domingo, 31 de julio de 2016

Aproximación a la obra de Jordi Sierra i Fabra de José R. Cortés Criado


Aproximación a la obra de Jordi Sierra i Fabra
José R. Cortés Criado
(Universidad de Málaga)

Resulta difícil calificar a Jordi Sierra i Fabra porque, como a él le gusta decir, es intuitivo, visceral, polifacético. Escribe novela negra, ciencia ficción, biografías, historia de la música, relatos fantásticos, poesía, teatro, cómic, guiones para el cine y la televisión…, no hay género que se le resista; ha escrito más de cuatrocientas obras y ha vendido más de once millones de ejemplares en todo el mundo, contando su obra dirigida tanto al público infantil y juvenil como al sector adulto.
De Sierra i Fabra dijo Anabel Sáiz: “es un escritor camaleónico que se caracteriza por la pasión con que se enfrenta a las historias que nos cuenta, que se ilusiona con cada proyecto”. (Sáiz Ripoll 2001).
La pasión es una constante en sus protagonistas; sin ella serían personas fracasadas que nunca alcanzarían sus sueños. Sierra i Fabra sabe la importancia que tiene para el individuo sentirse capaz de alcanzar una meta, y la necesidad de marcarse unos objetivos en la vida diaria para poder triunfar, y así dibuja los protagonistas de sus novelas.
Él se propuso superar su problema de tartamudez, -lo marcó mucho en su infancia y adolescencia-, y llegó a ser comentarista musical en la radio y a impartir conferencias.
También se propuso ser escritor con ocho años y su profesora le dijo que tenía demasiada fantasía y que no conseguiría publicar ningún relato. Su padre tampoco creyó en su capacidad para ganarse la vida como escritor.
Escribir es lo que más ama Sierra i Fabra y suele hacerlo a diario, -según dice, lo necesita para vivir-, pero no improvisa ante el folio en blanco; si el autor comienza a escribir una obra es porque ya ha finalizado la planificación de la misma y en su mente está registrada toda la trama, desde la primera hasta la última frase.
Y cuando al autor se le pregunta por qué escribe, responde automáticamente que esa es su razón de ser, porque es lo que más le place, porque escribir es lo único que sabe hacer y que le gustaría vivir mil años para poder escribir todo lo que almacena en su interior. Se considera un trabajador honesto e infatigable.
El periodista Jordi Puntí le preguntó de dónde sacaba tanto material para sus libros, y le respondió que “las ideas flotan en el aire y el escritor, cuando pasan ante sí, tiene que estar atento para cogerlas”. (Puntí 2000).
Sierra i Fabra es un gran recolector de ideas y un gran estratega, como lo demuestran sus últimos libros publicados; y espera pasar a la historia como uno de los escritores más prolíficos de nuestra literatura, cuenta que escribe de un tirón una vez que ha madurado sus ideas, a veces ese proceso dura años, y que no corrige lo escrito, enviando el original a la editorial una vez que ha finalizado la escritura sin modificar ni una coma; suele decir que es rápido a la hora de escribir, pero lento a la hora de pensar y que no cree en la perfección, sino en el instinto.
Este escritor suele decir que una novela no es un problema a solucionar, sino un misterio por descubrir, “donde espera que cada una de las partes de la obra responda a las expectativas depositadas en ella y su lectura sea igual a una sinfonía donde no desafine ninguno de sus componentes”. (Cortés Criado 2012:518)
Las estructuras de sus novelas suelen ser muy elaboradas, no deja nada al azar y utiliza distintos recursos para presentar la trama: una partida de ajedrez en Campos de fresa; un diario en Frontera; la numeración inversa, -del capítulo 84 al cero-, en Seis historias en torno a Mario; nombrar los capítulos como si se tratase de un Informativo: Primera edición, Segunda edición, Tercera edición, Última hora, en Un hombre con un tenedor en una tierra de sopas; o de un partido de tenis a seis juegos, en El último set, o el ciclo lunar en La memoria de los seres perdidos.
Una estructura original es la de El último verano miwok. La obra es como una sinfonía, la de la vida, comienza con el programa de mano, que nos sitúa en el vértice del relato, sigue con la intro, el intermedio, los ocho movimientos, el último movimiento y finaliza con la conclusión. El narrador es omnisciente en todo el relato salvo en la intro y la conclusión, que es narrador protagonista.
El tiempo del olvido está estructurado en 47 capítulos divididos en tres partes y un epílogo, además de una intro y una coda. El autor, que se siente un rockero y considera la música como parte fundamental de su vida, coloca en el relato una intro y una coda, términos musicales que señalan la parte inicial de una composición y la repetición o adición de una pieza musical al final de una obra respectivamente. En este libro ambas partes incluyen fragmentos de canciones de Led Zeppelin, Satirway to heavenThe rover, cuyas letras abren y cierran el relato y lo sitúan en el mundo de las relaciones afectivas y personales, dejando la coda la mano tendida a la amistad.
Parco, una novela de gran crudeza, está narrada en once capítulos y once incisos, uno detrás de cada capítulo; estos reflejan lo que acontece en el Centro de Menores, en los incisos el protagonista refleja sus emociones, sentimientos, odios y recuerdos. El fin es una puerta abierta a la esperanza después de tanto dolor.
Con frecuencia se encuentra un capítulo extra en los libros de Sierra i Fabra que suele llamar “notas del autor”, “agradecimientos y recuerdos”, “puntos suspensivos para después de una novela” o simplemente carece de título, donde se amplía la información expuesta en la obra, recuerda las fuentes documentales donde se inspiró, agradece información facilitada sobre el tema o refleja alguna anécdota al respecto.
En Donde el viento da la vuelta informa del número de niños muertos en los conflictos bélicos, de las víctimas civiles en las guerras, de los niños soldados, y de las matanzas de indígenas. De éste asunto también se ocupa en las últimas páginas de Un hombre con un tenedor en una tierra de sopas.
De los diecisiete millones de niños que en todo el mundo viven en condiciones de esclavitud, informa al final de La piel de la memoria.
Y de la muerte de la joven británica Leah Betts, después de permanecer cinco días en coma por consumir una pastilla de éxtasis, en Campos de fresas.
En La reina de los cielos relata:
Una vez, en Indonesia, en una ciudad llamada Bukittinggi, en la isla de Sumatra, había visto un hermoso orangután de piel roja, enorme, casi tanto como su jaula en la que ni podía moverse, con una mirada tan infinitamente triste y la mano extendida por entre las rejas pidiendo comida a los turistas, que ante su presencia se había puesto a llorar. (Sierra i Fabra 2000: 101)

