martes, 22 de mayo de 2018

Una casa para Tom de Leo Timmers


Una casa para Tom

Texto e ilustraciones:

Leo Timmers


Álbumes Ilustrados Castellano

ISBN 97884914221306

215 x 305 mm, 48 páginas,

Primeros Lectores, 

15,95 €, 2018.


Por José R. Cortés Criado.

Tom es un gato que vive felizmente en una hermosa casa y apenas sale a la calle, pero cada vez que veía a la mariposa Vera revolotear cerca de la ventana de su hogar sentía ganas de correr con ella.

Así que aquel día aceptó jugar al pilla pilla con Vera y la siguió desde el suelo mientas ella hacía acrobacias en el aire, fue una experiencia maravillosa, pero cuando se cansó y quiso regresar a su agradable morada no sabía dónde estaba.

Vera siguió su vuelo sin percatarse de nada y Tom deambuló por la ciudad conociendo otros ambientes, otros peligros y otros compañeros de fatiga. Cuando asumió que había perdido su casa para siempre buscó donde cobijarse y vio casa pequeñas, altas, bajas, seguras, adosadas…pero ninguna es como la suya.

Como todas tenían algún problema sus nuevos y callejeros amigos lo llevaron donde vivían Vera y sus hermanas y cuando la vio siguió jugando al pilla pilla con ella hasta que sin darse cuenta llegó a su lugar de origen.

Entretenida historia en la que nos deja de lección el que no debemos alejarnos de nuestro entorno conocido si no queremos correr riesgos innecesarios, y otra más, que los amigos están para las duras y las maduras; si tenemos un amigo, tenemos un tesoro.

Leo Timmers nos acerca con el texto y con la imagen a ese mundo donde Tom es feliz, siendo el gato, sus amigos y las mariposas los protagonistas de la historia. Únicamente hace una pequeña aparición una niña que se supone es la propietaria del gatito.

La trama se desarrolla en la ciudad, comenzando y finalizando en la ventana de un altillo, lugar por donde sale y entra Tom; además de transcurrir por los tejados inclinados, lo hace a pie de calle, ya sea observando un nido sobre una farola, durmiendo sobre una rama de un árbol, en un cubo metálico de basura o en medio de una nube de mariposas anaranjadas en un parque urbano.

Las imágenes reflejan el entorno urbano lleno de señales y mapas que un gato no sabe interpretar, por ello anda perdido. Lo mismo le ocurriría a una personita desconocedora de ese lenguaje cifrado.

Me ha gustado este cuento donde la diversión da paso a la preocupación y tiene un final feliz.

Las ilustraciones en color sobre fondo blanco complementan adecuadamente el texto; son de tal realismo que parece que los protagonistas pueden salir del libro en cualquier momento.

Si quieres conocer otro libro de Leo Timmers pincha cobre su título, Cuervo.


lunes, 21 de mayo de 2018

El misterio del jugador número 13 de Roberto Santiago


El misterio del jugador número 13

Texto: Roberto Santiago

Ilustración: Enrique Lorenzo


Colección Los Futbolísimos

ISBN 9788491072881

336 páginas, (+ 10 años)

11,95 €, 2018.


Por José R. Cortés Criado.

Llega el fin de curso y los Futbolísimos están cansados, los exámenes finales están a la vuelta de la esquina, el descenso de categoría para el equipo de Soto Alto está amenazándoles durante el último partido de la Liga Intercentros.

Y en esas aparece un misterioso chaval que lleva una camiseta con el número 13 y le da 13 toques a una lata antes de lanzarla a la papelera. Esa es su magia, le da 13 toques al balón cada vez que lo coge antes de meter un gol.

Es ruso, su madre es directiva de una multinacional de telefonía móvil, acaban de llegar a Sevilla la Chica a pocos días de la finalización del curso porque la empresa rusa quiere abrir su primera tienda en este pueblo.

Desde ese momento todo se mezcla, fútbol, telefonía, negocio para el pueblo, rivalidad del pueblo vecino, esperanzas de no descender gracias a Viktor, chantaje, robo del examen final de Matemáticas, expulsión de Pakete del colegio… y, sobre todo, el reconocimiento de todos de que Francisco, también conocido como Paco o Pakete es el alma del equipo de del grupo de amigos.

