sábado, 12 de diciembre de 2020

“Somos más que dos, Mario Benedetti y Joaquín Lobato” de José R. Cortés Criado.

 Somos más que dos

 Mario      Lobato

Joaquín   Benedetti





Texto: José R. Cortés Criado.

 


En el paraíso de los poetas, estaba nuestro amigo Joaquín Lobato dando vueltas por una avenida empedrada que le recordaba su paseo por las calles de Roma:

 

Joaquín Lobato:       

                   “Recurriré a mi ángel de la guarda clandestino

                    porque tengo las plantas de los pies casi abiertas

                    por culpa de las gastadas suelas de mis sandalias

                    y de los durísimos adoquines de las calzadas”.

                    (Recurriré a mi ángel de la guarda clandestino)

 

Estaba más nervioso de lo normal, que no es raro, pero bueno, así estaba y, no era para menos, aguardaba la llegada de un poeta de los grandes, no por su tamaño, sino por la enormidad de su palabra. No todos los días llega a tan alta estancia una persona de la valía de Mario Benedetti.

Cuando lo vio subir por aquel camino pedregoso, luchando contra el firme y el viento, no pudo contenerse y declamó:

 

JL: ¡Por fin, maestro! ¡Llevo tanto tiempo esperando esta llegada!

 

El maestro es Benedetti y estaba muy sorprendido. Le llamó mucho la atención la ventolera que azotaba aquella zona. Llegó, atusándose su pelo canoso, con una franca sonrisa en su cara. Lo primero que dijo fue:

 

Mario Benedetti: “Me gusta el viento. No sé por qué, pero cuando camino contra el viento, parece que me borra cosas. Quiero decir: cosas que quiero borrar.” (Primavera con una esquina rota)

 

Joaquín, que no quería importunar a tan ilustre personaje, se disculpó por la ventolina y lo invitó a tomar asiento bajo una frondosa higuera.

Mario Benedetti no salía de su asombro. ¡Quién le iba a decir a este hombre de Paso de los Toros, Uruguay, que lo iba a recibir, en la gloria, otro poeta de un pueblo del sur de España, Vélez-Málaga!

Pues así fue, o al menos, así me lo contaron. Yo no soy quién para poner en duda tan grato acontecimiento.

Y esto es, más o menos, lo que pasó en ese encuentro del veleño y el charrúa.

 

MB: ¡Macanudo![1] ¡Joaquín Lobato, en persona, viene a recibirme! ¿Quién mejor para recibir a este hacedor de versos y militante de la palabra?

 

JL: Y no es para menos. Tenía ganas de platicar un ratillo con vos de versos y otros temas terrenales.

 

MB: Tranquilo Joaquín, ya no hay prisa, aquí, en este Olimpo de los poetas, tenemos la eternidad por delante.

 

JL: Sabias son sus palabras... es que

“Abro los ojos

encontrándome

con un cielo tan negro

esparcido de estrellas”,

(Abro los ojos)

que me siento feliz ante tan inmensa soledad, adecuada para la creación poética y

“Heme aquí solo con la noche,

besando poemas y recuerdos.”

(Heme solo aquí con la noche).

 

MB: Estoy de acuerdo. La oscuridad es mi segunda morada porque “Volver a tu casa todas las noches te dará un poco de confianza, no mucha, pero un poco, en medio de este mundo tan poco fiable.” (La borra del café) en el que nos ha tocado vivir.

 

JL: “Yo pregono

mis versos esta noche.

Voy a explicar la gramática del sentimiento.

Yo siento la almidonada tristeza de Neruda

y quiero arrancar la pena de mi costado a martillazos.

Voy

a

sentirme

solo

y a cantar mis propios versos”.

(1ª Antología de cosas”)

 

MB: Haces muy bien, mi amigo. No seremos gronchos[2], aunque seamos algo zapallos[3] a la hora de rimar. Yo también añoro a Bécquer, por eso escribí:

Sabes

gustavo adolfo

en cualquier año de éstos

ya no van a volver

las golondrinas

ni aún las pertinaces

las del balcón

las tuyas”

(Hagamos un trato)

JL: Pero a pesar de todo

“La noche ha sido demasiado cruel

para mis ojos. […]

Tengo sed de ternura.

¡Necesito un abrazo!”

(Necesito la sonrisa de un niño)





MB: Compadre, no se ponga melancólico. Hay que vivir y disfrutar de la existencia con regocijo y siempre, siempre, siempre, tenemos que

“Defender la alegría como una trinchera

Defenderla del caos y de las pesadillas

De la ajada miseria y de los miserables

De las ausencias breves y las definitivas

Defender la alegría

Defender la alegría

Defender la alegría

Defender la alegría como un atributo”

(Defensa de la alegría)

 

JL: ¡Sabias palabras, maestro! Me reconfortan sus versos y saber que usted tiene las ideas muy claras sobre lo que es importante en la vida, pero sigo preguntándome:

“¿Dónde un nolotil

para el alma?”

(Dónde un nolotil)

 

MB: No se atormente morocho[4]. La vida es un camino de ida y “después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida.” Atienda pues…

“Usted por fin aprende

y usa lo aprendido

para saber que el mundo

es como un laberinto

en sus momentos claves

infierno o paraíso

amor o desamparo

y siempre siempre un lío”

(Currículum)

 

JL: Me lo va a decir a mí

“Que me han roto mi inocencia

y vengo a que me la arreglen!”

(Mi primer dolor humano)

 

MB: Yo no soy hacedor de almas ni zurcidor de inocencias ni salvador de vates, pero quiero aclararte que si 

y te secas sin labios

y te duermes sin sueño

y te piensas sin sangre

y te juzgas sin tiempo

y te quedas inmóvil

al borde del camino

y te salvas

entonces

no te quedes conmigo.”

(No te salves)

 

JB: No sea tan duro conmigo, que tengo alma de niño. Muy bien sabe que

“Atiendo

si

dicen

mi nombre

las

anémonas. O

cuando

llaman

a mi puerta

las palomas.”

(Atiendo)

 

MB: Amigo Joaquín,

“y hay quienes se desmueren

y hay quienes se desviven

y así entre todos logran

lo que era un imposible

que todo el mundo sepa

que el sur

que el sur también existe”

(El sur también existe)

 

JL: Qué me va a decir a mí, que soy andaluz. Y sé lo que es sentirse del sur...

“Pero Andalucía tiene

sus cosillas. Soles de marzos

lunas de abriles

guerreros espartanos

Largos rosarios en vírgenes de llantos

Niños con hoyillos en sus manos.”

