martes, 7 de abril de 2026

"El lagarto, el chamán y un extraño talismán" de Gracia Iglesias

El lagarto, el chamán y un extraño talismán
Texto: Gracia Iglesias
Ilustración: Vanessa Cocova
Editorial Edelvives
ISBN: 9788414061640
140 x 200 mm, 80 páginas
(+ 6 años), 10,60 €
2025.



Por José R. Cortés Criado.


“¡Que llueva, que llueva, / el triceratops de la cueeevaaaa...” Gracia Iglesias: El lagarto, el chamán y un extraño talismán.

Con esta primera entrega de la colección Juanita Buscahuesos, comienza una serie de libros donde la realidad y los saltos temporales se dan la mano y tan pronto estamos en una excavación científica, como vuelve a la vida un enorme dinosaurio que se pasea por la ciudad con alegría y hasta se harta de helados.

Juanita Buscahuesos es experta en animales prehistóricos, tiene ocho años y es una guardiana de dinosaurios; sus padres, Marian O’Sauria y Dino Buscahuesos son paleontólogos, como sus antepasados; la directora de Dinosaurión, Petra Roca, es la jefa de sus padres; Roque Guijarro es el archienemigo de Juanita e hijo Petra; y su hermano, Teo Buscahuesos, un adolescentesaurio aburridus, todos forman el plantel de personajes humanos del libro. Hay que añadir a Pancho, un lagarto especial que parece un dinosaurio en miniatura.

Juanita presencia la eclosión del huevo de donde sale Pancho y lo adopta como mascota, lo besuquea, lo achucha…, en fin, el animal está desesperado de tanto sobeteo y solo quiere alejarse de la niña dirigiéndose a la zona donde están excavando y…

Cuando Juanita lo alcanza aparece un hombre semidesnudo con el cuerpo pintorreado de colorines y un talismán en la mano. Ni corto ni perezoso se pone a cantar, agita lo que lleva en la mano y el talismán cambia del amarillo al verde y los huesos del dinosaurio se transforman en un ser vivo.

Podéis imaginar la que se monta con ese bicho tan grande dando zancadas por el campo, menos mal que Pancho, antepasado de los dinosaurios se comunica con él y le indica el camino, que se pare o que los lleve a sus espaldas. Ahora Juanita es la custodia del talismán y debe cuidar del ser prehistórico.

La historia es divertida e ingeniosa, con ella nos damos un paseo por la prehistoria, por unas excavaciones actuales y nos reímos de las ocurrencias de la niña y del lagarto, ya que gracias a él los movimientos del dinosaurio están controlados, aunque la niña piensa que ella es la que tiene un poder especial por comunicarse con los dinosaurios.

La joven protagonista nos hace pasar un buen rato, sobre todo cuando sabemos qué dice el dinosaurio y qué piensa ella de lo ocurrido, hechos totalmente dispares. Menos mal que la paciencia y sabiduría de Pancho soluciona todo.

Los dibujos de Vanessa Cocova son muy coloristas y simpáticos. Basta abrir el libro para disfrutar de las imágenes tanto en los planos generales a doble página como en los planos detalles que enriquecen la trama.

Un acierto de colección que animará a los pequeños lectores a seguir indagando en la prehistoria y en el fascinante mundo de hace millones de años.


Después de leer

Podemos recabar información de los dinosaurios, y si es posible, también, podemos ver sus imágenes o sus reproducciones si disponemos de animales a pequeña escala para comentar semejanzas y diferencias entre ellos.

Si disponemos de más tiempo, sacaremos cartulinas y lápices de colores para dibujar a gran tamaño nuestro preferido.

domingo, 5 de abril de 2026

Daniel y los enigmas
Texto: Marta Jarque
Ilustraciones: Daniel Jiménez
Editorial Combel
ISBN: 978-84-1158-152-3
Tapa dura, 165 x 217 mm
48 páginas, (+ 6 años)
10,90 €, 2024.



Por José R. Cortés Criado.



“Aunque ha pensado mucho, Daniel no sabe cuál es el invento que permite ver a través de las paredes.” Marta Jarque: Daniel y los enigmas.

