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"Un viaje por el universo" de José Luis Oltra
viernes, 22 de agosto de 2025
"Juniper Mae 1. Guerrera de la ciudad de Tykoteck" de Sarah Soh
jueves, 25 de marzo de 2021
"Las estrellas" de Jacques Goldstyn
Las estrellas
Texto e ilustración:
Jacques Goldstyn
Editorial Juventud
ISBN: 978842614685-4
190 x 240 mm, 68 páginas
15 €, (+ 9 años) 2021.
Por José R. Cortés Criado.
“Pero papá, ya te he dicho que yo no quiero ser tendero. Yo quiero ser astronauta, y…” Jacques Goldstyn: Las estrellas.
Simpática y emotiva historia escrita con suma
ternura. Los protagonistas son un chico y una chica muy jóvenes. Él vive con
sus padres y sus tres hermanas pequeñas, a las que debe cuidar y acompañar
cuando van al parque a jugar.
El chico protagonista sueña con volar a las
estrellas, para él no hay nada como una nave espacial, un paseo por el espacio
o un vuelo interestelar; aunque su padre no quiere ni oír hablar de eso, tiene
una tienda de comestible y lo único que desea es que su hijo la herede.
Ella es una chica que tiene tres hermanos
menores y también debe hacerse cargo de ellos y llevarlos al parque para que se
entretengan un rato, pero a ella lo que más le gusta son las estrellas, las
galaxias; se pasa el rato vigilando a los pequeños y hojeando libros de
astronomía.
Nuestro protagonista se queda maravillado al
verla. Lo primero que observa son dos lindos pies en unas sandalias rojas; le llaman
mucho la atención por su belleza y porque en su familia todos llevan los pies
cubiertos con botas los varones y zapatos las mujeres.
Lo segundo que le llama la atención es el libro
que tiene en sus manos dedicado al cosmos. No podía sospechar que una chica
tuviese los mismos gustos que él y, que, además, fuese hermosa. Desde ese
momento son inseparables. Van juntos a la biblioteca pública para buscar libros
sobre estrellas y viajes galácticos.
Además de vigilar a los hermanos, pasean solos,
cada uno le enseña al otro lugares que desconoce, sabores, alimentos... Nunca
se habían percatado que, aun siendo vecinos, había lugares no frecuentados por
ellos o comidas desconocidas.
Los vecinos los observan cuando los ven felices
y contentos paseando en bicicleta u observando el cielo nocturno; ellos no
notan nada raro en sus comportamientos, son niños con gustos similares y ganas
de pasarlo bien, hasta cierto día que el padre de la chica monta en cólera, le
regaña a ella y le prohíbe salir con su amigo.
Ambos padres se enfadan entre sí. El padre de él
reacciona igual que el de ella. Le prohíbe salir con Aisha, y en una cosa se
ponen los progenitores de acuerdo, en levantar una valla entre ambos vecinos
para que ni siquiera se vean. Al final la familia de la chica se muda de barrio
y él se queda si amiga.
Jacob sigue soñando con
navegar por el espacio y con Aisha. Al final estudia lo que siempre quiso y no
se hace cargo de la tienda de su padre. Trabaja en la NASA y un día que acudió
a un congreso de astronomía a Berlín, vio una melena tan espectacular como la
de su amiga, era ella.
Y como nos cuenta el
protagonista que es el narrador de la historia, tenían tantas cosas que
contarse y tanto tiempo que recuperar, que desde entonces ya no se han vuelto a
separar.
Esta es la historia y se
comprende mejor cuando visualizamos las ilustraciones. Desde su inicio, aunque
no se escriba, se ve que el chico es judío y la chica, musulmana. Con este
simple detalle que se percibe por los tirabuzones en las patillas, el tallit katán
o la kipa en los varones de la familia de Jacob; o el hiyab que cubre el
cabello de la chica.
Los dibujos son la mar de
simpáticos y reflejan muy bien la sociedad en la que se mueven los dos niños.
Ellos no se percatan de las diferencias religiosas, porque para ellos esas
diferencias no existen.
