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martes, 23 de febrero de 2021

"El león Kandinga" de Boniface Ofogo


El león Kandinga

Texto: Boniface Ofogo

Ilustración: Elisa Arguilé

Editorial Kalandraka

ISBN: 978-84-92608-01-0

265 x 210 mm, 40 páginas

15 €, (+ 7 años) 2021.

 

Por José R. Cortés Criado.


Por eso en África se dice: “Si tienes mucho, es bueno compartir con los que no tienen nada; si no lo haces, te arriesgas a tener el mismo final que el león Kandinga”. Boniface Ofogo: El león Kandinga

 

Kandinga es un fiero león y como tal, el rey de la selva. Todos le temen, todos le obedecen y él se siente seguro y poderoso porque es el más malvado de todos sus congéneres y, por eso, lo abandonaron su mujer, sus hijos y sus amigos.

Y como los años no pasan en balde, llegó a cierta edad que ya no podía correr y cazar a su antojo, así que debía esperar que algún animal despistado se le acercase. Cuando llevaba dos semanas sin comer, una liebre se ofreció a traerle algunas presas con una sola condición, que debía darle la mitad de la carne que obtuviese.

La astuta liebre ideó un método para cazar novedoso y atrajo hasta sus fauces a un grupo numeroso de animales; el león lo tuvo fácil y se dio un festín. Se acordó del acuerdo con la liebre pero le pudo más la lujuria y decidió no cumplirlo.

La liebre, enfadada, pensó cómo darle un escarmiento a ese animal fanfarrón y de poco fiar; con paciencia y habilidad planeó un escarmiento al avaricioso y egoísta león. Esta historia nos hace reflexionar sobre el comportamiento humano y la ambición desmedida.

Boniface Ofogo Nkama nació en una aldea de Omassa, en el centro de Camerún y desde pequeño está acostumbrado a escuchar narraciones de sus mayores, que forman parte de la rica e inagotable tradición oral de los Bantú. La mayoría de ellas son fábulas en las que interactúan hombres y animales salvajes.

El texto se acompaña de unas llamativas ilustraciones en la que se mezclan gruesos trazos con pequeños dibujos de animales en medio de una sabana, destaca la fiereza de la cara del león, sus mandíbulas y la imponente serpiente negra.

Libros como este nos ayudan a soñar y a conocer relatos de otras culturas del mundo. Seguro que gusta a grandes y pequeños.

Este libro obtuvo: Mención especial PREMIO CITTÀ DI BELLA – 2011,
Recomendación de Lectura (PREMIO FNLIJ Brasil) – 2011,
PREMIO FUNDACIÓN CJ DE CULTURA (Corea) 2º Festival de Álbum Ilustrado – 2009.


domingo, 4 de octubre de 2015

El sombrero volador de Daniel Nesquens y Elisa Arguilé

El sombrero volador

Texto: Daniel Nesquens

Ilustraciones: Elisa Arguilé


18 x 18 cm, 32 páginas






Por José R. Cortés Criado


Una historia ingeniosa, fantástica, divertida, que atrapa al lector y lo hace reflexionar sobre los acontecimientos que se narran.

Un buen día de otoño cuando el señor Hombre elegantemente vestido salió a la calle, una ráfaga de viento le quitó el sombrero, y después de dar ciento dos vueltas cayó en un charco.

Aquí comienza el problema, el personaje no sabe cómo recoger su sombrero, los viandantes de la ciudad observan impasibles y el sombrero sigue en el agua. El señor Perro pasó por allí con su amo, pero no quiso mojarse las patas, el señor Gato no sabía nadar, el señor Pájaro tampoco pudo alcanzarlo y de pronto el sombrero regresó a la cabeza de su dueño gracias a la señora…

Cuando parecía que sería imposible recuperar el sombrero un animal nada corriente en una ciudad se lo devolvió al asombrado señor Hombre que pudo continuar con su paseo.

Al ingenio de Daniel Nesquens se ha unido la estética de Elisa Arguilé que destaca sus imágenes sobre un fondo amarillo claro, predominando los colores negros y rojo y algo de verde, marrón y violeta.

Casi todas las imágenes de personas son de gran tamaño al compararlas con los edificios de muchos pisos de ladrillos rojos que son la representación del paisaje urbano, formando un conjunto de apariencia sencilla pero de difícil creación.

El texto y las imágenes forman un todo y ambas conforman el contenido de la historia, complementándose uno y otras.

Cada lector puede aportar su imaginación al libro y reinterpretar lo que las imágenes representan en el conjunto de la obra.

Además, el libro tiene una buena apariencia, dado el grosor de las portadas y la calidad del papel de sus páginas.