En los agradecimientos de las últimas páginas certifica la autenticidad de lo relatado y confirma ser él, Sierra i Fabra, la persona que lloró ante el simio enjaulado.
Como su obra es muy extensa y muy variada, este autor analizado es consciente de que todo lo que escribe no puede tener la misma calidad, aunque él piensa que “cantidad es igual a calidad” y que “cuanto más escribes, más sabes escribir”, como dijo Ray Bradbury.
Es el escritor vivo español con más obra publicada y espera poder alcanzar los cien años con suficiente lucidez, como Francisco Ayala, para así poder contar todo lo que almacena en su mente.
Afirma escribir visceralmente porque se siente comprometido con los problemas de la humanidad: cambio climático, extinción de tribus, equilibrio ecológico, esclavitud infantil, niños soldados, consumo de drogas, guerras, etc.
Y como una de sus pasiones es viajar, de sus andanzas por los lugares más inverosímiles del planeta obtiene información de primera mano para crear la trama de sus novelas.
Mis novelas en un gran tanto por ciento tratan en la actualidad de Realismo Crítico. Denuncio lo que me preocupa, soy miembro de Greenpace, de Amnistía Internacional, de Médicos sin Fronteras, me preocupa mucho el mundo, la gente, el entorno. Mis novelas reflejan lo que soy y lo que siento, lo que me preocupa. (Bilbao 1998)

El mismo autor diferencia su obra teniendo en cuenta el tiempo en que fue escrita y la temática tratada:
Lo que escribía en los 70 no tiene nada que ver con lo que escribía en los 80, y estos a su vez nada con lo de los 90. Mi primera etapa va de 1972 a 1979, libros de música y novelas políticas. La segunda va de 1979 a 1984, en la que me planteo los cambios fundamentales en mi vida. La tercera va de 1984 a 1990, que es cuando dejo la música del todo, empiezo a viajar por el otro mundo que no conozco y nace en mí la necesidad de contar lo que veo por duro que sea. Así llegamos a la cuarta etapa, de 1990 a hoy. Aún sigo en esa etapa. (Andriacían y Rodríguez 2001)

Sierra i Fabra se enfrenta al siglo XXI con una capacidad creativa sin precedentes, publicando un gran número de obras en un corto periodo de tiempo y dando un giro a su producción literaria, afrontando nuevos retos y cambios una vez superados los cincuenta años.
Yo llamo ahora “los años de la luz” a esta etapa que arranca con el siglo XXI porque ha sido la más feliz de mi vida, la de la realización plena, con algunas de mis mejores novelas, el reconocimiento nacional e internacional, los premios mayores y, sobre todo, sobre todo, la Fundació de Barcelona y la Fundación de Medellín. (Cortés Criado 2013: 16)

