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viernes, 27 de septiembre de 2019

"La curiosidad de Leonardo" de Núria Homs


La curiosidad de Leonardo
Texto: Núria Homs
Ilustración: Pedro Rodríguez
Colección Mi Primer Libro
200 x 260 mm, 64 páginas
ISBN 978-84-698-4811-1
9,50 €, (+ 8 años) 
2019.



Por José R. Cortés Criado.

Se dice que Leonardo fue un genio y es verdad que lo fue. Sin embargo, no era un hombre con superpoderes, sino una persona extremadamente curiosa que quería saber cómo funcionaba el mundo y por qué”. Núria Homs: La curiosidad de Leonardo.


Núria Homs nos acerca a la personalidad de este genio para que los pequeños lectores descubran el poder de la curiosidad para hacer que la sociedad avance y el progreso mejore nuestras condiciones de vida.

La obra comienza en nuestra época mostrándonos el interés de un señor en adquirir un cuadro que se atribuye a Leonardo da Vinci, para acto seguido retroceder en el tiempo y presentarnos a un niño que se divierte observando el vuelo de los pájaros.

Es un niño singular, todo le llama la atención, siempre está dibujando, y cuando no lo hace anota en el cuaderno que siempre lleva consigo las preguntas que le surgen o las ideas para algún proyecto futuro.

Además nos resalta su habilidad para escribir como si lo hiciese en un espejo, era zurdo y escribía de izquierda a derecha con las letras escritas de tal forma que hay que proyectarlas en un espejo ara leerlas como escribimos los demás.

Luego nos avanza sobre su formación en él escuela de Verrocchio, su traslado a Milán, siempre aprendiendo. Llama la atención que calculase los kilómetros que recorrió hasta llegar a su destino a partir del diámetro de la rueda y un contador de las vueltas que ideó.

Pero este artista no solo destacó en la pintura, muchos de sus cuadros tardaron años en acabarse, otros ni los empezó; él sentía necesidad de reflexionar sobre su trabajo, observar, retocar y, sin prisas acabarlo aunque hayan pasado años desde su inicio.

También se interesó por las armas de guerra, por la ingeniería militar, la decoración de escenarios, el montaje de fiestas que eran insólitas en su época, por la grandeza del espectáculo, la vistosidad de la disfraces o las múltiples herramientas construidas para elevar en el aire a personas, desplazar escenarios o mostrar efectos especiales deslumbrantes.

Además su faceta científica, sus estudios de la anatomía humana que le permitieron reproducir en sus cuadros miradas, gestos o sonrisas únicas por su realismo y delicadeza.

La habilidad de la escritora hace que la lectura de este volumen sea amena, sabe animar al lector para que participe de la trama, así como intercalar algunas frases que los lectores deben leer con suma atención para comprenderlas si no quiere recurrir a un espejo.

El narrador se dirige a veces al lector para animarlo a perseverar en la observación, buscar respuestas a preguntas que nos inquieten, siempre animándolo a fomentar la curiosidad como factor primordial para el aprendizaje.

Libros como este sirven para acercar de forma la figura de grandes hombres de nuestra cultura a los lectores jóvenes.

jueves, 20 de junio de 2019

"Leonardo da Vinci (El artista que escribía al revés)"· de Eliacer Cansino


Leonardo da Vinci
(El artista que escribía al revés)
Texto: Eliacer Cansino
Ilustración: Leonardo da Vinci
ISBN 978-84-698-4835-7
145 x 215 mm, 144 páginas
(+ 14 años) 12 €

Por José R. Cortés Criado


El agua no tiene nada suyo, pero se apodera de todo, adoptando naturalezas tan diversas como los lugares por donde pasa”. Eliacer Cansino: Leonardo da Vinci.

Eliacer Cansino, con su buen hacer, nos acerca la figura inigualable de Leonardo da Vinci, y el lector asiste a su nacimiento, infancia, juventud, adultez y fallecimiento, haciéndolo partícipe de todas sus aventuras y sus preocupaciones científicas.