Estupendo libro que nos
divierte por lo que cuenta y nos hace reflexionar sobre el valor que algunas
personas dan al concepto de religión por encima del concepto de persona.
martes, 23 de junio de 2020
"Cosmic" de Frank Cottrell Boyce
Texto: Frank Cottrell Boyce
Por José R. Cortés Criado.
“Ir al espacio no es tan fácil como uno de esos videojuegos. Si te mueres, no hay vidas extras”. Frank Cottrell Boyce: Cosmic
Liam es un niño bastante especial, ni solo por tener un buen nivel intelectual, es que tiene una estatura de adulto a pesar de sus doce años, y no solo esto, también tiene barba y el cuerpo cubierto de bello, así que parece un adulto de treinta años pero con mentalidad infantil.
En el colegio le pasa de todo por ser tan grandote y no encajar con sus compañeros, es motivo de burlas por eso y por su inteligencia y está algo cansado.
Su mejor amiga, Florida, es una fiel compañera de aventuras, a veces se hacen pasar por padre e hija a pesar de ser compañeros de clase, aunque su falta de madurez le hace actuar como un niño a pesar de querer aparentar ser adulto.
Para compensar sus carencias echa mano de un manual que se compró su padre para aprender a tratar con un adolescente; a pesar de todo echa en falta a su padre en determinadas situaciones.
Cierto día se fue con su amiga a un concesionario de coches de alta gama y fingió querer comprarse un coche, todo fue como la seda mientras charlaba con el vendedor y este intentaba convencerlo de la compra, hasta que le dio las llaves y lo animó a darse un paseo. Florida se descompuso, menos mal que apareció el padre de Liam, taxista de profesión, y evitó que arrancase el motor. El chico nunca manejó un coche.
Pero, anécdotas aparte, lo mejor fue cuando fue seleccionado como un padre ideal para visitar el nuevo parque de atracciones de China. La invitación era para el padre y el hijo; fueron seleccionados cuatro candidatos, como él no tiene hijos, apunta a su amiga como tal.
La trama continúa con la visita a tan singular parque donde padres e hijos tienen que realizar determinadas actividades. Los seleccionados son muy diferentes, desde niños prodigios hasta súper millonarios. Todos con ganas de acceder a la mejor atracción del parque, que te lleva a dar una vuelta por el espacio.
La directora les comunica cierto día que al espacio viajarán los cuatro niños y un padre, que deberá ser elegido por los pequeños. Liam no sale elegido en un principio y está dispuesto a no poner en riesgo a su amiga si él no viaja, pero al final lo consigue.
Las vicisitudes del viaje, los múltiples problemas, casi todos derivados de la actuación de cinco niños en una nave espacial, aunque uno intente parecer adulto, ocupan buena parte de la historia, y lo más sorprendente es la hazaña que llevan a cabo, que será descubierta años más tarde para asombro del mundo.
Entretenida historia cargada de humor que nos lleva de aventura en aventura gracias a la ciencia ficción. Hay muchos datos sobre la Luna, los viajes espaciales, el cuarto hombre que pisó la Luna..., en fin, que pasas un buen rato leyendo esta disparatada historia.
Los pequeños lectores disfrutarán de ella, entre otras cosas, porque se hacen referencia a videojuegos y sus protagonistas utilizan sus habilidades con los vuelos o batallas virtuales para enfrentarse a los mandos de la nave espacial y a sus maniobras.
Así que ánimo y a leer esta aventura del viaje espacial que asombra al mundo porque ni rusos ni americanos confirman que hayan lanzado una nave tripulada, en esta ocasión son los chinos los que llevan a cabo esta hazaña.
El libro tiene pequeñas ilustraciones de Steven Lenton en blanco y negro que acompañan los títulos de cada capítulo. Además de cohetes, cascos, perritos de salchichas, estrellas, satélites, planetas...destaca un San Cristóbal que siempre lleva su padre en el salpicadero del taxi y que en esta ocasión fue en el cuadro de mandos de la nave espacial.



