Mostrando entradas con la etiqueta Emilio Urberuaga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Emilio Urberuaga. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de mayo de 2018

El árbol de los sueños de Fernando Alonso

El árbol de los sueños

Texto: Fernando Alonso

Ilustración: Emilio Urberuaga


Colección Siete Leguas

ISBN 978-84-8464-372-2

150 x 235 mm, 128 páginas

(+ 7 años), 14€, 

2018.




Por José R. Cortés Criado.

Fernando Alonso escribe con suma maestría este maravilloso cuento lleno de lirismo y una sensibilidad especial hacia lo diferente, lo novedoso, lo humano, en suma hacia esa parte de los seres humanos que nos hace ser mejores personas.

No dejé de asombrarme con las siete máscaras que escribe un escritor llamo Huvez en defensa de un señor que escribía sobre los árboles. No puede consentir que ese colega suyo sea sancionado por ese motivo. Huvez es el narrador del libro.

Las seis primeras están dirigidas al abogado defensor del acusado y al juez de instrucción que lleva el caso. La última es la que aclara un malentendido surgido por la información publicada en un periódico que originó esta serie de cartas defensoras.

Capítulo a capítulo, o careta a careta, como lo titula su autor vamos a conocer historias diferentes que tiene como protagonista al árbol.

La primera es una tierna historia de amor de un árbol que queda fascinado por la presencia de una niña hermosa, hace todo lo posible e imposible por conquistarla, ya sea desarrollando una nueva hoja o un perfume agradable, pero ella no entiende el lenguaje del árbol y termina enamorándose de un chico de su edad. ¡Qué tristeza la del árbol no correspondido!

Otra historia tiene que ver con un semáforo de barrio que cree que con el tiempo progresará y lo llevarán al centro de la ciudad. Cuando controla su entorno, se siente parte de él, maneja sus flujos eléctricos a su capricho, lo de que verdad desea es ser un árbol y al final lo consigue aunque no me imaginaba que lo haría como nos lo cuenta Alonso.

La siguiente tiene que ver con un cerezo bonsái que se cree el rey de la creación porque es el árbol, preferido del dueño del invernadero; más querido que su propio hijo. Pero no todo es felicidad, el pobre conoce tiempos peores y la vida le cambia y sus pensamientos también; llega a sentirse engañado y piensa envenenar a todo el que se acerque aunque encuentra otra solución para librarse de su maldad y de la rigidez que le imponen los alambres, dando rienda suelta a su tamaño natural.


El árbol de los sueños es la última historia, es muy bella. El árbol surge de la semilla que el loro de un capitán de barco dejó caer en una esquina de un jardín y se pasa la vida soñando con volver allende los mares junto a otros árboles de su especie, todo lo que hace tiene ese objetivo, hasta que escucha una conversación que le hace repensar su vida.

Todas las historias tienen una idea común, se trata de alcanzar la felicidad y mejorar en la vida. Todos los árboles tienen sentimientos muy humanos, su buena voluntad y sus ganas de vivir intensamente los hacen ser mejores personas.

Huvez, el protagonista, ese escritor que es incapaz de romper el hechizo de la página en blanco, se arranca a escribir sin freno cuando encuentra un tema interesante, defender al hombre que escribía sobre los árboles.

Ahora le ha vuelto la imaginación y le afloran sentimientos íntimos de ternura, amor, emoción, envidia, soberbia, humildad… en dosis similares componiendo historias con altibajos emocionales pero todas con una gran carga afectiva.

Gracias, Fernando Alonso, por escribir unas historias tan tiernas.

El libro está ilustrado por Emilio Urberuaga con imágenes en blanco y negro y otras a todo color. Estas últimas muy llamativas y fieles reflejos de las intenciones del texto; y todas ellas con la marca de su estilo inconfundible. 

