viernes, 11 de enero de 2019

"La balada de los unicornios" de Ledicia Costas


La balada de los unicornios

Texto: Ledicia Costas

Ilustración: Mónica Armiño


Colección Narrativa Juvenil

ISBN 978-84-698-4733-6

140 x 210 mm, 192 páginas

12,50€, (+ 14 años)

2018.



Por José R. Cortés Criado.

Me gusta mucho como escribe Ledicia Costas. Tiene una imaginación desbordante y crea imágenes de lugares que me atrapan. Y no salgo de mi asombro cuando leo sus elucubraciones o fenómenos paranormales de su novela.

Cuando creo que ya ha alcanzado un nivel de imaginación difícil de superar, paso la hoja y me encuentro en otra situación más hilarante que la anterior y sigo leyendo sin descanso.Es un buen ejemplo de ciencia ficción especulativa o steampunk.

El tema de este libro es la lucha del bien y el mal. Ese enfrentamiento eterno entre las reinas buenas, que son unicornios que adoptan formas humanas para reinar. Son delicadas, sensatas, curiosas, educadas…, en suma, maravillosas mujeres dignas de regir un reino. En este momento gobierna la Reina Albina.

Frente a ellas la malvada, Cornelia, una córvida, toda de negro con sus hijos, miles y miles de negros curvos y otras tantas arañas que están por todas partes para recabar información para su ama e intentar dominar el reino de los unicornios.

Esta es la directora de la genial Escuela de Artefactos y Oficios; en esta institución están los jóvenes más brillantes, tan pronto crean sombreros voladores como casas motorizadas.

La protagonista de esta historia, Agata McLeod, también se fabricó su acompañante, un robot llamado Tic-Tac que la acompaña siempre y posee tanta información que sin él ella tardaría mucho más en realizar algunas de sus hazañas.

A lo largo de las páginas vamos conociendo a la protagonista y a su gran amigo, León, y a un sinnúmero de personajes a cual más raro. Poco a poco la trama se va entrelazando con las diversas historias que la componen y todo termina cuadrando al final del relato.

La malvada Cornelia quiere extraerle todos los poderes de su gran inteligencia a León, que cada vez se debilita más y se vuelve de color azul. Ya sabemos que los escarabajos de la caverna cuando se van coloreando de azul es que su vida va llegando al final. Cuando se azul es muy intenso, el viejo cuidador se los come y ese ser ha fallecido.

Cornelia también tiene a su servicio a un destripador para apoderarse de cuerpos de mujeres difuntas y devolverles la vida; y, por supuesto, sus cuervos, sus arañas y sus malas artes para hacer el mal.

A lo largo de las páginas Ágata lucha contra miles de obstáculos para poder salvar a su amigo, y al hermano pequeño de este, que también está en el mismo centro de estudios.

Para poder localizar al viejo que come los escarabajos, la única persona que puede devolverle la vida a León, antes ha de llegar al país de los perros, ahí se han invertido los papeles de nuestra civilización, los perros temen a los humanos y los llevan sujetos de una cadena mientras andan a cuatro patas; estos le indican el camino a cambio del compromiso de Ágata de fabricarle unas patas a la hija del rey, perrita que fue apaleada por un humano y no puede caminar.

El anciano que controla la vida de León vive sobre la cabeza de un gigante que duerme plácidamente y es difícil de localizar y cuando Ágata llega ante él empieza a comprender el porqué está encerrada en la institución de Cornelia, la que cree que es su tía. El viejo le aclara cuál es su identidad y muestra la relación entre el viejo, Cornelia y Ágata. También la informa de que su ojo mecánico es obra de él. Sus ojos originales los conserva Cornelia.

El ingenio, la magia, la inteligencia y la lucha entre el bien y el mal, llevan al lector a una sociedad con algunas semejanzas a la nuestra, pero con un potencial creativo mucho mayor, donde la vida trascurre entre la magia blanca y la magia negra.

Es un buen libro que me ha hecho pasar una buena tarde. Menos mal que el final se queda abierto y se vislumbra que habrá más partes de esta pareja. Ágata y León tienen vida para rato y capacidad de inventar suficiente como para tenernos ocupados más de una tarde.

