativa porque la poesía y el teatro son aún más minoritarios que en la Literatura dirigida al público adulto.

Existe un grupo de poetas que escribe para la infancia con bastante aceptación por parte de los lectores, que se detallan por orden alfabético: Mar Venegas, Niña pluma, niña nadie; Miquel Desclot, Música, maestro; Jaime Ferrán, La playa larga; Gloria Fuertes, La poesía no es un cuento; María García Esperón, Y mi bosque encantaba…; Antonio García Teijeiro, Versos con alas; Carmen Gil, Papandujas y zarandajas; Antonio Gómez Yebra, Poemas para niños; María Jesús Lobato, A mares; Pedro Mañas, Poemas para leer antes de leer; Carlos Murciano, Un ave azul que vino de las islas del sueño; Carlos Reviejo, Versos de colores; Antonia Rodenas, El corro de las palabras; Marina Romero, Poemas rompecabezas; Ana María Romero Yebra, El pirata Pepe; Charo Ruano, Catalina lina luna; Antonio Rubio, Versos vegetales; Gloria Sánchez, Diez piratas; Jaime Siles El giptodonte; Olga Xirinachs, La Casona en el parque; y algunos más que se quedan en el tintero.

El teatro para pequeños y jóvenes lectores se alimenta de versiones adaptadas de autores clásicos y de una producción creada pensando en este segmento de población; entre los autores dramáticos hay que destacar a los escriben pensando siempre en los pequeños lectores como Fernando Almena, Los pieles rojas no quieren hacer el indio; José Luis Alonso de Santos, Teatro breve; José M. Ballestero Pastor, Érase una vez la revolución; Carles Cano, ¡Te pillé, Caperucita!; Carlos Casares, Las naranjas más naranjas de todas las naranjas; Juan Cervera, El alcaldillo y sus colegas; Pilar Enciso, Asamblea general; José González Torices, Proceso a un espantapájaros; Luis Matilla, Teatro para amar y desarmar; Alberto Miralles, Aventuras, misterios y maravillas del Rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda; Paco Gámez, Nana en el tejado; o bien lo hacen esporádicamente, como Josep Albanell, El gallifoscam; Alfredo Gómez Cerdá, La guerra de nunca acabar; Fernando Lalana, Segismundo y compañía; Antonio Rodríguez Almodóvar, La niña que riega las albahacas; Alfonso Zurro, Farsas maravillosas…

Hay que resaltar que la Literatura Infantil y Juvenil y la Literatura Universal, constituyen una forma artística de expresar la vida a través de la palabra; y es además una parcela propia y específica de la Cultura y el Arte, que ha procurado crear historias que los adultos puedan aceptar como convenientes y que a los niños supongan un diálogo entre la sociedad y las nuevas generaciones, ya que un libro que no ayude en algún sentido es un libro muerto.
Por ende, toda obra narrativa debe reflejar aspectos vivenciales que ayuden a formar la personalidad de los pequeños lectores, teniendo en cuenta que los textos literarios infantiles son la llave que abre las puertas a la cultura literaria y, por tanto, componen la base sobre la que el niño construye su competencia lecto-literaria.


Una labor primordial de los adultos, como educadores, ha de ser conseguir que niños, adolescentes y jóvenes sean buenos lectores, capaces de escoger libros que les interesen y que les parezcan atractivos, para que este interés les lleve a continuar leyendo. Hay que inducirlos a descubrir el gusto de la lectura en libertad, porque aquella es el agua de la vida que los conducirá a descubrir sus propias lecturas autónomas e independientes del mediador adulto y se haga realidad que el hecho de leer debe ser un fin en sí mismo, y que los libros no muestran el camino de la felicidad. Los libros son la felicidad, aunque sigamos planteándonos eternamente la siguiente pregunta: ¿En qué momento se convierte uno en lector?