Daniel es un niño bastante especial, que tiene un modo de actuar peculiar, por eso mira muy bien, escucha mejor, toca para percibir las cosas, es valiente y, además, siempre lleva un bloc para anotar lo que oye, observa, piensa, sospecha…

El primer enigma en esta tercera entrega es saber cuál es el invento que permite ver a través de las paredes. Como no lo sabe lo deja aparcado por si se le ocurre la solución más adelante.

Pero hay más, la lista de la compra que le dejó su madre ha sido masticada por su perro y lo que lee lo confunde más, por ejemplo: ha de comprar una docena de agua sin hueso o un trozo de huevos de azúcar o dos barras de leche, así que se pone a pensar hasta que consigue ordenar las palabras y saber qué comprar.

A este enigma le sigue el de las cuentas, ha de saber cuánto gasta y cuánto le sobra; después ha de investigar por qué el pan que elaboró con su padre no ha subido. Una vez aclarado este enigma, aprovechan el pan ácimo para hacer una pizza que cena la familia. Y por último ha de pesar un kilo de harina y otro de levadura para saber cuál pesa más y poder decírselo al tendero.

Los últimos enigmas son para los lectores. Deberá elegir entre cuatro botes con billetes y monedas el que contenga los 16 € que cuesta la compra de Daniel; después, unir tres adivinanzas con la imagen que representa su solución y…saber qué invento permite vernos a través de las paredes.


Después de leer

Se pueden recopilar adivinanzas para jugar con los amigos o familiares y si somos más atrevidos podemos crear nuevos enigmas para que Daniel los resuelva o nuestros compañeros.

Si quieres conocer toros libros de Marta Jarque pincha aquí.

Si quieres conocer otros libros ilustrados por Daniel Jiménez pincha aquí.

viernes, 3 de abril de 2026

Me gusta
Texto e ilustración:
Yayo Kawamura
Editorial Algar
ISBN: 9788491429340
Tapa dura, 160 x 160 mm,
8 páginas, (0-3 años)
11,95 €, 2026

Por José R. Cortés Criado.

“Entonces, lo que más le gusta son los abrazos de mamá.” Yayo Kawamura: Me gusta.

En este volumen conoceremos a la pequeña Noa que se considera mayor porque le gustan muchas cosas, similares a las que ejecutan sus padres.

Por ejemplo, le gusta el arroz con salsa de tomate, pintar, jugar con la pelota… y hasta construir torres con sus cubos de madera, pero lo que no le gusta es que se derrumben, entonces echa de menos a su mamá.

Ester simple hecho muestra lo infantil que es la protagonista que, ante cualquier contratiempo, ha de acudir a su mamá como ser adulto más cercano.

Es otro libro de hojas de cartón con las esquinas redondeadas para que lo manipulen con facilidad y sin peligro los pequeños lectores.

Vemos en cada página par una ilustración que refleja con mucha ternura lo que leemos en la impar. Los dibujos son sencillos y con fuerza en sus finos trazos y las tonalidades suaves del color.

Los primeros lectores o neolectores se verán reflejados en su texto y comprenderán la actitud de la protagonista, porque es similar a la que ellos tomarán en la vida diaria y les ayudarán en su proceso de madurez infantil.


Después de leer

Se puede dialogar con los pequeños sobre sus actitudes ante un contratiempo en sus actividades diarias. Si hay más de un lector se pueden comparar sus acciones.

jueves, 2 de abril de 2026

“Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil” de José R. Cortés Criado.

 Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil.

 

 

En 1967 la International Board on Books for Young People (IBBY) eligió el 2 de abril para celebrar el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, porque un 2 de abril del año 1805 nació el escritor danés Hans Christian Andersen, famoso por la recopilación de cuentos para niños que aún perviven en el imaginario colectivo como “La sirenita”, “Pulgarcito”, “La reina de las nieves” o “El soldadito de plomo”.

 

Esta efeméride se estableció para resaltar la importancia que tienen los libros en la formación de los pequeños, ya que gracias a ellos se potencia la imaginación, la creatividad, el vocabulario, la capacidad de comunicación, la empatía y el amor por la lectura, imprescindibles para su desarrollo como persona.