Fantasía y ciencia se dan la mano en estas páginas ambientadas en la ciudad de Londres durante la época vitoriana, de ahí la presencia de Jack el Destripador como malvado personaje que está en ese laberinto de mundos y animales mitológicos y personajes muy pintorescos que envuelven al lector en ese mundo sórdido, nocturno, al que quieren combatir con la luz de los unicornios y la bondad de sus almas.

Este libro está ilustrado por Mónica Armiño que ha realizado un dibujo en blanco y negro para la presentación y otro para el cierre de cada capítulo. A pesar de su pequeño tamaño, se aprecia la calidad de los trazos y se observan la multitud de detalles que conforman cada imagen.

La editorial Anaya ha cuidado mucho la presentación de este volumen, ganador del Premio Lazarillo 2017, cuidando la imagen de la portada de cartón duro, con guardas llenas de engranajes en unos tonos tierras muy agradables y sus múltiples ilustraciones.

Si quieres conocer otros tres títulos de esta escritor pincha sobre sus títulos: Escarlatina, la cocinera cadáver, Verne y la vida secreta de las plantas, y Esmeraldina la pequeña fantasma.




jueves, 10 de enero de 2019

La verdad sobre los dinosaurios de Guido van Genechten


La verdad sobre los dinosaurios

Texto y Guion:

Guido van Genechten


ISBN 9788414015971

210 x 290 mm, 32 páginas

14,50 €, (+ 3 años) 

2018.



Por José R. Cortés Criado.


Llama la atención que en la portada de este gran álbum aparezca una gallina junto a un enorme dinosaurio y hay que adentrarse en sus páginas para comprender el porqué de su presencia.

Lo primero que vemos en las guardas iniciales son diferentes huevos de dinosaurios, unos grandes otros pequeños y de distintos colores; en las finales se nos muestran diferentes dinosaurios.

Y ahora comienza la señora gallina a explicar su presencia aquí. Que si tiene las patas de dinosaurio, para ello se apoya en el álbum familiar; que si ellos también tenían plumas y no podían volar; que si corrían mucho, que si ponían huevos…

Y así, con la ayuda de las fotografías de la abuela, la gallina nos va presentando diferentes familias de dinosaurios por épocas, que si 75 millones de años antes de Cristo, que si 125 millones de años, que si pesaban tanto, que si corrían, que si llegó un meteorito hace 65 millones de años, que si hubo un terremoto, que los volcanes entraron en erupción…y desaparecieron todos los dinosaurios, aunque los Gallus gallus domesticus siguen aquí.

Gracias a la gallina los lectores se acercan al mundo de los dinosaurios de una forma graciosa; y con la ayuda de las ilustraciones todo se comprende mejor.  

Los dibujos toman la forma de fotografías pegadas sobre las hojas de un álbum familiar a la que se añaden otros datos de interés.

Sin duda otro libro más que enriquece los conocimientos sobre esos seres gigantescos que desaparecieron antes de que el ser humano apareciese en la Tierra.

Los dibujos son una mezcla de técnicas donde se aprecian las distintas texturas de los materiales que se superponen a modo de collage.

Si quieres conocer otros seis libros de este autor pincha aquí.



miércoles, 9 de enero de 2019

Pies en polvorosa de Chloé Cruchaudet


Pies en polvorosa

Texto e ilustración:

Chloé Cruchaudet

Editorial Juventud

ISBN 978-84-261-4540-6

240 x 315 mm, 24 páginas

16 €, (+ 7 años) 

2018.




Por José R. Cortés Criado.


Juan es un niño muy despistado que lleva la ropa con muchos bolsillos, incluidos los calcetines, para llevar de todo, porque todo lo pierde y teme hasta perder él.

Ha llegado nuevo a la ciudad y no conoce a nadie, por eso salió a pasear con su enorme perra de lanas Juanita, que lo arrastró por donde quiso sin hacerle caso. Llegaron hasta un río y la perra ni corta ni perezosa se dio un chapuzón. El pobre Juan terminó empapado y asustado por encontrarse en un medio hostil.

