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martes, 25 de julio de 2017

El abismo de Neal Shusterman

El abismo

Texto: Neal Shusterman


Colección Narrativa Juvenil

140 x 210 mm, 408 páginas

(+ 14 años) 2017.





Por José R. Cortés Criado.



Cuando el lector se adentra en esta historia no entiende nada, cada capítulo es un acto diferente, sin mucho sentido en relación a lo leído y cuando te crees que hay dos voces narradoras, empiezas a vislumbrar que en realidad son dos voces narrativas de una misma persona.

Tan pronto el narrador te lleva en un barco hacia el punto más misterioso y profundo de nuestro planeta, el abismo Challenger en las fosas Marianas, en un barco pirata donde el capitán no se fía de su loro, el loro quiere eliminar al capitán, la tripulación tiene que enfrentarse a cerebros sueltos…como a la cotidianeidad de un chico de quince años que desea crear un videojuego con sus amigos.

La siguiente entrada se aleja del mar y la voz es la de un alumno de secundaria con un expediente brillante que deja de ser quien era y su comportamiento sufre variaciones apreciadas por los otros, no quiere relacionarse con nadie, sospecha de todos, no duerme, no come y decide correr a todas horas.

Volvemos al viaje, al problema con el capitán, los otros miembros de la tripulación, el mal ambiente en la nao, para volver a la vida diaria en tierra en un ambiente escolar y familiar totalmente diferente, esta ambivalencia predomina a lo largo de las páginas.

Hasta que llega un momento que el lector comprende que el viaje es una metáfora, porque la ruta no es al fondo del mar, es al fondo de la mente para poder poner orden en ella y así superar las dificultades del viaje y llegar a buen puerto.

El protagonista desea conseguir la normalidad vital, para ello lucha contra las múltiples interferencias y zancadillas que la vida le pone en su caminar diario, así como con sus problemas mentales.

Te parece increíble la fuerza del texto, la gran información de Shusterman sobre el tema y te asombra ese adolescente al que junto a sus inseguridades, temores y miedos añade la incomprensión, el abandono, la desilusión y la tristeza ante la vida y su temor a no tener un futuro como otros jóvenes.

El escritor escribe sabiendo del tema porque el problema del protagonista lo tiene su hijo y ha tenido la valentía de escribir para darle ánimos a estas personas y a su entorno, porque, aún sin saber el origen de la trama, la lectura llega al corazón del lector con fuerza.

La lectura, que en un inicio es lenta y algo dudosa, coge fuerza y avanza a buen ritmo hasta el desenlace tan realista como la vida misma y tan sobrecogedor como la enfermedad.

El lector no quedará indiferente al final, seguirá cautivado por una buena escritura, sobrecogido por este canto a la vida y este viaje al más oscuro mar de la mente.


Neal Shusterman consiguió el Premio Nacional de Literatura Juvenil en EE.UU. en 2015 con esta novela.

El libro está ilustrado con dibujos del hijo del escritor.

Si quieres saber de otros títulos de este autor pincha aquí.

jueves, 30 de junio de 2016

Conexión de Neal Shusterman

Conexión

Neal Shusterman


Serie Desconexión 4

15 x 21 cm, 472 páginas

(+ 14 años) 2016.


Por José R. Cortés Criado.

Neal Shusterman da una vuelta de tuerca en este volumen de su tetralogía distópica y a lo largo de las casi quinientas páginas del volumen nos da alguna esperanza de que la sociedad dibujada en sus tres obras anteriores tiene los días contados.

Al comienzo de la historia el autor nos presenta los elementos fundamentales de la trama: adolescentes con un historial de comportamiento delictivo cuya padres se han negado a firmar una orden de desconexión; otros jóvenes que abandonaron su hogar y se han vuelto "salvajes"; los APS, jóvenes menores de dieciocho años en busca y captura porque sobre ellos pesa una orden de desconexión; los aplaudidores, terroristas que han convertido su sangre en explosiva; los chicos de las cigüeñas, bebés abandonados en las puertas de las casas que no desean ser desconectados; los piratas de partes que controlan el mercado negro de desconectables; la gente del albur, que son las tribus nativas de América del Norte que ofrecen asilo a los desconectables ASP; junto a personajes singulares como Camux Agrex, ejemplo modélico de individuo reconectado y programado para ser un perfecto ciudadanos defensor del bien común, más cerca de una máquina que de una persona; Lev Garrity, ex aplaudidor que se enfrenta al sistema; Connor Lassiter, conocido como el ASP de Akron, protagonista indiscutible; Risa Expósito, que recibió una columna vertebral gracias a la Ciudadanía Proactiva, institución benéfica de fines no muy claros...

