lunes, 4 de febrero de 2019

"El nacimiento del dragón" de Wang Fei, Marie Sellier y Catherine Louis


El nacimiento del dragón

Texto: Wang Fei

Texto: Marie Sellier

Ilustración: Catherine Louis

Traducción: Pedro Almeida


ISBN 978-84-8464-444-6

150 x 300 mm, 40 páginas

15 €, (+ 5 años) 2019.



Por José R. Cortés Criado.

Se trata de una obra muy original, ya que el texto aparece en castellano y en chino mandarín, además combina literatura, caligrafía e ilustración, dando como resultado un libro muy atractivo.

El dragón es símbolo de paz en Asia, muy distinta esta concepción a la que se tiene en Europa, considerando al dragón un ser maligno y misterioso.

De cómo surgió el dragón trata esta historia. Antes de su existencia los habitantes de China veneraban determinados animales que les protegían de los males; así los habitantes de la costa habían elegido al pez que centellea entre dos aguas.

Los de las montañas escogieron al ave ya que se elevaba muy alto; los de la llanura, al veloz caballo; los de las mesetas, a la silenciosa serpiente; los de los arrozales, al búfalo, animal trabajador e infatigable.

Los animales los protegían ante las calamidades y ante las guerras, pero los niños de toda China se alzaron contra la guerra y desearon crear un animal que protegiese a todos los hombres a la vez.

Así que cogieron el cuerpo de la serpiente, las escamas del pez, la cabeza del caballo, los cuernos del búfalo y las patas del ave y surgió el nuevo animal benefactor para todos, al que llamaron dragón.

Desde entonces el dragón es el animal de la paz y se le festeja con alegría en la fiesta del Año Nuevo chino.

A la sencillez del texto hay que sumar el ingenio de los pequeños para tomar de cada animal protector la parte que más les atrajo y la metáfora para superar las diferencias entre los hombres para vivir en paz, aunque el deseo de los niños no se cumplió y aún continuamos los hombres embarcados en guerras fratricidas.

Cada doble página de este libro alto y estrecho está ocupada por un texto en castellano referido a un animal, un sello en rojo con su caligrafía, una ilustración a color que semeja un grabado y una caligrafía china en negro escrita en dos columnas.

Esta mezcla de trazos y color dotan de gran belleza cada página y anima a la lectura de esta leyenda ancestral creada por los niños y niñas de las diferentes tribus chinas.

Al final del libro, pegada a la contraportada, hay un desplegable que explica la técnica de los ideogramas y la escritura china y muestra en las dos lenguas los siguientes animales: dragón, pez, ave, caballo, búfalo, serpiente y las palabras guerra y paz; su sello y su dibujo coloreado.

A la derecha del desplegable hay un dragón dibujado con tinta china esperando que los lectores lo coloreen a su gusto; y en el anverso, el dibujo de cada  animal, su nombre en caligrafía china mandarín y la explicación de cómo ha de llevarse a cabo su ejecución y unos recuadros para poner en práctica los conocimientos caligráficos adquiridos.

Interesante libro que bien sirve para pasar un rato divertido leyendo, conmemorar el día dedicado a la paz o la celebración del Año Nuevo chino.

Este libro está impreso en papel procedente de bosques sostenibles y fue seleccionado por el Ministerio de Educación de Argentina en 2014.




domingo, 3 de febrero de 2019

"La ciudad del sol poniente" de Manumisos Yumoto


La ciudad del sol poniente
Texto: Kazumi Yumoto
Nocturna Ediciones
Colección Noches Blancas
150 páginas, 14€
2018.






Por José R. Cortés Criado.


El protagonista de esta novela es un señor de cuarenta años que rememora su infancia. El paso del tiempo hace que algunos recuerdos sean difusos y otros puede que distorsionados, pero todos son recuerdos de una infancia más o menos feliz.

El chivo vive con su madre y uno de sus recuerdos es que cada vez que se mudaban de ciudad, ella escogía una ciudad más al oeste, por eso piensa que su madre busca el sol poniente y de ahí el título del libro.

Sus recuerdos traen a una madre preocupada por su hijo y a su abuelo, el Viejo Teko, un hombre extraño, poco comunicativo, que pasaba la mayor parte del tiempo en cuclillas en un rincón de la vivienda, incluso dormía sentado en el suelo.