Leonardo, hijo ilegítimo de Ser Piero da Vinci, pasó los cinco primeros años de su vida con su madre en el campo; una vida en contacto con la naturaleza que marcó su infancia; después pasó a vivir con su abuelo paterno. Leonardo aceptó con naturalidad este cambio, que no le impedía visitar a su madre y a sus hermanos de madre cuando quisiese.

Una vez aceptado por todos, incluso por la esposa de su padre y cuando ansiaba tener un hermano de padre, falleció la madre y el hijo, quedando desolado Piero, que reclamó la presencia de su hijo con él en Florencia.

Este cambio fue fundamental. Primero el niño Leonardo aceptó que nunca podría ser notario como su padre por ser hijo ilegítimo, después pasó al taller de Verrocchio. Este maestro escultor y pintor fue el que modeló su estilo, aunque el maestro reconoció que en dibujo el alumno lo aventajó.

Destacaba por sus formas, que rompían con el estilo tradicional de pintar, con la innovación de los colores, buscando nuevos tonos y mezclas, dejando patente su interés por lo novedoso, tanto en la composición de las escenas pictóricas como por los avances científicos.

Fue un genio, que siempre llevaba con él un cuaderno para anotar esbozo de cuadros, apuntes del natural sobre la caída del agua, el vuelo de un pájaro, la estructura de un puente, los dibujos de las arterias humanas tras la observación de una disección...

Su mente fue siempre inquieta, nunca se amoldó y buscó la innovación; pero tenía un defecto, incumplía los plazos de entrega, demoraba sus trabajos hasta lo infinito, no se sometió a caprichos de los poderosos, aunque dependía de ellos para sobrevivir.

Fue tal la cantidad de anotaciones sobre todo tipo de fenómeno que hasta hace relativamente poco sus cuadernos, que encargó ordenar a su discípulo Melzi, permanecieron ocultos hasta bien avanzado el siglo XIX.

Fue un artista inigualable, capaz de imaginar cosas que el resto de los mortales nunca sospechó ni creyó que pudiesen hacerse realidad; de ahí su capacidad de soñar con la capacidad de volar del hombre, su visión a la hora de estudiar la anatomía humana, el análisis de las proporciones, la invención de máquinas militares, la construcción de edificios, la organización de espectáculos festivos...siempre intentando que la ciencia no ocultase la emoción que él sabía reflejar muy bien en sus obras.

Cansino ha sabido narrar ágilmente y con bastante gracia las vivencias de este sabio que para que nadie husmease en sus notas decidió escribir al revés, de ahí el subtítulo del libro. Quizás porque era zurdo o muy inteligente. Los demás debían leer reflejando el texto en un espejo.

Junto a sus avatares vivenciales, el escritor recrea algunos diálogos de Leonardo don algunas de sus modelos, como la señora de Francesco del Giocondo o Cecilia Gallerani, ambas modelos de sus cuadros La Mona Lisa y La dama del armiño.

También nos dan pormenores de sus observaciones y discusiones, incluso rechazos de algunas de sus innovaciones como la composición de su cuadro La última cena; la extraña Inmaculada Concepción reflejada en La Virgen de las rocas; y de las aportaciones a los cuadros de Andrea del Verrocchio: El bautismo de Cristo y Tobías y el ángel

Estos cuadros están reproducidos en el libro, junto a otros dos apuntes titulados ambos como Dibujo; uno reproduce un ala de un murciélago junto a sus notas para crear unas alas que facilitasen el vuelo a una persona, otro, refleja músculos y arterias en las extremidades superiores de un hombre; y en conocidísimo estudio de la proporción humana, El hombre de Vitrubio.

Estupendo libro que acerca la figura humana y artística de Leonardo da Vinci en el quinientos aniversario de su fallecimiento. Un hombre del Renacimiento adelantado a su tiempo.

Si quieres conocer otros seis libros de Eliacer Cansino pincha aquí.