Hay láminas con una buena carga de magia como en la que se ve el dragón, el caballero y el unicornio una noche de luna llena, la de los acantilados o la del bonsai cuando deja de serlo.

Si quieres conocer Rumbo a Marte, otro libro de Fernando Alonso pincha sobre el título.

SI quieres conocer otros siete libros ilustrado por Emilio Urberuaga pincha aquí





lunes, 16 de abril de 2018

Cuentos clásicos para leer y contar. Varios Autores


Cuentos clásicos para leer y contar

Varios Autores


Colección Cuentos Clásicos para 

leer y contar
ISBN 978-84-698-3391-9
190 x 240 mm,  256 páginas
(+ 6 años) 15,95€, 
2018.



Por José R. Cortés Criado.

La editorial Anaya ha recopilado una serie de cuentos tradicionales de un grupo de escritores por todos conocidos, como son:

Los músicos de Bremen, Caperucita Roja, Blancanieves, El lobo y los siete cabritillos y El flautista de Hamelín de los hermanos Jacob y  Wilhelm Grimm; La princesa y el guisante y  La Sirenita de Hans Christian AndersenLa Cenicienta y El gato con botas de Charles PerraultLa historia de los tres cerditos de Joseph Jacobs .

La traducción y adaptación de estos cuentos tradicionales han sido llevadas a cabo por personas de reconocido prestigio como el escritor Vicente Muñoz Puellez, Mª Antonia Seijo Castroviejo, Enrique Bernárdez y Fernando Santos.

Pero lo mejor y más novedoso son las ilustraciones de estos cuentos.

Es maravilloso ver esa Caperucita de Emilio Urberuaga junto al enorme lobo hambriento en medio de ese bosque de flores rojas, y sentir los trazos seguros y firmes de cada personaje.

 O las lindas acuarelas de Maria Espluga que nos muestran unos encantadores músicos de Bremen, con partituras bajo el brazo, bastón para caminar y bandidos con amplios sombreros.

Elena Odriozola nos trae una princesa algo paliducha a pesar de sus mejillas coloreadas junto a otros personajes de talle esbelto, ojos minúsculos, finas líneas negras y multitud de variados colchones y edredones.

Una malvada madrastra junto a la asustadiza Blancanieves y los azorados enanitos con caperuzas rojas que no salen de su asombro ante semejante niña, junto al apuesto príncipe de Beatriz Castro alegran la lectura de este cuento.

Noemí Villamuza nos presenta una simpática Cenicienta de tez oscurecida y diadema de brillantes que luce muy hermosa junto al bello príncipe, la autora ha actualizado el vestuario de todos sus personajes para esta ocasión.

El feliz Gato con botas no puede ser más expresivo, ni la variedad de botas más coloristas. Mikel Valverde utiliza colores suaves para que los lectores disfruten al ver un rey con los pies en remojo en una tinaja en su palacio, un gato audaz y hasta un ogro de cortas entendederas.

Muy buenos los siete cabritillos de Elisa Aguilé, todos ellos de enormes cabezas para esos cuerpos humanizados que les ha puesto; también son muy vistosos los paisajes con celestes cielos y blancas nubes algodonosas.

Adolfo Serra pone en activo un flautista de Hamelín lleno de colorido sobre el que destacan los trazos en distintas tonalidades de su ropa, pelo o pluma del sombrero. Muy llamativas las casas del pueblo, el río, su puente, los felices niños y los estupefactos mayores rodeados de roedores.

Laura Catalán dibuja con primor una sirena de esbelto talle y colorete en sus mejillas que baila, sueña, juega y es feliz dentro y fuera del agua. Los paisajes marinos están llenos de pequeños detalles y filigranas en la arquitectura; en los dibujos se aprecian los trazos del lápiz.

Xan López Domínguez, fiel a su peculiar estilo dibuja tres cerditos con unos trazos muy finos y unos colores pasteles sobre esos cuerpos redondeados y hermosos junto a las tejas, las ramas de retama, el manzano y un imponente lobo que pierde todo su poder ante sus cortas entendederas.