Para su sorpresa detectó que eran observados por una pandilla muy particular, formada por Greñas, Chapa, Broca y Lili Rati, que terminaban de a condicionar una balsa para deslizarse por el río hasta llegar a su destino. No saben cuál será pero ansían llegar a él.

A Juan lo someten a un interrogatorio por saber si es de la banda enemiga, termina por ser aceptado, él y su pera, pero Juan no sabe si quiere embarcarse, le tiene miedo al río y…

Se acuerda de su abuela que solía decir que hay que poner los pies en polvorosa y decide sumarse a la aventura. Una vez botada la embarcación todo es muy divertido. Ajustar piezas, conocer el río, meter los pies en el agua, la cabeza, idear sobre los seres que la habitan, cantar…, así trascurre la primera parte.

Después surge un problema, ven en un recodo otra balsa de la banda de Martillo. No pueden permitir que se les adelanten, ellos deben ser los primeros en llegar a su destino. Intentan adelantarlos con la ayuda de Juanita, los otros contraatacan pata no quedarse atrás y ambas balsas quedan atrapadas entre árboles.

Intentan desembarrancarlas pero al final Juan descubre que las dos balsas juntas forman un precioso espacio para la diversión de las dos pandillas. Así surgió el Castillo de la isla del río Fortuna.

Bonita historia llena de magia y aventura que trae recuerdos de otros niños que navegan en balsa por el río Misisipi. Estos no son tan atrevidos como aquellos pero viven sus aventuras con mucha pasión.

Al humor se une la sutileza de la autora para arrastrar a los lectores a una aventura fantástica y a comprender que las cosas dependen del ángulo desde el que se las mire. Gracias a la empatía y a saber dónde está ese sitio que cada uno debe ocupar, todos son felices y terminan formando una gran pandilla dispuesta a pasárselo bien siempre.

Al final del relato, el libro tiene un regalo, una maqueta recortable con instrucciones para construir una balsa como la de la historieta.

Los dibujos son graciosos, llenos de color y vida,  con unas pelambreras enormes, pequeños ojos, nariz y boca, dando un toque muy personal a los protagonistas. El único que destaca por su pelo, además de por su pelambrera, es Juanita, la perra.

Este libro es un cómic de gran tamaño donde se mezclan viñetas de distinto formato que se separan unas de otras por espacios en blanco. No hay recuadro en ninguna de ellas.

En la portada llama la atención el ojo de buey de la balsa construido con la puerta de una lavadora que está troquelado.






lunes, 7 de enero de 2019

"Un tío en París" de Paloma Bordons


Un tío en París

Texto e ilustración: Paloma Bordons


Colección Tucán verde

ISBN 978-84-683-3605-3

130 x 195 mm, 220 páginas

9,40€, (+10 años)

2018.



Por José R. Cortés Criado.


Imaginad por un momento a un chico de pueblo que por primera vez se monta en un avión para ir a París a casa de su tío Manolo, un pintor que vive en la ciudad de la luz, que tiene una calle en su pueblo y que lleva sin pisar España muchos años.

En ese avión viaja una niña de su misma edad, doce años, muy resuelta y con experiencia en vuelos aéreos. Pronto cala a su compañero de asiento y comparten alguna confidencia y beben zumos de tomate.

Cuando despierta Manuel o Manu, como lo llama su madre, el avión está en tierra y es el único pasajero sin desembarcar. Lo recoge una señora con cara de pocas amigas y se lo lleva a un colegio de niñas. Él llevaba la credencial y la felpa de su compañera de vuelo.

Las peripecias de este niño entre niñas, que se ríen porque nunca escucharon ninguna excusa mejor para abandonar ese internado para chicas rebeldes de buena familia, ocupan la mayor parte de las páginas.

Así las cosas, Luisa, que en un principio cambió de identidad para irse con su madre que vive en París, -sus padres están separados, ella vive en Madrid con su progenitor-, le toma cariño al pintor que anda un poco alejado de los pinceles y termina por reconocer la verdadera catadura de su progenitor.

Manu capitanea una fuga masiva de once chicas y recorren juntos medio país huyendo de la policía, como si fuesen chicos boy scout, hasta llegar a París, a la buhardilla del afamado pintor español, tío del joven.