(Pero Andalucía tiene)

 

MB: ¡Ay, Joaquín!  Para mí el sur no son cristos ni beatas ni procesiones. Hay mucho más que “penitente, culo caliente / la botellilla del aguardiente.”  Para mí, el sur pobre existe frente al norte rico. Ya está bien que los de arriba custodien la llave de entrada al paraíso.

 

JL: Al paraíso se puede llegar por diferentes caminos, no solo de la mano de Dios.

 

MB: ¿Te imaginas que las cosas no sean como nos las han contado hasta ahora?  ¡Ay si Dios fuera una mujer!

Mario suelta una risilla picarona y haciendo un gesto con sus manos le dice en plan reto:

¡Chúpate esa mandarina![5]

 

JL: Difícil me lo pone, amigo. No estoy ahora para filosofar a ese nivel. A ver si viene mi amiga María Zambrano y platicamos de los divino y lo humano con otra veleña ilustre.

 

MB: Escucha Joaquín.

“Si Dios fuera mujer no se instalaría

lejana en el reino de los cielos,

sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,

con sus brazos no cerrados,

su rosa no de plástico

y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío

si hasta siempre y desde siempre

fueras una mujer

qué lindo escándalo sería,

qué venturosa, espléndida, imposible,

prodigiosa blasfemia.”

(Si Dios fuera una mujer)

 

JL: ¡Ay, maestro, no me haga blasfemar! Porque si eso fuese así entonces yo me lo imagino como una señora de mi pueblo que...

“Suprema y con perfil de diosa

bajaba la calle siempre

vestida de domingo

con perfecto escote calculado

y de escandaloso perfume a su paso.”

(Suprema con perfil de diosa)

 

MB: ¡Bravo, Joaquín! Escucha.

“Una mujer desnuda y en lo oscuro

genera un resplandor que da confianza

entonces dominguea el almanaque

vibran en su rincón las telarañas

y los ojos felices y felinos

miran y de mirar nunca se cansan.”

(Una mujer desnuda y en lo oscuro)

 

JL: Ahora me viene a la mente esas tardes de catequesis, pecados y reprimendas que sufrí desde pequeño. ¿Sabe?

“Muy de niño me

pusieron en un colegio de monjas

Aquí primero

el rezo Después deletrear O ramplonas

canciones de la Niña Virgen.”

(Establecerme una)

 

MB: De eso no nos libramos ninguno en nuestra infancia. Te recuerdo que...

cuando éramos niños

los viejos tenían como treinta

un charco era un océano

la muerte lisa y llana

no existía.

[...]

ahora veteranos

ya le dimos alcance a la verdad

el océano es por fin el océano

pero la muerte empieza a ser

la nuestra.”

(Cuando éramos niños)

 

JL: ¡Ay, la infancia! Mientras tanto crecemos, cumplimos años, imaginamos un mundo diferente, anhelamos cosas extrañas...

 

MB:

“Claro, mientras tanto

hay oraciones, hay pétalos, hay ríos,

hay la ternura como un viento húmedo.

Sólo mientras tanto.”

(Sólo mientras tanto)

 

JL: Y he tenido otros miedos en mi infancia:


“los atardeceres y lluviosas

noches de invierno en secreto

la historia de la guerra contada

al brasero Aquellos

fusilamientos Aquellas historias

Aquellos malos ratos emociones

retenidas en la memoria…”

(Los atardeceres y lluviosas)

 

MB: Esos recuerdos tuyos me son cercanos. Yo tuve que salir de Uruguay por mis ideas Como perro en bote[6]. Sé de lo que escribes. E insisto:

“La consigna es vivir a pesar de ellos

al margen de ellos o en medio de ellos

convivir revivir sobrevivir vivir

con la paciencia que no tienen los flojos

pero que siempre han tenido los pueblos.”

(Ciudad en que no existo)

 

JL: Le informo que

“Yo nací un 18 de julio

España. Una grande y libre […]

la mirada clara, lejos

y la frente levantada

voy por rutas imperiales

caminando hacia Dios”

(Cantata para el que nunca tuvo cumpleaños)





MB: ¡La punta de un sauce verde![7] ¡Con el dictador hemos topado! ¡Cayeron piedras sin llover[8]!

¡Ay, Joaquín! Sé que escribiste de levantar tu patria en ese poema, pero

“Quizá mi única noción de patria

sea esta urgencia de decir Nosotros

quizá mi única noción de patria

sea este regreso al propio desconcierto”

(Noción de patria)

JL: Dejemos la patria tranquila que

“Puede que no tenga

yo

el gesto adecuado. O no

sepa sostenerme

en el alambre. Puede

que tenga el rostro

destartalado...”

(Puede que no tenga)

 

MB: Eso me da igual, has de saber que a mí “Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.” (La gente que me gusta)

 

JL: Me adhiero.

“Me pongo

de tu lado Ya estoy

en el mismo sitio de tu voz”.

(Balada plena para León Felipe)

 

MB:    Con tu puedo y con mi quiero

            vamos juntos compañero”

            (Vamos juntos)

 

JL: Gracias, Mario, por este ofrecimiento porque

“Voy solo. No me acompaña

ni mi sombra: Solo”.

(Necesito la sonrisa de un niño)

 

MB: Aquí estoy dispuesto a mostrar mi amistad desinteresada. Lo que digo no es

“sino para saber

y así quedar tranquilo

que usted sabe que puede

contar conmigo”

(Hagamos un trato)

 

JL: Muchas gracias. Sabía que nuestro encuentro nos iba a reconfortar mutuamente. Ha merecido la pena esperar su llegada a este espacio de vida eterna entre poemas y recuerdos.

 

MB:

No te rindas, aún estás a tiempo

de alcanzar y comenzar de nuevo,

aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,

liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,

continuar el viaje,

perseguir tus sueños,

destrabar el tiempo,

correr los escombros y destapar el cielo.”

(No te rindas)

Y, por favor, no ceda, me siento agradecido por haber sido recibido por vos y nos quedan muchas tardes para platicar bajo esta higuera. No se rinda.

 

JL:

“Terminaré inventándome el alma nuevamente

para ganar los combates al aire y los colores.

Terminaré inventándome de nuevo los estambres de mi risa

para recuperarme de la sombra y su latido.

 

MB: ¡Bien dicho! Aquí me tenés para siempre, porque

No cabe duda. Ésta es mi casa

aquí sucedo, aquí

me engaño inmensamente.