Kazushi, el protagonista y narrador de la trama, no llega a comprender muy bien la relación de su madre con su abuelo. Este fue una persona a la que le gustaba mucho beber, a veces desaparecía de su casa y regresaba tras un trabajo o en busca de refugio sin nada en sus bolsillos.

Hablando con el hermano de su madre, el joven empezó a comprender la relación paterno filial y supo cosas como que su madre fue el ojito derecho del anciano durante sus primeros años, que la educó como si fuese un varón, hasta que nació su hermano y fue relegada a las tareas del hogar y que después el viejo desaparecía durante mucho tiempo.

Quizás por eso su madre fue poco amable con el abuelo, a pesar de quererlo y cuidarlo con mimo. El chico tampoco comprendía algunas de las breves conversaciones entre padre e hija; para aquel todo era extraño; el mundo de los mayores tiene claroscuros que un niño no sabía distinguir.

Poco a poco los personajes adultos van cogiendo cuerpo y toma sentido la relación entre ambos. Son más inteligentes de lo que Kazushi pensaba y ocultaban parte de información de su pasado. Cuando el lector va conociendo detalles de sus vidas entiende el porqué de determinadas actitudes.

Kazumi Yumoto escribe con agilidad y belleza una historia familiar llena de paz y tranquilidad, a pesar de los avatares de sus vidas. Esa forma de pensar tan sosegada hace que el lector perciba con tranquilidad los avances en el conocimiento de la historia familiar. 

Me ha gustado la novela, al igual que en su día me gustaron Los amigos, La casa del álamo o El último viaje, Un viaje a la costa. En esos libros se habla de la vida y de la muerte con tal sutileza que a veces reflexionas seriamente y a veces sonríes sin proponértelo.

Es una obra tierna, entretenida, entrañable, en la que cada uno de los cuatro personajes va ocupando su espacio en la vida de los demás configurando una familia como otras muchas, con sus progresos y retrocesos en el devenir de sus vidas.

Una buena obra de estar escritora japonesa que desde su primera novela, Los amigos, no ha cesado recibir premios y halagos.


viernes, 1 de febrero de 2019

El concierto del orinal de Guido Van Genechten


El concierto del orinal

Texto e ilustración:

Guido Van Genechten


ISBN 9788414011317

255 x 215 mm, 32 páginas

15,50 €, (0 – 3 años) 2018.

Por José R. Cortés Criado.

La portada del libro es un reflejo de lo que vamos a encontrar entre sus páginas. Un  pingüino convertido en el señor director de una exquisita orquesta, frente a él vemos a una rana, un conejo, un ratón, un cerdo y una cebra, todos ellos sentados en sus orinales, cada uno de un color diferente.

Si abres la portada, en las guardas verás a cada componente de tan original orquesta con su orinal en la mano mientras se dirigen hacia el escenario: Pepo, el mono; Kobe, el conejo; Rafaela, la jirafa; Toni, la cebra; Jacobo, el cerdo; Eli, el elefante; Susana, la rana; Jorge. El perro y Luci, el cerdo y en la página siguiente a Mini, la ratita.

En la siguiente doble página el director nos explica que la música está en todas partes: en el timbre del teléfono, en el piar de los pájaros…, y nos invita a presionar dos emoticonos con el símbolo de un altavoz sonando para que podamos escuchar esos sonidos.

Después el director nos invita al concierto del orinal y desea presentarnos sus músicos, pero si tocas el emoticono del sonido, hay tal guirigay que enseguida mandar callar a todos.

Luego avisa a Luci que no puede comenzar si no está sentada en su orinal, así que oímos una especie de gruñidos de cerdo; después le sigue Jorge, y le dice a Pepo que no desespere; y así van pasando todos los personajes sentados sobre su orinal y emitiendo sus sonidos característicos.

La verdad que cada uno tiene su sonido propio y su música única; ya sea como el de una catarata salvaje el ruido emitido por el elefante, el estruendoso ruido del hipopótamo, la delicadeza del sonido emitido por la cebra o la nota sostenida de la jirafa.

Una vez presentados todos los integrantes de la orquesta, si pulsas el emoticono escucharás un bonito concierto y al presionar sobre el último oirás los aplausos del público.

Sin duda el maestro Pin Güino, director y compositor nos ha ofrecido un divertido concierto cargado de humor y de sonidos que nos hacen pensar en olores no tan agradables.

