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domingo, 23 de septiembre de 2018

"Pupila de águila" de Alfredo Gómez Cerdá


Pupila de águila

Alfredo Gómez Cerdá

Colección Gran Angular

ISBN 978-84-348-2764-6

192 páginas, (+ 13 años)

45ª edición 2018.


Por José R. Cortés Criado.


Martina es una joven deportista que estudia en Madrid, sufre un accidente y es intervenida. Estando en el hospital se entera del ingreso de un joven, Igor, que ha intentado suicidarse y se acuerda de su hermano Toni, que se lanzó por un terraplén con su coche.

En el hospital hace buenas migas con una enfermera, Clara, joven, alegre, profesional... a la que le cambia la cara cuando se entera de que Martina es hermana de Toni. Este es un desconocido para Martina, su hermano era muy hermético, llevaba mucho tiempo fuera del pueblo, y se alegró al saber que su hermana se iría a Madrid para estudiar.

Cuando la joven llegó a la capital se encontró con la muerte de Toni, con un piso puesto a su nombre y una colección de discos muy interesante; entre todos los discos le llama la atención uno de la cantante chilena Violeta Parra, en el que ha escrito “Pupila de águila” palabras sacadas de una de las canciones. Para Martina lo más importante es saber quién era su hermano.

Con Igor queda en verse dos semanas después de tomar el alta hospitalaria, se ven, ella siente algo por el chico, él parece ausente, un poco extraño y ella teme que vuelva a cometer otra tontería.

Poco a poco van conociéndose y ambos deciden investigar sobre la vida de Toni al saber que tuvo contacto con un personaje poco de fiar, Jorge Barciela, que misteriosamente apareció muerto después de Toni; también visitan una agencia donde conocen a una chica, Mónica, que también conoció a Toni; y a Nino Roldán, personaje bastante siniestro que ordena y manda sobre los demás y actúa con mucha prepotencia.

Tras muchos avatares, miedos, inseguridades, persecuciones, intento de asesinato... saben que Toni trabajaba para Barciela y Roldán, que ambos tenían una agencia como tapadera de negocio de pornografía y tráfico de drogas. Cuando Toni supo que su hermana venía a vivir a Madrid decidió cambiar su modo de vida y sus compinches no se lo permitieron, por eso fue asesinado.

Entre las intervenciones de todos los citados y de una joven, Lucía, enamorada de Toni, que vive en un centro de rehabilitación de toxicómanos, se aclara todo. Martina intenta sobreponerse a la noticia cuando es secuestrada junto a Igor y gracias a que la policía estaba al tanto de todo pudieron salvar la vida.
Paralelamente a esta historia detectivesca, está la relación de los dos protagonistas, que tiene sus altibajos y cuando parece que él prefiere fumar porros y encerrarse en sí mismo, ella desea volver a su pueblo a respirar aire puro porque no siente respuesta al amor que siente por él.

Más tarde Igor decidió ir a buscarla y con los datos que ella le dio se dirigió a la estación de Chamartín y subió en el primer tren con dirección a Santander. Solo debía bajarse en un pueblo ente montañas que huela a galletas recién hechas, después ir a un pueblo minero donde las casas están tiznadas y, por último, subir por una vereda hasta el pueblo de Martina.

Alfredo Gómez Cerdá escribió esta novela en 1987, dos años más tarde fue publicada en el mes de junio, desde entonces, no ha dejado de reeditase, en mayo de 2018 salió la cuadragésima quinta edición.

Solo conocer este dato puede hacernos pensar en la valía de la obra. He vuelto a leerla después de veintinueve años y sigue gustándome seguir la trama bien ligada donde se entrecruzan distintas historias a las que poco a poco se van añadiendo personajes que de alguna manera se cruzaron en la vida de la joven protagonista con anterioridad.

Nada más comenzar el lector siente gran interés por la historia y se ve envuelto en una trama donde nada parece encajar; una chica que busca conocer a su hermano muerto, una vivienda donde no hay nada que identifique a su dueño más que los discos, ya sean de música popular o clásica y un joven que intenta ayudarla, aunque lo que busca realmente es decirle que le gusta, pero siempre ocurre algo que le impide declararse hasta que lo hace voz en grito, al amanecer, en un pueblecito del norte de España.