De cada una de sus etapas él destaca alguna obra fundamental en su trayectoria literaria, así por ejemplo, de su primera época resalta En Canarias se ha puesto el sol; de la segunda, ...en un lugar llamado Tierra; de la tercera, El joven Lennon; de la cuarta, Noche de viernes; Campos de fresas, El tiempo del olvido, Nunca seremos estrellas del rock, Banda sonora, La memoria de los seres perdidos, Víctor Jara, El fabuloso Mundo de las Letras, Parco, Desnuda y un largo etcétera.
Se trata de un autor comprometido con la realidad de su tiempo, al que preocupan los problemas a los que se enfrenta la sociedad actual. Por este motivo, algunos críticos lo llaman oportunista, ya que sus libros tratan temas de gran actualidad, sin pararse a pensar que se trata de una persona muy trabajadora, que no improvisa y que posee la virtud de adelantarse a los acontecimientos sociales. De ahí la buena acogida de sus libros entre los jóvenes, al margen de su estilo como escritor.
Bien es verdad que ambientó su obra En un lugar llamado guerra en una inventada república islámica que lucha por su independencia tras la desintegración de la URSS y que la trama refleja un conflicto similar al de Afganistán, pero fue escrita antes del inicio de la guerra en ese país.
Y que cuando publicó Casting comenzó la famosa Operación Triunfo en la primera cadena de la Televisión Española; que apareció La guerra de mi hermano y a continuación tuvo lugar la invasión de Irak; que la matanza de Acteal en Chiapas tuvo lugar un mes después de escribir Un hombre con un tenedor en una tierra de sopas, donde se relata la matanza de campesinos e indígenas en la Selva Lacandona.
Su novela, En Canarias se ha puesto el sol, con la cual obtuvo el Premio Ateneo de Sevilla en el año 1979, predijo el intento de golpe de estado del año 1981, la llegada al poder de los socialistas en el año 1982, con Felipe González a la cabeza, y el atentado sufrido por el líder independentista canario Antonio Cubillos.
Y como dice Sierra i Fabra, él inventó la telebasura en su libro Un genio en la tele, puesto que en el año 1996, cuando se editó, nadie había introducido una cámara de televisión en casa del vecino, ni habían proliferado los programas basados en la grabación de la vida cotidiana de un grupo de personas. No por ello es un defensor de tales actos, pues como dice en el prólogo del libro, “no deja de ser una crítica contra los que se creen que nos chupamos el dedo y nos cargan con programas que merecerían quedarse a oscuras el día de la emisión” (Sierra i Fabra 1996: 4).
Se podrían seguir citando títulos y recordando acontecimientos históricos acaecidos simultáneamente a su publicación. Para sus detractores es puro oportunismo; para el resto de los lectores es una persona que intuye los problemas y es capaz de predecir, en cierto modo, algunos de los acontecimientos venideros, quizás fruto de la casualidad o tal vez del estudio y conocimiento de la sociedad en la que vive.
Es un lector de la prensa diaria, suele leer varios periódicos y contrastar opiniones, presta también especial atención a noticias que no suelen ocupar los grandes titulares, se ocupan de los problemas de las personas, independientemente de la región del planeta que ocupen o de la cultura en la que se desenvuelvan. De estas lecturas extrae ideas para sus proyectos.
Si a esa capacidad de observación y de captación de acontecimientos interesantes para dar consistencia a una historia que posee Sierra i Fabra, se une la facilidad con la que inventa cualquier relato, nos encontramos ante un autor no sólo prolífico sino de gran capacidad creativa.
Cierto día le preguntaron en un acto público de dónde extraía tantas ideas para sus libros, su respuesta fue sencilla, dijo que las conseguía de las personas que estaban cerca de él, como en aquel momento. Se autocalificó de  garrapata electrónica y antena parabólica con patas, capaz de absorber las ideas de las personas presentes para enriquecer su imaginación.
Además de la lectura y la escritura, Sierra i Fabra tiene otra pasión: el cine. Suele acudir a las salas de proyección diariamente cuando está en su ciudad natal. Más de una idea le surgió en la oscuridad del patio de butaca y supo anotarla en uno de los múltiples papelillos que para tal fin utiliza[1].
Como un pequeño guiño al mundo del cine, he de comentar que el nombre de científico Hal Yakzuby, personaje de …en un lugar llamado Tierra, está sacado de la película/libro de Stanley Kubrick/Arthur C. Clarke, 2001 Odisea en el espacio.
Algunos estudiosos de su obra han calificado su manera de escribir como cinematográfica por las frecuentes citas de películas famosas, por la utilización de frases cortas, párrafos breves, escasas divagaciones y gran contenido temático en sus textos. Es decir, utilizando un símil tomado del cine, muchos planos cortos constituyen una escena, varias escenas breves un plano narrativo, y la suma de todo ello, una película/libro.    
Dos de sus obras, Noche de viernes y Los espejos de la noche, tienen una estructura semejante a cualquier documental televisivo. En ambas, los personajes cuentan en primera persona las experiencias vividas, limitándose el narrador a presentar los hechos de forma objetiva, como si la trama le fuese ajena, llegándose al final del relato con una conclusión que presenta otro personaje sin inculpar a ninguno de los autores de la tragedia, dejando al lector solo ante el desenlace para que extraiga sus propias conclusiones.
 Por tanto, Sierra i Fabra puede considerarse como un “hijo del celuloide”, pues de él obtiene no poca información para el argumento de sus obras y para crear la estructura narrativa. Y por supuesto, sabe que la televisión forma parte de la vida diaria de un niño, un adolescente o un joven.
Viendo la película de 1982, Blade Runne, basada en la novela escrita por Philip K. Dick, Do Androids Dreams of Electric Sheep?, publicada en 1968, encontramos ciertas semejanzas con la obra de Sierra i Fabra Las voces del futuro, publicada en 1998. En ambas existen seres creados por el hombre que poseen inteligencia artificial, -en la primera se llaman Replicantes, en la segunda, VAIs- y desean controlar su futuro incierto y breve, ya que envejecen a un ritmo más rápido que los seres humanos.
 Quizás por su forma de narrar, por la temática que trata o por la suma de ambos factores, Jordi Sierra i Fabra ha sabido conectar con los lectores jóvenes que “devoran” sus libros sin apenas descanso en su lectura, atraídos por una sucesión de acontecimientos que los tienen preocupados por el desenlace, incierto e imprevisible hasta la última página.
Esos lectores, que se preocupan por los problemas de su tiempo, a quienes les gusta leer historias cuya temática les resulte familiar, aprecian el hecho de que el autor se dirija a ellos con un lenguaje casi común, ofreciéndoles una información rápida, sin rodeos ni divagaciones, -las descripciones en sus novelas suelen ser breves o inexistentes-, por medio de diálogos concisos y directos.
Según los lectores, algunas claves del éxito de sus novelas radican en el hecho de no ser muy extensas, en el empleo de oraciones cortas tanto en las partes narrativas como dialogadas, en el léxico de fácil comprensión y afín a los jóvenes, junto a una temática cargada de interés, donde suelen verse reflejados con sus dudas, ansiedades, emociones y desencuentros.
Estas historias suelen retratar con acierto el desencanto juvenil y esa especie de huida hacia ningún sitio que emprenden determinados adolescentes cogidos de la mano del consumismo o de las drogas, planteando siempre al final de sus novelas una alternativa mejor a la postura mantenida por cualquier protagonista que viva sorteando los límites de la ley.
Otro aspecto a destacar en este autor es su gran capacidad para comunicarse con un auditorio juvenil al que envía mensajes positivos para su futuro, que pueden resumirse en frases como sé tú mismo, lucha por conseguir tus deseos, vive sanamente, lee y si eres capaz de escribir, hazlo porque puedes llegar  a ser un buen escritor.
Reitero que la mayoría de sus lectores son jóvenes y los temas que escoge para sus novelas les gustan porque son próximos a ellos, el escritor catalán es capaz de meterse en la piel de sus personajes y afirma:
los sentimientos son los mismos que cuando yo tenía 15 años. Lo único que ha cambiado es que ahora ellos tienen móviles, MP3, consolas de videojuegos… Soy ligero, rápido. Mi estilo es lo que me diferencia. (De Cominges 2005: 37)