Ésta es mi casa detenida en el tiempo.”

(Esta es mi casa)

 

Joaquín, con la mirada perdida en el horizonte sin fin, dijo, quedamente, a modo de despedida:

 

JL:

“Otra vez

se fue París

y

no

estuve

en

Abril.”

(Otra vez)

                                                                                             

 

Las notas son para palabras y dichos propios de Uruguay. 

[1]    Sorprendente, extraordinario.

[2]    Vulgar, de poca clase.

[3]    Torpe, lento en el aprendizaje.

[4]    Persona de cabello oscuro

[5]    Expresión que se dirige a alguien que recibe palabras que no puede responder

[6]    Alguien que tiene miedo

[7]    Una forma de no decir una mala palabra.

[8]    Cuando alguien llega que no fue invitado.

jueves, 10 de diciembre de 2020

"En el huevo" de Emma Lidia Squillari

En el huevo

Texto e ilustración:

Emma Lidia Squillari

Editorial Kalandraka

ISBN: 978-84-1343-044-7

235 x 285 mm, 40 páginas

15 €, (* 3 años) 2020

Por José R. Cortés Criado.

Dentro del huevo todo era silencio”. Emma Lidia Squillari: En el huevo.

Original historia con muy poco texto que tiene que ver con un grupo de animales que nacen de un huevo; por eso, la primera lámina que vemos está formada por doce huevos de diferentes tamaño, forma y color. La segunda nos muestra los inquilinos de cada uno de los huevos anteriores.

Le sigue otra en la que sus huéspedes crecen y ya no caben en su interior, por eso miran con asombro. La siguiente nos nuestra a los mismos personajes más apretados en el interior de su habitáculo; ya muestran algo de desesperación. Hasta que salen al exterior y se sorprenden de verse rodeados de otros seres vivos.

Hasta entonces los dibujos ocupan la página derecha, dejando la izquierda para unos breves textos impresos con letras muy grandes. Desde ahora la imagen se extiende a las dos páginas. Todos los recién nacidos están asombrados y pendientes de su entorno.

De todos ellos hay un ser muy largo de color amarillo y manchas sobre su piel que ocupa mucho espacio, más que el cocodrilo, el avestruz, el pingüino, el pato, el pollo, el camaleón, la tortuga, el... Es una señora que no se presentó al llegar, ni saludó ni dijo nada sobre su identidad ni sobre su enorme apetito.

Mientras reflexiona la protagonista, vemos, dibujo tras dibujo, que falta uno de los seres vivos recién nacidos y que el cuerpo de aquella se deforma y cada vez es más enorme, hasta que se queda sola en la lámina y aparece otro ser, que también nace de un huevo y la agarra con sus patas.

Esta historia es bastante divertida y nos tiene intrigados conforme avanzamos en su lectura hasta que vamos comprendiendo lo que ocurre y nos sorprendemos con el final no previsto. Podríamos resumir el mensaje de esta historia con el dicho “cazador cazado”.

Los lectores han de prestar atención al texto y a las imágenes. Primero para descubrir quién habla, pues no se identifica hasta casi finalizado el relato, pero viendo cómo se desarrolla la trama podemos intuirlo; también deducimos lo que sucede si observamos los dibujos y la desaparición de esos reptiles, mamíferos y aves que nacieron al unísono.

Esta divertida historia atrapará a los pequeños lectores desde alguna de sus lecturas, ya sea para contar, observar, comprender la cadena alimenticia o deducir la trama que avanza apoyándose en las palabras y en las imágenes.

Las acuarelas y los lápices de colores dan forma a tan simpático grupo de animales ovíparos que resultan entrañables con sus enormes ojos y sus simpáticas expresiones.


martes, 8 de diciembre de 2020

"Las cholitas de Bolivia" de Claudia Bellante

Las cholitas de Bolivia

Texto: Claudia Bellante

Ilustración: Anna Carbone

Editorial Edebé

ISBN: 978-84-683-4668-7

180 x 225 mm, 32 páginas

9,95 €, (+ 8 años) 2020.



Por José R. Cortés Criado.

Aprendieron que una mujer puede sobrevivir sola, incluso cuando vive en una situación difícil, que sus orígenes indígenas y sus ropas tradicionales no deben ocultarse, sino mostrarse con orgullo, y que con coraje y determinación se puede luchar, ganar e incluso volar, dentro y fuera del ring.”


La editorial Edebé acaba de lanzar al mercado una nueva colección para lectores a partir de ocho años que lleva por nombre Latido de alas. Estos libros pretenden acercar a los lectores infantiles situaciones que se dan en cualquier parte del mundo.

La idea es viajar con el libro hasta distintas partes del planeta, de la mano de niños y niñas que nos muestran la singularidad de sus actos. Son hechos cotidianos que marcan diferencias entre las personas y nos sirven para que podamos reconocer la belleza y grandeza de las pequeñas cosas que pueden ayudar a tener un mundo mejor.

Este volumen os trae a unas niñas bolivianas que tiene el gusto de pelear para divertirse. No se trata de una pelea a golpes para hacer daño al contrincante, que podría ser, estas niñas quieren divertirse con una costumbre ancestral de su pueblo.

Las protagonistas son dos amigas que viven en El Alto, Bolivia, un lugar muy elevado en el que viven muchas personas que hablan una lengua indígena, el aimara. Su pueblo es de casa bajas construidas con ladrillos, aunque un arquitecto ha construidos enormes casas muy hermosas y muy coloridas.

En ese lugar el traje típico aimara está compuesto de faldas con volantes, una capa, zapatos de bailarina con correa y un borsalino, un sombrero muy especial que siempre llevan algo ladeado.

Noelia y Wara son dos jóvenes que durante la semana son estudiantes muy aplicadas y los fines de semana se transforman en chorlitos luchadoras. Hay quienes no ven bien esta actividad de las chicas, piensan que pelear son cosas de hombres, pero a ellas no les importa, saben que es un juego que forma parte de su cultura y se sienten satisfechas de conservarla.

Gracias a Claudia Bellante hoy podemos saber algo más de esas mujeres que se suben al ring ataviadas con sus trajes típicos para escenificar unas peleas muy especiales, sobre la lona se las ve saltar, voltearse mientras sus largas trenzas negras cortan el aire y sus faldas marcan círculos de colores muy vivos.

Los textos se presentan en unas etiquetas con adornos propios bolivianos sobre unos dibujos muy agradables y llenos de colorido, que nos muestran a los aimaras con sus trajes típicos, escenas de peleas, paisajes y situaciones cotidianas de las protagonistas.

