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domingo, 19 de abril de 2026

"Nara" de Mónica Rodríguez

Nara
Texto: Mónica Rodríguez
Editorial Edelvives
ISBN: 9788414072745
130 x 215 mm, 168 páginas,
(+ 14 años), 12,64 €,
2026.




Por José R. Cortés Criado.




“Solo quería una vida normal y corriente, una vida sencilla, en paz. Y, sin embargo, le habían arrebatado esa posibilidad. La rabia le hacía apretar los dientes, soportar el dolor y la fiebre. La niña y el romancero habían sido su salvación.” Mónica Rodríguez: Nara.

Mónica Rodríguez vuelve con una gran novela, ambientada en el verano de 1938, en la que nos recuerda que todas las guerras son malas, porque sacan la fiera que todo ser humano lleva dentro y los que no quieren seguir el juego de la violencia establecida sufren las consecuencias con mayor dureza.

La protagonista de esta historia, Nara, es una niña que viven en un soto protegida por la naturaleza, ya sean los árboles que la cobijan o el gato que le hace compañía. Su casa voló por los aires, a su hermano, Nil, de diecisiete años, lo reclutaron para la guerra y, ante la soledad, se acerca al frente, cerca del río Ebro, en su búsqueda.

No lo encuentra, pero sí descubre un libro al que le faltan unas páginas cerca de una trinchera y le fascinan esos renglones cortos que dicen cosas que no comprenden, pero le gustan como suenan. Ha encontrado otro amigo, ese que le habla desde el libro y le da compañía.

Sus ideas se alteran al descubrir a otro soldado con alpargata, plato colgado a la cintura y cara de niño. Es como su hermano y está herido en un brazo. Ella lo cuida. La medicina que le da se compone de agua, frutos del bosque y versos. El joven le aclara que ese libro llamado Romancero gitano le encanta y que hacía poco que su autor, Federico García Lorca, había sido asesinado.

Las vivencias infantiles, los sueños del poeta y la compañía de los elementos de la naturaleza recrean una atmósfera acogedora en medio de vuelos de aviones, explosiones, olor a pólvora y balas perdidas. En medio del dolor y la desolación la vida se abre paso y trae algo de bienestar a estos dos niños asustados y abatidos por el dolor de la guerra.

Mónica Rodríguez sabe crear una atmósfera única en la que el entorno es otro personaje más y nos cautiva con su voz narradora donde se suceden imágenes líricas de suma belleza y hondo significado dotando de sentido esa vida sin sentido que arrostran los personajes.

El homenaje a García Lorca es sentido y el guiño al olmo viejo de don Antonio Machado no pasa desapercibido para los lectores amantes de la poesía; así como sus referencias a nuestra historia entroncada con la “Quinta del Biberón”, jóvenes de 17-18 años que luchaban desde el bando republicano y a la “Quinta del Pelargón”, nombre tomado de una marca de leche en polvo, desde el bando sublevado y con edades similares. La escritora con estos mimbres nos muestra su perspectiva de la memoria histórica.

En un libro de gran calidad, que con suma belleza y un estilo muy depurado nos muestra la Guerra Civil desde diferentes voces para que el lector tenga perspectivas variadas frente a la dureza de la guerra, ya sea por medio de la solidaridad, los versos, los hospitales de sangre en el frente, la voluntad de los médicos extranjeros o las valientes bibliotecarias catalanas que se acercaban al frente con sus bibliobuses.

Con esta excelente novela, Mónica Rodríguez escribe una historia de gran hondura emocional y de mejor calidad literaria que ganó el XXV Premio Alandar de Edelvives. Cada nueva entrega de esta escritora nos anima a seguirla con mayor interés.

Después de la elctura

Se puede organizar un intercambio de ideas sobre la guerra y sus consecuencias; a la par, se puede investigar sobre el origen de nuestra Guerra Civil y cualquiera de las guerras que siguen asolando el mundo en estos días.


