domingo, 19 de agosto de 2018

"La fuerza de la gacela" de Carmen Vázquez-Vigo


La fuerza de la gacela

Texto: Carmen Vázquez-Vigo

Ilustración: Jesús Gabán

Colección Barco de Vapor. Serie Blanca
ISBN 9788434820401
64 páginas, (+6 años)
1986.


Por José R. Cortés Criado.

Otro clásico de la Literatura Infantil que perdura en el tiempo y sigue gustando tanto cono el primer día de su publicación. Yo no me canso de leerlo y comentarlo.

La sencillez de la trama, la habilidad de Carmen Vázquez-Vigo para contar y la hermosura de las ilustraciones hacen de este libro un magnífico ejemplar.
Y es que con educación y pidiendo las cosas por favor se consigue más que alardeando y fanfarroneando, y si no que se lo pregunten a los habitantes de Congolandia.

En ese reino, el de León I, se vive muy bien, todos los animales son felices y viven en amor y compaña hasta que aparece por el territorio un tigre que amedrentó a todos. La felicidad desapareció; la hija de elefante lo vio y dejó de barreras del susto. Ni decir tiene que ya ningún animal del reino volvió a vivir tranquilo. 

León I convocó a sus vecinos para buscar la decisión adecuada y pidió voluntarios para espantar al intruso y ninguno dio un paso al frente, así que su hijo Leoncín, que ni siquiera sabía rugir, se ofreció voluntario, y para no ser menos, se sumaron el elefante, la serpiente y el leopardo.

Los cuatro volvieron con el rabo entre las patas: el león sin la borla de su cola, la serpiente sin media piel, el leopardo cojo y el elefante sin poder usar su trompa. Marcharon orgullosos y ufanos y regresaron cabizbajos y mustios.

Como todos los habitantes temblaban atemorizados, se ofreció la gacela para mediar ante el tigre, los demás se rieron. ¿Cómo pensaba ese animal tan indefenso, sin garras, sin fuerza, sin colmillos, sin veneno sin...que iba a vencer al fiero visitante?

Todos temían su muerte, pensaban que sería eliminada en un pispás y nadie salía de su asombro cuando la vieron parlamentar con la fiera tranquilamente. Al moverse esta, todos pensaron que iba a comérsela, pero algo le dijo al oído la gacela, que el tigre se puso a caminar tras ella camino de Congolandia.

Al final todos volvieron a vivir tranquilamente, no hay nada como la amistad y las buenas maneras para cambiar las cosas, y es que nadie pensó en ofrecer su amistad al pobre animal que vivía solo y asustado a pesar de su fiero aspecto.

La lección que los pequeños lectores sacarán de este libro es que la buena educación y la capacidad de dialogar obran milagros entre las personas, porque la empatía, el valor de la palabra, la amistad y las buenas maneras son fundamentales para una convivencia en armonía con los demás.

Si maravilloso es el texto, de semejante calidad son las ilustraciones de Jesús Gabán, conformando letras y dibujos un libro mágico, donde la alegría de las palabras se ven complementadas con esos encantadores animales personificados, bien sea el rey con su chaqué y corona, la elefantita con su lazo rosa en la frente, el leopardo con sus hermoso ojos verdes o las largas pestañas de la estilizada y elegante gacela.

Magnífico libro ilustrado que forma parte de muchísimas bibliotecas desde su primera edición en septiembre de 1986 y no deja de ser leído.

La editorial SM ofrece en su página web un cuaderno de actividades para los maestros que deseen trabajar el libro en clase.




No hay comentarios:

Publicar un comentario