Buena historia, interesante trama, que seguirá gustando aunque esos protagonistas no tengan cuenta en las redes sociales, ni teléfonos móviles, ni acceso a internet; su tiempo es otro tiempo muy distinto, en cuanto a las comunicaciones, al de hoy.

El autor ha sabido hilvanar esta trama con agilidad y suspense suficiente como para tener a los lectores pendiente de los avances de la investigación de ambos jóvenes a lo largo de sus páginas.

El tráfico de drogas y el amor se cruzan en sus paginas donde dos jóvenes de caracteres muy distintos se atraen y se repelen hasta el final, que comprende que tienen más cosas que les unen que las que ellos consideran que les separan. El amor triunfa frente al mal.

Si quieres conocer otros libros de Alfredo Gómez Cerdá pincha aquí.

lunes, 13 de agosto de 2018

Una ciudad de novela de Javier de Pro


Una ciudad de novela

Texto: Javier de Pro

Editorial: Ciudad Autónoma de Melilla

Colección Textos Mediterráneos

ISBN 978-84-15891-44-4

132 páginas, 2018.


Por José R. Cortés Criado

El melillense Javier de Pro debuta en el mundo literario con esta primera novela y lo hace con bastante acierto, recreando una historia en su ciudad natal en un momento de su pasado reciente que conoce bastante bien.

Contada in media res, aunque casi in extremis; el lector asiste en los primeros párrafos a un tiroteo en el centro de la ciudad, un caluroso mediodía de agosto y de lo acaecido es testigo el protagonista, que resultó herido en una pierna, y un cartero que con su saca a cuesta se dirigía a las oficinas de Correos. Acto seguido el herido nos cuenta cómo llegó a esa situación.

El protagonista y narrador de la novela es un periodista, oriundo de Melilla, que vive en Madrid y por motivos laborales se desplaza a la cuidad de Granada; aquí reconoce a un antiguo compañero de armas de su padre y vecino del bloque de viviendas militares donde vivía en Melilla. Este Señor, viudo y bastante enfermo, desea localizar a su hijo, amigo de la infancia del periodista, porque hacía más de media vida que no sabía nada de su vástago.

Jorge accedió a localizar a su amigo Eusebio, del que no sabía nada desde que salió de la ciudad norteafricana. Comenzó la investigación en Melilla. Nada más llegar se instaló en el Parador de Turismo, súbitamente rememoró su infancia, vislumbró los lugares donde transcurría su vida diaria y comenzó a visitar antiguos amigos para recabar información.

Su búsqueda comienza como todas, con pocas posibilidades, pero poco a poco se empieza a vislumbrar su posible éxito a la par que se entrecruzan entre él y su amigo el submundo del hampa: traficantes de poca monta, traficantes a gran escala, pistoleros, transportistas, blanqueadores de dinero negro, prostitución, alcohol, cocaína, lujo, cochazos, chales impresionantes...

Paralelamente a estos hechos la ciudad vive una convulsión política, por primera vez un musulmán se hace con la presidencia de la ciudad autónoma de Melilla. La ciudad es un hervidero de periodistas llegados de diversas partes, continuamente surgen bulos, declaraciones, enfrentamientos entre partidos políticos y dentro de ellos mismos, y por si todo fuese poco, muere el entonces rey de Marruecos, Mohamed II.

Todos estos elementos se enredan en la trama: por un lado las conexiones entre las distintas personas con las que se relaciona el amigo buscado del protagonista, tanto en la ciudad española como en localidades marroquíes; por otro los periodistas y sus informadores, incluidos policías, voluntarios de ONG, y las relaciones personales entre ellos; a esto hay que añadir los recuerdos del protagonista y el redescubrimiento de sus antiguos amigos y las nuevas vivencias con personas que no representa la cara oficial de la ciudad.

La trama está bien urdida, el hilo que enhebra todas las escenas es sólido y el lector se queda atrapado ante tanta vida paralela en una ciudad tan pequeña.

Creo que en esta obra se condensan todos los tópicos de la ciudad: la vida política, la asamblea local, la convivencia religiosa, el tapeo, los locales nocturnos, algunos de dudosa reputación; el submundo de las drogas, la legión, la policía, los menores extranjeros no acompañados que deambulan por calles y albergues, el centro de estancia temporal de inmigrantes, la frontera, las porteadoras que llevan productos de España a Marruecos sobre sus espaldas, el comercio atípico, la alambrada que intenta frenar la entrada de migrantes en Europa...