Sin duda una muy cuidada selección de texto e ilustraciones conforman este hermoso libro de buen tamaño, con papel de gran gramaje y pastas duras, ideal para ser leído o contado a los pequeños lectores tan ávidos de aventuras literarias tradicionales.

Libros como este certifican que los cuentos populares siguen vivos en el imaginario internacional.





viernes, 23 de marzo de 2018

Y por eso no me gustan los gatos de Carmela Trujillo



Y por eso no me gustan los gatos

Texto: Carmela Trujillo

Ilustración: Emilio Urberuaga


Colección Primeros Lectores

ISBN 978-84-8343-545-8

145 x 190 mm, 48 páginas

(+ 7 años) 7,5€ 2018.




Por José R. Cortés Criado.

¿Que culpan tienen los gatos para que a esta simpática niña no les gusten?

Para saberlo hay que leer el libro. A mí me ha sorprendido porque pensaba que si sería por una alergia, por una agresión gatuna o vaya usted a saber qué, pero, realmente, no me esperaba el motivo de la niña.

Carmela Trujillo ha sabido enganchar al lector y llevarlo paso a paso hasta conocer el porqué de esa decisión infantil, que aunque parezca extraña tiene toda su carga lógica.
Su rechazo surge cuando la pequeña Marina debe escribir una redacción sobre un animal que no les guste a petición de la señorita Asun.

Aunque en su casa creen que debería haber escrito sobre otros animalitos que se llevó a casa cuando se puso el gorro de lana de su amiga y por eso todos deben compartir el mismo tratamiento capilar.

Desde luego hay animales más peligrosos que los gatos, pero eso Marina aún no lo tiene asimilado.

Me ha gustado mucho este sencillo libro, lleno de ingenio y gracia, contado desde una óptica infantil que justifica su rechazo hacia los felinos aunque la protagonista no llega a comprender la alegría de las madres ante semejante suceso.

Si bonita es la historia, mejor resulta unida a las ilustraciones de Emilio Urberuaga, que con su característico estilo nos dibuja unos niños y una familia llenos de vida y esos gatos tan presentes y “malvados”.

En cada página los dibujos arropan el texto y añaden expresividad al texto ya sea con esa presencia de niños de la clase de párvulos o la familia con su peculiar turbante al final del relato.

Buen libro el que acaba de publicar la editorial Bambú.

Si quieres conocer otros cuatro libros de la escritora comentados en este blog pincha aquí

sábado, 10 de septiembre de 2016

El árbol de la escuela de Antonio Sandoval

El árbol de la escuela

Texto: Antonio Sandoval

Ilustraciones: Emilio Urberuaga

Colección: Libros para soñar

22 x 22 cm, 40 páginas

(+6 años) 2016.

Por José R. Cortés Criado


Es un libro bello, tierno, emotivo, ecológico, solidario, lírico que nos anima a hacer el bien y a intentar mejorar nuestro entorno.

La trama es bien sencilla: en un colegio hay un pequeño y esmirriado árbol que pasa desapercibido para todos salvo para el pequeño Pedro, que temía tropezar con él.

Un día se acercó al arbolito y acarició su tronco, inesperadamente le creció una hoja nueva, pero la profe le dijo que no debía tocar el árbol; sin embargo cada vez que la planta recibía una muestra de cariño sufría un brote nuevo, así hasta que fue un gran árbol que maravillaba a cuantos lo veían.

El fenómeno del árbol atrajo la curiosidad de especialistas en botánica y hasta la profesora cambió de idea y trasladó la biblioteca a la caseta que los niños habían construido entre sus ramas.