Los sonidos emitidos por cada uno de ellos tienen su componente escatológico y mucho ritmo, que seguro animará a los pequeños electores a sentarse en el orinal cuando tengas necesidad de evacuar.

Original idea para animar a los pequeños a sentarse en tan conocido cacharro y que tanto aterra a los pequeños cuando les queremos retirar el pañal.

La contraportada del libro es mucho más gruesa que el resto de las páginas ya que oculta las piezas que hay que pulsar para que suenen, la pila y el circuito eléctrico que hace que todo suene.

Me ha divertido escuchar semejantes sonidos y leer las explicaciones del director de tan singular orquesta.

Espero que los infantes que empiecen a pedir sus necesidades también disfruten en compañía de padres, tías y abuelos.

Si quieres conocer otros siete libros de Guido Van Genechter pincha aquí. 














miércoles, 30 de enero de 2019

"La niña huracán y el niño esponja" de Ilam Brenman y Lucía Serrano


La niña huracán y el niño 

esponja

Texto: Ilam Brenman

Ilustración: Lucía Serrano


Colección álbumes ilustrados

ISBN 9788491422266

240 x 260 mm, 32 páginas

15,95 €, (0 – 99 años) 2018.


Por José R. Cortés Criado.

El día que la niña nació se enteró todo el mundo, más allá de los gritos de su madre se oyeron los berridos de ella que sonaban más que un huracán. Fue un día de tormenta

El día que nació él, ni la madre ni el hijo llamaron la atención; él copió la sonrisa tímida de su madre y apenas lloró. Fue un día de mucho calor.

Ella, desde el principio es un torbellino, no para de llorar, gritar, moverse, correr, saltar y mancharse mientras come. Para los padres un peligro permanente en acción, para su maestra un huracán.

Él tardó en gatear, en hablar y siempre iba muy tranquilo, hacía todo con cuidado y prestaba muchas atención a todo cuanto acontecía a su alrededor. Su maestra dijo: ¡Qué niño más bueno!

Un día coincidieron en el parque, ella no paró ni un segundo, su mascota, un perro, la seguía todas partes y participaba de ese no parar de su ama; él estaba sentado en un banco, no se atrevía a moverse ante la vitalidad desbordada de ella.

Pero, a pesar de ser tan dispares, terminaron siendo amigos. Incluso él se atrevió a sacar su mascota al parque, una tortuga; y a hacer algunas cabriolas como ella.

Y como dice el autor, Ilan Brenman: “Su amistad duró para siempre: el niño esponja aprendiendo a saltar, a girar y a dar volteretas, y la niña huracán aprendiendo a calmarse, a observar y a imaginar.”

Las ilustraciones a lápiz de Lucía Serrano, reflejan perfectamente la personalidad de ambos protagonistas y nos los muestra en sus quehaceres diarios tal como nos lo imaginamos. Ya sea la cara de felicidad del niño esponja al comprobar que su tortuga fue capaz de morder el hocico del perro de su amiga.

Una escena superdivertida y muy conseguida es la de la madre de la niña huracán intentando salvar los adornos de su casa y evitar las travesuras de su hija en el salón de casa.

Las diferencias entre las personas no deben alejarnos sino todo lo contrario, es el mensaje del texto. Las diferencias nos enriquecen, todos aprendemos de todos.

Las palabras se amplifican con las expresivas ilustraciones que nos presentan a dos pequeños inteligentes, despiertos, divertidos pero con personalidades totalmente opuestas.

Muy buen álbum ilustrado en el que el escritor brasileño ha sabido refleja algunos de sus recuerdos infantiles con la experiencia como padre de dos niñas. La ilustradora madrileña ha sabido crear unos personajes vivos y graciosos para tan singular amistad.

Seguro que gusta tanto los niños y niñas huracanes como a los niños y niñas esponjas.

Si quieres conocer otros dos libros escritos por Ilan Brenman pincha aquí. 

Si quieres conocer cuatro libros ilustrados por Lucía Serrano pincha aquí.






martes, 29 de enero de 2019

"Aprende los números con El Principito" de Antoine de Saint-Exupéry



Aprende los números con El 

Principito


Ilustración: Antoine de Saint-
Exupéry

Colección Personajes. El 
Principito

ISBN 978-84-696-2469-2

150 x 150, 14 páginas

7,96 €, (+ 0 años), 2018

Por José R. Cortés Criado

La editorial Bruño ha lanzado una colección de libros de pequeño tamaño, con páginas de cartón y esquinas romas pensados para los más pequeños con la finalidad de enseñarles los números, las palabras, los colores, las emociones…

Este volumen se apoya en las ilustraciones de Antoine de Saint-Exupéry, en las dos primeras páginas que muestra al Principito que comienza lanzando una pregunta: ¿Quieres aprender a contar conmigo?