La lectura se hace rápida porque la suma de novedades en el transcurso de ese fin de curso no es para menos. Al principio todos son recelos hacia el chico nuevo, después ilusión, más tarde desesperanza cuando no pueden alinearlo en el equipo y por último amistad por encima de todo.

Atrás quedaron los recelos de nuestro protagonista, las sospechas de que Helena con h estaba enamorada del ruso, aunque Pakete insiste e insiste en que a él le da igual, aunque todos sabemos que no.

Pakete demuestra en esta entrega su honradez, el valor que otorga a la amistad, incluso para ser expulsado del colegio antes que delatar a un miembro de los Futbolísimos; su entrega al equipo, su fuerza para rechazar un chantaje para que su equipo perdiese el último partido…, en fin, es un chico estupendo al que todos reconocen su valía, aunque él no sea consciente de eso.

Acertada esta última entrega, por el momento, de Roberto Santiago que sigue con la misma trama desde su inicio e incluso de antes, desde la publicación de El sueño de Iván.

Estupendos también los dibujos de Enrique Lorenzo que sigue complementado los textos con suma gracia. Algunos capítulos son pequeños cómics.

Sus ilustraciones reflejan muy bien la expresividad y el movimiento de los personajes, algunas secuencias están narradas por imágenes y la gran cantidad de estas acercan el volumen a una novela gráfica.

Gran éxito a este nuevo volumen que es el número 13 de la colección y el apodo de un chico que quiere emular a su padre, mítico jugador que siempre llevó la camiseta con ese número.

Al buen hacer literario hay que añadir la calidad de las ilustraciones que junto a los valores que trasmiten y la cuidada edición de cada volumen facilitan el éxito de la serie. Gracias a ello se han vendido más de 1.500.000 ejemplares de los Futbolísimos.

Si quieres conocer otros seis libros de Roberto Santiago pincha aquí.



sábado, 19 de mayo de 2018

Animación a la lectura de José R. Cortés Criado.



Por José R. Cortés Criado.

Una labor primordial de los adultos, como educadores, ha de ser conseguir que niños, adolescentes y jóvenes sean buenos lectores, capaces de escoger libros que les interesen y que les parezcan atractivos, para que este interés les lleve a continuar leyendo.  Hay que inducirlos a descubrir el gusto de la lectura en libertad, porque aquella es el agua de la vida que los conducirá a descubrir sus propias lecturas autónomas e independientes del mediador adulto y se haga realidad que el hecho de leer debe ser un fin en sí mismo, y que los libros no muestran el camino de la felicidad. Los libros son la felicidad, aunque sigamos planteándonos eternamente la siguiente pregunta: ¿En qué momento se convierte uno en lector? 

Nos convertimos en lectores desde el instante en que escuchamos el primer relato en nuestra infancia. Ese momento en el que optamos por leer los sonidos que llegan a nuestros oídos es el que nos introduce en el mundo de la lectura, lo que ocurre es que es otra forma de leer, más cómoda y placentera, que no conduce irremisiblemente al mundo de la letra impresa a todos los seres humanos, pero muchos se pierden en el tránsito de un tipo de lectura a otra.

Del esfuerzo que realice la sociedad para fomentar la lectura placentera entre las personas van a depender los resultados que se obtengan en este campo.

Llevar a cabo animaciones a la lectura esporádicamente entre la población, ya sea en los centros educativos o en las bibliotecas públicas puede influir en determinadas personas a la hora de elegir ser lectores o no, pero difícilmente se observarán cambios de conducta entre los asistentes a tales actividades si no son sistemáticas, perfectamente regladas y tendentes a conseguir los objetivos propuestos.

Conseguir que los alumnos de un centro se interesen por la lectura literaria es una tarea titánica plagada de obstáculos y cortapisas pero muy grata de experimentar. Al final de un largo período de actividades alrededor de los libros seleccionados se puede conseguir un amplio grupo de lectores activos que disfruten con los libros, pero no todos los nuevos lectores mantienen ese hábito si el ambiente escolar no lo propicia continuamente.

Formar lectores es una meta muy ambiciosa que debería constituirse en uno de los lemas de toda institución escolar, sobrepasando los tópicos típicos que a modo de mensaje repetitivo quieren inculcar en los alumnos frases como: “la lectura nos hace libres”, “el buen lector aprueba siempre” o “lee que eso es bueno para ti”, todo ello, sin olvidar las afirmaciones de los liberales del siglo XIX, los cuales pensaban que no debía construirse un estado moderno en torno a una juventud y un pueblo ignorantes y analfabetos.