Y otro día le surgió en una rama una especie de pequeña pelota que resultó ser una semilla, por acuerdo común se envió a otro colegio que tenía ningún árbol, fue plantada y cuando nació el nuevo árbol estaba debilucho pero una caricia lo animó a seguir creciendo y otra y otra…

Con este final redondo nos deja el autor, Antonio Sandoval,  la puerta abierta a seguir poblando los colegios de árboles que cuando son tratados con cariño crecen frondosos, embellecen su entorno y hacen felices a las personas.

Emilio Urberuaga aprovecha estos pocos mimbres para recrear un plano similar donde se ve el muro del colegio, la puerta y el árbol, pero dotando cada doble página de color y vida distintas.

A los elementos naturales y a los escolares el ilustrador añade elementos ajenos que enriquecen las escenas, donde termina primando la belleza y el colorido del majestuoso árbol.

Buena mezcla de texto e ilustraciones para un público tanto infantil como adulto.

Su autor ha dicho: “El árbol de la escuela de este libro es el emblema de cómo un proyecto educativo novedoso e integrador, cuando se mima de verdad, crece y crece y acaba por llegar a otras escuelas”.

Si quieres leer otros libros ilustrados por Emilio Urberuaga pincha aquí. 



miércoles, 1 de junio de 2016

Siete Caperucitas y un cuento con lobo de Carles Cano

Siete Caperucitas y un cuento con lobo

Texto: Carles Cano

Ilustraciones: Emilio Urberuaga


Coleción El Duende Verde

125 x 190 mm, 112 páginas

(+ 10 años) 2016.





Por José R. Cortés Criado.


Mateo es un chico que ha de pasar una semana con sus abuelos maternos pues sus padres se toman unos días de vacaciones sin él. La idea no lo vuelve loco, supone que su abuela estará muy pendiente de él y que su abuelo no le hará mucho caso, pero su abuela tiene vida más allá de la casa y sale con sus amigas y va al gimnasio y su abuelo es más majo de lo que pensaba.

El abuelo escribe para niños aunque es un poco gamberro y sus historias no son como las que suelen contar los abuelos más comunes, sus padres no quieren que lea algunas de ellas por temor a que aprenda a ser maleducado, pero a pesar de su aspecto serio termina cayéndole bien.

Abuelo y nieto apuestan diariamente quién debe bajar la basura, lo ha de hacer el que tarde más en acabar sus tareas; el nieto las de clase y el abuelo su cuento.

El abuelo siempre gana, aunque Mateo piensa que hace trampas, pero lo cierto es que cada noche le cuenta un cuento diferente con la misma protagonista, Caperucita Roja.
Jugando con el cuento tradicional recrea unos protagonistas que están cansados de representar siempre el mismo papel y, tomando como modelo a Gianni Rodari, escribe El cuento de Lobito y la Caperucita Feroz, no hace falta más aclaraciones para saber de qué trata esta historia.

La segunda, A la porra la capucha roja, nos muestra una niña que detesta su disfraz permanente y no quiere salir a la calle, esto provoca que el lobo se desespere, la abuela se preocupe… así que la señora y el lobo deciden escaparse del cuento.

La tercera es una Caperucita que no lleva caperuza roja y despista a todos los demás miembros del cuento, ni el lobo le hace caso ni la abuela la reconoce; pero en la cuarta historia, la de Caperucita Arco Iris; ella sale cada día con una caperuza de diferente un color y por ende realiza una actividad distinta.

Los lunes de rojo y visitar al lobo; el martes de naranja y con el piel roja; el miércoles de amarillo y visita al monje saolín; el jueves de verde para ver a la rana que se cree un príncipe; el sábado de añil, se cita con un albañil y los domingos de violeta y quedar con quien le da la gana. Menudo lío.

El jueves le tocó el turno a Caperucita Salvaje, el terror de niños, lobos, personas y todo ser vivo del bosque hasta que recibe una buena lección y la vida cambia para todos; el viernes es el turno de la Caperucita Vampira, es hija y nieta de una saga de vampiros, en esta historia hasta el lobo es un lobo-hombre porque fue mordido por un vampiro.

