miércoles, 30 de mayo de 2018

El paseo de María Zambrano y Joaquín Lobato por la III Bienal de Arte y Escuela de Torre del Mar.


El paseo de la filosofo María 

Zambrano y del poeta pintor Joaquín 

Lobato por la III Bienal de Arte y 
Escuela de Torre del Mar.

Por José R. Cortés Criado.

-María, María, Maricuela, Maruja, Mariquilla… ¡¡¡María!!! Despierta de tu siesta que ya se fueron los últimos visitantes.

- ¡Oh, Joaquín!, ¿qué te pasa? ¿A qué vienen esas prisas?

- Vamos a dar un paseo que llevamos muchas horas aquí quietos pegados a estas cajas de fresas.

- ¡Ay, Joaquín, qué niño eres! Vamos, pero sin prisas que no estoy para muchos trotes.







-¿En qué piensas?

- En todo y en nada. Como decía mi madre mi cabeza es como la válvula de una olla exprés, siempre está dando vueltas y más vueltas a las ideas.

- ¿y?

- Pues eso, que recuerdo las palabras de un guía, de esos jubilados jubilosos que están toda la mañana dando vueltas con una troupe de niños zangolotinos intentando hacerles ver algo de arte, y es que el hombre ponía mucha voluntad, delante de mí les regañó porque no sabían quién era yo, como si yo fuese una diva de la canción o una estrella televisiva; menos mal que una niña sabía que la estación del tren de Málaga lleva mi nombre.

- Es que la filosofía nunca estuvo de moda y menos en estos tiempos que corren. Ten en cuenta que a mí me conocen algunos porque soy el nombre de su instituto.

- Anda, y a mí también, pero poco más, aunque los alumnos dicen que estudian en el María, se les olvida el apellido, cosa curiosa, ¿no?

- Vale, pero vamos a ver los sombreros.

- También me impresionaron los comentarios infantiles sobre el cuadro que está  frente de mí, la guía les decía: “aquí hay arte, se ve la fuerza del pincel”, y uno respondió, “parece una cebra”, otro que “debajo hay otra pintura, parece que han aprovechado un tablero viejo” y, por último uno expresó: “yo veo una cárcel”.






















- ¡Ay! ¡Qué pesimista te veo esta tarde!

- No es pesimismo es reflexión, me ha hecho pensar en los tiempos oscuros de nuestro país cuando la ideas vivían entre rejas, algunos en el exilio y otros ocultando sus pensamientos. Ojalá nunca más vuelvan tiempos tenebrosos y las cárceles no sean para las ideas, ni haya puertas que cierren el paso a la vida, a la libertad, a una sociedad mejor, como ese señor del piso superior que quiere cerrar la puerta a decenas de zapatos que llegan ante él.

- No sigas por ahí, que también tengo yo mi ración de tristeza, otra vez se fue abril y tampoco fui a París.

-¡París! ¡París! Ok là là.

- Vamos a ver los nidos hechos con tanto mimo, los sombreros elegantes y los zapatos mágicos.


- Vamos, pero no me hagas posar con ningún sombrero que mi coquetería ya pasó, solo vamos a pensar cómo será la persona que sea capaz de salir a la calle con él o con uno de esos pares de zapatos.

- ¡Ay, librepensadora! Eres más creativa que yo.

- Mira, Joaquín, ese magnífico cubo de colores. Volvamos a mirarlo, no me canso de hacerlo.

- Sí, pero con una condición, un ratito solamente, que luego te quedas extasiada ante tanto color y tanto ingenio, nos cansamos, volvemos a nuestro espacio y no vemos nada, que te conozco.

- De acuerdo, un momentito nada más.

- Luego no me digas de recrearte en la observación de los globos multicolores llenos de lunares, que ya casi los he contado todos, ¡hay que ver el ingenio de esa japonesa y lo bien que lo han hecho los niños!

- Pero en el corral de Antonio Hidalgo sí, ¿eh? Que tu barroco amigo tiene mucha gracia con sus pinceles.

- Sí, es verdad, desde siempre Antonio destacó por su estilo tan peculiar de reflejar lo que ve. Me encanta su colorido.


- ¿Y este móvil con los cuadros de Eugenio Chicano?