Por último, insistir que no surgirán lectores si nos limitamos a dar teorías brillantes y consejos a unos niños o jóvenes que desean conocer los porqués de la vida y disfrutar de ella activamente. Habría que implicarlos en la compresión y análisis de textos de forma placentera y guiarlos en la selección de libros adecuados a sus intereses y gustos en ese dédalo al que llega a convertirse la biblioteca, considerando “la emoción como el epicentro de toda enseñanza. La emoción es el vehículo que transporta las palabras y su significado. Sin emoción no hay significado, y sin significado no se puede aprender anda.” (Moral Teruel, Francisco, 2015).

No olvidemos que con la lectura aprenderemos a conocernos mejor y a construir nuestro futuro sin olvidarnos de la existencia de los otros, aunque “no necesariamente nos hará más felices pero nos puede proporcionar experiencias que merecen la pena por intensas, por sorprendentes, por increíbles.”(Borda Crespo, Isabel, 2006, p. 182).

Y por último, recordar que nuestra vida no está en los libros, pero en los libros hay muchas vidas que nos ayudarán a conocer la nuestra.

Formar un lector literario en nuestras aulas debe tener como premisa partir de la alegría de aprender, porque este es un sentimiento de ánimo que te despierta la curiosidad, te centra la atención y te anima a llevar a cabo acciones y, además, el ser humano aprende de formas más fácil y placentera.


BIBLIOGRAFÍA
Bettelheim, Bruno: Psicoanálisis de los cuentos de hadas, B., Crítica/Grijalbo, 19868.

Borda Crespo, Isabel: Literatura Infantil y Juvenil. Teoría y Didáctica, Granada, Grupo Editorial Universitario, 2002.

----, Cómo iniciar a la lectura, Málaga, Arguval, 2006.

Bryant, Sara C.: El arte de contar cuentos, B., Biblària, 199513.

Cashdan, Sheldon: La bruja debe morir, M., Debate, 2000.

Colomer, Teresa: La formación del lector literario, M., Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 1998.

-----,: Introducción a la literatura infantil y juvenil, M., Síntesis, 1999.

Cortes Criado, José R.: “La imagen y el cuento. Estrategias para crear cuentos a partir de imágenes”, en Escaño Quero, Mª Dolores (Coord.): VI Encuentro Comarcal de Educación Infantil. Comunicaciones, Málaga, CEP de la Axarquía, 1997.

------, “El cuento como tradición oral”, en Escaño Quero, Mª Dolores (Coord.): VI Encuentro Comarcal de Educación Infantil. Comunicaciones, Málaga, CEP de la Axarquía, 1997.

Durán, Teresa: Leer antes de leer, M., Anaya, La sombra de la palabra, 2002.

Farias, Juan: “Notas para una charla de invierno”, Alacena, nº 21, 1994/1995.

Fernández, Victoria: “Panorama a grandes rasgos”, Trabajadores de la Enseñanza, nº 204, 1999.

García Rivera, Gloria: Didáctica de la Literatura para la Enseñanza Primaria y Secundaria, M., Akal, 1995.

La fuga de los personajes VI. Lo que acaeció a la madre de Caperucita Roja cierto día que… de José R. Cortés Criado.


La fuga de los personajes VI. 

Lo que acaeció a la madre de 

Caperucita Roja cierto día 

que… 







Texto: José R. Cortés Criado.

 Sí, yo soy la madre de la niña, sí. Y aquí me tenéis una y otra vez dándole consejitos a mi Caperucita, que si el lobo, que si los despistes, que si el camino, que si el frío, que si el calor, que si te puede pasar esto o lo otro, que si…

Y mi hija que me hace caso en todo, o eso creo yo, que a mis espaldas vaya usted a saber qué hace; aunque hay algo en lo que no me hace caso, creo que es lo más importante para esta historia, sí, ya sé que lo sabéis de memoria, pero las madres somos así de pesadas y no nos cansamos de repetir una y otra vez las cosas que creemos importantes.