El sábado le tocó el turno a El lobo despistado, tan despistado que Caperucita debía decirle qué hacer porque el pobre no se acordaba de nada con sus despistes; esta fue la más corta, por lo que el abuelo añadió otra historia Contar (a las) ovejas.

El domingo le dio todo el repertorio de cuentos a Mateo pata que se lo enseñara a su amiga Laura, la niña más mona de clase a ojos vista de Mateo.

Bonita reescritura de un clásico popular con una óptica rupturista dotando de gran protagonismo a la niña que deja de ser una chica inocente que visita a su abuela.
Seguro que los lectores disfrutarán imaginando esta nueva protagonista y serán capaces de continuar el divertimento y reescribir otras versiones de tan repetido cuento.

Si quieres saber de otros libros ilustrados por Emilio Urberuaga pincha aquí.

jueves, 30 de julio de 2015

Lágrimas de cocodrilo de Pep Molist



Lágrimas de cocodrilo

Texto: Pep Molist

Ilustraciones: Emilio Urberuaga


Ala Delta Serie Roja

48 páginas, 130x200 mm

(+ 5 años) 2015







Por José R. Cortés Criado

Un pequeño cocodrilo, Cocolicot siempre escuchó por boca de su padre que los cocodrilos no lloran; y por la de su madre, que los cocodrilos tienen coraje, son decididos y seguros, pero Cocolicot lloraba sin lágrimas cada vez que se le antojaba algo, ya sea una pata de hipopótamo o un membrillo.

Para rematar los consejos, su hermana le decía: “llorar es cocosa de pájaros mohínos, de gacelas tontorronas y de jirafas lánguidas.” El pobre cocodrilito hubo de contener sus lágrimas verdaderas más de una vez, pues no estaba bien visto llorar.

Así iba la convivencia familiar hasta que un día la familia emigró a otra zona y hubo de saltar sobre un desfiladero; los papás y la hermana superaron el vacío sin problemas, pero Cocolicot no fue capaz de saltar, ni de pasar sobre un tronco que la familia le preparó, y, entonces, lloró de verdad y en tal cantidad que pronto aquel pasaje seco se convirtió en una laguna y el valle pasó a llamarse de las lágrimas.

Es una recreación de la tan reiterada frase de que los hombres no lloran; lejos quedan esos tiempos a día de hoy en el que niño debía mostrar una entereza aunque no fuese su deseo y el llanto se consideraba una cosa femenina.

Buena historia, divertida, agradable y sincera, en la que todos los personajes evolucionan en tan breve relato para bien, porque finaliza el relato recordando que llorar también es cocosa de cocodrilos normales y corrientes.

El texto de Pep Molist se complementa con una originales ilustraciones del inconfundible Emilio Urberuaga que nos presenta una original familia de verdes cocodrilos en su hábitat natural.



jueves, 3 de abril de 2014

Rumbo a Marte de Fernando Alonso



Rumbo a Marte

Autor: Fernando Alonso

Ilustrador: Emilio Urberuaga

Editorial Anaya

Colección Leer y pensar

A partir de 10 años






Por José R. Cortés Criado.

Una  entretenida historia de un científico que deseaba enviar al planeta Marte un ratoncito de campo, al que amaestra y le enseña todo lo necesario para su gran viaje.

El ratón supera todas las trabas y consigue conocer los entresijos del cohete, manejar el ordenador, pero no sabe contar y debe hacerlo desde siete hasta cero para que despegue el aparato.

Con mucha paciencia el ingeniero consigue que por medio de siete historias el ratoncito recuerde el orden numérico, esta excusa da pie al escritor para intercalar siete historias en el relato: la de las siete mariposas enamoradas de su imagen, la de las seis horas y una invasión de ratones, la de las cinco aves con poderes mágicos, la de las cuatro joyas y un príncipe que hace el gorila; las de los tres perros que se enfrentan a sus miedos, la de los dos peces que anhelan su libertad y la de un elefante blanco que disfruta siendo diferente; y cero, la del pillo ratoncillo.