El autor es consciente de que sus libros para el público infantil y juvenil sirven para poner al lector en contacto con la sociedad en la que ha de vivir, y, por tanto, mostrarán un modelo de conducta adecuado a los valores sociales que deben imperar en una sociedad democrática y tolerante.
Sus personajes pueden ser de cualquier clase social. Así se encuentran en  Sin tiempo para soñar, a unas jóvenes de clase baja, ambiente familiar desestructurado y barrio deprimente, junto a otra de clase alta, la joven estudiante de periodismo; y al joven de clase media, compañero de estudios de esta última. 
No suele tener predilección por jóvenes de determinados estatus sociales; la mayoría suelen ser de clase media, media alta, pero según la trama argumental, los personajes pueden pertenecer a cualquier otro nivel socioeconómico. Sí hay de destacar que en sus primeras obras los protagonistas eran casi exclusivamente masculinos y que actualmente los personajes femeninos representan la mayoría de los papeles estelares en sus novelas.
La temática de Sierra i Fabra coincide con lo expuesto por Gemma Lluch: “En la actualidad, la ideología de los autores responde a los rasgos siguientes: pacifista, respeto con la diversidad, lenguaje políticamente correcto, condena del abuso del alcohol…” (Lluch 2003:34)
Y con la opinión de Teresa Colomer, que considera los valores morales en la narrativa infantil y juvenil actual de nuestro país como los propios de una sociedad industrializada, que se hallan englobados en la denominada pedagogía invisible. Esta estudiosa de la LIJ piensa en los valores
como forma de transmisión de las normas de conducta y que implicarían una propuesta moral basada en la verbalización de los problemas, la negociación de los conflictos, la adaptación personal a los cambios externos, la jerarquía no posicional, la autoridad consensuada, la imaginación creativa o la anulación de determinadas fronteras entre el mundo infantil y el adulto.(Colomer 1998: 146-147)
Sierra i Fabra enfrenta al lector con una serie de problemas que le preocupan, y si bien es cierto que no suele dar una lección de moralina en sus páginas, de la lectura de las mismas se extrae alguna lección o consejo para que el niño o el joven se enfrenten a la realidad social.
Por ejemplo, en Nunca seremos estrellas del rock, como en otras muchas novelas del autor, el final queda abierto; por ello, el lector ha de idear cómo se desarrollará la vida del joven protagonista en el futuro después de haber conocido las malas relaciones paterno-filiales y habrá aprendido más de una lección sobre el comportamiento humano después de su lectura.
En La música del viento, tras leer las últimas páginas recogidas bajo el título: A quien pueda interesar…, el lector comprenderá que la narración está basada en un hecho real y los escalofriantes datos sobre los niños esclavos le harán comprender y valorar la importancia de nacer en uno u otro continente.
Además, la trama de sus obras suele seguir un ritmo muy rápido; algunas veces, vertiginoso, y suele desacelerar el relato con la ayuda de breves descripciones. El ritmo de la narración aumenta cuando algún personaje o el propio narrador resumen determinados acontecimientos, provocando un avance sustancial de la trama; otras veces, utiliza a los personajes o al narrador para hacer retroceder el argumento y cubrir lagunas informativas.
Los jóvenes protagonistas pueden cometer errores que siempre son salvables y, a pesar de sus desaciertos, se muestran como personas responsables y formales que saben cuándo han de cambiar el sentido de sus vidas y optar por la solución más correcta a sus problemas.
Tanto en las obras ambientadas en la sociedad española presente como en la que se vivirá en el futuro o en países en vías de desarrollo, los protagonistas suelen acertar en sus decisiones porque anteponen a cualquier interés material el aspecto más humano de la persona.
Por lo cual hay que destacar sobre todo el gran humanismo en Sierra i Fabra, tanto en sus obras con un claro matiz solidario y reivindicativo como en las de ciencia ficción, tal y como él lo expresó:
El humanismo es la clave en todo momento, en todo tiempo y en cualquier lugar, de cuanto se haga pensando en, por y para el ser humano y en su proyección en el futuro. (Sierra i Fabra 1990: 39)
       