Estas niñas del relato nos muestran que en cualquier parte del mundo, con acciones pequeñas y atrevidas, se puede cambiar el orden de las cosas y no vivir todos uniformados con una única manifestación de nuestra forma de vivir.

Seguro que gustará por el valor de las protagonistas al enfrentarse a las personas que no piensan como ellas, sin importarles el que dirán, sino el hecho de mantener sus costumbres vigentes.


domingo, 6 de diciembre de 2020

"El increíble viaje de J.W." de Mónica Rodríguez

El increíble viaje de J.W.

Texto: Mónica Rodríguez

Ilustración: Santiago Guevara

Editorial Ediciones Norma Colombia

ISBN: 9789580017028

160 x 230 mm, 176 páginas

$31,900.00, (+ 12 años) 2020.


Por José R. Cortés Criado.

Sentí el corazón acelerado de Léa y supe que aquel concierto en el teatro de Viena había sido realmente asombroso, que era una experiencia maravillosa. Y también comprendí que no dejaba de ser solo eso: una experiencia más.” Mónica Rodríguez: El increíble viaje de J.W.

Desde luego que es increíble el viaje de la tuba J. W. creada en Berlín, en 1921 por Johan Walter Wieprecht, descendiente de Wilhelm Wieprecht, inventor de la tuba junto a Johann Gottfried Moritz, en el año 1835.

La narradora de la historia es la propia tuba, que desde su punto de vista nos cuenta su vida y la de los que compartieron algún tiempo con ella. Nos habla de música, de amor, de guerra, de viajes, de madurez, de familias, de amistad, de alegrías, de penas... de todos esos contrastes que conforman una vida plena.

Este instrumento musical de viento, está muy orgulloso de ser tan perfecto. La tuba ha sido creada por unas manos únicas y sus sonidos son espectaculares, por ello se siente destinada a ser tocada por los mejores músicos, en los mejores teatros del mundo. Es tan soberbia y tan perfecta, que cuando es comprada por un especialista, este la prueba y reconoce su excelente calidad y su magnífica perfección, pero la nota fría, le falta algo para acoplarse a él, por eso cambia de manos enseguida.

Sigue teniendo su carácter a pesar de sus avatares en la vida, se sigue considerando única y perfecta, aunque poco a poco los acontecimientos le irán domando su carácter, algo así como nos ocurre a los humanos en el transcurso de nuestra vida. Al final, es una tuba feliz que alcanza su sueño cuando creía que eso ya no iba a ocurrir.

De estar con un artesano singular y pasar, brevemente, por las manos de un maestro vienés, se ve en poder de un minero francés que toca en la banda de música de su pueblo, es bombardeada en la Segunda Guerra Mundial, pasa por manos de varios niños, hace un viaje submarino, llega a un museo...

Si particular y largo es su viaje, mejor y más impresionante es su viaje interior, ese que la hace sentir las emociones propias y ajenas, conocer la vida de los que la tocan, vivir acontecimientos históricos y familiares únicos, y madurar como ser antropomorfo. Sus vivencias son similares a cualquier persona. Su madurez y sus reflexiones, que aportan su punto de vista sobre la condición humana, la engrandecen

Mónica Rodríguez vuelve a sorprenderme con una novela muy bien construida y muy bien escrita. Los sentimientos están en cada página y la madurez de sus personajes los hace entrañables, ya sean seres humanos o instrumentos musicales. Sin importantes son las vidas de las personas, no se quedan atrás las vivencias entre los diferentes instrumentos que conviven en determinados momentos de la novela.

El texto se complementa con unas elegantes, serenas y emotivas ilustraciones de Santiago Guevara que nos muestran algunas escenas de la trama con los personajes claves. Me gusta bastante el dibujo de la portada y el de la tuba con su creador.

Esta novela, catalogada de juvenil, pueden ser leída por cualquier adulto; no quedará defraudado. A mí me ha gustado mucho y me ha hecho fijarme en la tuba como un instrumento musical más allá de su aspecto aparatoso y vistoso en cualquier orquesta. A mitad del libro me dediqué a escuchar música de tuba mientras leía y me gustó la experiencia.

Si quieres conocer otros libros de esta escritora pincha aquí. 



sábado, 5 de diciembre de 2020

"El compromiso social en la obra de Jordi Sierra i Fabra (1983-2003)" de José R. Cortés Criado.

Resumen de la tesis doctoral


El compromiso social en la obra de Jordi Sierra i Fabra (1983-2003)



Autor: José R. Cortés Criado.


El tribunal otorgó al doctorando, unánimemente, la máxima nota, siendo la calificación obtenida de SOBRESALIENTE CUM LAUDE.

Posteriormente la Comisión de Doctorado de la Universidad de Málaga le otorgó el PREMIO EXTRAORDINARIO DE DOCTORADO a esta tesis doctoral.



¿Por qué una tesis sobre un autor de Literatura Infantil y Juvenil y el compromiso social?

Porque desde que inicié mi vida profesional hace más de treinta años he procurado fomentar el placer de la lectura y la escritura en mis alumnos, porque mi trabajo se dirige a adolescentes y jóvenes y porque me preocupa la educación.

Porque Jordi Sierra i Fabra es un escritor muy prolífico, muy apreciado por el alumnado, dispone de una amplia bibliografía y refleja en sus obras un serio compromiso con los problemas sociales que afectan especialmente a niños y a jóvenes.

Para la elaboración del presente trabajo partí de las siguientes hipótesis:

Toda sociedad cambia a través del tiempo, y los valores morales en los que se sustenta reflejan esas modificaciones.

La sociedad española sufrió grandes cambios durante los últimos años del siglo pasado que afectaron a la vida política, social, económica, cultural, y familiar. Estos cambios afectaron especialmente a los jóvenes.

Y como la Literatura nunca se ha mantenido al margen de las transformaciones sociales, y suele reflejar esos cambios, he estudiado el tratamiento que aquella ha otorgado a los valores éticos imperantes en nuestra sociedad.

También he prestado atención a los valores sociales respecto a la dignidad de la persona, a la tolerancia, a la libertad, a la autoestima, a la justicia, al respeto al medio ambiente, a la solidaridad, al diálogo, a la conciencia crítica, porque todos ellos están presentes en las obras literarias e influyen en los lectores.

Así mismo he analizado el tratamiento que esos principios morales tienen en la obra de Jordi Sierra i Fabra durante ese período de tiempo que abarca este trabajo de investigación y los he catalogado siguiendo una determinada taxonomía de valores.