Si quieres conocer otras novelas escritas por Mónica Rodríguez pincha aquí.

sábado, 10 de junio de 2023

"Lorca. Entre la luna y el deseo" de Carlos Mayoral

Lorca. Entre la luna y el deseo
Texto: Carlos Mayoral
Ilustración: Naranjalidad
Editorial Oberon
ISBN: 978-84-415-4764-3
152 páginas, 20, 95 €
2023.



Por José R. Cortés Criado.





“Federico pensaba en silencio, la mirada perdida en el fondo de la copa. No era solo una reunión de amigos, era mucho más. En Sevilla habían establecido un nuevo régimen poético.” Carlos Mayoral: Lorca. Entre la luna y el deseo.


Impactante libro que nos acerca la vida de Federico García Lorca. Carlos Mayoral entrelaza datos biográficos con versos del granadino y el lector, embarcado en tan singular singladura, viaja junto a Federico y revive hitos importantes de su vida.

La trama se inicia en la noche del nacimiento del granadino universal y sigue cronológicamente los momentos más importantes de su vida. Y siempre Granada, su Granada, ya sea en Asquerosa, la Huerta de San Vicente, la Alhambra, los cantos de las trabajadoras del campo, la pasión de su tierra o los sucesos trágicos.

Y sus amistades, poetas, pintores, cineastas.... la influencia de personas como Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Manuel de Falla, Fernando de los Ríos, Salvador Dalí... y sus viajes a Nueva York, Cuba, Argentina, Uruguay...

La buena prosa poética de Carlos Mayoral nos arrastra por el mundo lorquiano de metáfora imposibles, imágenes únicas y complementa su labor intercalando textos de Lorca, extraídos de obras tan conocidas como “Impresiones y paisaje", "El maleficio de la mariposa”, “Libro de poemas”, "Mariana Pineda", "Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín", "Canciones", "Romancero Gitano", "Odas", "Poeta en Nueva York", "Poema del cante jondo", "Bodas de Sangre", "Diván del Tamarit", "Llanto por Ignacio Sánchez Mejías", "Yerma", "Doña Rosita la Soltera" y "Sonetos del amor oscuro".

Como aporte de calidad al texto hay que destacar las frescas, oníricas y surrealistas ilustraciones de Beatriz Ramo Fernández, que firma sus obras con el seudónimo Naranjalidad. La autora parte del retrato de Federico para construir láminas llenas de símbolos, referencias poéticas y sueños lorquianos.

A veces los dibujos parecen bocetos, otros están hechos con el carboncillo o el color celeste, muchos son elementos sacados de los poemas, otros son los versos manuscritos y los que tienen la irrupción del color como elemento determinante de tan bellas láminas.

Un libro estupendo que acerca a todo tipo de público los momentos más importantes de un poeta tan universal como único.

domingo, 4 de junio de 2023

"Homenaje a Federico García Lorca" de José R. Cortés Criado.





 






Este homenaje se inicia con un verso del poema “San Miguel” que aparece en el libro Romancero gitano: “El mar baila por la playa”; no sigue la temática lorquiana, sino que refleja un día de playa de un grupo de niños con sus madres, mientras el mar viene y va sin cesar.



El mar baila por la playa

al compás de los tacones

que marcan las bailaoras

en las orillas salobres.

 

Los niños saltan las olas

y provocan revolcones.

Madres bajo la sombrilla

giran como girasoles,

buscando un poco de sombra

sin descuidar a sus leones.

 

Rugen como niños,

se interpelan por sus motes,

giran, danzan y salpican;

aúllan, se dan achuchones.

Saltan como albos delfines

estos tiernos angelotes.

 

El mar continúa bailando

su poema con faldones.

Los encajes de las olas

replican por caracoles.

 

Las mamás enrojecidas

sueñan con el jabegote.

Unos niños rubicundos

palmean y gritan: ole, ole.

 

Diez gaviotas aletean

sobrevolando los sones.

El mar continúa bailando

su incansable pasodoble.

 






Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, Granada, 1898 - camino de Víznar a Alfacar, Granada, 1936), fue el poeta, dramaturgo y prosista español de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX. Como dramaturgo, se le considera una de las cimas del teatro español de su siglo, junto con Valle-Inclán y Buero Vallejo.