Al final todo se aclara y hasta se descubre la verdadera imagen de ese centro famoso por educar a jovencitas díscolas, pero hasta que se llega al final, el lector se ríe imaginando esas situaciones hilarantes que Paloma Bordons recrea con suma habilidad.

En esta historia se mezclan la amistad, el sentido del humor, la crítica a las falsedades, la mentira, la familia…todo ello frente a valores muy nobles como la honradez, la generosidad y la verdad.

También se llevan su repaso de forma humorística, aunque con su carga de profundidad, el caso de las familias acomodadas económicamente que se preocupan poco por la educación de sus vástagos y creen que todo se soluciona con regalos caros y cuando llegan los problemas pretenden delegar esa responsabilidad en centros elitistas donde lo que prima son las apariencias.

Recomiendo este libro porque te atrapa desde sus inicios con esa extraña aventura de Manu, te hace pasar un buen rato con sus momentos agridulces y porque prima el sentido de humor junto al ingenio de la escritora.

Paloma Bordons también es la autora de las bellas ilustraciones en blanco y negro que acompañan al texto.

Si quieres conocer otro libro de la autora pincha sobre su título: El gallimimus

sábado, 5 de enero de 2019

"Carta a los Reyes Magos de Oriente" de José R. Cortés Criado.

Carta a los Reyes Magos de Oriente.

Por José R. Cortés Criado.


Queridos Reyes Magos:

Para este nuevo año os voy a pedir muchas ganas de leer, sí, habéis leído bien, quiero seguir teniendo muchas ganas de leer, porque cuando leo salgo de casa, atravieso mares y desiertos, escalo montañas, bajo a las profundidades abisales, viajo a lomos de un caballo desbocado o en una nave interestelar, atravieso urbes superpobladas y aldeas solitarias, hasta llegar al lugar donde la imaginación de los escritores me transporta, y siempre son lugares nuevos, distintos, mágicos, sobrecogedores,... y aunque todos describan un mismo bosque, para mí, cada bosque es distinto en cada libro y en cada momento escogido para su lectura. Gracias Wenceslao Fernández Flores por ese magnífico bosque animado.

También quiero pedir muchas ganas de contar cuentos para los abuelos, madres, tíos y maestras, grandes hacedores de lectores a través del oído.

¡Cuánta deuda tengo contraída con aquellos que me hicieron recorrer aterido y aterrado el bosque junto a una Blancanieves abandonada, y cantar como un enanito más del bosque camino del hogar; y con los que me llevaron por ese caminar eterno de Caperucita, desde su casa hasta el corazón del bosque, para terminar en la tripa del lobo y consiguieron que me sintiese parte de esa cuadrilla de leñadores que dan su merecido a la maldad lobezna!

Este repaso por mi imaginario infantil me obliga a recordar la efímera y buena vida de la cigarra y la larga y laboriosa vida de la hormiga; la convivencia de los tres cerditos, aprendices de arquitectos; y de las tres cabritas, y el patito feo, y la gallina de los huevos de oro, que nos hacía imaginar que éramos millonarios por un rato; y el gato con botas, y la desgraciadísima Cenicienta...

Además recuerdo ese deambular por el bosque sintiendo el itinerario marcado por las miguitas de pan, las cuales unas veces eran comidas por los inocentes pajaritos y otras ocultadas a nuestra vista por caer rápida y veloz la tenebrosa noche.

Gracias también a los que me llevaron por ese otro bosque donde Hasen y Gretel se dirigen una y otra vez irremediablemente hacia la cocina de la malvada bruja hambrienta, devoradora de niños tiernos, o a aquellos que me pusieron delante de las fauces de Polifemo y a los pies de Goliat junto al pequeño David.

Y qué no debo agradecer a ese viaje intestinal de Garbancito o de Pinocho o de Jonás y al formar parte de la panza del caballo de Troya, y oír los cantos únicos de las sirenas atado junto a Ulises al palo mayor de su nao.

