miércoles, 1 de octubre de 2014

El último crimen de Pompeya de Emilio Calderón



El último crimen de Pompeya

Emilio Calderón

Editorial Edelvives

Colección Alandar

168 págs.

ISBN 9788426355034



Por José R. Cortés Criado.


Chema, un joven estudiante malagueño de Arqueología viajó hasta Nápoles para colaborar con un afamado investigador en las ruinas de la famosa ciudad italiana sepultada por el Vesubio. Una vez allí fue admitido en un trabajo poco gratificante para una persona que sueña en descubrir antiguas civilizaciones, se hizo cargo de los calcos que hacen de los restos de las personas carbonizadas para crear una réplica exacta de lo acontecido, algo similar a una foto en tres dimensiones de las personas sepultadas por el volcán.

En esa tarea andaba cuando descubrió que el calco de dos figuras deja ver que una de ellas asesina a otra en el momento de la erupción. Puso su descubrimiento en conocimiento de sus superiores y desde entonces nada fue igual.

En el hostal donde se hospedaba -muy pintorescos el edificio, los huéspedes y los empleados-; siente un rechazo porque lo consideran sepulturero, profesión nada simpática para los napolitanos.

Para mitigar el rechazo y evitar su expulsión comentó en la pensión que investigaba un caso de asesinato en el que había de por medio un botín de 850 monedas de oro. Gracias a este detalle volvió a ser considerado una persona respetable.

Este último comentario llegó también a la camorra, y José María, el protagonista, se vio envuelto en la dinámica de un grupo de toscos ladrones caricaturizados que pretendían robar el Museo de Nápoles y apropiarse de las monedas de oro.

Paralelamente a estos hechos, el joven investigador buscó información en bibliotecas y librerías de viejo hasta desentrañar el asesinato, dando numerosos datos históricos referentes a la ciudad, a los emperadores romanos de la época, a las intrigas palaciegas, a la lucha de gladiadores…, dejando ver sus conocimientos sobre la historia de la Antigua Roma y de Grecia.

También hay una historia de enamoramiento del joven con Popea, empleada del Museo Arqueológico Nacional, que acude para darle información a José María de la villa Obellio Firmo, donde tuvo lugar el crimen.

La novela se lee con facilidad, el avance de la trama para desentrañar el misterio sigue el método deductivo, siguiendo el modelo de Sherlock Holmes, como ya aplicó en otras obras: Retrato de un detectiveenamorado o Roma no paga traidores, por poner dos ejemplos.

La novela es la excusa para darnos a conocer los últimos momentos de Pompeya, conocer su historia, pasear por sus calles y leer minuciosos datos que hacen que la lectura se ralentice en determinados pasajes.

Los amantes de la historia disfrutarán más por la cantidad de datos que el escritor aporta, pero cualquier persona leerá con sumo interés cómo ocurrió la famosa erupción volcánica, se organizaban las escuelas de gladiadores o qué deseos embargaban al emperador Vespasiano.

Es una novela donde se mezclan lo policiaco, lo histórico, el humor, el amor y la vida cotidiana de un becario en un país extranjero tan peculiar como es Italia, y que no dejará indiferente a los jóvenes lectores.


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