Neal Shusterman da una vuelta de tuerca en este volumen de su tetralogía distópica y a lo largo de las casi quinientas páginas del volumen nos da alguna esperanza de que la sociedad dibujada en sus tres obras anteriores tiene los días contados.


La lucha sigue siendo la misma que en los libros anteriores, una sociedad que se quiere proteger de los adolescentes díscolos y crea un servicio de desconexión de estos, siempre por el bien común, aunque de trasfondo se manejan otros intereses tanto políticos como económicos.

En esta sociedad desalmada los jóvenes son considerados piezas de recambio para la población estadounidense; ahora no hay que dejar de beber para cuidarse un hígado enfermo, sólo hay que buscar un joven de aspecto sano y compatible, tanto en el servicio de salud oficial como en el mercado negro, porque las diferencias de clase se marcan también en el producto que se adquiere.

Los jóvenes que luchan por recuperar el amor familiar, que añoran su vida anterior y que desean acabar con el abuso de las desconexiones no dudan en jugarse sus vidas por ello.

A lo largo de las páginas se conocerán situaciones extrañas como el ver a personas que tienen partes de otras en sus cuerpos, cara o cerebro. Algunos quieren reconocer a sus amigos o familiares en un rostro o una mano, pero el poseedor de esa pieza no suele tener nada en común con su propietario original.

Además de los jóvenes hay personas mayores que se siente solidarias con ellos, algunas prestando todo tipo de ayuda y otras no aceptando lo que las autoridades hacen, aunque sin oponer resistencia.

También existen cosechadoras que no son más que granjas donde se cuidan y alimentan a adolescentes que servirán como piezas de recambio. Llamativa es una que se construye en un súper avión que vuela sin cesar, mientras cuida y mima a grupos de jóvenes para que sean buenas piezas para reconectar a otros. Desde el aparato se subastan por piezas o enteros los sujetos, cuyas partes son separadas y conservadas de forma aséptica y cuidada, hasta que el avión desciende y cada pieza se embarca en otro aparato volador que la lleva hasta su receptor. En la misma operación toman nuevos adolescentes y reanudan su vuelo para llevar a cabo el proceso en el aire, lejos de atentados como los que sufren otras cosechadoras en tierra, sin contar las que no ofrecen ni siquiera un mínimo de higiene y garantía sanitaria de las partes vendidas.

Nepal Shusterman ofrece un panorama desolador, en el que se reflejan los vicios y males de nuestra sociedad: los poderosos económicamente que controlan la vida política; los políticos que mienten y engañan a los ciudadanos; las familias a las que se le ofrece la desconexión/partición de sus hijos como la mejor solución por el bien de todos; algunas personas que se oponen y, sobre todo, la fuerza de los adolescentes que no quieren ser piezas de recambio.

Es un mundo imaginario donde la vida solo es cómoda para los poderosos, y creo, que no muy lejos de la realidad, aunque sí muy exagerado, porque no es raro leer en la prensa diaria información sobre el tráfico de órganos, la venta de riñones, córneas o trozos de hígado en países en guerra como Siria o en otros donde la pobreza extrema no deja más salida a algunas personas que vender parte de su cuerpo.

Es una buena novela, con un tema duro, cuya trama es similar a la de una novela de aventuras, que hace reflexionar al lector sobre los conflictos generacionales, los enfrentamientos entre jóvenes y adultos, los intereses que defienden algunas corporaciones económicas, siempre tendentes a satisfacer sus intereses propios, sin preocuparles el bienestar general.

Desde su inicio te atrapa la obra y no dejas de leer hasta saber cómo van a acabar las partes enfrentadas. Sobre todo cuando descubres la existencia de Cam, un ser creado por las fuerzas armadas como prototipo de un futuro ejército que obedecerá órdenes sin dudar y será programado con fines belicistas.

Al final hay un canto de esperanza, todo mal se acaba y una nueva vida se inicia a partir de las impresoras en 3D con células madres, invento conocido por las autoridades pero oculto a todos y casi destruido para no entorpecer el fabuloso negocio de las desconexiones.


Buena novela que presenta una sociedad muy poco halagüeña, que ojalá no veamos nunca. 

Si quieres leer sobre otros libros de Neal Shusterman pincha aquí

lunes, 2 de noviembre de 2015

La bolera de Edison de Neal Shusterman y Eric Elfman

La bolera de Edison

Trilogía de Los Accelerati, Libro II

Texto: Neal Shusterman y Eric Elfman

Editorial Anaya

14 x 21 cm, 304 páginas

Rústica, (+ 12 años)

 2015



Por José R. Cortés Criado.