Tampoco he olvidado los cuentos que guardan una moraleja, los que juegan al equívoco con el significado de las palabras, los que proponen adivinanzas o los que formulan preguntas para hacerte partícipe del relato como el que comenzaba con aquella pregunta: ¿Quieres que te cuente el cuento del gallo Pelao? , y respondieses afirmativa o negativamente te volvían a formular la pregunta una y otra vez, hasta que desistías de conocer ese cuento y te dedicabas a otra cosa.

Y qué contar de aquellos relatos familiares que narraban historias de nuestros parientes aliñadas con gracia y picardía para que los más pequeños almacenásemos en nuestra mente la parte más lúdica de nuestro pasado personal, siendo la realidad de tal envergadura que desbordaba nuestra imaginación infantil e intuíamos personajes legendarios que nos superaban en audacia, valentía y arrojo, desdramatizando situaciones trágicas hasta hacerlas parecer mágicas, como algunas vivencias rocambolescas de un tío paterno que se vio obligado a vivir bajo otra identidad.

También vivía las andanzas de mis abuelos maternos, titánicas hazañas para mí, cuando escuchaba como construyeron una vivienda familiar en una noche, sin autorización alguna ni licencia de obras, eran tiempos en los que construir una casa en terreno no urbanizable era tarea de osados y ellos lo fueron. Recuerdo que el personaje clave en esta aventura, el que me fascinaba, era el hijo, mi tío, aprendiz de carpintero, que construyó las piezas de la casa con listones de madera, como si de un rompecabezas se tratase.

Os estoy agradecidos: abuelas, padres, tías y maestros, grandes contadores de cuentos, por haber despertado en mí la fantasía, las ganas de saber y el haberme hecho lector.

Pepe


"10 niñas que se hicieron grandes" de Aida Cosentino y Pedro Perles


10 niñas que se hicieron grandes
Texto: Aida Cosentino
Ilustración: Pedro Perles
Editorial Bruño
Colección Álbumes Ilustrados
ISBN 978-84-696-2625-2
225 x 225 mm, 48 páginas
14 €, (+ 6 años), 2018

Por José R. Cortés Criado.

Este libro rinde homenaje a diez mujeres extraordinarias que contribuyeron a mejorar nuestro mundo. Aunque fueron niñas, se hicieron mayores y como mujeres influyeron en las generaciones posteriores.

A lo largo de las páginas los lectores se acercarán a la vida de una poeta, decoradora, actriz, escritora, científica, cantante, pintora, bibliófila, nadadora y deportista paralímpica. Diez mujeres que sirven de ejemplo a los pequeños lectores.

La primera en aparecer es Gloria Fuertes, poeta de niños y adultos, pacifista, divertida, tierna, solidaria, comprometida..., desde los cinco años escribía, sus padres querían que fuese una buena ama de casa pero ella quiso escribir.

María Moliner, la segunda mujer de este libro dedicó mucho tiempo a la elaboración de una diccionario que ha marcado la vida de muchas generaciones de españoles. Durante quince años escribió a lápiz su Diccionario de uso del español, convirtiéndose en una de las mujeres más importantes del siglo XX.

Montserrat Caballé, su nombre evoca la ópera, fue una soprano de fama internacional. De familia humilde, su madre, que tocaba el piano, le enseñó solfeo. Gracias a una beca de mil pesetas mensuales pudo acceder al conservatorio.

Margarita Salas, maestra y doctora en ciencias que en un principio no fue aceptada por sus compañeros; en sus tiempos ser mujer y científico no estaba n¡+bien visto; pero ella consiguió hacer importantes descubrimientos en el campo de la biología que han beneficiado a toda la sociedad.

Mireia Belmonte, conocida como la sirena de Badalona, es la mejor nadadora que ha tenido España, ha sido campeona olímpica, mundial y europea. Empezó a nadar a los cuatro años por consejo médico.

Sigue en la la lista Ana María Matute, catalana criada en La Rioja, que se dedicó a escribir y consiguió entre otros galardones el Premio Nacional de las Letras y el Premio Cervantes. Escribió cuentos y novelas hasta el fin de sus días.