El léxico empleado por el narrador es cercano y salpicado de expresiones coloquiales y frases hechas que hacen que su lectura sea cercana a cualquier lector, con modismos locales y apócope de palabras.

También rinde homenaje a detectives novelescos como Bevilacqua y Chamorro de Lorenzo Silva, que creo recordar que también situó la ciudad de Melilla en una de sus novelas; además cita a Stevenson y El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde, a Philip Marlowe, el detective privado creado por Raymond Chandler; músicos como Miles Davis, Jarabe de Palo, e incluso hay citas cinematográficas: El Bueno, el Feo y el Malo o La muerte tenía un precio, entre otras muchas notas del mismo calado.

Además, como anécdota muy literaria, se presenta el escritor como uno de los personajes de la novela con su verdadera identidad, aunque su aparición sea en dos frases y en dos escenarios diferentes.

Sin duda una buena novela policíaca con reminiscencias de la novela negra anglosajona que tanto caló en la sociedad occidental durante el siglo pasado, recreada en una ciudad española a la que el protagonista/escritor regresa cuando la creía tener perdida y recupera todos sus recuerdos y vivencias; su pasado está con él.




domingo, 4 de febrero de 2018

Las fuerzas del desorden de Camille Bouchard

Las fuerzas del desorden

Texto: Camille Bouchard


Colección Algar Joven

ISBN 9788491421009

130 x 205 mm, 152 páginas

(+ 14 años), 9,50€, 2017.




Por José R. Cortés Criado

Es una historia contada en primera persona por su protagonista, Faustina, una chica de padre canadiense y madre mejicana que viaja de Canadá a México para visitar a su abuela en Ciudad Juárez.

Es una chica de quince años con los ensueños de su edad y la creencia de que la vida es de color de rosa en todas partes y que nada le va a suceder en el mundo.

Así es tentada por un chico joven, con aspecto de adinerado, en su instituto, para convertirse en una mula y transportar un kilo de heroica en el interior de su cuerpo cuando regrese a casa. El señuelo del dinero es primordial en tan poco arriesgado asunto, según ella.

Si hermoso era el chico que contactó con ella en Canadá, más lo era el de México, aunque lo acompañase otro más feo y grosero. A pesar de sus dudas y temores, acepta el trato y decide hacer el encargo, pero en el aeropuerto se siente nerviosa y es descubierta.

El mundo se le cayó encima en forma de aduanera súper borde con aspecto de fiera enajenada, esta le dio tal paliza que nadie la reconocería con su nuevo aspecto, por eso las autoridades mejicanas no dejan que la vea su abogado ni dan señales de ella.

Cuando todo parecía acabado, otra aduanera se preocupa de ella y consigue que le reconstruyan la cara y le devuelvan su aspecto anterior, y, además, está fuera de la cárcel, a merced de esa señora de aspecto poco amigable y un plan preconcebido para Faustina.

La quiere de anzuelo para cazar a un asesino de mujeres que abusa y hace desaparecer a jovencitas que vuelven a casa tras una dura jornada de trabajo; la aduanera justiciera busca a un ser querido, solo desea recuperar su cadáver y exterminar a ese tipo de hombres

Duro es el relato de Faustina cuando ha de tragarse las bolas de heroína y sufre la agresión policial, pero más aún lo es cuando descubre el submundo que acorrala y maltrata a las mujeres como nunca sospechó que pudiese ocurrir.

Camilla Bouchard pone en boca de su personaje el relato de todo cuanto acontece y los diálogos que mantiene con su cuidadora, dejando así constancia de una situación de violencia extrema tanto desde la propia policía como de la cárteles o ciudadanos anónimos.

Mezclando el femenicidio, la soledad, la desesperación y las faltas de ganas para luchar por la vida y los versos de Félix Luna oídos por primera vez en el autobús la hacen solidaria con Alfonsina Storni, marcando así un paralelismo con las ganas de desaparecer de ambas.

Buena historia, cargada de realismo y con la fuerza suficiente para haceros reflexionar sobre el poco valor que tiene la vida en algunas partes del mundo.


La lectura es muy amena, te atrapa desde el inicio y no descansas hasta que llegas al desenlace, que puede ser predecible, y te da un respiro el relato.