Nos convertimos en lectores desde el instante en que escuchamos el primer relato en nuestra infancia. Ese momento en el que optamos por leer los sonidos que llegan a nuestros oídos es el que nos introduce en el mundo de la lectura, lo que ocurre es que es otra forma de leer, más cómoda y placentera, que no conduce irremisiblemente al mundo de la letra impresa a todos los seres humanos, pero muchos se pierden en el tránsito de un tipo de lectura a otra.


Del esfuerzo que realice la sociedad para fomentar la lectura placentera entre las personas van a depender los resultados que se obtengan en este campo.


Llevar a cabo animaciones a la lectura esporádicamente entre la población, ya sea en los centros educativos o en las bibliotecas públicas puede influir en determinadas personas a la hora de elegir ser lectores o no, pero difícilmente se observarán cambios de conducta entre los asistentes a tales actividades si no son sistemáticas, perfectamente regladas y tendentes a conseguir los objetivos propuestos.


Conseguir que los alumnos de un centro se interesen por la lectura literaria es una tarea titánica plagada de obstáculos y cortapisas pero muy grata de experimentar. Al final de un largo período de actividades alrededor de los libros seleccionados se puede conseguir un amplio grupo de lectores activos que disfruten con los libros, pero no todos los nuevos lectores mantienen ese hábito si el ambiente escolar no lo propicia continuamente.


Formar lectores es una meta muy ambiciosa que debería constituirse en uno de los lemas de toda institución escolar, sobrepasando los tópicos típicos que a modo de mensaje repetitivo quieren inculcar en los alumnos frases como: “la lectura nos hace libres”, “el buen lector aprueba siempre” o “lee que eso es bueno para ti”, todo ello, sin olvidar las afirmaciones de los liberales del siglo XIX, los cuales pensaban que no debía construirse un estado moderno en torno a una juventud y un pueblo ignorantes y analfabetos.


Por último, insistir que no surgirán lectores si nos limitamos a dar teorías brillantes y consejos a unos niños o jóvenes que desean conocer los porqués de la vida y disfrutar de ella activamente. Habría que implicarlos en la compresión y análisis de textos de forma placentera y guiarlos en la selección de libros adecuados a sus intereses y gustos en ese dédalo al que llega a convertirse la biblioteca, considerando “la emoción como el epicentro de toda enseñanza. La emoción es el vehículo que transporta las palabras y su significado. Sin emoción no hay significado, y sin significado no se puede aprender anda.” (Moral Teruel, Francisco, 2015).


No olvidemos que con la lectura aprenderemos a conocernos mejor y a construir nuestro futuro sin olvidarnos de la existencia de los otros, aunque “no necesariamente nos hará más felices pero nos puede proporcionar experiencias que merecen la pena por intensas, por sorprendentes, por increíbles.”(Borda Crespo, Isabel, 2006, p. 182).


Y por último, recordar que nuestra vida no está en los libros, pero en los libros hay muchas vidas que nos ayudarán a conocer la nuestra.


Formar un lector literario en nuestras aulas debe tener como premisa partir de la alegría de aprender, porque este es un sentimiento de ánimo que te despierta la curiosidad, te centra la atención y te anima a llevar a cabo acciones y, además, el ser humano aprende de formas más fácil y placentera.




BIBLIOGRAFÍA

Bettelheim, Bruno: Psicoanálisis de los cuentos de hadas, B., Crítica/Grijalbo, 19868.


Borda Crespo, Isabel: Literatura Infantil y Juvenil. Teoría y Didáctica, Granada, Grupo Editorial Universitario, 2002.


----, Cómo iniciar a la lectura, Málaga, Arguval, 2006.


Bryant, Sara C.: El arte de contar cuentos, B., Biblària, 199513.


Cashdan, Sheldon: La bruja debe morir, M., Debate, 2000.


Colomer, Teresa: La formación del lector literario, M., Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 1998.


-----,: Introducción a la literatura infantil y juvenil, M., Síntesis, 1999.