La presente tesis doctoral está estructurada en seis capítulos:

Los dos primeros analizan los cambios llevados a cabo en la sociedad española entre 1983 y 2003, y la magnitud de los valores educativos.

El tercero se refiere a la Literatura.

El cuarto está dedicado a analizar el compromiso social en la obra de Jordi Sierra i Fabra.

El quinto recoge las conclusiones y el sexto, la bibliografía.


El primero: “Aproximación a la sociedad española entre 1983-2003”.

En él he efectuado un acercamiento a los cambios más importantes que durante estas dos décadas afectaron a nuestra sociedad.

Al comienzo de la década de los ochenta la sociedad española se esforzaba por afianzar la democracia en todas las instituciones y se encontraba inmersa en un período de grandes cambios.

Son muchas las diferencias que se aprecian en la familia, la educación, la sanidad, la tecnología, los servicios sociales, o en la economía, por ejemplo, si se compara la sociedad de principios del siglo XXI con la de los años ochenta.


El segundo: Magnitud de los valores educativos.

Una muestra de la importancia que adquieren los valores éticos en una sociedad democrática es la vasta bibliografía dedicada a ellos que han elaborado expertos de todas las naciones y su reflejo en documentos tan importantes para nuestra civilización como la Declaración de los Derechos Humanos, la Declaración de los Derechos del Niño, el proyecto de Constitución Europea, la Constitución Española, los distintos Estatutos de Autonomía españoles, y en todas las leyes educativas promulgadas hasta hoy como la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo o en Ley Orgánica de Educación.


Todos los principios morales recogidos en los documentos antes citados se han de poner en práctica. Y el éxito de esta ardua empresa va a depender de los educadores, profesores, políticos y gestores, pues no sólo los centros escolares educan, y la influencia de estos últimos se ve cada día más recortada.

Además, he de recordar que los valores éticos que fundamentan la base de una sociedad moralmente aceptable han estado y están presentes en la Literatura Universal y por ende, en la denominada Literatura Infantil y Literatura Juvenil.


El tercero: La Literatura.

Entre 1983 y 2003, la Literatura se ha ido transformando con la sociedad española.

Con la llegada de la democracia y la desaparición de la censura, en el campo de las letras surgieron deseos de conocer las obras que permanecieron prohibidas por el anterior régimen y las tendencias literarias europeas, comenzando una época de experimentación literaria.

La Literatura Infantil y la Juvenil también sufrieron grandes cambios en estas dos décadas, aunque ya en los años setenta se comenzó a escribir una nueva literatura que intentaba liberar las costumbres y erradicar la literatura moralizante y conservadora que pretendía educar a niños y a jóvenes por medio de normas sociales obsoletas, acordes con las costumbres de otra época.

Como durante la década de los setenta la sociedad sufrió importantes cambios que afectaron a la concepción que se tenía sobre la infancia y la juventud, los autores que escribían para los más jóvenes olvidaron el sentido de protección y aislamiento al que se sometía a la infancia y comenzaron a escribir sobre problemas de autoritarismo, libertad, tolerancia, ecología…

Los temas preferidos en la década de los ochenta siguieron la misma línea marcada en la anterior: gran presencia de temas sociales como el respeto, la vida placentera, la ecología, algunas trasgresiones del orden establecido, la falta de apoyo social a determinados sectores juveniles, la delincuencia, etc.

Todos los temas, que tradicionalmente han sido vedados a los niños por los adultos, tienen cabida en esta nueva etapa literaria: los personajes rompen las reglas de urbanidad, buscan su identidad, se enfrentan a problemas de salud e incluso a la muerte, y defienden la convivencia y la solidaridad.

Estos cambios literarios trajeron consigo nuevos proyectos editoriales para el público infantil y juvenil en cuyos catálogos predominan escritores españoles, en clara oposición a lo que sucedía en la década anterior.

Y una mayor permisividad social trajo consigo que los narradores expusieran en sus obras la realidad de forma cruda sin marcar diferencias nítidas entre el bien y el mal, ni despejar dudas sobre la ambigüedad en el comportamiento del ser humano.

La década de los noventa avanzó sobre los mismos temas, pero se ocupó también de la inmigración, de las familias monoparentales, de la violencia doméstica, del consumo de drogas, de las nuevas enfermedades, así como de los conflictos psicológicos, y de la multiculturalidad.

En el inicio del siglo XXI la Literatura pasa a considerarse un bien más de consumo y las editoriales buscan unos textos que sean atractivos para los lectores, abordando todo tipo de temas sin olvidar los asuntos más crudos de la vida, aunque no se intenten analizar las causas y las consecuencias de determinadas acciones que simplemente son relatadas como un fenómeno ajeno, con un estilo cinematográfico.

Los temas tratados en la Literatura Infantil y Juvenil en el inicio del siglo XXI siguen siendo los mismos que en la década anterior, aunque ocupan más espacio los conflictos bélicos, los ataques o accidentes ecológicos y los relacionados con las conmemoraciones culturales de gran calado.


El cuarto: El compromiso social en la obra de Jordi Sierra i Fabra.

Para elaborar este capítulo analicé 108 obras escritas por Jordi Sierra y Fabra; de ellas, 45 están catalogadas para un público infantil; 53, para jóvenes, y 10, para adultos.

Un primer acercamiento a los valores éticos que encierran las distintas obras estudiadas resalta aquellos aspectos que se pueden considerar relevantes para las relaciones del hombre con sus semejantes, con otros seres vivos, con los elementos creados por la mente humana y con todo aquello que constituye el corolario de nuestra civilización.

Para organizar y catalogar mejor el análisis pormenorizado de cada obra, opté por clasificar los valores siguiendo una taxonomía de reconocido prestigio académico, recayendo la elección en la de Quintana Cabanas porque es la que mejor compendia, a mi entender, los valores morales, estructurados en cinco apartados: valores físico-vitales, afectivo-psicológicos, socioculturales, ideo-racionales y anímico-espirituales.

Respecto a los valores físico-vitales, he de decir que el autor estudiado es un defensor a ultranza de una forma de vida que mejore las condiciones saludables de todos los seres vivos.

En sus obras de anticipación y ciencia ficción, tanto los personajes máquinas como los humanos se preocupan de la salud, pues es un tema de suma importancia y, según el autor vaticina, en el futuro habrán desaparecido enfermedades consideradas hoy sin curación posible y vicios que azotan la sociedad actual: tabaco, alcohol y demás drogas.

