domingo, 4 de mayo de 2025
"Correo Mumin" de Amanda Li
viernes, 18 de febrero de 2022
"Una carta" de Irene Verdú
domingo, 13 de diciembre de 2020
"Una carta para Papá Noel" de Emma Yarlett
Una carta para Papá Noel
Texto e ilustración:
Emma Yarlett
Editorial Edelvives
ISBN:
9788414030172
235 x 235 mm, 32 páginas
12,82 €, (+ 3 años) 2020.
Por José R. Cortés Criado.
“Papá Noel,
eres el mejor y hoy ha sido el mejor día de Navidad de toda mi vida. Mil millones
de toneladas de besos. Vera. Emma Yarlett:
Una carta para Papá Noel
Una simpática historia navideña que nos saca una sonrisa y no entretiene con una sencilla y encantadora historia muy propia de nuestros pequeños. La autora de la carta es una niña, Verá, que a última hora manda su misiva a Papá Noel, con apenas tiempo para ser atendida.
Este buen hombre, siempre dispuesto a cumplir los deseos de los niños, corrió a leerla, pero tuvo una contrariedad. Como la carta llegó a través de la chimenea y esta estaba encendida, el papel se chamuscó y la palabra clave de la carta estaba quemada, así que no supo qué quería Vera.
Papá Noel no dejó de darle vueltas al asunto pues no sabía qué llevarle,
así que pidió ayuda, para eso están los amigos. A la primera que acudió fue a
la señora Elfa Elfina, para la elaboración de este último regalo solicitado. Se
lo encargó al elfo que estaba desocupado, Trastin y con carbón...
Este regalo no convenció a Papá Noel que pidió ayuda al señor Oso Polar,
que elaboró un original regalo para Vera, el cual tampoco lo satisfizo. Casi
desesperado escribió al señor Reno Jefe, que decidió que lo mejor para Vera
debía ser el alimento preferido de los renos.
Papá Noel no estaba contento, ningún regalo le convencía, pero ya no
tenía tiempo, debía partir en su trineo si no quería llegar tarde con los
regalos navideños, así que tomo una solución, enviar los tres regalos a Vera.
Después de esto, Papá Noel recibió una carta de Vera. No se podía creer
lo que le escribió, y es que las cosas menos esperadas pueden de la solución a
un problema.
La respuesta sorprende a los lectores y nos convence de que los niños
pueden pedir cosas muy extrañas para nosotros, aunque para ellos sean de lo más
normal.
El texto se presenta en un tipo de letra que recuerda la escritura manual y su color, parecido al lápiz de grafito le da un toque original. El tamaño y los cambios de mayúsculas y minúsculas en determinados textos lo hacen atractivo. También hay caligrafía diferente para las cartas de todos los protagonistas.
Además las cartas son desplegables. El lector ve el sobre con su destinatario y cuando levanta la solapa puede leer el contenido, si es que no está quemado, como pasó con la primera.
Las ilustraciones están muy cuidadas hasta en el mínimo detalle, ya sea
con la originalidad de cada sobre, la portada y la contraportada, las atareas
cotidianas de Papá Noel bien sentado en su salón junto al árbol navideño y la
chimenea encendida, planchando su ropa o comiendo con sus ayudantes.
Seguro que gusta a los pequeños lectores y les alegra estas fechas
navideñas.
sábado, 26 de enero de 2019
"Cazar un bosque, pescar un mar" de Amaia Cía Abascal
Ilustración: Alejandro Villén
Editorial Anaya
Tomás es un chico de ciudad que cuando llegan las vacaciones debe marcharse a casa de sus abuelos, que viven en un pueblo muy pequeño, donde hay pocos niños, pocos habitantes y mala conexión wifi.
Cuando acabaron las clases recibió como trabajo de su maestra escribirse con un niño de Kazajistán, que le cuenta cosas muy extrañas en sus cartas. Tomás no sabe quién es ese M que le escribe, ni entiende lo que le cuenta, para él las cosas son más sencillas, aunque poco a poco va a ir descubriendo que no es así de fácil como él piensa.
Los abuelos son dos personas muy tranquilas, que conocen el campo perfectamente, son unos grandes ecologistas sin saberlo ni alardear de ello. Tomás va aprendiendo cómo ha de cultivarse el huerto, qué productos son la más adecuados..., sus abuelos viven en armonía con la naturaleza.
Además de aprender de sus abuelos sobre abejas y miel, arañas e insecticida, los cultivos y los animales, aprende de un par de hermanas de su edad que le aclaran algunas cosas y le hacen el tiempo más llevadero.
Pero hasta el pueblo le llegan las cartas de M y sigue fin saber qué es eso de un mar que habían robado y que su abuelo es un héroe nacional porque pescó un mar.
Tomás que le responde diciéndose que se alegra de saber que en su pueblo hay mar y lenguados y demás, que su abuelo sea un héroe, pero que el suyo es un superhéroe que con su capa y su máscara salva la vida a todo bicho viviente.
Tomás no se equivoca, sus abuelos salvan a los bichos vivientes, no quieren insecticidas químicos para no perjudicar a las abejas, a los pájaros ni a los alimentos que van a ingerir del huerto. Prefieren insecticidas y abonos naturales.
Sigue sin saber que el mar se escapaba un metro cada año por culpa de los melones y del algodón. Que antes la playa estaba allí, que luego a cien kilómetros y que ahora a diez minutos en autobús.
Tomás cree que es un rollo sin sentido y es su abuelo el que le aclara que lo que dice M es muy cierto y tiene que ver con la desaparición del mar de Aral porque en su país se optó por cultivos que necesitan mucha agua y esto hizo que se secase el mar interior de Kazajistán y que gracias a una presa que se construyó y al cambio de cultivo el mar se están recuperando.
Aclaradas las dudas, comprendiendo que un niño que habla cuatro idiomas es normal que no tenga un castellano fluido, decidió invitarlo a pasar unos días en el campo con sus abuelos, su perro con tres patas y sus dos estupendas amigas.
Al relato que hace hincapié en la historia, la geografía, la agricultura sostenible, el respeto al medio ambiente y la vida en familia se añaden los juegos de palabras, el dignificado de alguna que otra que los chicos desconocen y las partidas de palabras cruzadas a las que son aficionados los abuelos.