Si me niña no le hubiese hecho caso al feo lobo sobre el camino más corto para llegar a casa de mi madre, ni la abuela ni la nieta habrían pasado por ese trance de ser comidas, regurgitadas y puestas en circulación como si no hubiese pasado nada.

Eso porque las buenas personas lo han querido así, que si no…mi hija habría terminado yo no sé cómo, y si es mi madre, esa vieja testaruda que se cree muy lista y la más joven de todas ya estaría más que perdida en ese bosque infernal donde le gusta estar, con lo bien que se está en el pueblo con tantas vecinas con las que poder chismorrear un ratito cada día.

Mira que es rara mi madre, y le está metiendo sus manías a mi niñita, que cualquier día me dice que se va al campo con su abuela y no vuelve más por aquí, porque ya me ha avisado, que si soy una pesada, que si sus amigas esto y lo otro, que si yo no la dejo hacer nada, que si en el pueblo se aburre, que si en la ciudad es diferente y que en el bosque se siente muy a gusto.

Ya me lo decía mi marido, que el pobre como siempre está trabajando nunca sale en el cuento, algunos pensarán que soy viuda, pero no, soy casada y bien casada con un hombretón, que es capaz de tumbar al lobo de un soplido, sí, no pongáis esa cara, que mi marido es muy grande y muy fuerte.

Y, además, muy listo, ya me avisó a mí de que ese lobo no era de fiar y de que mi madre está un poco perdida con esa manía suya de vivir sola en medio del bosque, como si no hubiese un lugar mejor en este pueblo para ella. Es que es muy rara, más todavía, ¿qué si lo sé yo?, pues claro que lo sé y muy bien.

Pero la que me preocupa es mi hija, veremos a ver cómo termina esta historia que se repite una y otra vez con final feliz para ella; espero que esto no cambie y me lleve una desagradable sorpresa el día que no salga más de la barriga de ese lobo tan persistente.

Mira que comérsela una y otra vez sabiendo que le van a rajar la barriga y se la van a llenar de piedras, ¡menudo estómago debe tener!, yo seguro que ya estaría más que muerta si me rajan una vez y más si me tengo que tragar a mi madre y a mi hija, ¡qué barbaridad!

Pero a pesar de todo ese sufrimiento y mis temores, siempre anhelo que alguien coja el libro del estante y abra sus páginas. ¡Me hace tanta ilusión ver una cara nueva frente a mí!

No sabéis la alegría que recibimos todos cuando alguien se asoma a nuestro mundo y más cuando vemos en las caras esa sensación de pánico al leer que el lobo está engañando a mi hija, y sobre todo, la angustia cuando se la come y leen que también se comió a la abuelita; a algunos pequeños se les escapa una lagrimita y hacen pucheros, a otros las lágrimas corren por sus mejillas a todo correr en una carrera sin fin.

Pues a pesar de eso, nos sigue gustando porque al final las caras recuperan su sonrisa y su alegría y todos celebran que Caperucita y su abuela están sanas y salvas y el lobo a buen recaudo.

Así que ánimo y a leer los cuentos clásicos, que así todos seremos algo más felices, los lectores y los protagonistas del cuento.

viernes, 18 de mayo de 2018

Todo eso que nos une de Ana Campoy


Todo eso que nos une

Ana Campoy


Colección Narrativa Juvenil

ISBN 978-84- 698-3640-8

140 x 210 mm, 240 páginas

12 €, (+ 14 años) 2018.





Por José R. Cortés Criado.

Ana Campoy afronta en esta novela las relaciones personales y la empatía entre personas. Anne Rottenmeier es una joven berlinesa que se desplaza a Frankfurt para poder prepararse con un prestigioso músico para acceder a una plaza de violonchelista en un conservatorio muy importante.

Desde su llegada a su nuevo destino todo son problemas, se le va agotando sus reservas económicas y no encuentra una casa que le guste. Una por sus condiciones, otras por sus propietarios y termina aceptando un trabajo como cuidadora de una niña de familia rica.

La convivencia en esta familia no es modélica. Viven en la casa un padre y una hija. Él pasa la mayor parte del tiempo fuera de casa, es un arquitecto prestigioso. Clara, su hija, tiene problemas con los riñones, está en la lista de espera de donantes y mientras vive sujeta a una máquina que le filtra la sangre diariamente.

La casa la lleva una señora. Anne solo debe atender a Clara, estar pendiente de ella y hacerle la vida más agradable, más tarde llega otra niña a casa.

