martes, 23 de abril de 2019

"El pirata valiente" de Ricardo Alcántara y Gusti

El pirata valiente
Texto: Ricardo Alcántara
Ilustración: Gusti
Editorial Kalandraka

175 x 220 mm, 12 páginas
10 €, (+ 3 años) 2019.



Por José R. Cortés Criado.


"El pirata Juanito es tan feroz / que nadie se atreve a levantarle la voz". Ricardo Alcántara: El pirata valiente.



Juanito es un pirata de tomo y lomo, nadie le levanta la voz, otros piratas tiemblan nada más verlo, asalta bergantines, tiene una espada de oro, es más valiente que nadie y...

Cualquiera diría que es un malvado entre los malvados, pero en el fondo no es más que un niño que se transforma en pirata en un santiamén y tarda lo mismo en dejar de serlo, solo hace falta un mensaje de su madre.

Y es que como Ricardo Alcántara dice: “...Juanito sabe / que un pirata es más valiente / con la barriga llena / de chocolate caliente”.

Simpático pirata con su parche en el ojo, catalejo en mano y loro al hombro que se divierte como nadie en su mundo de fantasía y nos hace sonreír viéndole en sus quehaceres pirateriles, aunque en el fondo lo que más nos gusta es que sigue siendo un niño a pesar de su apariencia.

Alcántara sabe crear una magia especial en el universo infantil con muy pocas palabras. Sabe condensar el mensaje para que los pequeños lectores lo lean rápidamente y lo asuman como algo normal en sus mundos de sueños y fantasía.

En esta ocasión el texto está compuesto por sencillos pareados escritos con letras mayúsculasque dan la información necesaria para cada ilustración. Las imágenes de Gusti son perfectas para completar el libro de hojas duras y esquinas romas.

El ilustrador, con su peculiar estilo, nos muestra un pequeño pirata gracioso junto a otros de enorme envergadura, rodeado de mar, con su loro, su espada, abordando barcos... pero siempre con una expresión de felicidad única.

Los perfiles de trazo inseguro, tan característicos de Gusti, junto al los trazos de color que traspasan las siluetas, y los numerosos trazos cinéticos dan vida y magia a cada hoja del libro.

Sin duda es un acierto de la editorial Kalandraka el recuperar este libro tras treinta años acompañando a los primeros lectores. Sigue teniendo actualidad, porque las obras bien hechas perduran en el tiempo y los piratas siguen formando parte del imaginario infantil.

lunes, 22 de abril de 2019

"El minimundial" de Tim Gahill


El minimundial

Texto: Tim Gahill

Ilustración: Heath McKenzie

Traductor: Roberto Vivero 

Rodríguez

Editorial Bruño

Colección Mini Timmy

ISBN 978-84-696-2463-0

150 x 190 mm, 128 páginas

7,95 €, (+ 6 años 2018.

Por José R. Cortés Criado.


Esta cuarta entrega de la colección de Mini Timmy vuelve a llevarnos a jugar partidos interesantísimos a lo largo de sus páginas.  Ya sea jugando en el pasillo de la casa de su amigo Mike con una pelota-calcetín para evitar daños mayores en el mobiliario de la familia.

Además juega la selección de su país en el Mundial de Fútbol, toda la familia sigue sus encuentros, aunque es eliminada muy pronto; eso no los desanima, el fútbol es el fútbol.

Y la mejor noticia es que se va a celebrar un minimundial entre los distintos colegios, Timmy y sus amigos no se lo pueden creer, Desde que saben que van a participar se preparan como si fuesen grandes deportistas de élite.

Todos hacen caso al entrenador no solo en la táctica en el césped, sino en la dieta que han de mantener y los hábitos de vida saludables. Bueno, todos, todos, no; los dos de siempre, Max y Gus, aunque dicen aceptar los consejos no cuidan su alimentación.

Uno come demás, otro, alimentos poco recomendables; y no sólo durante la preparación de la competición, sino que durante el juego comen lo que no deben y les pasa factura en el terreno de juego.