La siguiente es el número 1 y una rosa roja; le sigue el dos y el zorro y la oveja; la tres, el 3 y tres árboles…, así hasta llegar al 10 con diez estrellas sobre el Principito.

Los pequeños lectores disfrutarán con la belleza del libro, se han conservado los dibujos originales y sus tonalidades para iniciar a los lectores en el mundo de los números.

El libro es muy manejable y resistente a las manos de los no lectores.

sábado, 26 de enero de 2019

"Cazar un bosque, pescar un mar" de Amaia Cía Abascal


Cazar un bosque, pescar un mar
Texto: Amaia Cía Abascal
Ilustración: Alejandro Villén
Editorial Anaya
ISBN 978-84-698-4708-4
130 x 200 mm, 112 páginas
11 € (+ 8 años) 2018.





Por José R. Cortés Criado.


Tomás es un chico de ciudad que cuando llegan las vacaciones debe marcharse a casa de sus abuelos, que viven en un pueblo muy pequeño, donde hay pocos niños, pocos habitantes y mala conexión wifi.

Cuando acabaron las clases recibió como trabajo de su maestra escribirse con un niño de Kazajistán, que le cuenta cosas muy extrañas en sus cartas. Tomás no sabe quién es ese M que le escribe, ni entiende lo que le cuenta, para él las cosas son más sencillas, aunque poco a poco va a ir descubriendo que no es así de fácil como él piensa.

Los abuelos son dos personas muy tranquilas, que conocen el campo perfectamente, son unos grandes ecologistas sin saberlo ni alardear de ello. Tomás va aprendiendo cómo ha de cultivarse el huerto, qué productos son la más adecuados..., sus abuelos viven en armonía con la naturaleza.

Además de aprender de sus abuelos sobre abejas y miel, arañas e insecticida, los cultivos y los animales, aprende de un par de hermanas de su edad que le aclaran algunas cosas y le hacen el tiempo más llevadero.

Pero hasta el pueblo le llegan las cartas de M y sigue fin saber qué es eso de un mar que habían robado y que su abuelo es un héroe nacional porque pescó un mar.

Tomás que le responde diciéndose que se alegra de saber que en su pueblo hay mar y lenguados y demás, que su abuelo sea un héroe, pero que el suyo es un superhéroe que con su capa y su máscara salva la vida a todo bicho viviente.

Tomás no se equivoca, sus abuelos salvan a los bichos vivientes, no quieren insecticidas químicos para no perjudicar a las abejas, a los pájaros ni a los alimentos que van a ingerir del huerto. Prefieren insecticidas y abonos naturales.

Sigue sin saber que el mar se escapaba un metro cada año por culpa de los melones y del algodón. Que antes la playa estaba allí, que luego a cien kilómetros y que ahora a diez minutos en autobús.

Tomás cree que es un rollo sin sentido y es su abuelo el que le aclara que lo que dice M es muy cierto y tiene que ver con la desaparición del mar de Aral porque en su país se optó por cultivos que necesitan mucha agua y esto hizo que se secase el mar interior de Kazajistán y que gracias a una presa que se construyó y al cambio de cultivo el mar se están recuperando.

Aclaradas las dudas, comprendiendo que un niño que habla cuatro idiomas es normal que no tenga un castellano fluido, decidió invitarlo a pasar unos días en el campo con sus abuelos, su perro con tres patas y sus dos estupendas amigas.