 

Como cada vez que una persona se asoma a un libro tiene una oportunidad de aprender, se insiste en que los niños se adentren en ese universo de papel donde la textura, las lengüetas desplegables, los libros troquelados y las novedosas experiencias le ayuden a adquirir nuevas destrezas cerebrales.

 

Aunque nuestro sistema educativo se preocupa de formar hábitos lectores en los pequeños, no debemos olvidar que las personas no nacemos con el hábito de leer puesto que no es innato al ser humano, por eso fomentar la lectura no debe ser por medio de tareas obligatorias o la realización de tediosos trabajos.

 

Y si nos preguntamos cómo se puede fomentar la lectura, para mí, la respuesta es sencilla: jugando. Y cuando se trata de jugar puede ser por medio de un trabalenguas, un recital de poesías, una narración dramatizada, una búsqueda de palabras en un texto, desordenar versos o contar un cuento al revés.

 

Hay que tener presente que la neuroeducación revela que el cerebro necesita emocionarse para aprender, porque investigaciones científicas confirman que, para adquirir nueva información, el cerebro procesa los datos desde el hemisferio derecho, el de la intuición, la creatividad, la imagen. Luego no es solo la palabra la que da información lingüística, también lo hacen los gestos faciales o corporales y la entonación.

 

Cuando los futuros lectores escuchan una narración, lo estamos haciendo lectores por el oído y si conseguimos este paso, las ganas de aprender a leer para disfrutar de los textos escritos está casi al alcance de la mano.

 

Al adquirir ese gusto por la lectura estaremos poniendo las bases para que sea capaz de aprender a aprender, ya que, hoy por hoy, la lectura es el medio más indispensable para adquirir cultura, por lo tanto, para ser capaz de formarse a lo largo de toda la vida.

 

¿Qué podemos hacer abuelos, abuelas, madres, padres, profesores, bibliotecarios y adultos en general para animar a la lectura?

 

Hay que alejar esta actividad lúdica alrededor del libro de una tarea escolar cotidiana o de un trabajo tedioso y la persona que se atreva a acercar el placer de la lectura a los niños debe creer en esa tarea.

 

Si queremos ofrecer un libro adecuado, que se ajuste a las necesidades y gustos de los destinatarios, se ha de conocer la literatura infantil y juvenil existente en el mercado o pedir consejo y, por supuesto, haber leído, con anterioridad, el libro elegido y de manera exhaustiva, para saber qué hacer y cómo crear la atmósfera adecuada que incite a la lectura del tema tratado en el libro.

 

 La animación consiste en jugar con el libro para hacer personas lectoras.

 

A modo orientativo, presento  siete libros infantiles que he leído últimamente y que pueden gustar a los primeros lectores.


 

“Moa, la boa”, escrito e ilustrado por Héctor Dexet de la editorial SM

 

La protagonista es una boa insaciable que se come a todo ser vivo que ve en la selva que no sea niño, pues es alérgica a estos. Lo que Moa engulle le da forma a su cuerpo y los lectores deben adivinar de qué animal se trata, si no lo saben, pueden levantar la lengüeta que lo cubre.

 

Los dibujos son geniales, la expresiva de la protagonista y su larga legua bífida y la de los elementos ocultos tras la solapa hacen de la lectura un diversión. Los textos son sencillos y sobre todo nos ilustra el estado de la boa, lo que ve, lo que parece tras comerse un bocado, el sabor que tiene… siempre da una pista para que adivinemos su identidad que se avanza cuando visualiza una parte antes de tragárselo.

 

 

“Guaraçu”, escrito por Ricardo Alcántara e ilustrado por Maria Rius lo ha publicado la editorial Bindi Books.

 

Una sencilla historia de un niño indígena, que vive con su familia en algún lugar de la selva amazónica, que descubre una nueva belleza en un pájaro, al que quiere cerca de él para convertirlo en su amigo, sin sospechar que el animal desea ser libre y vivir con los suyos, aunque comparta algunos momentos con Guaraçu. Es un bonito canto a la libertad, a la exuberante naturaleza y a la familia como centro vital, que nos hace sonreír de la ingenuidad del niño y de su proceso de madurez.

 

El texto cuidado de Ricardo Alcántara se ve engrandecido gracias a las ilustraciones de Maria Rius, que rebosan vida y felicidad en cada lámina llena de plantas coloristas y un rostro infantil que muestra ternura, sorpresa, inocencia y agradecimiento según el pasaje ilustrado.