No ganaron el Minimundial, pero no perdieron las esperanzas de hacerse con el trofeo el próximo año, mientras animan a Brasil en la final del Mundial, aunque cada uno tenía su favorito.

Como en los títulos anteriores, Tin Cahill nos habla de jugadas, de estrategias y de hábitos deportivos para poder ser un buen futbolista, todo aderezado con notas de humor y alguna que otra exageración que hacen muy amena su lectura.

El texto comparte casi tanto espacio con las ilustraciones, unos dibujos semejantes a los dibujos animados japoneses, recuerdan los dibujos manga por sus formas, colores y líneas cinéticas.

El tipo de letra cambia de tamaño en determinados pasajes bien para indicar una acción, mostrar una exclamación o destacar un acontecimiento. Estos detalles llaman la atención del lector, además de las flechas, el color o las marcas especiales que acompañan a algunas letras.

Seguro que gusta a los pequeños lectores, especialmente a los amantes del fútbol por la frescura y agilidad que mantiene todo el rato la trama. Su autor es una estrella de fútbol australiana que destacó por ser el primer jugador de su país en marcar un gol en un Mundial.

Además de contar una historia fútbol en la que los personajes son niños, va dejando en sus páginas distintas formas de jugar, destacando las más deportivas y variados hábitos alimentarios si queremos hacer deporte y llevar una vida sana.

SI quieres conocer otros dos libros comentados en este blog de Tim Cahill pincha aquí.

domingo, 21 de abril de 2019

"Mi abuelita ya no está" de Pog y Lili La Baleine


Mi abuelita ya no está

Texto: Pog

Ilustración: Lili La Baleine


Colección Siruela Ilustrada

ISBN 978-84-17860-02-8

245 x 282 mm, 32 páginas

14,90 €, (0-99 años) 

Cartoné, 2019.


Por José R. Cortés Criado.

He sentido como una corriente de aire. Y luego, vacío…” Pog: Mi abuelita ya no está.

Entrañable álbum ilustrado que nos sirve para reflexionar sobre la pérdida de un ser querido, como es el caso de la abuela maravillosa de la protagonistas.

La niña la echa de menos porque sabe que se fue para siempre, le dijeron sus papás que su último viaje fue a las nubes y allí se quedará, pero ella sabe que se ha muerto y solo permanecerá en su recuerdo.

La protagonista expresa con sosegadas palabras su estado de ánimo y como ni siquiera su gato la consolaba, reunió todos los regalos que la abuela le había traído de sus muchísimos viajes por el mundo.

Así que reunió una bola de nieve, una máscara carnavalesca, una muñeca rusa, una guitarra, un tantán, un poncho, un… y sobre todo leía y releía la nota que le entregó la abuela con la matrioska: “Que este bonito suvenir te haga siempre sonreír. Tu abuelita”.
Esta suma de recuerdos y su imaginación la hicieron recordar la voz de la abuela, su agradable olor e incluso vio su cara entre las nubes del cielo.

Si hermoso es el texto, mayor lo son las ilustraciones sobre fondo blanco que componen este álbum, donde a los tonos claros de los fondos se superponen otros de vivos colores y vida.

La vestimenta de la abuela y la melena pelirroja de la niña inunda de color cada página en la que aparecen. También son muy llamativas las metáforas de los recuerdos; estos aparecen a modo de flor, hoja o pétalos coloristas y acompañan a la niña a lo largo de todas las páginas.

Bonito álbum por su forma y su fondo. La ilustradora ha sabido reflejar con los colores y las expresiones faciales las situaciones de alegría y pena y hacer de este álbum de contenido serio y triste un bonito canto al recuerdo de los seres queridos.

Me ha gustado mucho su ternura y su tranquilidad.


viernes, 19 de abril de 2019

"Mi vecino, su robot y yo" de Israel Campos


Mi vecino, su robot y yo
Texto: Israel Campos
Ilustración: Iris Amaya
Editorial Algar
Colección Calcetín Rojo
ISBN 9788491422242
130 x 205 mm, 144 páginas
8,95 €, (+ 10 años) 2018.


Por José R. Cortés Criado.
 