Clara es una chica muy madura, muy inteligente, amante de la música, pero no se atreve a enfrentarse a su padre que quiere que se convierta en una excelente arquitecta.
A este grupo se ha de añadir la novia del padre, de origen español, y la sobrina de esta, huérfana, que ha vivido con su abuelo hasta que la tía se la trajo a Alemania por ser su tutora legal.

A los problemas de Anne se unen sus vaivenes en los estudios musicales, sus nuevas amistades, que la marcarán mucho, como Chicocafé, un camarero suizo con el que intima; o Budista un casero, que no la acogió en su casa, pero a pesar de ello suele darle buenos consejos.

A lo largo de las páginas todos los personajes evolucionan, Adelaida, la niña española y la más pequeña demuestra ser muy despierta; Clara tiene una madurez que nadie sospecha; el padre vive en su mundo y se cree el más importante de todos; su novia tampoco termina de encajar en su vida, y el abuelo valenciano de Adelaida es otro personaje clave a pesar de su corto papel.

Anne es un poco cabezota y se deja guiar por las señales que percibe, para ella su mundo está regido por señales y, la verdad que sus intuiciones y los consejos de su amigo budista le ayudan en su vida.

Su relación con Clara comienza bien, pasa un bache,-Anne la anima a comer guacamole sin saber que ella es alérgica al aguacate y termina en un hospital-, y termina de la mejor manera posible.

Nadie puede sospechar el desenlace de la trama y cómo estas dos mujeres pueden terminar más unidas que nunca, gracias  a la generosidad sin límites de Anne. La amistad es un motor mágico para tomar decisiones en nuestra vida.

Bonita historia, casi increíble por el solidario final, pero hay que tener en cuenta que en la vida hay más personas buenas de lo que imaginamos y puede que en la próxima esquina tropecemos con alguien que lo sea.

Y si tienes sueños, no te rindas y pelea por alcanzarlos puesto que no hay límites a la fuerza de la razón y del corazón.




jueves, 17 de mayo de 2018

Planta un árbol de Nadia Menotti

Planta un árbol

Texto e ilustración: Nadia Menotti


ISBN 978-84-16427-20-8

150 x 300 mm, 40 páginas

15,50 €, (+ 4 años)

2018.




Por José R. Cortés Criado.

Nada más ver la portada te enamoras de este libro. Es estrecho y alto y se asemeja a un tronco de un árbol en el que se ve tallado un corazón rodeado de hojas verdes y hasta de un pajarito blanco en la parte superior y si pasas tus manos por la superficie notas la rugosidad del tronco.

Si lo abres te encuentras en las guardas iniciales la información necesaria para plantar árboles. Además de los pasos detallados de cada proceso están los dibujos ilustrativos para llevar a buen fin las tareas.

Las guardas finales siguen el mismo formato y tipo de dibujo con diez notas para plantar y trasplantar árboles, así como unos consejos para nuestro árbol, ese que ya hemos plantado.

También se ofrece una serie de páginas web y un buscador  que ayudan en la tarea de plantar árboles.

Superadas las guardas leemos una reflexión: Cuanto mejor conocemos algo, mayor es nuestra capacidad para amarlo. Y descubrimos a la protagonista de esta historia, Sofía, que se dedica a preguntarle a su madre, a su padre, a su abuelo y a su abuela por qué es bueno plantar árboles.

Cada uno le da sus razones: porque son fuente de sabiduría, porque los ama, porque son fuente de vida, de alimento, de oxígeno, nos defienden de los vientos, sus raíces evitan la erosión del terreno…, tras estas razones prácticas aparecen otras más humanas, porque guardan recuerdos nuestros, protegen a las aves, nos ayudan a conectar con la naturaleza o rememoramos aquel columpio que…

Todo el álbum es un alegato en defensa de los árboles y del medio ambiente, concienciándonos de la necesidad de cuidar y proteger nuestro entorno dada la cantidad de bienes que nos reportan los árboles para nuestra vida.

Todos estos datos racionales nos llevan a desear plantar un árbol y a cuidarlo, ya sea por razones emocionales en memoria de los ratos pasados leyendo bajo su sombra, escondiéndonos entre sus ramas; o más racionalmente, valorando su importancia para la elaboración de papel. Se aclara que para este fin no se tala todo tipo de árboles, solo aquellos que se plantan para ser la materia prima de los libros.

