domingo, 17 de mayo de 2015

Cuentos mínimos de Pep Bruno



Cuentos mínimos

Texto: Pep Bruno

Ilustraciones: Goyo Rodríguez


Colección Sopa de Libros

13x20 cm, 64 páginas

2015. (+10 años)



Por José R. Cortés Criado.


Pep Bruno nos ofrece esta bella colección de cuentos mínimos, a caballo entre minirrelatos y aforismos, que entretendrá a los pequeños lectores y hará reflexionar a los mayores. Cada historia es un tuit.

La brevedad de cada uno de los relatos no le resta valor, sino que los amplifica haciendo que el lector imagine lo que ocultan las palabras, que de contarse se deberían de utilizar muchas más de las que tiene un relato.

Gracias al ingenio de Pep Bruno los pequeños podrán disfrutar de estas historias de ríos, mares, sirenas, montes, lobos, árboles, magia, castillos, ciclistas…

Además, estas cincuenta historias están agrupadas de dos en dos, enfrentadas dice el ilustrador, apareciendo en cada doble página unidas por una misma imagen.

Goyo Rodríguez ha elaborado veinticinco imágenes muy explícitas e ideales para los cuentos mínimos, utilizando una gama de colores suaves cargadas de dosis realistas y mágicas al mismo tiempo, de cuya fusión surge un buen complemento a la palabra escrita.


Se trata de un buen libro que gustará a grandes y pequeños lectores.

viernes, 15 de mayo de 2015

El sueño de Berlín de Ana Alonso y Javier Pelegrín



El sueño de Berlín

Texto: Ana Alonso y Javier Pelegrín


14x21 cm, 120 páginas

2015. (+12 años)







Por José R. Cortés Criado.

El sueño de Berlín es el sueño alcanzable de una pareja de estudiantes que anhelan conocerse mejor y superar las dificultades que la vida les pone.

El libro está estructurado como si de dos diarios se tratase, uno de Ana y otro de Bruno, los protagonistas; cada uno tiene su espacio para dejar constancia de sus pensamientos y de lo que ven, sienten y padecen.

Son dos jóvenes estudiantes, él repara en ella cuando la oye exponer en clase sobre el antiguo Egipto, sobre todo de Nefertiti; ella repara en él cuando la invita a salir una tarde para ver una película.

La singularidad del hecho estriba en que ella es una chica con Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), con una gran falta de seguridad en sí misma, muchas obsesiones y una gran dificultad para relacionarse con los demás. A lo largo de las páginas conoceremos los vaivenes de la relación de ambos chicos, las reacciones de los padres de ella y sobre todo los esfuerzos de superación de ambos.

Bruno piensa que a Ana le vendría bien ir a Berlín para ver el busto de la reina Nefertiti y convence a sus compañeros para que el viaje fin de curso sea a la capital alemana. De los pormenores del viaje y de la reacción de ambos se ocupa la segunda parte de esta novela que te atrapa desde sus inicios y te hace seguir la lectura anhelante, pendiente de las reacciones de sus protagonistas y de conocer el desenlace.

 La vida de Ana está llena de tensiones, tanto las propias de su trastorno como las generadas en su casa; la madre quiere aislarla del resto de sus compañeros, el padre la anima a que sea como los demás e intente vivir su vida al margen de sus obsesiones.

Se trata de una novela realista de superación personal cargada de esperanzas, que de forma inteligente nos enfrenta a una enfermedad que afecta a una de cada cien personas y nos hace reflexionar sobre la dificultad de las relaciones personales cuando existe alguna contrariedad que se salga de los modelos establecidos, pero sobre todo nos habla de lucha, de energía, de ganas de superar los obstáculos en nuestra existencia cuando uno se siente apoyado por la amistad y por el amor.

Con esta novela ganaron los autores el XII Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil, 2015.