¿Te imaginas vivir en un bloque de pisos y tener unos vecinos corrientes y molinetes, salvo un señor algo huraño, que no se relaciona con nadie y que solo sale de casa cuando le es estrictamente necesarios?

Eso es lo que le pasa a Samuel, un chico que anda intrigado con ese extraño vecino, que lo mismo provoca una explosión que llena las escaleras de humo que cambia de color cada cierto tiempo.

Lo que no sospechaba el joven es que llegaría a intimar con ese anciano, que no era tan huraño como aparentaba, que tenía buen corazón y un enemigo desde su época de estudiante que quería apoderarse de su gran invento.

Su invento es un robot, casi humano, que hacía todos los encargos de su inventor, además participaba en conversaciones muy interesantes, preparaba excelentes platos y mejores dulces para merendar. Nadie podía encontrar un amigo mejor que Hawking Einstein Newton, el robot creado por don Diógenes.

El pobre científico andaba ocultando su identidad por temor a que le arrebatasen su robot y fuese reproducido a gran escala para formar ejércitos invencibles, por eso no quería trato alguno con sus vecinos. Aunque eso cambió cuando llegó una señora y el investigador cayó rendido a sus pies.

Pero no todo es lo que parece y cuando el lector cree que ha sido descubierto por su archienemigo, la cosa cambia gracias a la sabiduría de Samuel y a Hawking y al resto de tan singulares vecinos, que sienten, después de todo, gran simpatía por este profesor chiflado y algo despistadete.

Israel Campos inventa una entretenida historia que escribe de forma amena, utilizando expresiones cercanas e inventos insólitos como el bolígrafo que nunca se acaba, el papel que se borra con las manos o el proyector de pensamientos.

Los diálogos entre vecinos tienen su gracia, sabe reflejar las distintas personalidades por medio de las palabras, algunas de estas son utilizadas con bastante humor, como las que pone en boca del presidente de la comunidad o la falsa Jerónima de la que se enamoró el anciano y solitario vecino.

Entretenida historia que hará pasar un buen rato a todo aquel que se atreva a empezar a leerla. Se lee con agilidad y se divierte uno con ese trío tan singular; un sabio que parece que vive en otro mundo, un niño valiente, solidario y preguntón que ayuda a todo ser viviente con el que se tropieza; y, como guinda, un robot, que ya quisiera yo para mí.

El libro tiene ilustraciones en blanco y negro de Iris Amaya que acompañan al texto reflejando alguna escena y otros pequeños detalles que aparecen al inicio de cada capítulo.




jueves, 18 de abril de 2019

"Pioneras. Mujeres que barrieron camino" de Espido Freiré


Pioneras. Mujeres que barrieron camino.
Texto: Espido Freiré
Ilustración: Helena Pérez
ISBN 978-84-698-4821-0
200 x 200 mm, 48 páginas
Cartoné, 15 €, (+ 10 años) 2019.




Por José R. Cortés Criado.


“Este libro habla de mujeres que fueron las primeras en romper un límite.” Espido Freire: Pioneras.

Espido Freire nos trae en esta ocasión la vida de veinte mujeres que fueron pioneras en sus tareas, ya sea como periodistas, escritoras, artistas, políticas o universitarias.

Este libro pretende llenar un hueco en el conocimiento de las tareas llevadas a cabo por mujeres y que fueron silenciadas o solapadas por la presencia de hombres, ya que cuando la historia recuerda a mujeres, casi siempre son reinas o santas.

Estas pioneras fueron mujeres que rompieron un límite en su época. Si vivieron en el siglo XIX su preocupación era conseguir acceder a estudios universitarios y trabajar en algo que les gustase. Las mujeres del siglo XX empezaron luchan por el derecho al voto y por ampliar el campo de actividades para la mujer.

Algunas de estas pioneras son poco conocidas, pero en su día fueron importantes porque llevaron a cabo unos hechos que estaban vedado a las mujeres y supusieron un escándalo para la sociedad de su tiempo.

Por encima de ideas, formas de vida, origen familiar o cualquier otra diferencia entre ellas, todas fueron mujeres que rompieron los convencionalismos sociales y contribuyeron a que hoy la mujer pueda estudiar o trabajar en lo que desea y quiera, siempre que tenga las cualidades adecuadas.