El análisis analítico y las emociones se equilibran en este libro que pretende hacernos reflexionar sobre los árboles y su importancia en nuestras vidas.

Nadia Menotti ha elaborado unas ilustraciones maravillosas, llenas de magia y vida; pare ello ha utilizado como materia base la madera. A partir de trozos de madera con volumen, pinturas, papeles, cartones, plásticos, lana, telas y otros elementos vegetales nos atrapa en su mundo creativo.

El estilo de esta autora es único, sus composiciones van más allá de las clásicas ilustraciones donde se mezclan colores y materiales para darle forma de collage. La madera dota a sus obras de un hechizo muy particular.

Cada lámina es una obra completa digna de una observación detallada sobre los diversos planos que se aprecian y la multitud de pequeños detalles elaborados para cada escena, ya sean unas zapatillas, unas hojitas, un velero, una guitarra, unas estrellas o la rugosidad del papel.

Me llamó la atención ver el anagrama de la editorial Pastel de luna tallado en madera sobre un platito como si fuese una galleta para la merienda de la protagonista en la primera ilustración.

Sin duda en bello álbum ilustrado muy cuidado dirigido al público infantil pero válido para el público adulto, donde texto e ilustración dialogan perfectamente y dan como fruto un estupendo libro.

Este estilo tan peculiar de ilustrar ya lo dejó patente Nadia Menotti en otro libro anterior, Las pescadoras.






miércoles, 16 de mayo de 2018

Verónica quiere un amigo de Pep Molist


Verónica quiere un amigo

Texto: Pep Molist

Ilustración: Ona Caussa


Colección Calcetín Blanco

ISBN 9788491421603

130 x 205 mm, 64 páginas

Primeros Lectores, 8,95€

2018.




Por José R. Cortés Criado.

Verónica Gómez era una niña con suerte, al menos eso parece, porque cuando quería algo siempre estaba su papá o su mamá para comprárselo, y si no, su tía. Ya fuese una muñeca o un coche de bomberos o una visita al circo.

Por tener tenía hasta dos mascotas espectaculares, una era Lupus, el último lobo de su zona y la otra era una serpiente de Oriente que se arrastraba por el suelo de su casa y de su jardín.

Tener tenía de todo y en cantidad pero echaba de menos algo que no se compra, necesitaba alguien con quien compartir un secreto, con quien jugar, con quien compartir sus miedos con quien…en resumen, quería un amigo.

Su sueño se hizo realidad cuando llegó a casa un paquete con un hombrecillo de metal y plástico con unos papeles en la mano. Era su amigo.

El único inconveniente es que debía educarlo para tal fin, porque cuando le pedía algo ese señor no sabía qué hacer y Verónica no tenía paciencia para ir enseñándole las nociones básicas.

Como la niña no le hacía caso a Glup Glups, este buscó la compañía de sus padres y de sus mascotas, con los que pasaba mucho rato, hasta que ella comprendió que lo mejor era iniciar de nuevo las relaciones.

Así que no le quedó más remedio que llevarlo a su habitación y comenzar a enseñarle sus cosas para luego continuar con las instrucciones que recoge el manual del nuevo amigo.

Divertida historia de una niña mimada que echa en falta lo más importante en la vida cuando empezamos a descubrir el mundo que nos rodea, una persona amiga.

A ella le regalan, como siempre, un amigo, pero tiene un problema para que lo sea hay que ganárselo a pulso, ya sea contando con él para todo o mostrándole nuestro interior, pero no es gratuito ni impuesto, es un acto voluntario y activo. Hay que trabajar para conseguir una amistad.

Esa mezcla de personajes humanos, animales y robot dan una nueva dimensión al sentido de la amistad y nos envuelve en un mundo mágico donde todos nos entendemos y nos comunicamos como si compartiésemos la misma cultura.

Amena historia para los pequeños egoístas que antes de abrir la boca ya disponen de todo cuanto desean.

El texto de Pep Molist se complementa con las ilustraciones de Ona Caussa, que nos muestra, en colores vivos, diferentes escenas de la trama. Representa a la protagonista con un atuendo muy actual y su inconfundible personalidad al aparecer con un calcetín de cada color rodeada de sus muñecos y mascotas.