CORTÉS CRIADO, J.R. (2023). 27 homenajes a la generación del 27, Servicio de Publicaciones, Ciudad Autónoma de Melilla.







sábado, 14 de enero de 2023

"12 poemas" de Federico García Lorca

12 poemas de Federico García Lorca. Selección de Manuela Rodríguez y Antonio Rubio
Ilustración: Gabriel Pacheco
Música: Quesia Bernabé
Editorial Kalandraka
ISBN: 978-84-1343-186-4
185 x 270 mm, 32 páginas
Tapa dura, 15 €
(0-99 años) 2022.

Por José R. Cortés Criado.

“Tal vez las palabras de Lorca vengan de un niño que, con los ojos atados, nos alumbra y nos muestra esa nostalgia anudada a la noche que pronto se irá.” Gabriel Pacheco: 12 poemas de Federico García Lorca.

Manuela Rodríguez y Antonio Rubio han seleccionado doce poemas muy conocidos del poeta granadino para este volumen; son los siguientes: Canción tonta, El lagarto está llorando, Cancioncilla sevillana, Mariposa, La Tarara, Vals en las ramas, Los reyes de la baraja, Escuela, El niño mudo, Caracola, Paisaje y Despedida. De la calidad de los poemas, tan conocidos, poco se puede añadir.

Gabriel Pacheco ha hecho un trabajo ímprobo al intentar recrear los escenarios lorquianos de los poemas. El ilustrador se preguntó más de una vez de dónde venían las palabras del poeta, lo imaginó y no pudo hallar respuesta; y después de repensar cómo dibujar el sueño, el deseo, el recuerdo o lo inmarcesible de la vida ideó distintos escenarios para cada poema.

La portada sobrecoge al ver a ese niño con los ojos vendados y la vela encendida en la mano junto al caballo azul, que también lleva vendada una pata y el cuerpo rodeado de finos hilos de plata; los mismos hilos que lleva en la mano el niño de la canción tonta o sostienen unas aceitunas en el niño mudo. Es una estampa llena de poesía y magia, igual que todas las demás.

Las imágenes son de gran belleza plástica, las figuras humanas aparecen muy estilizadas, terminando casi todas ellas en pequeños pies puntiagudos. Las siluetas femeninas tienen ese aire matissiano de brazos y cuellos alargados y rostro afinado. Todas las figuras femeninas visten con suma elegancia y llevan algún adorno, ya sean flores en el pelo, surrealistas diademas, colgantes de aceitunas o anillo azul y libélula a juego.

Mágico son los dos cocodrilos llorando y oníricos los componentes de la ilustración del vals en las ramas o los reyes de la baraja.

Junto a los elementos humanos aparecen fenómenos meteorológicos, flores, árboles, frutos, pájaros, caracolas, campanitas, peces, hojas, ranas… configurando un complemento a la figura principal de cada página.

Todo es magia, es sueño, es irreal, es hechicero, es fascinante y te transportan a lugares únicos donde prima la belleza, la tranquilidad, la seducción…

La editorial Kalandraka vuelve a apostar por una obra de plena belleza y suma calidad para deleite de los pequeños lectores y, en esta ocasión añade música al libro.

Al final del volumen encontramos un código QR que nos permite escuchar siete poemas musicados por Quesia Bernabé, que nos hace vivir de forma especial los poemas de Lorca. Su voz, tan limpia, tan clara y tan agradable es un deleite para los oídos. Su música la da un plus de calidad al libro.

martes, 20 de agosto de 2019

"Antología poética (del Modernismo a la Generación del 27)" de VVAA


Antología poética (del Modernismo a la Generación del 27)
Texto: VVAA
Selección: Paloma Jover
Colección Clásicos
ISBN 9788491825173
352 páginas, 9,95 €
(+ 14 años) 2019.



Por José R. Cortés Criado.