Ellas fueron luchadoras, perseverantes, atrevidas y se movían por sus deseos de saber más y ampliar sus campos de acción; gracias a ellas las mujeres de hoy están donde están en nuestra sociedad.

La primera pionera es Beatriz Galindo, mujer del siglo XV, que fue la primera profesora de la corte y latinista española, tuvo como alumnas a cinco reinas. En Madrid hay un barrio que lleva su nombre.

La segunda es Isabel Barreto, la primera almirante española contra viento y marea, nacida en Pontevedra en el siglo XVI. No fue bien visto que surcase mares aunque fuese acompañada por su marido.

La tercera es Martina Castells, la primera médica española. Nació en el siglo XIX y luchó mucho para poder tener su título de doctora. Su compañera Elena Maseras no lo consiguió, mil excusas se lo impidieron.

La cuarta es Elena Meseras, una estudiante ejemplar que fue la primera universitaria española. Nacida en Tarragona en el siglo XIX. Para poder pisar las aulas el rey Amadeo de Saboya emitió una Real Orden.

La quinta es Matilde Montoya, gracias a su tenacidad y al amor por la medicina logró ser la primera médica mexicana. Nació en Ciudad de México en el siglo XIX. Demostró que la medicina incluía además de ciencia, amor y dedicación.

La sexta es Carmen de Burgos, una voz femenina en la prensa. Fue la primera periodista profesional española. Nació en Almería a finales del XIX. Fue corresponsal durante la guerra de Marruecos en 1909.

La séptima es Gabriela Mistral. Su verdadero nombre era Lucila Godoy Alcayaga. Nació en Chile en 1889 y fue la primera escritora en español premiada con el Premio Nobel de Literatura.

La octava es Eulalia Guzmán, fue la primera arqueóloga mexicana. Nació en 1890. Destacó por su labor como investigadora, docente y adelantada a su tiempo.

La novena es Clara Campoamor. Fue una mujer que hablaba por las mujeres, pionera del sufragio universal. Gracias a esta madrileña nacida en 1898, las mujeres votaron en las elecciones de 1933.

La décima es Federica Montseny. Esta madrileña nacida en 1905 luchó por la libertad y la justicia. Fue la primera española ministra, ocupó la cartera de Sanidad.

La undécima es Frida Kahlo fue la primera mexicana que expuso su obra en el Louvre. Nacida en 1907, tuvo una salud frágil y se casó con Diego Rivera, también pintor.

La duodécima es Carmen Conde, nacida en Cartagena en 1907, escribió novelas, poesías, relatos, biografías, libros infantiles, análisis literarios y fue la primera mujer en ocupar un sillón, el de la letra K, en la Real Academia de la Lengua.

La trigésima es Anita Carmona Ruíz. Nita nació en Málaga en 1908 y desde siempre le gustó jugar al fútbol. Fue la primera futbolista española. Era una más del equipo masculino. En el Vélez Fútbol Club jugaba con el nombre de Veleta.

La cuadragésima es Amalia Torrijos, joven maestra nacida en 1911, se convirtió en la primera alcaldesa española en las elecciones de 1933 en Coripe, Sevilla.

La quincuagésima es Margot Duhalde, nació en Chile en 1920, fue la primera piloto chilena. Se ofreció voluntaria a la Royal Air France y voló cazas, bombarderos y spitfires. Voló hasta los ochenta y un año.

La decimosexta es Blanca Álvarez. Nacida en 1931, quiso ser periodista como su padre y fue uno de los primeros rostros de la televisión española. Gracias a ella se vieron programas como Barrio Sésamo, La cometa blanca, La bola de cristal, Pipí Calzaslargas o Un, dos, tres.

La decimoséptima es Josefina Vicente. Nació en Murcia en 1936 y fue la primera cartera española. Después dirigió un centro de formación profesional, también gestionó una residencia de ancianos. Fue la primera de su entorno en vestir pantalones vaqueros y sacarse el carné de conducir.