- Maravilloso, Eugenio es un gran pintor y una buena persona; está muy bien representado en esta bienal, tengo entendido que ha trabajado mucho con los niños de un colegio.

- Enseñar, educar, alumbrar las tinieblas del desconocimiento, ¡qué trabajo tan interesante el de maestro!

- Vamos, María, no te detengas con el movimiento del móvil de alambre y telas, que sí, que es motivo de reflexión y análisis de la vida, pero ahora no tengo ganas de hablar de eso, sigamos el paseo.

- Tú tienes ganas de verte en los otros dos dibujos tuyos, a mí me encanta el que hay que ver desde lejos, creo que ha sido el montaje más fotografiado de toda la exposición.

- Bueno, guapo que es uno, ¿qué quieres que te diga?

- Anda vamos a las carpas, que sé que quieres llegar al pasero y ver si se cumplió alguno de tus sueños, y de seguir viendo las cadenas de imágenes o las fotografía retocadas por pequeños artistas, pero no me hagas meternos bajo el dragón que yo ya no estoy para esas cosas.

- Vale, te prometo que estaré tranquilo.

- Eso no me lo puedo creer, si sigues siendo un chiquillo inquieto y curioso.

- También veremos las maquinarias construidas con palillos y cartones, y los bancos hechos con materiales de desecho y esa medusa y…

-  Después prométeme que iremos a ver la jungla de la clase, ¡qué graciosas esas sillas transformadas en animales!, y las decenas de grullas de la paz, y esa montaña de libros y esos trabajos históricos…

- Para María, que te veo más lanzada que yo, que luego dices que si yo soy…como soy.

- También hemos de reflexionar sobre las emociones, hay muchos espacios donde hacerlo y eso nos ayuda a ser mejores personas.

- ¡Pero si nosotros ya somos buenas personas!

- Pero siempre podemos mejorar, Joaquín, no lo olvides, amigo.

- María, ¿y si tocamos un poco el cajón flamenco y la guitarra?, seguro que a Juan Breva le encanta que lo recordemos en el centenario de su nacimiento.

- Juan Breva, el de cuerpo de gigante y voz de niña que decía Federico…

- Yo canto María, tú…tú…me escuchas que ya es bastante.

- Pero hazlo con el tubo de susurrar que es más tierno y emotivo.

- ¡Sí que me lo pones difícil, pero lo intentaré!

- ¡Vengan unas malagueñas o unos verdiales!

- Bueno, lo que me salga.

- ¡Qué bien lo has hecho, Joaquín!

- Vamos que nos quedan muchos espacios por visitar, ¡qué pena que los talleres estén 
cerrados, con lo que a mí me gusta pintar y colorear y la arropía!

- Sí, regresemos a nuestros “azulejos”, en otro momento seguimos la ruta por las carpas.

- ¿Ya, María, ya quieres volver? Bueno, pero antes nos sentamos a ver volar al dragón y a la medusa flotar, que algo se nos ocurrirá.

-Sí, y mañana volvemos a visitar el fondo del mar, el homenaje a la mujer y esos maravillosos dibujos en tiras de papel que adornan el pasillo de arriba, y desde allí observamos los veleros naranjas sobre el mar.

- Y las estampaciones, y los botijos decorados y el palmeral intervenido por los artistas plásticos y...

- ¿Sabes, Joaquín? Todavía espero que me digas cuál es la mejor parte de ti. Yo lo tengo muy claro, mi cerebro, sin él no sería quién soy ni podría analizar el pensamiento de los seres humanos.

-Pues yo…aún no sé qué decirte, tengo mis dudas si mi cabeza o mis manos, tengo que madurar la idea, ya te responderé antes de irnos de la bienal.

- Buenas noches María, que sueñes con la belleza que nos rodea.

- Buenas noches, Joaquín, descansa, que mañana todavía podemos seguir disfrutando de estos ratos tan agradables.

3 comentarios:

  1. Pepe me ha parecido maravilloso tu paseo pir la bienal. Ingenioso y de la mano de dos personas tan entrañables como María Zambrano y Joaquín Lobato. Te felicito por este broche de oro a la IIIBienal de arte y escuela que hemos disfrutado.

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  2. Magnífica puesta en escena, pensamiento, arte y poesía todo un recorrido emocional. Gracias Pepe Cortés.

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