 

 

“Una vez fui un árbol”, escrito por Eoin McLaughlin e ilustrado por Guilherme Karsten, de la editorial Algar

 

Original y divertido historia contada por un libro, que se siente muy feliz de serlo, porque está escrito con un lenguaje directo, claro, explícito y cargado de humor. Los pequeños lectores se reirán de sus expresiones, de su evolución de piñón a árbol y de su magnífico final, que, por suerte para los lectores, no tiene fin. 

 

Las ilustraciones de Guilherme Karsten son espléndidas. La portada, que al tacto ya nos atrae, da paso a unas guardas con preciosos árboles, después vemos a nuestro protagonista en todo su esplendor a doble página, a sus amigos ya sea la ardilla, el conejo, el escarabajo o los lectores de la biblioteca.

 

 

“Una vuelta al año”, escrito e ilustrado por Mariana Ruiz Johnson de la editorial Kalandraka.

 

 Con escenas cotidianas sencillas y acciones corrientes de una familia de ratones humanizada vemos pasar los días del año y los sabemos, entre otras cosas, porque su forma de vida cambia sin apenas darnos cuenta. No se nombran los meses, pero los lectores lo adivinamos y los prelectores asimilan esas vivencias a sus recuerdos.

 

Los escuetos textos narrativos se complementan con los diálogos en forma de bocadillos propios del cómic que agilizan la lectura que se acompaña de unas coloristas ilustraciones donde priman la expresividad, el humor y la armonía familiar.

 

 

“Los maravillosos cuentos de los 7 osos”, escrito e ilustrado por Émile Bravo de la editorial Hachette.

 

Son cuatro historias divertidas, disparatadas y cargadas de humor e ironía. El desparpajo de los diálogos nos provoca risa. El ingenio para mezclar en cada cómic diferentes personajes de los cuentos populares hace que la lectura sea amena y sospechemos qué sucederá a continuación, aunque los giros que le dan los personajes lo hacen imprevisible.

 

Así encontramos a un hada madrina malhumorada y tan cansada de su trabajo que sus hechizos no son completos, a un cerdito albañil que no cesa de reiterar a los ositos que deben construir una casa de ladrillos, una caperucita de borreguito que no teme al lobo, unos príncipes lelos que acaban convertidos en cerdos, un Hansel y una Gretel obesos y con caries tras engullir media casa de chucherías…

 

 

“El niño ballena”, con texto de Lulu Lima e ilustraciones de Natália Gregorini, de la editorial Juventud.


Un libro impresionante por la delicadeza de las palabras y la suave fuerza de las ilustraciones. Los escuetos textos son directos y nos introducen en el universo personal de Roger, su protagonista, desde su apacible hogar hasta el bullicioso colegio pasando por la tranquilidad del fondo del océano.

 

La escritora refleja muy bien cómo se desenvuelve el protagonista entre su mundo interior y el mundo que lo rodea. Roger necesita silencio, tranquilidad y paz íntima para vivir. Sus compañeros y amigos son más ruidosos, gritan, hablan, se tocan, se empuja…y él los evita porque su mundo es de silencios y evita los contactos entre iguales. Solo es feliz en su océano con su amiga ballena.


 

“Esto no es un dinosaurio”, escrito por Barry Timms e ilustrado por Ged Adamson de la editorial Edelvives.

 

El protagonista, a pesar de su enorme volumen, aspecto y color verde, insiste una y otra vez en que no es un dinosaurio; y por más que insistamos, él repite que no lo es, es otras muchas cosas, pero ese animal prehistórico, no.

 

Y como imaginación no falta, se inventa nuevos nombres a cuál más divertido. Es un… súperarquitectosáurico, un trucosaurio, un dormilónsaurio, un metiemblatodosaurio, un parapentisaurio, un escalamontañisaurio… El narrador nos interpela y nos invita a jugar a muchas cosas hasta nos cataloga de mimejoramigosaurio.

 

Su imaginación no tiene límites, en el libro encontraréis más definiciones de quién es y cada una de ella tiene su correspondiente dibujo que complementa su significado.