Se trata de una antología muy interesante, con una gran selección de poemas y mucha información académica sobre los movimientos literarios, que ayudará a los jóvenes lectores a comprender mejor el sentido de los poemas y a saber algo más de los movimientos literarios.

La autora de la selección justifica su trabajo para que comprendamos el porqué de las poesías recogidas, le sigue una introducción a dos bandas, en la superior se reflejan los principales acontecimientos históricos y en la inferior, el contexto cultural, con múltiples dibujos, marcas y señales explicativas.

Después a aparece un mapamundi en el que se señalan los lugares de nacimiento de cada uno de los poetas de la antología, según su movimiento literario llevará delante un símbolo diferente.

El índice presenta el primer capítulo dedicado a Modernismo y Posmodernismo con la relación de los autores seleccionados y sus correspondientes poesías: José Martí, Manuel Gutierrez Nájera, Julián del Casal, José Asunción Silva, Rubén Darío, Amado Nervo, Leopoldo Lugones, Julio Herrera y Reissig, José Santos Chocano, María Eugenia Vaz Ferreira, Juana Borrego, Evaristo Carriego, José Juan Tablada, Delmira Agustini, Gabriela Mistral, Juana de Ibarbourou y Alfonsina Storni.

El segundo está dedicado a la Generación de 98 con los siguientes autores: Miguel de Unamuno, Manuel Machado y Antonio Machado.

El tercero, el Novecentismo con Juan Ramón Jiménez.

El cuarto está dedicado a las Vanguardias y los autores siguientes: Rafael Cansinos Assens, José Moreno Villa, Ramón Gómez de la Serna, Mariano Brull, Oliverio Girondo, César Vallejo, Vicente Huidobro, Mauricio Bacarisse, Alberto Hidalgo, Jorge Luis Borge, Guillermo de Torre, Nicolás Guillén, Dulce María Loynaz, Pablo Neruda, y Norah Lange.

El quinto se refiere a la Generación del 27 con estos autores: Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Rosa Chacel, Federico García Lorca, Concha Méndez, Dámaso Alonso, Emilio Prados, Luis Cernuda, Rafael Alberti, Manuel Altolaguirre, Ernestina de Champourcin, Josefina de la Torre, Carmen Conde y Miguel Hernández.

Finaliza el libro con la bibliografía, una relación de actividades y un un breve resumen del contenido.

He pasado un buen rato recordando los distintos movimientos literarios y refrescando la memoria. También he disfrutado leyendo poemas ya olvidados y otros desconocidos. Releer poesía es una actividad curiosa y muy relajante.

La editorial SM cuida mucho su Colección de Clásicos, y en este libro Paloma Jover ha escogido una serie de poemas que seguramente están más cerca de la sensibilidad, capacidad e intereses de los adolescente y jóvenes, dejando a un lado esos otros poemas más conocidos.

Me gustaría que los jóvenes lectores a los que va dirigido el libro apreciasen su valor y sacasen provecho de su lectura, para ello habría que animarlos a leer sosegadamente y a olvidarse de la obligatoriedad de realizar las actividades finales.



viernes, 26 de abril de 2019

"Transmigración espacio temporal única" de José R. Cortés Criado.


Transmigración espacio

temporal única.



Por José R. Cortés Criado.


Federico García Lorca, Rafael Alberti y Joaquín Lobato en una transmigración espacio temporal única.



Por esos avatares de los sueños y del vuelo de las almas poéticas, Federico pudo invitar a Granada a su amigo Rafael y tras pasar el día en la Huerta de San Vicente decidieron dar un paseo esa tarde de abril tan lobatiana.


Rafael Alberti: Federico, escúchame, por favor, ha venido un joven...

Federico García Lorca: ¡Foh! ¡Que no! ¡He dicho que no y basta!

R. A.: Deberías verlo. No seas así. Escúchalo al menos, desde tus verdes barandas, barandales de la luna por donde retumba el agua.