Al relato que hace hincapié en la historia, la geografía, la agricultura sostenible, el respeto al medio ambiente y la vida en familia se añaden los juegos de palabras, el dignificado de alguna que otra que los chicos desconocen y las partidas de palabras cruzadas a las que son aficionados los abuelos.
Me ha resultado muy amena esta historia llena de vida, inocencia y aprendizaje de un pequeño que cree saber todo de todo hasta que comprende que ha de aprender mucho todavía para saber algo de este mundo.
La autora recrea bien el mundo infantil y la vida campestre y obliga al lector a intentar descifrar el significado oculto del título, que los lectores irán comprendiendo conforme avancen en la lectura.
Un dato curioso es el subtítulo que tiene cada uno de los capítulos de la obra haciendo refeencia a un acontecimiento natural. Por ejemplo, el capítulo vuno se titula “Un día de final de curso” y paréntesis añade: (“ Cuando las semillas de los álamos flotan como nieve de algodón”).
Este libro escrito con la agilidad suficiente como para tenerte atrapado en su lectura ha conseguido el IX Premio de Literatura Infantil y Juvenil Ciudad de Málaga 2018.
El volumen está ilustrado or Alejandro Villén con dibujos a todo color que complementan el texto y le añaden unas notas coloristas y simpáticas.


miércoles, 23 de enero de 2019

"Siete historias para la infanta Margarita" de Miguel Fernández-Pacheco


Siete historias para la infanta Margarita

Texto: Miguel Fernández-Pacheco



Colección Kalandraka+

ISBN 978-84-8464-425-5

160 x 240 mm, 144 páginas

15 €, (0-99 años) 2018.

Por José R. Cortés Criado.

El autor recrea un día en la vida del genial pintor Diego Rodríguez de Silva y Velázquez mientras pinta su famoso cuadro Las Meninas en su estudio en palacio. El maestro no tiene muchas ganas de pintar en ese momento, sueña en el tiempo pasado en Italia y se resigna a esperar a que acudan sus modelos para continuar el encargo del monarca Felipe II.

El pintor ordena el material, corre las cortinas buscando la luz precisa y empiezan a llegar los figurantes, unos corriendo y charlando, como los enanos, otros más sosegados y hasta el perro Salomón hace acto de presencia, sin que aparezca la infanta, sin ella el cuadro no avanza y la niña es algo caprichosa, por algo es la preferida del rey.

La infanta Margarita llega sudorosa, algo despeinada y con las mejillas sonrosadas por la carrera, pero no está contenta, viene obligada. Su padre la animó a hacerlo y dice que prefiere escuchar historias antes que posar. 

Para complacerla y poder pintar, el maestro pintor se ofreció a contar una historia, la pequeña las quiere de amor aunque sea demasiado joven. La historia de Velázquez no la entusiasmó, pero fue el detonante para que todos se animasen a contar historias amorosas, aún con el temor de que el rey los castigue por contar ciertas cosas a su niña.

A la leyenda del enano enamorado de don Diego siguieron los amores contados por María Agustina Sarmiento que relató la crónica de Alcaucín y Nicolasilla; luego siguió el cuento del príncipe Jabatón, los amores de Marcela de Ulloa con un bucanero, la del siervo de Dios Juan Arconado y hasta le verdadera historia del perro Salomón, que también tiene su ración de amor.

Cuando todos han contado su historia aparecen los reyes y con su presencia se acaba la sesión de pintura, la luz ha cambiado y todos se marcharon para comer mientras el maestro se dedicó a recoger sus pinceles.

Entrañable historia que refleja la vida en palacio de una infanta que se aburre y necesita tener a su alrededor a personas que la distraigan narrándoles cuentos, mientras posa para uno de los cuadros más importantes del Museo del Prado.

Fernández-Pacheco describe con naturalidad las vivencias del maestro con ese grupo variopinto que forman la infanta Margarita, sus criadas y bufones, incluido un gran perro tranquilo, llevando al lector a la corte española del siglo XVII.

A través de sus palabras conoceremos el carácter provocador de Nicolasillo Pertusato y Maribarbola; el respeto de las Meninas María Agustina Sarmiento e Isabel de Velasco, el trato educado del pintor, la prudencia de Marcela de Ulloa o de José Nieto.

Entretenidas historias para pasar un rato en palacio viendo como transcurre una mañana cualquiera en el estudio del pintor, donde se mezclan amores con un fantasma, de un príncipe jabalí, un enamorado transformado en perro por un hada, un sarraceno o un pirata sensible.

Las historias con sus misterios, amores extraños, algún pequeño escándalo, unas notas picarescas y un tono poético hacen que el lector pase un buen rato disfrutando del ameno texto y recordando el citado cuadro, que aparece en la portada del libro vacío y a lo largo de las páginas veremos a todos los personajes a modo de saludo cuando van a intervenir en la historia.