Además, demuestra en muchas de sus obras que es un ser gregario. Algunos de sus personajes pueden vivir en soledad, pero añoran hacerlo en comunidad, como le ocurre a los protagonistas de La nave fantástica y Los moais de Pascua, y a la joven protagonista de El último set, la cual manifiesta: “El tenis es un juego tremendamente individual, pero yo he necesitado contar con los demás para jugar esta partida”. (Sierra i Fabra 1996: 229)
        Y es amigo de vivir en armonía con los demás. Se puede leer en Los elegidos cómo el androide Adán comprende que la situación de enfrentamiento entre los cient-t’icos y los klonos perjudica a ambos grupos, e incluso a los perdidos, -que no forman parte de ningún bando-, e intenta hacerles comprender que viviendo en comunidad y aportando cada grupo sus conocimientos formarían una sociedad próspera.
Sus libros está repletos de solidaridad, ecología, pacifismo, progreso, salud, amistad, etc., pero sobre todo rebosan ternura, la que el autor pone en todas y cada una de sus obras.
Al margen de su producción escrita, Jordi Sierra i Fabra tiene otra obra considerada de vital importancia por él, se trata de sus dos fundaciones creadas en 2004: la Fundació Jordi Sierra i Fabra en Barcelona, España, y la Fundación Taller de Letras Jordi Sierra i Fabra, en Medellín, Colombia.
De la importancia de su labor desarrollada sirva de muestra saber que un proyecto realizado por ambas fundaciones fue seleccionado entre los mejores de 2006-2007 por el IBBY y fue candidato al Premio Asahi 2008; posteriormente, en 2010 otro proyecto obtuvo el Premio Asahi de Cooperación.
En el año 2011 el escritor catalán obtuvo el premio Ciudad de Torrevieja, con la dotación económica del mismo compró un local que desde 2013 es la sede de su Fundación en España.
 En 2013 Sierra i Fabra recibió el Premio Nacional de las Letras Lorenzo Luzuriaga por el conjunto e importancia de la obra así como el compromiso cultural y social llevado a cabo a través de las Fundaciones de Barcelona (España) y Medellín (Colombia), y ganó el IX Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil por su destacada voluntad renovadora, incansable creatividad y desbordante versatilidad de su obra.
En 2015 la Fundació Jordi Sierra i Fabra de Barcelona recibió la Medalla de Honor de la Ciudad de Barcelona en reconocimiento a su labor social y cultural.
Jordi Sierra i Fabra siempre ha querido escribir y ser feliz y lo ha conseguido, escribe incesantemente y se considera una persona feliz a día de hoy.

Este artículo es la actualización de un epígrafe de mi tesis doctoral sobre la obra de Jordi Sierra i Fabra que está editada en la Biblioteca Virtual Cervantes: http://www.cervantesvirtual.com/obra/el-compromiso-social-en-la-obra-de-jordi-sierra-i-fabra-1983-2003/



REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ANDRICAÍN , S. y RODRÍGUEZ, A. (2001): "Cuanto más escribes, más sabes
         escribir" “Entrevista”. Cuatrogatos nº 6.
BILBAO, Patti: “Entrevista”, París, verano 1998,
COLOMER, T. (1998): La formación del lector literario, Madrid, Fundación Germán
         Sánchez Ruipérez.
CORTÉS CRIADO, J. R. (2012): El compromiso social en la obra de Jordi Sierra i Fabra      (1983-2003), Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
CORTES CRIADO: J. R. (2013): “Entrevista”, CLIJ, 251, p. 16.
DE COMINGES, C. (2005): “Para todos los públicos”, Qué leer, nº 103, p. 37.
LLUCH, G. (2003): Análisis de narrativas infantiles y juveniles, Cuenca, Ediciones
         de la Universidad de Castilla-La Mancha, colección Arcadia, 7.
PUNTÍ, J. (2000): “Jordi Sierra i Fabra”, El País (Babelia), 14/10/2000.
SAÍZ RIPOLL, A. (2001): “Una nave llamada universo (La ciencia ficción de Jordi
         Sierra i Fabra), http://sierraifabra.com/?page_id=484&lang=es 
SIERRA I FABRA, J. (1990): “Ciencia ficción, la magia de lo fantástico o la
realidad literaria de un futuro”, Madrid, Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil.
SIERRA I FABRA: J. 19965 [1991]: El último set, Madrid, SM, Gran Angular.
SIERRA I FABRA: J. (1996): Un genio en la tele, Madrid, Anaya.
SIERRA I FABRA. J. (2000): La reina de los cielos, León. Everest.



[1] Así me contó que le surgió el título de una de sus obras - Las alas del sol- mientras observaba un pavoroso incendio en la pantalla.



Este artículo es un capítulo del libro: ESTUDIOS DE LITERATURA INFANTIL DEPARTAMENTO DE DIDÁCTICA DE LAS LENGUAS, LAS ARTES Y EL DEPORTE Facultad de Ciencias de la Educación Universidad de Málaga 2016, páginas 4-18.



Todo es máscara de Rosa Huertas

Todo es máscara

Texto: Rosa Huertas

Ilustraciones: Álex Fernández Villanueva


Colección: Leer y Pensar

140 x 215 mm, 240 páginas

(+ 14 años) 2016





Por José R. Cortés Criado.