Y al final el ratón añora mucho su campo y con su habilidad le da un giro inesperado a la historia para sorpresa de los electores.

Fernando Alonso escribe un conjunto de historias que atrapan al lector y le dan sentido a la trama del libro, cada una de ella tiene su sabor especial. El conjunto es un ramillete de sucesos que le ocurren a determinados animales escritos con la habilidad que tiene este consagrado autor de Literatura Infantil Y Juvenil.

El libro tiene ilustraciones a todo color de Emilio Urberuaga, todas ellas llenas de vida y sensibilidad y, como siempre, rinde homenaje a los grandes pintores universales, recreando algunas escenas que evocan famosas pinturas, como la que aparece en la página 39 y nos recuerda La gran ola de Kanagawa.

Se trata de un buen libro complementado con bellas ilustraciones que gusta a los pequeños lectores.


La editorial adjunta con el libro un cuadernillo de trabajo sobre el mismo.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Cuentos por teléfono



Cuentos por teléfono

Autor: RODARI, Gianni

Ilustrador: URBERUAGA, Emilio

Editorial: Juventud, 2012

ISBN: 978-84-261-3916-0

Páginas: 144




Por José R. Cortés Criado



Esta es una nueva edición del clásico de la Literatura Infantil y Juvenil, cuya vigencia y actualidad no decae desde que en 1993 vio la luz por primera vez.

El título tiene que ver con las vicisitudes de un señor que se gana la vida como viajante de comercio y pasa seis días de la semana fuera de casa, y la exigencia de su pequeña hija, que no puede conciliar el sueño si su padre no le cuenta un cuento cada noche.

Por tanto, este señor debe llamar todas las noches a su casa para contarle a su hija un cuento; unos días tendrá muchas ganas de hablar y contará muchas cosas; otras, estará cansado y será breve, pero cada noche su hijita oirá un relato que le facilitará el sueño.

El padre cuenta sobre seres imaginados, lugares increíbles o sucesos imposibles, pero cada relato llevará consigo un mensaje de alegría, crítica o reflexión narrado de forma amena.

Rodari utiliza el humor y la ironía para criticar aspectos de la sociedad que no le gustan, así podremos leer en el cuento titulado “El edificio que había que romper” como la mejor solución para que los niños se volvieran delicados y no destrozaran nada consistió en darles un edificio para que lo destrozasen a su antojo; al final, hasta los adultos participaron en tal derribo.

También habrá quien crea que puede comprar una ciudad, como le ocurre al personaje de “¿Quién quiere comprar la ciudad de Estocolmo?; o sabrá cómo se puso de moda tocar la nariz al rey en lugar de hacerle una reverencia en “A tocar la nariz del Rey”; o la nueva tabla de multiplicar en “Vamos a inventar los números”: tres por uno, concierto gatuno/ tres por seis, no me toquéis / tres por dos, peras con arroz…”

El libro se cierra con un relato breve titulado “Historia universal”, que nos recuerda que al principio la Tierra estaba llena de fallos, no había puentes, ni caminos, ni sillas, ni botas, ni balones, ni macarrones…, pero que el esfuerzo del ser humano remedió muchos fallos. Finaliza el texto con este mensaje: “Pero todavía quedan muchos por corregir: ¡arremangaos, que hay trabajo para todos!”

Gianni Rodari , maestro y pedagogo italiano, nació en Omegna el 23 de octubre de 1920, murió en Roma el 14 de abril de 1980. En 1970 este autor fue distinguido con el prestigioso Premio Hans Christian Andersen.

Su obra teórica más importante es “Gramática de la fantasía”, cuyo subtítulo es “Introducción al arte de inventar historias”. Rodari se definía como un inventor de historias para niños, y en su obra podemos encontrar herramientas imprescindibles y muy simples para facilitar a los niños la creación de historias.