En las obras actuales de corte realista, se descubre una multitud de situaciones donde la salud ocupa un plano principal.

La salud y los hábitos correctos para alcanzar una mejor calidad de vida están patentes en casi todas las obras, bien presentando un personaje que defiende una sociedad libre de humos como en La fábrica de nubes, o unos jóvenes que aborrecen fumar en Rabia y en Casting, hasta otros que rechazan el consumo de drogas sintéticas en Campos de fresas y en El mensajero del miedo, sin olvidar la señora hipocondríaca, en Tortilla de aspirinas.

El alcohol como causante de la degradación física y moral de la persona está presente en obras de su primera época como Noche de viernes y otras más recientes como Retrato de un adolescente manchado y El mensajero del miedo.

Además se ocupa de la donación de órganos en dos obras: Malas tierras, y Donde esté mi corazón.

Otro valor físico-vital lo aporta el escenario donde se desarrolla la trama de sus novelas. Las obras seleccionadas reflejan ambientes muy distintos, los personajes se desenvuelven en lugares céntricos de grandes ciudades, barrios elegantes y burgueses, barriadas marginales, zonas de chabolas, arrabales, una selva, una isla, o una ciudad artificial. Estos escenarios pueden estar en España, EE.UU., México, Cuba, la selva amazónica, la isla de Pascua, o en el espacio sideral.

El maltrato en familia, por fin, es analizado en más de una obra. Tiene repercusión en Noche de viernes, Nunca seremos estrellas del rock, Las Furias, y La estrella de la mañana.

Sobre los valores afectivo-psicológicos, Sierra i Fabra presta especial atención al equilibrio y a la paz interior, como aglutinantes de todos los valores afectivos-psicológicos del individuo, por cuanto todo ello redunda en la salud mental de la persona.

El escritor catalán sabe que la vida no es siempre placentera, por lo cual, sus personajes, ya sean niños, jóvenes o adultos han de enfrentarse a sinsabores y momentos dichosos en el transcurso de su existencia; la suma de todas estas experiencias configurará la personalidad de los protagonistas.

La afectividad, la emoción, los sentimientos, están presentes en sus obras, aunque en distinto grado de intensidad; por ello es importante resaltar cómo algunos seres-máquinas del futuro imaginado por el autor tienen sentimientos casi humanos, aunque otros renieguen de los mismos, pues consideran que los sentimientos son factores incontrolados de las personas, y por tanto, carentes de toda lógica.

Lo que sí comparten las máquinas con los hombres es la satisfacción de vivir; Sierra i Fabra resalta el valor de la vida hasta tales extremos que todos los seres dotados de la misma se sienten felices y contentos por poder disfrutarla.

Quienes más la valoran son las personas que más cerca estuvieron de perderla, como es el caso de la protagonista de Donde esté mi corazón, y su familia más cercana, como ocurre en Malas tierras.

Y el amor, motor de la vida, es tratado por este autor desde distintas perspectivas. En las novelas juveniles cuando está presente es para resaltar su importancia en la formación de la personalidad de adolescentes y jóvenes, como ocurre en La estrella de la mañana, Dormido sobre los espejos o Una (simple) historia de amor.

Como contravalor se manifiesta cuando el joven no entiende las relaciones de pareja si no es sometiendo a la chica a sus dictados como sucede en Noche de viernes, o cuando, por diferentes motivos, el desamor, el rechazo o la violencia ocupan su espacio entre los miembros de la pareja, así se percibe en: Regreso a La Habana o Sin tiempo para soñar.

Mucho amor y comprensión piden los personajes de Sierra i Fabra mermados de algunas facultades físicas o mentales, como ocurre a Chelsea Thomas, afectada por el síndrome de Moebius, en La niña que no podía reír, o a Pablo, con síndrome de Down, protagonista de Soy especial para mis amigos, ¿Qué seré cuando sea mayor? y de Mis hermanos y yo.

Una buena autoestima, así como la amistad y las buenas compañías van a favorecer la vida emocional de las personas y Sierra i Fabra, consciente de ello, muestra en algunas obras su importancia para superar diferentes problemas en Seis historias en torno a Mario, Campos de fresas, El niño que vivía en las estrellas, La música del viento…

Los personajes que carecen de una buena autoestima y no cuentan con el apoyo afectivo necesario sucumben ante problemas que alteran su mente, como refleja El dolor invisible.


En cuanto a los valores socioculturales.

En este apartado se destaca la importancia de las relaciones familiares en la vida de las personas, así como el valor de la convivencia pacífica y solidaria frente a situaciones violentas que marginan socialmente a una parte de la población.

Nuestro autor trata la familia como un factor fundamental en la formación del individuo, es decir, como el pilar básico en la vida de la persona y para él está tan asumido el papel a desempeñar por aquella y su trascendencia, que hasta los seres creados por el hombre con inteligencia artificial desean formar la suya propia, como ocurre en Martes XXIII, Las voces del futuro o Tres (historias de terror).

Resalta el valor de la familia como piedra angular en la construcción de la personalidad de niños y jóvenes, en obras como Sietecolores, o Zonas interiores, junto a otras que representan su valor opuesto, es decir, modelos de familias desestructuradas o inexistentes, tal como se puede leer en Retrato de un adolescente manchado o El rostro de la multitud.

Sierra i Fabra siempre apuesta por una forma de vida en paz con todos y con todo, desea que sus personajes formen parte de una sociedad solidaria con los más débiles, que respete las normas democráticas establecidas, el medio ambiente, la flora y la fauna.

Además, se muestra sumamente crítico con los comportamientos que alteran la normal convivencia. Critica abiertamente la guerra y los sufrimientos que provoca, la utilización de armas devastadoras como las minas antipersona, el alistamiento de niños en ejércitos regulares o en los grupos paramilitares, y la persecución de cualquier persona por sus ideales.

Ejemplos que confirman estos aspectos se pueden encontrar en obras como El soldado y la niña, Donde el viento da la vuelta o Un hombre con un tenedor en una tierra de sopas.

Tampoco deja de manifestarse contra la esclavitud, la explotación infantil, el maltrato a personas y animales, la insolidaridad, etc., en títulos como La piel de la memoria, La música del viento o Aydin.

Al igual que se ocupa de las consecuencias de un acto terrorista en El tiempo del olvido, o de los denominados “desparecidos” argentinos y chilenos en las páginas de La memoria de los seres perdidos, El peso del silencio, o Víctor Jara.