F. G. L.: No, que ya estoy cansado de tanto jovencito con ganas de ser poeta.

R. A.: Poeta, dramaturgo y pintor.

F. G. L. - ¡Ahí es ! ¡Pues sí que apunta alto este gavilán!

R. A.: Habla con él una vez, solo una y ya me dirás, que el pobre acaba de llegar a Granada.

F. G. L.: ¿De dónde es?

R. A.: Viene de Vélez- Málaga.

F. G. L.: ¡Ay por Dios! ¡No me digas que tenemos otro cabrero llamando a las puertas del Parnaso! ¿No te parece que tenemos suficiente con el oriolano? ¡Líbranos de esta plaga Virgen de las Angustias!

R. A.: ¡Cómo eres Fede!

F. G. L.: No me llames Fede que no me gusta.

R. A.: Pero bien que arremetes contra Miguel.

F. G. L.: Es que me tiene cansado con su historia de cabrero autodidacta. Y esa manía suya de subirse a los árboles para imitar el canto de los pájaros. ¡Habrase visto poeta semejante!

R. A.: A ti no te gustará pero a otros sí, si no que le pregunten a Vicente.

F. G. L.: ¡Ah, el gran Vicente Aleixandre! ¡Cómo disfruta con Miguel Hernández! Lo tiene casi apadrinado.

R. A.: Es que vive anclado a la ciudad del paraíso y tiene un espíritu muy bucólico.

F. G. L.: Bucólico o no, le ríe las gracias al de Alicante.

R. A.: No protestes tanto, que en el fondo te cae bien.

F. G. L.: ¿Tú qué sabes, primo?

R. A.: Bueno, habla con el de Vélez para ver si tiene alma de poeta o de cabrero, aunque ya te digo que este ha visto las cabras de lejos.

F. G. L.: ¡Qué pesado te pones! Quedaré con él un día de estos.

R. A.: No, no seas mihita, debe ser ya, a las cinco en punto de la tarde vamos al Café Suizo de Puerta Real. E invitas tú que eres ricachón, que yo no tengo ni un real y menos el estudiante malagueño.

F. G. L.: Yo pago, tú sabes que no soy engurruñío. Y ya veremos cómo se nos da con ese joven, y por favor, no seas jartible.

R. A.: Aquí lo tienes. Vivito y coleando y con ganas de conocerte. “Granada se le ha metido en su corazón. […] Granada le ha zarandeado todo su cuerpo, proporcionándole un agudo despertar...”, al menos eso dice Miguel Berjillos Gálvez en el prólogo de Metrología del sentimiento.

Joaquín Lobato: Buenas tardes, ¿cómo están ustedes?

F. G. L.: ¿Cómo quieres que estemos esta tarde de primavera? Con ganas de tomar un café y un bollo suizo antes de que la tarde equivocada se vista de frío.

J. L.: Ustedes pueden tomar lo que quieran que yo vengo merendado.

R. A.: Quiyo, déjate de pamplinas y merienda sin miedo que nos invita el señorito de Villa Asquerosa.

F. G. L.: Rafael, no te pases que voy a terminar por arrepentirme de haberte invitado a Granada.

R. A.: Yo nunca fui a Granada, yo nunca fui a Granada... hasta que mi amigo me invitó.

F. G. L.: A ver, jovencito… ¿qué has escrito hasta ahora?

J. L.: Mire, maestro...

F. G. L.: No me llames maestro que todavía no soy tan viejo, eso déjalo para don Antonio, su último verso: “Estos días azules, y este sol de la infancia”. Con que me llames Federico es bastante.

J. L.: Federico, yo soy un pobre muchacho de pueblo que observo mucho, invento mucho quiero crear belleza tanto con palabras como con dibujos.

F. G. L.: Empecemos por los dibujos, que será más agradable.

R. A.: Tiene algunos preciosos, se parecen a tus lunas y a tus caras lloronas. Y escucha lo que escribió sobre tus dibujos en su libro Dedicadas formas y contemplaciones: “Veo.Veo. Qué veo. Una / rama. Una pelota de muchos / colores. / Una ciudad. / Un
corazón y un niño-marinero.