Cortes Criado, José R.: “La imagen y el cuento. Estrategias para crear cuentos a partir de imágenes”, en Escaño Quero, Mª Dolores (Coord.): VI Encuentro Comarcal de Educación Infantil. Comunicaciones, Málaga, CEP de la Axarquía, 1997.


------, “El cuento como tradición oral”, en Escaño Quero, Mª Dolores (Coord.): VI Encuentro Comarcal de Educación Infantil. Comunicaciones, Málaga, CEP de la Axarquía, 1997.


Durán, Teresa: Leer antes de leer, M., Anaya, La sombra de la palabra, 2002.


Farias, Juan: “Notas para una charla de invierno”, Alacena, nº 21, 1994/1995.


Fernández, Victoria: “Panorama a grandes rasgos”, Trabajadores de la Enseñanza, nº 204, 1999.


García Rivera, Gloria: Didáctica de la Literatura para la Enseñanza Primaria y Secundaria, M., Akal, 1995.

viernes, 6 de febrero de 2015

Relatos insólitos, Rubén Serrano, coordinador


Relatos insólitos

Rubén Serrano, coordinador


192 páginas

150x230 mm

2014


Por José R. Cortés Criado.



Relatos insólitos son una selección de dieciséis historias encuadradas en el género fantástico, donde el terror, la ciencia ficción, lo insólito, la magia y lo inverosímil están presente en cada uno de ellos y transportan a los lectores avezados a otras dimensiones donde lo real y lo irreal se entrelazan mostrando atractivas proezas, aunque algunas sobrecojan o conmuevan al lector.

Lo extraño está presente en ellos y por eso atraen al público ávido por la evasión de la cotidianidad tediosa; los sueños  pueden verse reflejados en sus páginas al margen de toda lógica y cada página es una ventana abierta a nuevas experiencias donde todo es posible.

El primer relato es de H. P. Lovecraft y se titula, Azahoth, en él podemos leer: “hubo un hombre que viajó más allá de la vida en una búsqueda al interior de los espacios hacia los que los sueños del mundo había huido;” y a esos espacios nos conducen también Laura Gallego García, Teresa Viejo, Clara Tahoces, Ralph Barby, Emilio Calderón, David Zurdo, Robert E. Howard, Félix J. Palma, Juan Ángel Laguna Edroso, Eduardo vaquerizo, Juan José Díaz Téllez, Juan de Dios Garduño, Elisa Isabel Delgado y el propio H. P. Lovecraft.

De la lectura de ellos se sobrevive a pesar de convivir con ese bosque que se reproduce tras sufrir cada uno de sus árboles la tortura de ser separados de sus raíces en Tiempo, calma y silencio; o padecer ese frío que entumece a la amada en Cuando tú no estás ; o conseguir ese anhelado beso liberador de Las damas del lago; o ser llevados por las Lobas al Monte del Diablo en Ferron; o ver en El espejo a la amada gracias al psicomanteum; o asistir a El juicio de Dios; o sobrevivir a La cosa en el tejado; o viajar en La nave de los albatros; o conocer a el hombre que escapó del infierno; o ser el último de Redcreek; o participar en La tertulia sabiendo que en el fondo del mar hay más monstruos; o alcanzar El último deseo oculto en la agenda; o asistir a La gala del fin del mundo; o intuir que Lo irreversible no era humano; o conocer al El extraño forastero de este siglo.

Es un libro que te atrapa desde el primer relato, no te quedas indiferente leyendo estas historias de ficción sorprendentes.

Aunque está dirigido al público en general, puede ser leído por los jóvenes ávidos de aventuras insólitas o extrañas historias que te dejan asombrado.

Con este título se ha dado a conocer una nueva editorial andaluza con mucho interés en abrirse un espacio en el mundo literario de hoy.




martes, 8 de julio de 2014

Maite Carranza consigue el Premio Cervantes Chico 2014.


 




La escritora Maite Carranza (Barcelona 1958) recibirá en octubre el Premio Cervantes Chico en Alcalá de Henares, un galardón concedido por unanimidad con el que el jurado reconoce su trayectoria como autora de literatura infantil y juvenil.