También trata el tema del racismo en otras obras como Frontera y Noche de luna en el Estrecho; o recurre al humor para tratar la discriminación de las personas que son distintas, en obras como Cabello blanco en cabeza peluda.


Respecto a los valores ideo-racionales he de decir que…

En este apartado se analizan las obras de Sierra i Fabra donde el conocimiento es la base para afrontar los desafíos de nuestra civilización y sirven para demostrar la verdad de todos los fenómenos que suceden a nuestro alrededor, teniendo presente que “nada hay más fuerte que el poder de la mente”, como recuerda el autor.

Para nuestro escritor, si el ser humano únicamente pensase de forma racional sería semejante a cualquier máquina dotada de inteligencia artificial, pero afortunadamente las personas disponemos de una chispa de energía no racional que marca las diferencias entre nosotros.

Sierra i Fabra llega a esta afirmación después de demostrar que las máquinas inteligentes creadas por el hombre no progresan en conocimientos si el hombre no introduce en sus programas los datos pertinentes, pues son incapaces de plantear una solución novedosa a una cuestión no recogida en sus archivos, como queda reflejado en la trilogía El ciclo de las Tierras.

No hay duda de que el conocimiento es la base de toda instrucción, y que sin él no es posible el progreso de la humanidad. Muestras de ello se encuentran en La nave fantástica, Relatos galácticos o Los elegidos.

Este proceso puede ser un bien para la humanidad, o puede ser utilizado para conseguir un beneficio propio o para destruir a los enemigos, como se refleja en Marte XXIII y en Las voces del futuro.

Sierra i Fabra considera imprescindible la figura del profesor en todo proceso de enseñanza-aprendizaje, dejando constancia de ello en El asesinato del profesor de matemáticas, Rabia, Las Furias, La biblioteca de los libros vacíos, entre otros títulos.

También el escritor es un personaje clave en sus obras; dispuesto a ayudar a los jóvenes que desean dedicarse a la literatura. Se puede comprobar en las páginas de El fabuloso mundo de las letras, El último verano miwok, El hombre que perdió su imagen y Donde el viento da la vuelta.

Junto al escritor y al maestro está presente en numerosas obras el periodista, persona que antepone los intereses profesionales a los personales, dedicándose al periodismo de investigación y desdeñando el sensacionalismo de la prensa denominada amarilla en Las chicas de alambre, Tiempo muerto, Un hombre con un tenedor en una tierra de sopas o En un lugar llamado guerra.

También la creatividad ayuda a formar mentes equilibradas; la música, es fundamental al respecto. Siendo elemento destacado en obras como Mi primer libro de Ópera, La balada de Siglo XXI, Concierto en sol mayor, o El joven Lennon; y en clave de humor, también lo es en Cuando los genios andan sueltos.

En el apartado dedicado a los valores anímico-espirituales, se puede destacar que la obra de Jordi Sierra i Fabra está repleta de referencias a la moralidad, a la paz interior, al sentido de trascendencia, e incluso al sentimiento religioso, si se tienen en cuenta las veces que se nombra a Dios, las citas de pasajes bíblicos, los consejos para llevar una vida digna y solidaria, las menciones de diversas religiones, pero no encontraremos en sus obras adoctrinamiento ni defensa de ninguna religión concreta.

El autor diseña una sociedad futura donde los diferentes dioses y la multitud de confesiones existentes en la actualidad han desaparecido.

De la lectura de sus obras trasciende su formación judeocristiana, así, en Los elegidos se lee que el primer ser creado en la nave espacial se llama Adán.

Jesucristo, Adán y Eva, Sodoma y Gomorra, Armagedón, son personas y lugares citados …en un lugar llamado Tierra, primera parte de la trilogía titulada El ciclo de las Tierras.

En Kaopi, en El último verano miwok y en La piel de la memoria se hacen referencias a creencias primitivas y a formas de pensar que hoy se consideran arcaicas.

En La música del viento narra diversas celebraciones religiosas hinduistas.

Si hace referencia al Islam, comenta las creencias de sus seguidores y nombra algunos de los preceptos religiosos por los que se rigen, o critica los aspectos más intransigentes de los creyentes musulmanes, especialmente aquellos que afectan a la convivencia democrática, o atentan contra la libertad de la mujer, como se refleja en Frontera.

Por último, he de resaltar que en toda su obra se manifiestan sentimientos de solidaridad, fraternidad, amistad, etc., los cuales trascienden las relaciones personales para transformarse en un ideal de vida que favorece la convivencia entre los seres humanos y la de éstos con el resto de los seres que pueblan el planeta, otorgando a las personas la dignidad suficiente para sentirse en paz consigo mismo y con los demás.

No quisiera finalizar esta exposición sin añadir que la producción literaria de Jordi Sierra i Fabra no se ha detenido y que desde el año 2003 ha añadido a su larga lista de obras publicadas, otras 22 obras dirigidas al público juvenil, 28 al infantil y 12 al público en general, habiendo alcanzado un total de 316 obras publicadas hasta el día de hoy.

Y que este año ha recibido el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil por su obra Kafka y la muñeca viajera, y también el Premio Bancaixa Ciutat d’ Alzira de Narrativa Juvenil por Els focs de la memoria.


Posdata

Esta tesis doctoral fue leída y defendida por su autor el día 17 de diciembre de 2007, en la Sala de Juntas Rodríguez de Berlanga, de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Málaga, a las diez horas y treinta minutos, ante el tribunal constituido por:

Presidente:

Gabriel Núñez Ruiz, de la Universidad de Almería;

Secretaria:

Amparo Quiles Faz, de la Universidad de Málaga.

Vocales:

Pascuala Morote Magán, de la Universidad de Valencia.

Gloria García Rivera, de la Universidad de Extremadura.

Eloy Martos Núñez, de la Universidad de Extremadura.



La tesis fue dirigida por el Dr. D. Antonio Gómez Yebra, Jefe del Departamento de Filología II y Teoría de la Literatura de la UMA.



El tribunal otorgó al doctorando, unánimemente, la máxima nota, siendo la calificación obtenida de SOBRESALIENTE CUM LAUDE.



El 7 de marzo de 2012, la Comisión de Doctorado de la Universidad de Málaga le otorgó el PREMIO EXTRAORDINARIO DE DOCTORADO a esta tesis doctoral.



Si alguien tiene interés en leer la tesis completa puede hacerlo a través de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes pinchando aquí.






jueves, 3 de diciembre de 2020

"La vida de Ana Frank" de Kay Woodward

 

La vida de Ana Frank

Texto: Kay Woodward

Ilustración: Welbeck Publishing

Editorial Edelvives

ISBN: 9788414026595

225 x 280 mm, 64 páginas

16,63 €, (+ 10 años) 2020.