 

 Sirvan estos títulos para animar a leer a los pequeños lectores y facilitar a los mediadores de su lectura la elección de un libro.


La primera parte de esta entrada ha sido publicada en periódico “El faro de Melilla” el día 2 de Abril de 2026.

Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil 2026

Elena Perikleous

“Planta historias y el mundo florecerá” de Elena Perikleous.

Había una vez un niño que quería vivir mejor que los héroes de los cuentos

de hadas, que simplemente vivían bien.

Crecía y cambiaba. Leía y se transformaba.

Se convertía en Don Quijote y combatía los molinos de viento.

Se convertía en Alicia y daba vida a las maravillas.

Se convertía en Robin y salvaba los bosques.

Se convertía en lobo y formaba manadas que cantaban a la luna.

Pasaban los años, pero el mundo no cambiaba como él deseaba.

Sin embargo, consiguió crear un mundo propio. En un patio con jardín. Puso

dentro todo lo que amaba.

Pasaron más años y, a medida que se volvía cada vez más sabio con sus

lecturas, encontró la solución.

Llegó el otoño. Aró bien la tierra y plantó.

Después llegó el invierno. Esperó a que se derritiera el manto blanco. Con la

maravillosa compañía de los libros consiguió ser paciente.

En primavera brotaron las primeras hojitas. Crecieron troncos, ramas,

asomaron capullos. El alma se llenó de colores y aromas.

¿En verano?

Barcos, veleros, globos aerostáticos, bicicletas… ¡Viajaba por todas partes!

Ahora sabía con certeza que solo así cambiaría el mundo.

Se convirtió en plantador.

Plantador de historias mágicas.

Sembraba palabras, abonaba imágenes, cultivaba magia, regaba fantasía y

brotaban historias.

¿Después?

Podaba amor y regalaba ramos a los transeúntes.

Ramos de paz, de esperanza, de fuerza, de fe en lo imposible.

Ramos de pequeños milagros para cada uno.

Cada primavera, el 2 de abril, las historias que plantaba hacían florecer el

mundo.

Ah, y con los talleres de jardinería compartía el conocimiento de la

plantación con grandes y pequeños.

Y su jardín se convirtió en el Jardín de la Esperanza y su patio en el Patio de

las Maravillas, con el hacedor de maravillas siempre allí, desenrollando hilos

rojos de historias.

martes, 31 de marzo de 2026

"Solo el viento" de Raimon Portell

Solo el viento
Texto: Raimon Portell
Editorial Edebé
ISBN: 978-84-683-7387-4
130 x 205 mm, 160 páginas
13 €, (+ 14 años),
2025.





Por José R. Cortés Criado.



“¿Alguien se puede creer que por ponerte la mano ante los ojos al amanecer vamos a impedir que salga el sol?” Raimon Portell: Solo el viento 

El lector se adentra en este libro con interés desde su inicio. La ágil narración nos lleva a las praderas de Norteamérica sin ser nombradas en ningún momento y nos cuenta la historia de su pueblo, su forma de vivir, su trashumancia, su forma de pensar y su filosofía de vida.

La voz narratoria se dirige a una persona desconocida, al final del volumen descubrimos su identidad y nos cuenta su vida, la de una joven que decide ser libre antes que someterse a un marido que no la aprecia por su valía, sino por ser la hija del jefe; hecho que al pretendiente le abre la puerta a acceder a la jefatura de la aldea.

Fala, la protagonista, eligió el viento. Con ese eufemismo se refieren en su pueblo a la mujer que elige ser libre; consideran que ya no existe para la comunidad y vagan solas a expensas de ser abatidas por una fiera, el frío, la soledad o sus propios vecinos que no la consideran digna de vivir entre ellos. La joven sabe que nadie volverá a pronunciar su nombre.

Ella, que aprendió todo lo que le enseñó su abuela, sobre el bosque, las plantas, los animales, los signos que el entorno ofrece para deducir quién viene, qué va a suceder o si cambiará el tiempo; además de saber cultivar el campo, desollar animales, ahumar peces…, en fin, a sobrevivir en un medio natural duro y pasar desapercibida a los extraños.