Esta novela es adictiva, se lee de un tirón.

miércoles, 13 de mayo de 2015

"Al sur de Ninguna Parte" de Jordi Sierra i Fabra

 Al sur de Ninguna Parte

Jordi Sierra i Fabra


205x130 mm, 224 páginas

2015 (+12 años)







Por José R. Cortés Criado.


Gracias a la magia antioqueña, Sierra i Fabra se trajo de Colombia una buena historia, ideando la existencia de un pueblo, Balandú, -en realidad es el nombre del hotel donde pernoctó-, situado en la selva amazónica lejos del mundo; solo se accede a él por el río, camino por donde va y viene el barco que lo une con la ciudad y lo abastece de lo necesario, incluso libros.

Si por el sur de Balandú  está el río; al norte, la cascada, que marca la separación entre el pueblo y otro lugar casi inaccesible, donde los que fueron nunca regresaron y se llama Ninguna Parte.

Allí vive nuestro protagonista en compañía del padre de su padre, este desapareció en una crecida de la cascada y su madre se marchó a la ciudad en busca de una nueva vida.
Fabio debe leer diariamente por imperativo de su abuelo, que anhela para su nieto una buena formación, y a falta de maestra, insiste que leer es como estudiar, por eso cada vez que llega el barco le trae libros, en esta ocasión algunos de Julio Verne y otro muy especial, Matar a un ruiseñor, que el chico devora con sumo interés.

Jordi Sierra i Fabra hace un homenaje a la escritora estadounidense Harper Lee con esta novela, donde se ha resolver un asesinato y el joven protagonista llega a saber la verdadera identidad del asesino, debatiéndose entre salvar a su amigo, que es inocente, o delatar al culpable, aunque no quiere ser un chivato. El escritor catalán sabe darle un giro al tema con un final inesperado.

Como en otras novelas de aprendizaje, Fabio comienza siendo un niño de trece años y finaliza la misma convertido en un joven maduro que descubre varias cosas; unas naturales, como la atracción por su amiga María Fernanda; otras más serias, como recuperar a su madre y localizar el cuerpo de su padre, y demostrar ser una buen amigo; todas ellas le renuevan su interés por la vida.

Es una buena novela juvenil que se lee sin respiro y te lleva a un pueblo tranquilo donde la vida tiene una cadencia monótona hasta que la normalidad se ve alterada por el asesinato de un personaje poco amigable.

Si quieres leer las críticas de otros libros de Jordi Sierra i Fabra en este blog, pincha aquí. 




lunes, 11 de mayo de 2015

Fango de Gonzalo Moure


fango

Fango

Texto: Gonzalo Moure

Ilustraciones: Ester García

Editorial Edelvives
Ala Delta Serie Verde

130x200 mm, 152 páginas
2015. (+10 años)




Por José R. Cortés Criado.


Gonzalo Moure ha escrito una historia para niños que gustará también a los mayores por la carga de amor que llevan sus páginas. Es un libro de vida y de muerte, pero sobre todo de vida. Cuando comencé su lectura no pude parar hasta finalizarla, quedé atrapado de la magia de sus palabras.

Al acabar de leerlo me sentí conocedor de una parte de su vida, para él muy importante, dando por verídico todo lo contado; pero me asaltó la duda, ¿será todo real o quizás fruto de la genialidad del escritor?, no dudé en preguntárselo y me confirmó que todo forma parte de su memoria, añadiendo que no hay mejor materia prima para escribir que la realidad ya sea propia o ajena.

Se trata de la narración de una parte de su infancia cercana a la pubertad cargada de recuerdos hacia personas, especialmente la camaradería con su amigo Antonio y el amor hacia los animales de su tío José, pero sobre todo de amor a los perros, a esos que marcaron su vida para siempre.  Finaliza la obra diciendo que todos los perros son el perro.

El protagonista de sus recuerdos es Fango, un perro sin pedigrí alguno, nacido en un vertedero, feo y del color del fango, que supo atraer el cariño de toda la familia, siendo el primero de todos los perros que tuvo en su infancia que fue aceptado en su casa.