La décimo octava es Rigoberta Menchú, nacida en Guatemala en 1959. Con cinco años recogía café en condiciones infrahumanas, siempre fue una defensora de su cultura indígena y de la justicia para todos. Consiguió en Premio Nobel de la Paz.

La decimonovena es Edurne Pasabán. Nacida en Tolosa en 1973 siempre vivió obsesionada con llegar a lo más alto. Fue la primera escaladora del mundo en coronar las catorce montañas del mundo de más de ocho mil metros.

La vigésima es Penélope Cruz. Madrileña nacida en 1974 desde muy joven destacó como actriz y fue la primera española en ganar un Óscar.

Cada pionera tiene dos páginas en el libro, la de la derecha recoge sus datos biográficos y la de la izquierda es una imagen de ellas recreada por Helena Pérez.

Después de leer las proezas de estas pioneras los lectores tiene materia para reflexionar sobre el papel de la mujer a lo largo de la historia. Además comprenderán que la situación de la mujer no siempre ha sido como hoy.

Las niñas del siglo XXI seguro que alcanzarán metas aún no soñadas por ellas gracias a estas y otras pioneras que han facilitado el camino a las nuevas generaciones.

Libros como este han de ser leídos por todos para valorar el esfuerzo de la mujer por ocupar su espacio en nuestro mundo en igualdad de condiciones.

miércoles, 17 de abril de 2019

"VV" de Isaac Rosa


VV
Texto: Isaac Rosa
Colección Periscopio
ISBN 978-84-683-4109-5
130 x 205 mm, 184 páginas
10,50 €, (+ 12 años) 2019.



Por José R. Cortés Criado.

Porque si eres mentirosa, no te puedo creer. Así que si no has dicho la verdad, quiere decir que no eres mentirosa.” Isaac Roca: VV

El periodista Isaac Rosa ha escrito esta novela en colaboración con su hija Olivia de quince años. Tras publicar novelas para adultos, cuentos varios de temáticas distintas y guiones de novelas gráficas juveniles, decidió escribir un libro que le gustase leer a su hija.

Olivia pasó meses dialogando con su padre, sugiriéndole ideas; así padre e hija echaron muchas tardes hablando de la trama e intercambiando puntos de vista que han enriquecido esta historia.

El tema es el doble. En el imaginario popular está la idea de que todos tenemos un doble en este mundo aunque nunca lleguemos a conocerlo, también que reyes y dictadores tienen un doble para proteger sus vidas y que..., en fin, que todos somos un poco lo que mostramos a los demás y lo que ocultamos.

Pues de eso trata la novela. Valeria es una chica súper tímida que ha cambiado de barrio y de instituto. Se encuentra perdida entre la timidez, la falta de amigos y la tensión que se respira en casa. Su padre está en paro y se gana la vida actuando de payaso en fiestas infantiles. Valeria no puede con eso.

Un día, en la parada de autobús que hay frente a la suya, descubre a otra chica idéntica a ella. Por más que la observa no encuentra diferencia entre ella y la chica de enfrente. Así que piensa que ya encontró su doble.

La observa más días, la sigue y terminan conociéndose. Son iguales por fuera y distintas por dentro. Sus gustos musicales son diferentes, sus asignaturas preferidas no coinciden, sus familias son distintas y sus caracteres. Valeria es tímida, insegura; Valentina es lanzada y resolutiva cuando intentan burlarse de ella.

Ante el asombro de ambas, deciden demostrar que son idénticas, así que se intercambia institutos, cada una acude a la clase de otra para hacer el examen de la materia que le gusta, ambas salen ganado. También se intercambian la familia. Terminan encajando bien en las distintas viviendas.

Todo perfecto, aunque Valentina actúa por libre y pone en más de un apuro a Valeria ya que no le avisa de sus actos y, a veces, se sale del guion establecido.

Esos intercambios y esas actuaciones sin control ponen en un brete a Valeria, que parece la más débil, aunque ambas tienen algo que aprender de su doble. Hasta para ligar Valeria necesita del empuje de Valentina.

Si al lector llama la atención esa aparición de un doble en la persona de la jovencita, más extraño es que la novela tenga dos voces narrativas desde su inicio. Ambas se diferencian por el tipo de letra.