La prosa fluida y directa nos atrapa, creo que por dos motivos: primero por la intriga de la trama ya que no sabemos hasta dónde llegará la protagonista o podrá resistir la soledad y la dureza del entorno; y segundo porque la información que recibimos de su filosofía de vida, de los hábitos cotidianos de su pueblo, su respeto a la Naturaleza y su resiliencia nos acerca a esa mujer valiente que sobrevive a su pueblo.

El libro comienza ensalzando la figura de la abuela, nos muestra un respeto a los mayores; luego nos invita a reflexionar sobre la libertad personal para decidir nuestro futuro en pareja o soledad; la vida en un entorno natural y valorar las relaciones interpersonales desde una autonomía razonada y una soledad absoluta.

El viento todo lo mueve, lo cambia, es el avanzar del tiempo inexorable que hace rodar el ciclo de la vida sin interrupción y la novela con buen ritmo nos adentra en una sociedad muy distinta a la nuestra a través de la supervivencia de una mujer en esa sociedad.



Después de la lectura


Se puede hablar de la resiliencia femenina en nuestra época en diferentes sociedades según su forma de gobierno, ideas religiosas o lugar en el planeta Tierra.

Y si tenemos más ganas podemos indagar cómo era nuestra sociedad en épocas pasadas con respecto al trato recibido por las mujeres.


Si quieres conocer otro libro de Raimon Portell pincha aquí.

domingo, 29 de marzo de 2026

"Moa, la boa" de Héctor Dexet

Moa, la boa
Texto e ilustración:
Héctor Dexet
Editorial SM
ISBN: 9788410552425
Tapa dura, 28 páginas,
(0-2 años), 12,95 €,
2026.


Por José R. Cortés Criado.


“Soy Mía, la boa. No puedo comer niños porque me hace estornudar. Soy alérgica a los niños. ¡Qué lástima!” Héctor Dexet: Mía, la boa.

Estamos ante una enorme serpiente con su fría piel en tonalidades verdes y unos enormes ojos con largas pestañas que está hambrienta y no se sacia con nada y casi acaba con media selva.

Comienza avisando que es alérgica a los niños, con lo cual tranquiliza a los pequeños lectores que se atrevan a abrir sus páginas y cuando ve unas orejitas y bigotes grises, abre su boca y se traga la pieza entera. Los lectores no vemos la figura comida, pero si pasamos la página veremos la larga boa con la silueta marcada del primer bocado del día. Si no adivinamos de quién se trata podemos levantar la solapa y descubrirlo.

Luego ve algo enorme de color gris y cuatro patas como columnas y se lo traga entero; después, un alimento pequeño y lanudo; le sigue un animal con pinchos, otro con ocho patas, otro con el rabo parecido a un sacacorchos, otro con dos jorobas y otro con…

La boa es insaciable y sigue zampándose a todo ser vivo que se pone en su camino y como no nos informa de quién es, los lectores debemos adivinarlos por la silueta que se aprecia en su largo cuerpo; si desconocemos quién es, podemos levantar la solapa que lo cubre para desvelar su identidad.

El final es sorpresivo, ya que Moa ha sido engañada por un falso lobo que la hace estornudar, lanzando al exterior a todos los animales que se comió ese día en una explosión desplegable que cierra la historia sino queremos volver al principio y reanudar esta cíclica historia.

Los dibujos son geniales, la expresiva de la protagonista y su larga legua bífida y la de los elementos ocultos tras la solapa hacen de la lectura un diversión. Los textos son sencillos y sobre todo nos ilustra el estado de la boa, lo que ve, lo que parece tras comerse un bocado, el sabor que tiene… siempre da una pista para que adivinemos su identidad que se avanza cuando visualiza una parte antes de tragárselo.

El color es fundamental en este libro activo, con páginas de cartón, que anima a los pequeños lectores a descubrir el animal oculto, hecho que les gusta mucho en sus inicios a la lectura mientras aprenden nombre de animales.

Estupendo libro de lectura sin fin hasta que nos cansemos de ver como sacia su hambre Moa, la boa.


Después de la lectura

Podemos hablar y dibujar. Los pequeños lectores se sentirán animados si los invitamos a nombrar animales que pueden ser un bocado exquisito para la boa Moa; y si disponemos de material para pintar, podemos dibujar la silueta de la boa y el animal propuesto.