 

Por José R. Cortés Criado.

 “Ana descubrió que escribir en su diario era una fuente de consuelo, ya que le permitía desahogarse en un espacio seguro.” Kay Woodward: La vida de Ana Frank.


Hace 75 años que murió Ana Frank de tifus, junto a su hermana Margot, en el campo de concentración de Bergen-Belse, en el mes de febrero.

Hoy la editorial Edelvives, en su colección ideaka nos trae este volumen cuidadosamente presentado en el que se nos cuenta la vida de esta jovencita que sorprendió al mundo con el diario de su confinamiento por temor a los nazis.

El texto se presenta en pequeñas fichas informativas, unas recogen datos de su diario, otras reproducen imágenes de la época, muestran recortes de documentos o fotografía partes de la vivienda donde la familia Frank vivió oculta más de dos años.

Paso a paso conocemos los pormenores de su familia, su nacimiento en tierras alemanas, su traslado a los Países Bajos, el escondite ideado para ocultarse en caso de necesidad, la Casa de atrás,  pensado para los cuatro miembros de la familia pero que terminó albergando a ocho personas.

Es un acercamiento a la vida en ese espacio oculto a los demás. Los lectores sabremos cómo era la vida diaria, sus horarios a la hora de hacer tareas cotidianas, siempre en función del horario de los trabajadores de la empresa que los ocultaba, de las personas que arriesgaron sus vidas por ayudarles, de las penurias cuando escaseaban los alimentos, de cómo ocupar el tiempo de inactividad, etc.

Este libro se vende en una carpeta que lo contiene junto a una reproducción del modelo de diario de Ana, de tapas con cuadros rojos y blancos. Dentro de esta se encuentran unas láminas que reproducen documentos originales; así podemos ver el facsímil de una cartilla de racionamiento, un documento de identidad de los judíos, unas mandalas dibujadas por ella, un mapa donde su padre representaba el avance de las tropas aliadas e, incluso, una receta de una tarta para cumpleaños.

Además ofrece espacio para que los lectores completen, ya sean una lista similar a la que elaboró Ana Frank para recoger sus datos fisiológicos, sus opiniones, listado de libros interesantes, una carta o nuestros sueños y metas en la vida.

Sin duda un libro que nos hace reflexionar, nos acerca la figura de Ana Frank, nos enseña a vivir en paz, a respetar a los demás y a disfrutar de las pequeñas cosas, como observar la naturaleza. Ella escribió en su diario que mientras pudiese ver el cielo y el sol, nunca podría estar triste.

Sirva como resumen las palabras que dijo Otto Frank, su padre, único superviviente de la familia: “Ya no podemos cambiar lo que pasó. Lo único que podemos hacer es aprender del pasado y ser conscientes de lo que implica la discriminación y la persecución de personas inocentes. Creo que es responsabilidad de todos luchar contra los prejuicios”.

El texto de Kay Woodward está complementado con las ilustraciones de Welbeck Publishing que se apoya en fotografías de la época, portadas de libros, reproducciones de documentos y dibujos.

martes, 1 de diciembre de 2020

"Punto y Coma" de Ricardo Alcántara

 


Punto y Coma

Texto: Ricardo Alcántara

Ilustración: Montse Tobella

Editorial Malian Editora

ISBN: 978-84-121824-0-8

200 x 200 mm, 36 páginas

 

13’95 €, (+ 3 años) 2020

  Por José R. Cortés Criado.

“Punto y Coma no eran como los demás muñecos. Ellos eran diferentes. Por eso, a veces se venían raros, se sentían tristes como una flor sin agua.”  Ricardo Alcántara: Punto y Coma.

Punto y Coma son dos personajes entrañables, nada más verlos en la portada del libro te caen bien. Nos sonríen como queriendo ser nuestros amigos, invitándonos a entrar en las páginas interiores.

Estos dos protagonistas no son como los demás, tampoco son raros, solo son diferentes. No se parecen a otros animales que conocen.  A Punto le gustan los días de lluvia, no le asustan los truenos pero no puede jugar con el agua. A Coma le encantan las carreras, ya fuesen en coches, motos o patines. Siempre participa contenta y se alegra mucho al finalizar, tanto si gana como si pierde.

Ambos disfrutan con pequeñas cosas. Son felices si se columpian, escuchan música, juegan con sus amigos, hace frío, ven una estrella…, en fin, son felices con las cosas sencillas. Nada les sienta mal, como a otros personajes de la historia. Ellos siempre están contentos.

Cierto día no se sintieron bien. Se consideraron muy raros y, entonces, se apenaron, pero menos mal que sus amigos supieron explicarles cuál es el motivo por el que actúan así y les aclararon que no son raros, son diferentes.

Simpática y entrañable historia, la que nos trae Ricardo Alcántara. La estructura de la obra es repetitiva. La página izquierda tiene el texto en letras mayúsculas de buen tamaño. Algunas palabras fueron cambiadas por emoticonos. La página derecha, muestra una imagen que refleja la escena narrada.

El texto de cada página comienza con una afirmación de lo que le gusta a estos personajes, lo que hacen o con lo que disfrutan y a mitad de la página se comparan con otros, que hacen lo contrario a ellos o actúan de forma opuesta. Mostrándonos las dos caras de una moneda.

Muy bueno el cuento. Nos trae alegría y frescura con estos dos simpáticos personajes construidos de papel para convertirse en estrellas del relato. Seguro que gusta a grandes y pequeños, como suele ocurrir con los buenos álbumes ilustrados.

Montse Tobella elabora unos muñecos con papel y los sitúa en los escenarios adecuados, ya sea en una casa, en un bosque, en un coche, junto a las partituras musicales, un libro o recortes de prensa, a veces con sus mascotas: un perro y un gato que los acompañan en algunas escenas, así como de otros muñecos similares. Todos los elementos utilizados son de papel o cartón.

Este niño rubio y esta niña morena llevan un mensaje positivo a todo aquel que se adentra en sus páginas. Todos somos diferentes y debemos aceptarnos tal como somos.

Las dos últimas páginas del libro recogen los diferentes emoticonos utilizados en su interior para que cada uno pueda asociar el dibujo con su significado, sino lo adivinó anteriormente.

Si quieres conocer otros libros escritos por Ricardo Alcántara pincha aquí. 

Si quieres conocer otro libro ilustrado por Montse Tobella pincha aquí.