 En esta segunda parte de la trilogía Nick sigue buscando las piezas que le faltan para completar la maquinaria que encontró en el desván de la casa heredada de su tía, ya sabe que es obra del científico Nikola Tesla, pero aún desconoce qué ocurrirá cuando todas las piezas encajen en el engranaje.

Junto  a Nick, sus amigos Caitlin, que sigue enamorada de él; Mitch, que pocas cosas le salen como él quiere pero descubre el papel de su padre y los Accelerati; Petula, que adopta un papel de doble agente, siendo amiga del grupo y colaboradora de los Accelerati; y Vince, el no muerto, que sigue vivo mientras está conectado a una batería ideada por Tesla.

A lo largo de las trescientas páginas del libro el grupo busca con ansiedad los cacharros que Nick vendió en la puerta de su casa y va recuperando algunos, mientras sortean los atentados y la presión de los Accelerati que por medio de sus poderes científicos consiguen que las personas les obedezcan, le faciliten todo tipo de información y sueñan con ser los amos del mundo gracias a sus conocimientos.

Entre los objetos rescatados llama la atención la tabla de lavar que es el quitamanchas más eficiente jamás conocido, que además le devuelve a las prendas su aspecto de nuevo; o la máquina que achicaba los más de cuatrocientos gatos que tenía una señora en su casa; eran gatos del tamaño de un ratón.

Además de los problemas diarios de la búsqueda, de que Petula se pasa a los enemigos y juega un doble papel, y de la energía estática acumulada alrededor de la Tierra que está comenzando a causar problemas en la vida cotidiana, como colapsar los semáforos, impedir los vuelos de aviones o hacer casi imposible tocar piezas metálicas por la descarga de energía que da a la persona que la toca, la vida continua.

Ante tamaño problema mundial, Nick decide conectar la máquina a sabiendas de que le faltan piezas y se produce un gran fenómeno científico que casi provoca una catástrofe; menos mal que pudo desconectarla sin que se produjese; más tarde se entrevistó con el jefe de los Accelerati, que nos es otro que Thomas Alva Edison, el que le robó algunos descubrimientos a Tesla; este lo consideraba su mayor enemigo.

Nikola Tesla, serbio nacionalizado estadounidense, fue un inventor, ingeniero mecánico, ingeniero eléctrico, físico, que fue considerado un científico loco aunque sus invenciones en el campo del electromagnetismo siguen vigente actualmente.

Este nuevo volumen atrapa al lector desde su inicio a pesar de la tranquilidad del comienzo, pero pronto coge brío y la cantidad de sucesos que acaecen y la velocidad que toma el relato hacen que el lector no detenga su lectura hasta el final.

La sociedad sale bien parada de los enigmas planteados, del poder de la sociedad secreta que intenta hacerse con el invento de Tesla pero el protagonista queda ante un dilema cuando se entrevista con Edison, dejando los autores la incógnita para el tercer volumen, dado que Nick ingresa en la Leal Orden de los Accelerati.

Interesante historia con su intriga, maldades, bondades, sobresaltos, lluvia inesperada de gatos, elevación del desván de la casa de Nick…, y relaciones familiares y personales que los autores desvelan poco a poco.




  

domingo, 11 de octubre de 2015

Inconexión

Neal Shusterman


Colección: Desconexión

15x21 cm, 488 páginas


(+14 años) 2015







Por José R. Cortés Criado.

Este es el tercer volumen de una tetralogía que en Estados Unidos ha vendido más de un millón de ejemplares dirigida al público juvenil pero que todo adulto puede leer sin sonrojarse.

Los protagonistas son jóvenes y buscan una salida mejor a la sociedad en las que le ha tocado vivir. Su mundo es de la desconexión, el de una sociedad donde el castigo a los adolescentes díscolos es desconectarlos de la vida y entregar las partes de su cuerpo a quién necesite un órgano nuevo, este hecho, que algunos aplauden y defienden como la mejor arma para enfrentarse a los jóvenes sin futuro ni presente que alteran la convivencia social y familiar, y para mantener un vida sana, también da paso a un mercado negro de órganos y empresas que usan a los chicos como material de desecho del que se puede obtener algo de valor y el resto se desprecia.

Hay familias que desean desconectar a sus hijos, jurados que condenan a la desconexión a delincuentes, leyes que buscan desconectar a toda persona que no se adapte a las normas establecidas… y pequeños núcleos de resistencia al sistema, que, a veces reciben ayuda para sus actividades de organismos defensores de la desconexión y el suculento negocio que supone reponer órganos nuevos a la sociedad pudiente, para justificar sus políticas sociales.