Además publicó “Leyendas de nuestra tierra”, “El beso”, “La señorita Bibiana”, “El libro de las retahílas”, “Las aventuras de Cipollino”, “Cuentos escritos a máquina”, “Gelsomino en el país de los mentirosos”, “Las aventuras de Tonino el invisible”, “Los enanos de Mantua” y “Los traspiés de Alicia Paf”, “Cuentos para jugar”, “Aventura con el televisor”…


“Cuentos por teléfono” está ilustrado por Emilio Urberuaga, que recibió el Premio Nacional de Ilustración 2011 y es muy conocido por los lectores jóvenes, con un estilo peculiar que hace fácilmente reconocible sus personajes, como el famoso Manolito Gafotas de Elvira Lindo.

domingo, 16 de junio de 2013

Mejor Manolo



Mejor Manolo

Texto: Elvira Lindo

Ilustración: Emilio Urberuaga

ISBN 9788432214561
Nº de páginas: 192 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: Seix Barral
ISBN: 9788432214561





Por José R. Cortés Criado.

Vuelve Manolito el gafotas, pero ya no es un niño, es un adolescente que prefiere que lo llamen Manolo, aunque para su abuelo sigue siendo Manolito, el mejor niño de todos los niños del mundo mundial
Manolo vuelve a contarnos los sucesos diarios de su querido barrio, Carabanchel; para los que nos reímos con las primeras entregas, volvemos a encontrar al mismo niño buenazo, inocente, con sus problemas de identidad y sus problemas de celos con su hermano pequeño, más conocido por el imbécil, a los que hay que añadir los que siente por su hermana pequeña, que es una nueva protagonista en la saga familiar.
La pequeña es la Chirli, en honor a Shirley Temple; todos dicen que es preciosa, muy rubia, con tirabuzones, igualita que la niña prodigio norteamericana, tan bella y tan lista, que Manolo piensa que le pudieron dar a su madre un bebé cambiado. Además cuando le apetece canta en su inglés lo que se le ocurre, creándose así un papel estelar en la familia.
Junto a Manolo aparecen sus amigos de siempre, el Orejones, que ahora le gusta vestir y desvestir las muñecas Barby, el chulito de Yihad, Melody Martínez, Susana Bragas Sucias, los adultos ya conocidos como la madre del Orejones, la Luisa y Bernabé..., y, por su puesto, sus padres y su Abu.
Esta novena entrega, que aparece diez años después del último título de la serie,  nos muestra al jovencito Manolo que sigue siendo un observador perspicaz, con una curiosidad innata y un don para ser inoportuno en ocasiones. Él se considera un cero a la izquierda, aunque es el soporte de sus dos hermanos pequeños, y siente cierta felicidad al saber que su hermano ya no es el rey de la casa, y ahora sufre al dejar de ser el niño mimado de la familia ante la fuerza de la niña de la casa, que acaba de cumplir tres años.
Manolo sigue hablando como un niño del barrio de Carabanchel, con sus incorrecciones gramaticales y su visión particular de los acontecimientos que sacuden su barrio y España, así habla de la crisis, de  cómo influye en las relaciones familiares, de la homosexualidad, del paso del tiempo, del estado de su abuelo...
En fin, otra aventura que nos hará pasar un buen rato y sonreiremos ante las ocurrencias de su protagonista que gusta a grandes y pequeños.
Manolito Gafotas nació como personaje radiofónico en 1988 y seis años más tarde, Elvira Lindo decidió saltar al mundo de los libros, desde entonces se publicaron ocho títulos seguidos y, ahora este, tras un pequeño descanso.
En esta ocasión también vuelve a ilustrar el libro Emilio Urberuaga. 
Para saber algo más de esta obra, puedes acceder a este enlace.