La trama se desarrolla en Madrid en 1835. Una joven burguesa, Eugenia,  desaparece misteriosamente sin dejar rastro, este hilo lleva a su mejor  amiga a investigar qué ocurrió en aquel baile de máscaras donde desapareció y el porqué de su falta de noticias en la prensa.

La joven Teresa, íntima amiga de Eugenia, decide emprender sus investigaciones al margen de la policía y recurre a cuanto puede facilitarle su tarea.

Como la sociedad del momento no ve con buenos ojos que una mujer acuda a determinados lugares, deambule sola por las calles de la capital e incluso pregunte sobre el paradero de su amiga, no duda en disfrazarse de hombre, y con ropajes de su hermano y un bigotito postizo sale sola a la calle y se adentra en sitios peligrosos.

Al final desenmaraña toda la trama hilada alrededor de la desaparición de Eugenia y deja constancia de su valía como mujer. Es un caso de mujer avanzada a su tiempo que no desea permanecer en casa dedicada a adquirir vestidos de moda y acudir a fiestas selectas; ella quiere ocupar su papel en la sociedad como si de una mujer del siglo XXI se tratase.

Paralelamente a la aventura detectivesca se desarrolla una trama amorosa; Teresa que desdeña acudir a fiestas y esperar que acuda a ella un mozo casadero, siente la fuerza del amor cuando trata con un joven diferente al resto de los que ella conoce, que tiene pensamientos propios, ideas políticas progresistas y decide colaborar en la búsqueda de Eugenia.

Teresa se acercó a este joven, Lucas, vestido de hombre, por lo que no puede declararle su amor ni dejarle entrever nada, así que sufre en silencio mientras pasea, charla e investiga con su amado.

La novela se desarrolla tras numerosas máscaras, no solo las que ocultan a los asistentes a bailes de disfraces y a la protagonista, sino la que llevan la joven desaparecida, su padre, sus amigos comerciantes, los toreros, incluso el propio Larra al mostrar lo que no son.

Rosas Huertas hace caminar a sus personajes calles y plazas madrileñas conocidas por todos, como ya hizo en otras novelas, y, además, introduce unos protagonistas singulares como Mariano José de Larra o Mesoneros Romano, junto a políticos y toreros de la época. Además hace guiños a Goethe y su obra Las confesiones del joven Werther, prototipo de joven romántico.

La autora, buena conocedora de la capital y de nuestra literatura, escribe una novela con reminiscencias histórico-literarias y una gran dosis de feminismo; pasea con naturalidad a sus personajes por plazas de toros, salones selectos de baile, cafeterías y mentideros locales.

La lectura de la novela puede llevar al lector a reflexionar sobre el papel de la mujer en el siglo XIX y los problemas que tuvo cualquier fémina que pensase de forma diferente al resto de las mujeres y desease tener ideas propias respecto al amor, la política y la sociedad en la que le tocó vivir.

Teresa madura a lo largo de las páginas y deja de ser una mujer huidiza y de baja autoestima para convertirse en una mujer responsable, valiente y capaz de enfrentarse a la sociedad sin temor a ser rechazada por su aspecto físico o sus ideas. Su amado pasa por otro proceso de madurez similar.

Buena novela que acerca el Madrid romántico a los lectores jóvenes pero que cualquier adulto puede disfrutar sin sonrojo.

Este libro viene acompañado de un cuadernillo de actividades.

Si quieres leer sobre otros libros de Rosa Huertas pincha aquí. 

jueves, 28 de julio de 2016

Tres cuentos de hadas de Gustavo Martín Garzo

Tres cuentos de hadas

Texto: Gustavo Martín Garzo

Ilustraciones: Jesús Gabán

Editorial Siruela

Colección Las Tres Edades

rústica, 136 páginas

145 x 215 mm.

2016.




Por José R. Cortés Criado.

Martín Garzo hace uso de su sabiduría y de su magia para zambullirnos en un mundo mágico de hadas y seres especiales que te atrapan desde la primera línea del relato.
El escritor tiene la habilidad de llevarnos a ese tiempo y ese mundo donde el ser humano convivía con seres fantásticos y sobrenaturales; en ese espacio era habitual encontrar bosques llenos de plantas, pájaros, dragones, hadas, elfos, trasgos, gnomos… y niñas con habilidades especiales.

Esas niñas son las verdaderas protagonistas de estas tres historias con hadas, pájaros y dragones como elementos especiales del relato, cuyos títulos son: "El vuelo del ruiseñor", "El hada que quería ser niña" y "El príncipe amado". 

La primera historia narra la vida de una niña que salvó a un ruiseñor cuando niña y el compromiso de por vida que adopta el pájaro para con ella; el segundo se ocupa del destino de un hada que decide suplantar a una niña para poder disfrutar de los sentimientos y pasiones que viven las personas; en la tercera una niña es protagonista pero el papel fundamental lo toma un dragón y su descendencia.

Son tres bellas historias contadas con suma pericia que trasportan al lector a un mundo donde lo natural y lo sobrenatural es común y se vive con suma naturalidad. Nada desentona, nada altera el relato, nada hace pensar que son historias increíbles.

Las leyendas están contadas en primera persona por el narrador que se dirige a un grupo de niños que le piden que les cuente un cuento, él se hace un poco de rogar y paso a paso va creando la atmósfera mágica donde todo es posible y el público termina entregado al relato oral.