F. G. L.: Bueno, sus palabras son buenas, y hasta creo que se acuerda de ti con ese niño-marinero, porque yo soy de campo pero tú eres un “marinero en tierra”. En cuanto a tus dibujos te advierto que si me imitas es porque estás aprendiendo, debes olvidarme y
coger tu senda. Tu estilo debe ser único, si copias nunca llegarás a nada.

J. B.: Tomo nota para mejorar. Procuraré utilizar los colores con profusión y dibujar con un estilo propio. Pronto voy a exponer en la Galería Zíngara.

R. A.: Enséñale esos dibujos a color que me gustan. Federico, son unos personajes con unas caras que parecen papas.

J. L.: Bueno, aquí están mis dibujos y mis pinturas.

F. G. L.: ¡La virgen! Pues no están mal estos dibujos, ¡ánimo!, sigue buscando tu estilo.

R. A.: Y ahora a por esos versos, Joaquinillo.

F. G. L.: Sí, y por favor pocos y buenos, que se nos enfría el cafelito. Recuerda que “la creación poética es un misterio indescifrable, como el misterio del nacimiento del hombre. Se oyen voces, no se sabe de dónde, y es inútil preocuparse de dónde vienen”.

R. A.: ¡Anda! Bebe, Federico, tú bebe que para leer o escuchar no hace falta estarse quieto.

J..L.: Estos versos son de mi libro Metrología del sentimiento. “No hay palomas / ni danza de mariposas, / y los semáforos no cesan en su mecanismo. / La ciudad está retorcida / en largas horas y en devorante soledad.”

F..G..L.: ¡Bien! Me recuerdan mi paso por Estados Unidos. “La noche de Nueva York tiene / cuatro columnas de cieno / y un huracán de negras palomas / que chapotean las aguas podridas”.

R..A.: También te ha dedicado algunos versos. Sí, no seas tímido y léele aunque sea una estrofa.

J.L.: “Pero yo te veo, te veo siempre, / te veo con tu corbata de rosas, / qué cara de niño mimado pondrías. ¡Qué ojos cerrados en el sueño... […] ¡Ay Federico, criatura sin alivio, / corazón de trigo, alma sin olvido...”

F. G. L.: ¡Ufff! ¡Para! ¡Que me estás poniendo triste. Me recuerda aquello que dije: “Quiero dormir un rato, un rato, un minuto, un siglo; pero que todos sepan que no he muerto”.

R. A.: Vamos, Joaquín, lee algo más alegre, si es que te sale.

J. L.: Voy a leer unos versos que me retratan en parte, están publicados en mi libro titulado Infártico. “Atiendo / si / dicen / mi nombre / las / anémonas. O / cuando / llaman / a mi puerta / las palomas”.

F. G. L.: ¡Cuchi, el tío! Esto está bien, ¡qué ingenioso!, me gusta. Ahora yo te voy a recitar unos versos que dediqué a un paisano tuyo: “Juan Breva tenía / cuerpo de gigante / y voz de niña. / Nada como su trino. / Era la misma / pena cantando / detrás de una sonrisa...”

R. A.: Ya te dije que era bueno, ¿eh? Y también escribe teatro. 

F. G. L.: No estarás escribiendo una tragedia de mujeres. Que de esas me encargo yo.

R. A.: ¡Qué va! El chaval no es tan trágico como tú, de momento. Las Bernardas, las Yermas y las Novias las deja para ti.

J. L.: No, bueno es...una pieza divertida entre el musical y la poesía española, donde se mezclan versos de José de Espronceda, Francisco de Quevedo, José María Blanco White, Nicolás Fernandez de Moratín y algunos más, así como canciones muy conocidas como “Carmen de España”, “Sin pan, sin pan”, “Tani” y otras; y yo añado algo de prosa y verso.

R. A.: ¡Ah! Y Se llama La jácara de los zarramplines.

F. G. L.: ¡Hummm! Una composición burlesca de pelagatos. A ver cómo resulta eso, aunque mejor no me la leas ni me la enseñes, manda ese florilegio al concurso que lleva mi nombre de la Universidad de Granada y a ver si tienes suerte con el jurado. Yo, desde luego, no formo parte de él.