 

El jurado de este premio, concedido por el Ayuntamiento de la ciudad, ha valorado el conjunto de la obra y su impacto en el mundo infantil y juvenil en los centros educativos.


Carranza es autora de una numerosa producción literaria con más de 40 títulos infantiles y juveniles y en sus obras combina el humor, el realismo crítico y el mundo fantástico.
Entre sus éxitos editoriales, destacan ‘Mauro ojos brillantes’, ‘¿Quieres ser el novio de mi hermana?’ y la serie ‘Víctor Yubacuto’, aunque su obra más emblemática y exitosa ha sido la trilogía fantástica ‘La guerra de las brujas’ (2005-2007), que ha sido traducida a más de 25 lenguas.
Uno de sus últimos libros, ‘Palabras envenenadas’, fue Premio Edebé 2010 y también estuvo galardonado con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2011, concedido por el Ministerio de Cultura. La obra es una denuncia de los abusos sexuales infantiles, sus devastadoras consecuencias y su invisibilidad en la sociedad.

En las ediciones anteriores el galardón ha recaído en Juan Muñoz (1992), Montserrat del Amo (1993), Gloria Fuertes (1995), Concha López Narváez (1996), Joan Manuel Gisbert (1997), Martín Casariego (1998), Elvira Lindo (1999), Santiago García-Clairac (2004), Marinella Terzi (2005), Ricardo Gómez (2006), María Menéndez – Ponte (2007), Alfredo Gómez Cerdá (2008), Pilar Mateos Martín (2009), Fernando Lalana (2010), Laura Gallego (2011), Jordi Sierra i Fabra (2012) y Blue Jeans (Francisco de Paula Fernández, 2013).

viernes, 2 de abril de 2021

"Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil" de José R. Cortés Criado.

Día 2 de abril de 2021
Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil

Texto: José R. Cortés Criado.


Este texto fue publicado en elDiario.es, puedes visualizarlo en este enlace.




El día 2 de abril se celebra el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil y se hace para fomentar el interés y el amor por los libros y la lectura en los niños y jóvenes, para que se conviertan en un hábito de vida. Este evento lo patrocina la Junta Internacional de Libros para Jóvenes, una organización internacional sin fines lucrativos.


La fecha se escogió porque ese día nació el escritor danés Hans Christian Andersen. De su importancia en el mundo literario, solo quiero añadir que el premio que lleva su nombre es un galardón internacional que se otorga cada dos años por la International Board on Books for Young People (IBBY) como reconocimiento a una contribución duradera de la Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) tanto a escritores como ilustradores. Se le suele llamar el "Pequeño Premio Nobel".


Habrá lectores que se pregunten si realmente existe la LIJ o si con esta denominación se puede llamar a un tipo de Literatura. Hoy este debate no se plantea, pero hasta el siglo XX se ponía en duda su existencia ya que sus orígenes estaban en los cuentos tradicionales, que se contaron para adultos y después el público infantil y juvenil se apropió de ellos. Otros textos surgieron al amparo de los colegios con una gran carga moralizante e instructiva, ocasionando un empobrecimiento literario de los mismos.

Así, en sus inicios, la LIJ era valorada según criterios pedagógicos y moralizantes, no se pensó que fuesen auténticos textos literarios con una temática acorde con los niños y jóvenes y, como decía Miguel Delibes, para escribir para niños no hay que hacerlo como un tonto imitando la voz de una abuelita; sino que hay que escribir a la manera que sienten los lectores de esas edades.

Por suerte, hoy se reconoce, socialmente, que existen libros de LIJ de excelente calidad y un plantel de escritores y escritoras que ejercen su oficio solo para este segmento de lectores e, incluso, reputados escritores de adultos, hacen sus incursiones en el mundo de los niños y los jóvenes.