Como escribe Martín Garzo, a las hadas les gustan más que “las lágrimas el alma de la gente, especialmente de los niños”, que antes “los hombres podían entender la lengua de los pájaros” pero que poco a poco han ido olvidando y que “a los dragones les gustan las muchachas a rabiar, y a éstas les pasa lo mismo con los dragones”, por todo ello no es extraño que un pájaro vuele hasta otro continente en busca del remedio para curar a una niña enferma, que un hada sea una niña eternamente o que un dragón tenga descendencia con una mujer tras unirse la sangre de ambos.

Un buen libro que hará pasar un rato muy agradable a los jóvenes lectores ávidos de fantasía, aunque todo se presenta como verosímil, dado que son los recuerdos que el narrador recupera para su auditorio.


domingo, 24 de julio de 2016

Arte 3D en acción de Maja Pitamic y Jill Laidlaw

Arte 3D EN ACCIÓN

Autoras:

Maja Pitamic y

Jill Laidlaw

Traductor: Pablo Manzano


Colección Manos Creativas Conocer 

y Comprender

185 x 222 mm, 144 páginas

(+ 6 años) 2016


Por José R. Cortés Criado.


La Editorial Juventud sigue apostando por el arte, en esta ocasión recurre a trabajos en tres dimensiones para disfrute de los lectores. Este libro sigue las mismas pautas que Arte moderno en acción, que incluye treinta y seis actividades.

Arte 3D en acción es un buen libro para el verano porque nos muestra cómo llenar el tiempo libre y crear belleza con materiales simples y corrientes en las tardes de estío; y porque cuando llegue setiembre será de gran ayuda a profesionales de la enseñanza dispuestos a fomentar el arte entre el alumnado.

La obra se divide en seis apartados: escultura antigua, escultura moderna, instalación, cerámica, collage y diseño.  Previamente hay un prólogo a modo de introducción y unas aclaraciones de cómo usar el libro que son de interés.

Los niños podrán inspirarse en obras de autores desconocidos como la escultura titulada Chica de bronce en movimiento, creada en Grecia más de cuatrocientos años antes del nacimiento de Jesucristo y en muchas otras de autores conocidos como: El retablo de la Anunciación de Donatello, Maman (La araña) de Louise Bourgeois, Herramientas de jardinero de Claes Oldenburg, Formas únicas de continuidad en el espacio de Umberto Boccioni, Los tulipanes de Shangri-La de Yayoi Kusama, Bicicletas para siempre de Ai Weiwei; Desde la rodilla de mi nariz hasta el vientre de mis pies de Alex Chinneck; Embankent de Rachel Whiteread, Plato con una serpiente de Bernard Palissy, Mujer con sombrero floreado de Pablo Picasso, Instrumentos musicales de Leonardi Leoncillo, Botella de Banyuls de Juan Gris, Opened by Customs de Kurt Schwitters, Set de pompas de jabón de Joseph Cornell, Muchacha con flores de Alphonse Mucha, Diseño para tapiz de Gunta Stölzl y Diseño de lágrima de Nina Shirokova.

Si el tema es el movimiento, las autoras explican de forma simple como conseguirlo y presenta dos modelos a seguir, uno con arcilla y otro con alambre, todo explicado de forma sencilla paso a paso e indicando el material necesario para llevarlo a cabo y los cuidados a tener en cuenta durante su proceso.

Si se trata de una armonía dinámica atendiendo al diseño textil, enseñan a realizar un tapiz cubista y un proyecto de patchwork; si hablan del collage, enseñan a realizar un collage de naturaleza muerta, otro con diferentes texturas, temático o con rollos de papel de revistas.

Lo mejor del libro es que para llevar a cabo los trabajos no es necesario ser un “manitas” ni poseer conocimientos previos de arte o manualidades, solo se trata de seguir las instrucciones, que de forma sencilla y paso a paso te dicen qué debes hacer, te orientan sobre cómo llevarlo a cabo y qué materiales necesitas.

En las últimas páginas hay una breve biografía de los artistas estudiados, una relación de los lugares donde pueden ser vistas las obras explicadas, un glosario de términos utilizados relacionados con el arte y unos consejos sobre los preparativos para llevar a cabo las actividades, además de un índice.


Un buen libro que atrapará a los amantes del arte en general y a los que estén dispuestos a desarrollar su creatividad.


viernes, 22 de julio de 2016

Pupi y las aventuras de los cowboys de María Menéndez-Ponte

Pupi y las aventuras de los cowboys

Texto: María Menéndez-Ponte

Ilustraciones: Javier Andrada


El Barco de Vapor. Serie Blanca

64 páginas, (+6 años)

2016





Por José R.Cortés Criado. 



Ocho años después de su publicación este libro alcanza la edición décimo quinta y continúa con la misma actualidad que antaño.

María Menédez-Ponte creó a Pupi, un personaje entrañable venido de otro planeta que no ha terminado de aprender nuestra lengua y trabuca algunas palabras, ni conoce todos los pormenores de nuestra forma de vivir, por lo que le chocan algunas expresiones que escucha y otras actitudes que observa.

En esta ocasión Pupi acude a casa de un chico un poco especial, Coque, le acompaña Nachete, Rosy y las gemelas, Blanca y Bego.

La casa de Coque es sorprendente, ese niño tiene todo tipo de juguetes, es un hijo único, muy mimado que consigue todo lo que desea y además quiere destacar sobre los demás en el juego y en la vida diaria.