Agatha Ruiz de la Prada tiene su hueco en el volumen. Es la diseñadora internacional de moda que define sus creaciones como “ropa feliz”. Alegra lo que toca ya seas relojes, perfumes, zapatos, muebles, telas, cuadernos, bolígrafos, estuches e incluso pintó un autobús.

María Blanchard, una santanderina que decidió emigrar a Francia. En París fue acogida por otros artistas, su aspecto peculiar, con su vestido de enormes cuadros, se convirtió en la gran dama del cubismo y está considerada como una de las pintoras más importantes de nuestro país.

Núria Espert, una de las mejore actrices española. Se le puede ver en los escenarios representando un drama, recitando poemas e incluso dirigiendo a un grupo de actores. Entre sus premios tiene el Premio Princesa de Asturias de las Artes.

Irene Villa, mujer optimista. Es periodista, psicóloga, escritora y esquiadora paralímpica. La vida de esta madrileña cambió un día que se dirigía al colegio. Un atentado terrorista le cercenó sus piernas y perdió los dedos de una mano. Es un ejemplo de superación constante.

Un ameno libro que instruye mientras entretiene y sirve para poner en valor el trabajo de la mujer en nuestra sociedad.

Está escrito de forma sencilla por Aida Cosentino y se apoya en las ilustraciones, todas están retratadas por Pedro Perles, para complementar los datos biográficos.


viernes, 4 de enero de 2019

"La cuchara menguante" de Sam Kean


La cuchara menguante

Texto: Sam Kean

Ilustración: Maggie Edkins


ISBN 978-84-698-4728-2

150 x 210 mm, 248 páginas

15 €, (+ 14 años), 2018.






Por José R. Cortés Criado.

Interesante libro que gustará a cualquier lector, pero especialmente a los amantes de la Física y la Química, ya que la tabla periódica es la protagonista de este relato.

Sam Kean nos lleva por la tabla actual y por las precedentes contando de forma amena anécdotas, enfrentamientos, descubrimientos y hallazgos nuevos en los ambientes científicos.

Comienza hablando de la creación de la tabla columna a columna y fila a fila, para seguir con la geografía de los elementos, los padres de la tabla periódica y finalizar esta primera parte con la genealogía de los elementos.

La segunda parte se dedica a saber cómo se crearon átomos y rompieron átomos. Paso a paso va desgranando avances en los estudios y conclusiones a las que llegan los científicos como la siguiente: “Todos somos hijos de las estrellas”. En este apartado se habla de los elementos en tiempos de guerra y cómo se extiende la tabla en tiempos de la Guerra Fría.

La tercera parte se dedica a los errores y a las rivalidades entre investigadores, mostrando donde hay mala química, rencillas, desencuentros y envidias frente a los elementos y a cómo estos engañan a los científicos.

La cuarta parte hace referencia a los elementos del carácter humano a la hora de investigar desde vertientes diferentes, ya sea como elemento político, económico, artístico o de locura.

La quinta parte habla del presente y el futuro de la ciencia de los elementos, centrándose en la química a muy bajo cero, a la ciencia de las burbujas, al instrumento de precisión absurda y a las nuevas posibilidades de la tabla periódica.

Termina el libro con unos agradecimientos, la tabla periódica de los elementos, un glosario, una bibliográfia y el índice del libro.

Según el autor la historia de nuestra especie está en la tabla periódica, de ella nos alimentamos, respiramos, envenenan a la gente, desatan guerras y hasta los filósofos la utilizan para sondear el significado de la ciencia.

La lectura es amena a pesar de los nombres de los elementos y los procesos de investigación; el autor lo narra con sencillez y con gotas de humor que salpican las páginas.

Así aprenderemos que los pioneros en el lejano oeste de estados unidos llevaban una moneda de plata pura en las jarras de leche para conservarla saludablemente o que los exploradores Lewis y Clark viajaban con laxantes de mercurio.

Las columnas y las filas son celdillas repletas de secretos que Sam Kean desvela poco a poco y nos acerca vidas como la de Marie Curie, o nos explica por qué Gandhi odiaba el yodo, porque las historias que el libro guarda tienen que ver con la historia, las finanzas, la mitología, el arte, la medicina y la vida.