Junto a los recuerdos de Fango, cómo lo consiguió siendo una cría sin destetar aún, sus primeros alimentos a base de leche, sus paseos, sus viajes al norte, sus baños en la ría..., aparecen los de otros canes, como Troy, un precisos perro mezcla de lobo; Tom, que olía a romero y tomillo; Kazan, su primer cachorro; Graco, con las orejas taladradas y múltiples cicatrices en la cara, Tombo...

Además, Moure rinde homenaje a otros escritores y perros famosos, cita a Curwood y sus libros Kazán, perro lobo y Bari, hijo de Kazán; novelas, Miguel Strogoff , El correo del zar, personajes literarios y sus perros, Tintín y Milú, Ulises y Argos, escritores como Le Carré, Pío Baroja, Salgari, mezclando literatura y animales con sus recuerdos infantiles.

Se trata de una buena obra, escrita por Gonzalo Moure con la maestría que le es habitual, que hará disfrutar a los lectores, especialmente a los amantes de los animales, pero yo, que nunca he tenido ni deseado tener un perro, también me he sentido atrapado por su magia.
El texto se completa con unas bonitas ilustraciones de Ester García.

miércoles, 6 de mayo de 2015

"La sepultura 142" de J. R. Barat


Portada
La sepultura 142

J. R. Barat


Editorial Bruño

Colección Paralelo Cero

320 páginas

2014 (+14 años)



Por José R. Cortés Criado.


Daniel y Alicia son dos jóvenes estudiantes de primero de Periodismo, guapos, estudiosos, serios, responsables y muy inteligentes, que reciben el encargo de un profesor de realizar un trabajo de investigación sobre una noticia de gran relevancia.

Daniel sabe por su padre, médico, que un joven fue golpeado en un parque y a consecuencia de ello murió; esclarecer este crimen y la desaparición de la novia del fallecido se convierte en el tema del trabajo, que nos cuenta desde su óptica personal.

El joven demuestran tener una buena inteligencia, capacidad de investigar y deseos de  llegar al fondo de los asuntos que se propone y lo que comenzó como un trabajo de investigación se va transformando en una mezcla de visiones extrañas, señales del más allá que se entrecruzan con personajes misteriosos con bastante poder que mantienen reuniones secretas, consumen opio o pantagruélicas cenas y periódicamente buscan a jovencitas solitarias para orgías y posterior venta a mafias que trafican con seres humanos.

La novela es extensa, se lee con suma facilidad dado el interés del tema y la dosis de intriga que añade cada nuevo capítulo, pues en todos hay algo novedoso que te incita a proseguir leyendo sin descanso.

En la obra se refleja muy bien el ambiente familiar de Daniel, familia de clase media alta, bien estructurada, con gustos por la ópera, solidarios, amigables, cultos y preocupados por los avatares de la sociedad en la que viven. También se muestran las relaciones personales del joven con su novia Alicia, sus preocupaciones por los estudios y su perfecto conocimiento de la ciudad de Madrid, por donde se desplaza indicando al lector su recorrido con referencias a las calles, plazas y comercios existentes.

Hay en sus páginas muchas referencias musicales, pictóricas, mitológicas y literarias que van ofreciendo pistas que facilitan al joven los pasos a seguir en su proceso investigador. El título hace referencia al nicho que ocupó José Zorrilla en un cementerio de Madrid antes de ser trasladado a su Valladolid natal.

Buena novela mezcla de periodismo de investigación, intriga y suspense que no defraudará a los lectores.

lunes, 4 de mayo de 2015

¿Quién se esconde debajo de la gallina? de Vincent Mathy



¿Quién se esconde debajo de la gallina?

Vincent Mathy


Colección: Mis primeros Libros de Cartón
15x15,2 cm, 
8 páginas de cartón grueso plastificado
Año 2015 (+10 meses)


Por José R. Cortés Criado.

De la misma colección que ¿Quién se esconde debajo del elefante?, la editorial Juventud presenta para los más pequeños lectores, más de diez meses, este libro, que se presenta en cartón duro troquelado y sirven para despertar las ganas de leer en los bebés.