Coque impone a qué se juega en cada ocasión, altera las reglas del juego cuando le conviene, exige obediencia a los demás, impide que otros ganen en cualquier actividad con métodos poco lícitos, en fin, un mimado y consentido que cree que todos le deben obediencia en todo momento.

En esta ocasión los amigos se sublevan y deciden jugar a indios y vaqueros y pasar de tan peculiar personaje, este no puede consentir que sus amigos se diviertan sin juguetes caros ni con motos con motor y decide atacar a Pupi, este pide ayuda pero entra en un estado especial y el dormitorio de Coque se transforma en un salón del lejano oeste.

En el salón todos conviven con normalidad hasta que llega un matón a molestar a los demás buscando bronca, Coque se sorprende al verse reflejado en los rasgos físicos del matón y decide cambiar de actitud. Desde entonces deja a sus amigos sus juguetes y entre todos deciden a qué jugar.

Una bella lección que sirve para todos, ya que ser generoso, educado y mostrar amabilidad con los demás son rasgos que hacen mejor persona a su poseedor.

El texto se complementa con los dibujos de Javier Andrada llenos de color, expresividad y movimiento. Pudiendo tener el libro tres lecturas, la del texto, la de las imágenes y la mezcla de ambos, pues los dibujos son lo suficientemente expresivos como para tener su lectura propia.


Buen libro que entretendrá a los pequeños lectores ávidos de aventuras y juegos con los amigos.

jueves, 21 de julio de 2016

El palmeral de Lilith de Blanca Álvarez

El palmeral de Lilith

Blanca Álvarez


Colección Alandar

130 x 200 mm, 176 páginas

(+ 12 años) 2016


Por José R. Cortés Criado.

Blanca Álvarez escribe una historia de amor que traspasa toda frontera, sea espacial o temporal, pero no piense el lector que es una novela romanticona, se trata de una novela llena de magia, ensoñación y misterio.

A lo largo de las páginas hacen acto de presencia ancianas viudas que siguen enamoradas de su gran amor, otras que esperan el regreso del ser amado aun siendo conscientes de que eso es imposible, anciano que mal vive por no haber encontrado el verdadero amor, niñas que reflexionan como ancianas; ancianos que se convierten en la voz del destino que unirá paca so, presente y futuro; niñas ciegas con más fuerza y sabiduría que mujeres hechas y derechas; mariposas que aparecen en sueños y traspasan el mundo onírico para amanecer en las almohadas, estelas en la mar y en el desierto donde se pierde el rastro...

La protagonista es una niña huérfana que vive con su abuela en una ciudad portuaria donde recalaban los barcos balleneros, Gisbernet, donde las nieves son perpetuas y el frío es el compañero de todos.

En ese lugar la vida transcurre de forma monótona y algo triste, parece un lugar donde los desengañados de la vida se han retirado a morar; la alegría la aporta Lilith, y la lleva de casa en casa cuando los sábados sale con sus botas rojas a vender manzanas del mismo color por las casas del pueblo.

Esta niña transforma cuanto ocurre a su alrededor, tiene algo especial que la distingue de los demás y la hace depositaria de alegrías y parabienes de sus vecinos. Sus preguntas no siempre tienen fácil respuesta y los consejos que le da su abuela son de gran calado, haciendo que tanto la protagonista como el lector tengan que detenerse para comprender el significado de las mismas.

Todo es un enigma que poco a poco a lo largo de un periplo en busca de su destino la llevará hasta tierras cálidas en pleno desierto donde hallará las respuestas que busca y dotará de sentido su vida.

Ese viaje lo realiza con un hombre de confianza de su familia, abogado de profesión, que también anda en busca de su destino. Vienen del norte de Europa, llegan a Vigo, viajan hasta Marsella, Bari, Nápoles, Split, Dubrovnik, Atenas, Baalbek y se adentran en  el desierto.

Ambos realizan un periplo iniciático acompañados de la lectura de los viajes de Ulises, hasta que llegan a su destino y descubren que han cerrado el círculo de sus vidas; desde ese momento todo toma un nuevo rumbo.

Blanca Álvarez escribe de forma amena, hace avanzar el relato con suma fluidez y mezcla los hechos reales con otros que parecen propios del mundo onírico, donde realidad y magia se dan la mano por medio de expresiones cargadas de misterio, hechos insólitos como la aparición de unas mariposas cuando Lilith tiene un sueño con ellas, recibir sonidos del pasado o recuerdos perdidos de otras historias a las que la protagonista está unida sin ser consciente de ello.

Al relato cargado de hechizo, a los diálogos sinceros, extraños y misteriosos, hay que añadir una carga de lirismo que dotan a la novela de un contenido envolvente que atrapa a los buenos lectores en ese mundo donde presente, pasado y futuro se entrecruzan con el cuerpo, la mente y el corazón para dar paso al amor.

El mensaje de la autora es claro, el amor es lo más importante en esta vida, si se conoce el poder del amor, la vida será placentera, en caso contrario la vida se nos trasmutará en algo sombrío, amargo, desdichado que nos hará infelices a nosotros y a quien esté cerca.


Buena lectura, sosegada, encantadora, repleta de sentencias y mensajes positivos para encauzar la vida de muchos jóvenes soñadores en busca del amor de sus vidas, que a veces creerán estar leyendo una historia propia de Las mil y una noches y otras compartiendo espacio con La reina de las nieves.

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