A lo largo de las casi quinientas páginas desfilan una serie de personajes que sobreviven en ese mundo, algunos jóvenes con partes de otros congéneres desconectados, otros asustados y abocados a la huida permanente de los cazadores de recompensas, de los grupos de vigilancia y sobre todo de la Ciudadanía Proactiva que controla el sistema; y además un ser singular e insólito formado por centenares de trozos de piel, cuero cabelludo, cerebro…, de otros tantos jóvenes desconectados.
Es una obra inquietante que te mantiene en vilo mientras avanza en esa sociedad tan desalmada que desde el inicio de la novela te atrapa y te impacta llevándote hasta el final del relato con la ansiedad de conocer el desenlace.

Son personajes extraños, en los que se mezclan sus vidas con las reminiscencias de las que han heredado de sus donantes, en  cuyas mentes a veces no saben distinguir sus vivencias de las prestadas; otros han pasado por la experiencia traumática de haber formado parte de una organización terrorista y no saben cómo sobrevivirán; y los eternos sabios que saben que toda solución al conflicto pasa por los avances científicos puestos al servicio de una sociedad solidaria que se preocupe del bienestar de todos sus miembros.

Una buena obra que gustará tanto a jóvenes como adultos y dará que pensar sobre los derroteros que pueden tomar algunas sociedades si solo se preocupan del bienestar de unos pocos frente a los demás.



sábado, 18 de julio de 2015

El desván de Tesla de Neal Shusterman y Eric Elfman

El desván de Tesla

Trilogía de los Accelerati 1

Neal Shusterman


Eric Elfman



14x21 cm, 296 páginas

(+12 años) 2015




Por José R, Cortés Criado.


Nick es un joven de catorce años que por avatares familiares se ha de mudar a una vieja casa victoriana, que heredaron de una anciana tía, junto con su hermano pequeño, Danny y el padre de ambos, el señor Slate.

La llegada al pueblo no fue lo mejor que le pasó a esta familia pero si fue algo que les cambió la vida, sobre todo al mayor de los hijos y todo comenzó cuando descolgó la escalera de acceso al desván y le cayó una vieja tostadora en la frente.

Una vez vueltos de urgencia, Nick pensó en deshacerse de todos los chismes viejos y olvidados del desván para instalar allí su dormitorio.

Para ello la mejor forma que se le ocurrió fue organizar un mercadillo en la puerta de su casa. Cuando sacaron todas esas cosas viejas, cubiertas de polvo y sin aparente utilidad alguna comenzó a llover y Nick se arrepintió de haber organizado el acto; pero dado que se oscureció el cielo, el padre encendió una vieja lámpara y comenzaron a acudir compradores compulsivos que adquirían objetos extraños a precios elevados.
Resuelta la venta, ninguno de la familia podía creer el hecho pero fue real; lo que Nick desconocía en ese momento es la trascendencia que tendrán en sus vidas y la de los demás esos raros objetos.

A lo largo de la novela se va desentrañando la trama, Nick hace amistad con chicos de su clase algo extraños; el que apenas habla de su padre para no informar de donde se halla; la chica que destroza objetos para crear arte; el jovencito que vive al margen de todos encerrado en su casa o la joven que se cree el centro de atención, en fin unos amigos un poco diferentes.
Pero todo cobra sentido cuando se enteran de que los objetos allí vendidos pertenecieron a un científico, Tesla, enemigo de Edison, pero mejor científico que él, llegando a crear objetos de apariencia ordinaria: rulos para el pelo, cámara de fotos, secador de pelo, bate y guante de béisbol…, pero que tenían unos poderes extraordinarios.

Tras estos artilugios va una organización supersecreta, los Accelerati, que con métodos poco ortodoxos, mucha tecnología y gran poder económico intentan apoderarse de todos los objetos para controlar la civilización.

Nick y sus amigos cada vez están más preocupados por el desarrollo de los acontecimientos, y es que provocar una lluvia de meteoritos, saber que tu desván tiene vida propia y desplaza los objetos que hay en su interior, poseer una máquina que hace resucitar a los muertos mientras están enchufados a ella o una cámara fotográfica que fotografía el futuro no es cosa para tomársela con calma.

Desde que los Accelerati hacen acto de presencia, la novela toma un giro inesperado y  a las aventuras cotidianas de un grupo de chicos se une el misterio, la intriga y la preocupación al saber que una sociedad de científicos anda tras los cacharros vendidos por Nick.

Los autores han sabido construir una novela de aventuras con dosis de humor e ingenio, unidos a anécdotas históricas curiosas y a la preocupación por nuestro planeta, donde unos buenos personajes se debaten en la búsqueda de todas las piezas de Nikola Tesla antes de que caigan en manos de los dudosos Accelerati.

El desván de Tesla es un buen inicio para la Trilogía de los Accelerati que en fecha próxima publicará un nuevo volumen que ya esperan ansiosos más de uno de sus lectores.