Es una buena manera de acercar la lectura a los bebés, pues entrarán en el plano de la lectura de mano de la imagen y de las palabras de los adultos que irán presentándole página tras página el contenido visual del libro.

Los dibujos son sencillos y coloristas, de una serie de animales simpáticos y fácilmente reconocibles. Son la gallina, la oveja, el cerdito, la vaca, el conejo y el pato.

No hay narración, salvo la que quiera idear el adulto, simplemente una pregunta, ¿qué hay debajo? para que el neolector responda, y como cada página deja un resquicio para se vea una parte característica del siguiente animal, el lector puede intuir de quién se trata.

Esta técnica anima a los pequeños a continuar con la lectura, incluso reiniciarla una vez finalizada, de hecho finaliza con el siguiente texto: “1,2,3… ¡Empezamos otra vez!”

Seguro que es un buen reclamo para los bebés y les hará pasar un rato divertido en compañía de un adulto.


sábado, 2 de mayo de 2015

Cuentos de terror desde la boca del túnel de Chris Priestley



Cuentos de terror desde la boca del túnel.

Texto: Chris Priestley

Ilustraciones: David Roberts

Editorial SM

280 páginas, cartoné

14,50 euros, (+13 años)



Por José R. Cortés Criado.



Robert Harper es un chico que realiza su primer viaje en tren camino de la ciudad donde comenzará sus nuevos estudios, desea que el tren salga cuanto antes para que su ñoña e irritante madrastra lo deje tranquilo. La mujer de su padre tuvo una premonición a la hora de la despedida, habló vagamente de un beso y un túnel, le pidió que cambiase de tren pero él no le hizo caso.

Una vez ubicado en el vagón saludó a su compañero de viaje, un señor de cara rubicunda con aspecto de militar; en la siguiente estación se les unió un eclesiástico grueso de cara redonda; después un campesino flaco y fibroso; y un cirujano de rostro y  manos huesudas.

Robert dio una cabezada y cuando despertó se encontró con una nueva presencia, una joven esbelta de tez pálida, de cara alargada, pómulos altos y cabello pelirrojo que iba vestida todo de blanco, desde el calzado hasta el sombrero. La presencia de esta dama lo sobrecogió por sus ojos verdes de mirada inquietante.

Mayor sorpresa se llevó al comprobar que estaban parados en la entrada de un túnel y que todos sus compañeros de viaje dormían plácidamente.

Inició una conversación convencional con la dama y al final esta le preguntó si quería que le contase un cuento, durante no se sabe cuánto tiempo ella fue narrando historias, ninguna de ellas era de las que suelen contarse a los niños, pero Robert queda atrapado por la fascinación de los macabros y misteriosos relatos de la mujer.

Entre relato y relato, narradora y narratario mantienen breves conversaciones, la señora siempre diligente y atenta; el chico asombrado por lo que oye y sorprendido porque sus compañeros de viaje no se despiertan a pesar del paso del tiempo y de emitir sonidos para llamar su atención. Al final de la novela el chico comprende que algo anormal ha sucedido porque es imposible que los demás viajeros sigan durmiendo.

La dama cuenta historias de plantas que devoran a sus cuidadores, de jóvenes despedazados por algún animal salvaje, de niños difuntos, de odio entre hermanastras, de archipiélagos con monolitos paganos, de disminuidos psíquicos visionarios, de la crueldad con la que trataba a los niños sor Verónica, del suicidio infantil, de visiones a través de la grieta de una pared... 

Al final Robert reconoce a la Dama de Blanco a la señora que se le apareció hace muchos años cuando estuvo a punto de ahogarse en el río y comprendió que no era precisamente su ángel de la guarda.

A lo largo de las páginas Chris Priestley te atrapa con sus relatos tenebrosos y te sobrecoge, al igual que a su pequeño viajero; son historias de aparecidos, desaparecidos y fenómenos extraños contados con suma habilidad