J. L.: Gracias Federico. Gracias Rafael. Ha sido una tarde maravillosa, no lo sabéis bien. Tengo unos amigos a los que también les gustaría tener una merienda poética, son Álvaro Salvador, Manolo Yanes, Juan de Loxa, Justo...

R. A.: ¡Basta Joaquín!, que por hoy ya hemos tenido bastante.

F. G. L.: Que sepas que esta tarde “siento mi pecho lleno de corazoncillos, como de cascabeles” por el buen rato que hemos pasado y no olvides que "la poesía no quiere adeptos, quiere amantes”.

R. A.: Hazle caso a Federico y sigue escribiendo sin descanso; y no olvides galopar siempre, “galopa, caballo cuatralbo, / jinete del pueblo, / al sol y a la luna”, nunca seas como la paloma que “ por ir al norte, fue al sur / creyó que el trigo era agua”, y, por favor, “si mi voz muriera en tierra / llevadla al nivel del mar / y dejadla en la ribera”, aunque no sea en Cádiz, sino en tu costa malagueña.

J. L.: Gracias, gracias. Tomo nota de estos consejos. Gracias otra vez, me voy a casa con unos versos que me rondan en la cabeza: “Me hago el / tonto / cuando los muy / serios / señores / de rabiosas corbatas y / espantosas / calvas / me / señalan. / No soy / obediente,” pero en esta ocasión atenderé a Federico y a Rafael, al primero por su hondura y al segundo por su generosidad. Gracias de corazón por esta tarde tan mágica que aunque siempre soñé nunca logré celebrar.





martes, 2 de junio de 2015

12 poemas de Federico García Lorca



12 poemas de Federico García Lorca

Ilustrados por Gabriel Pacheco


36 pág. 18,5x27 cm.

2014







Por José R. Cortés Criado.


Manuela Rodríguez y Antonio Rubio han seleccionado doce poemas muy conocidos del poeta granadino para este volumen; son los siguientes: Canción tonta, El lagarto está llorando, Cancioncilla sevillana, Mariposa, La Tarara, Vals en las ramas, Los reyes de la baraja, Escuela, El niño mudo, Caracola, Paisaje y Despedida.

Gabriel Pacheco ha hecho un trabajo ímprobo al intentar recrear los escenarios lorquianos de los poemas. El ilustrador se preguntó más de una vez de dónde venían las palabras del poeta, lo imaginó y no pudo hallar respuesta;  y después de repensar cómo dibujar el sueño, el deseo, el recuerdo o lo inmarcesible de la vida ideó distintos escenarios para cada poema.

La portada sobrecoge al ver a ese niño con los ojos vendados y la vela encendida en la mano junto al caballo azul, que también lleva vendada una pata y el cuerpo rodeado de finos hilos de plata; los mismos hilos que lleva en la mano el niño de la canción tonta o sostienen unas aceitunas en el niño mudo. Es una estampa llena de poesía y magia, igual que todas las demás.

Las imágenes son de gran belleza plástica, las figuras humanas aparecen muy estilizadas, terminando casi todas ellas en pequeños pies puntiagudos. Las siluetas femeninas tienen ese aire matissiano de brazos y cuellos alargados y rostro afinado.

Todas las figuras femeninas visten con suma elegancia y llevan algún adorno, ya sean flores en el pelo, surrealistas diademas, colgantes de aceitunas o anillo azul y libélula a juego.

Mágico son los dos cocodrilos llorando y oníricos los componentes de la ilustración del vals en las ramas o los reyes de la baraja.

Junto a los elementos humanos aparecen fenómenos meteorológicos, flores, árboles, frutos, pájaros, caracolas, campanitas, peces, hojas, ranas… configurando un complemento  a la figura principal de cada página.

Todo es magia, es sueño, es irreal, es hechicero, es fascinante y te transportan a lugares únicos donde prima la belleza, la tranquilidad,  la seducción

La editorial Kalandraka vuelve a apostar por una obra de plena belleza y suma calidad para deleite de los pequeños lectores.