En la segunda mitad del siglo XX, los autores que escribían para los más jóvenes decidieron denostar el autoritarismo, las falsas convenciones sociales, los prejuicios absurdos, e impregnar sus libros de realismo e ideas renovadoras, así como de fantasía y ciencia-ficción o narraciones históricas, tratando los temas que fueron desaprobados para evitar alterar el desarrollo de la infancia inocente. Con la llegada a España de la democracia, y la desaparición de la censura, los escritores se manifestaron con absoluta libertad.

En esa época, la producción literaria para niños y jóvenes se nutría principalmente de autores extranjeros, y gracias a los niveles de libertad alcanzados en nuestra sociedad, se pudieron difundir obras cuyos personajes eran transgresores de las normas sociales establecidas y se mostraban rebeldes ante una sociedad autoritaria, como Pippi Calzaslargas, de Astrid Lindgren.

Una década después, a los grandes autores como Ende, Dahl, Gripe, Nöstlinger... se unieron autores españoles como Merino, Millás, Atxaga, Gisbert, Sierra i Fabra, Alonso, Concha López, Gómez Cerdá... a los ya establecidos como Ana María Matute o Miguel Delibes. Posteriormente llegaron Casalderrey, Lindo, Martín Garzo, Docampo, Ruiz Zafón...

Conforme avanza el fin de siglo, los lectores juveniles disfrutan con relatos que reflejan los problemas cotidianos y de jóvenes con problemas y dificultades; se tratan temas relacionados con el poder autoritario, la burocracia, la delincuencia, la vida en los arrabales, los problemas de drogadicción, el abandono social de determinados segmentos de población, el sexo, la muerte, etc., transgrediendo las normas y conductas sociales.

Se inicia el siglo XXI con obras que tratan problemas psicológicos, solidarios, interculturales, históricos... en una posmodernidad que abarca toda literatura y los temas se amplían; ahora no solo se trata de las relaciones afectivas, se abordan otras identidades sexuales, otros tipos de familia y sus interrelaciones, se abordan temas literarios, de viajes, de introspección psicológica, el feminismo, las migraciones, la exclusión social, la homofobia, las redes sociales, la transexualidad, la violencia machista, la discriminación racial, el ecologismo, las distopías...

No existe censura en los libros para niños y jóvenes, ni temas exclusivos. Todos los temas se tratan independientemente de la edad de sus destinatarios, con las únicas limitaciones que imponen la calidad literaria y las características del público actual se dirigen.

Actualmente el listado de escritores y escritoras del mundo infantil y juvenil es enorme. Me atrevo a hacer un breve listado de autores a pesar de posibles olvidos que se me puedan achacar: César Mallorquí, Carmela Trujillo, Diego Arboleda, Rosa Huertas, Gonzalo Moure, Beatriz Osés, José Pedro Mañas, Cuca Canals, Violeta Monreal, Roberto Santiago, Ana Alcolea, Roberto Aliaga, Elvira Méndez, María Menéndez Ponte, Marinella Terzi, Ricardo Gómez, Santiago García-Clairac, Ledicia Costas, Ricardo Alcántara, Carles Cano, Joel Franz Rosell, Daniel Nesquens, Roberto Aliaga, Emilio Calderón, Nando López, Laura Gallego, Fernando Lalana, Víctor Panicello, Maite Carranza, Enrique Páez...

Como detalle del valor actual de la LIJ, hay que resaltar la gran cantidad de libros que se editan anualmente para los pequeños y jóvenes lectores, así como recordar los numerosos premios literarios infantiles y juveniles, las revistas dedicadas al tema y los espacios en las redes sociales, donde proliferan youtubers y blogueros dedicados a este segmento lector, entre ellos el autor de este artículo.

Por último, quiero insistir que no surgirán lectores si nos limitamos a dar teorías brillantes y consejos a unos niños o jóvenes que desean conocer los porqués de la vida y disfrutar de ella activamente. Habría que implicarlo en la compresión y análisis de textos de forma placentera y guiarlos en la selección de libros adecuados a sus intereses y gustos en ese dédalo al que llega a convertirse la biblioteca.