Hay una voz masculina que comienza el relato, la otra es la de Valeria. A veces dialogan entre ellos, otras se corrigen, otras se matizan y otras interpelan al lector. Al final de la novela se descubre quién es el otro interlocutor para sorpresa de los lectores.

La trama está bien estructurada, las peripecias sorprendentes y contadas con tal habilidad que la hacen verosímiles a ojos del lector a pesar de ser imposibles. Resulta difícil aceptar que unas hijas puedan intercambiarse familias y nadie lo note o acudir a otra clase en otro instituto sin que nadie lo descubra, ni siquiera el chico con el que intercambia sonrisas. 

A mí me ha gustado, me ha entretenido y me ha hecho sonreír más de una vez, por las travesuras de jovencitas sin maldad alguna. He de destacar que además de las relaciones familiares, se reflejan las relaciones entre iguales, el acoso escolar, el fallecimiento de un ser querido, la depresión, el paro, los trabajos familiares, los amigos, el qué dirán los demás y otros asuntos tan presentes en el mundo de los jóvenes.

Buena historia, contada con habilidad por dos personas con experiencias diferentes y perspectivas muy alejadas.


lunes, 15 de abril de 2019

"Yo quería ser saltimbanqui" de CarmelaTrujillo

Yo quería ser saltimbanqui

Texto: CarmelaTrujillo

Ilustración: Francesco 

Chiacchio


Colección Caballo

205 x 205 mm, 24 páginas

5,90 €, (+ 4 años) 2019.

Por José R. Cortés Criado.

Yo quería ser saltimbanqui. Antes de querer ser saltimbanqui, están aburrida. Mucho”. Carmela Trujillo: Yo quería ser saltimbanqui

¿Quién no ha querido ser saltimbanqui en su vida? Eso es lo que le ocurre a la protagonista de este simpático cuento. Carmela Trujillo se inspiró en un hecho que le ocurrió a su hija de pequeña para contarnos esta historia.

Lo original del libro es que empieza a contarlo por el final y página a página retrocedemos en el suceso, desde la presentación de su gallo Pepe hasta su caída y desplazamiento al centro de salud.

Esta es la historia. Una niña está aburrida en el sofá de su casa y de pronto se pone a saltar sobre él, le avisan de que se puede caer y hacerse daño, pero ella sigue y sigue hasta que “la saltimbanqui” aterriza con su cabeza en el suelo.

Gritos, espanto, sobresalto, desplazamiento urgente al médico y...el consuelo le llegó cuando el médico le regaló el gallo Pepe, que no era más que un guante blanco de doctor con una cresta formada por cinco puntas y unos ojos pintados.

¡Qué ilusión le hizo el gallo! Dejó de llorar, se tranquilizó, la curaron y se fue tan contenta con su parche en la frente y su amigo en la mano.

Ingenioso relato lleno de imaginación y ternura infantil que hará recordar algunas vivencias a más de un pequeño lector, saltimbanqui inquieto y desobediente que habrá terminado en el suelo de la casa.

La sencillez del relato lo hace interesante. La autora ha sabido concentrar el mensaje y con pocas palabras nos cuenta una hazaña completa siguiendo el orden inverso de la mayoría de los relatos.

Al texto hay que sumarle unas ilustraciones realizadas con trazos seguros y firmes para siluetear las figuras y profusión del color para dotarlas de vida. El amigo inseparable de la niña es un gracioso perro que participa de la acción con sus gestos expresivos.

Las líneas intentan simular dibujos realizados por manos infantiles, aunque su maestría se note nada más ver los movimientos de los cuerpos o las líneas cinéticas que las dotan de celeridad.

Buen álbum ilustrado que divertirá a quien se atreva a abrir sus páginas.

La editorial Combel ha publicado este libro en su colección Caballo, que tiene tres tramos entre tres y seis años. Cada trama tiene su nombre propio: ¡Arre caballito!, Trote, Galope. Pretende así acompañar a los niños pequeños en sus primeras pasos para hacerles placentero el acceso al mundo de la lectura.