viernes, 24 de julio de 2026

"Una aventura al pastel" de Mafalda Santos Beltrán y Juan Ramón Santos

Una aventura al pastel
Texto: Mafalda Santos Beltrán
y Juan Ramón Santos
Ilustración: Daniel Gil Segura
Editorial Regional de Extremadura
ISBN: 978-84-9852-829-9
225 x 185 mm, 131 páginas,
(+ 7 años), 12 €,
2025.

Por José R. Cortés Criado.

“Había sido una aventura muy interesante, había pasado todo en un vuelo y ahora que, por fin, habían rescatado a la princesa, estaba extenuada.” Mafalda Santos Beltrán y Juan Ramón Santos: Una aventura al pastel.

Ruth es una niña de baja estatura que añora dar el llamado estirón y alcanzar su estatura de adulta para ver la vida desde una nueva perspectiva y con ese problema vivía en un mundo gris, a pesar de que le chiflan los colores, hasta que, sin darse cuenta, creció física y mentalmente.

Esa situación mágica se dio una tarde de visita a un museo. Los padres andaban muy aplicados observando cuadros y la niña se aburría, por lo que anduvo de sala en sala hasta que se sentó en un banco ante un cuadro que la fascinó: Ruggiero y Angélica de Odilon Redon; en él se ve a Angélica la Bella, en un acantilado, que va a ser devorada por un monstruo marino y al caballero Ruggiero montado en un hipogrifo que quiere salvarla.

Ruth desconoce lo que sucede, pero gracias a una visita a un cuadro, don Quijote le cuenta la leyenda de su libro preferido, Orlando furioso y le da la clave para salvar a la joven y acabar con el monstruo, para ello inicia un viaje único y genial, con la ayuda del hada Trementina y del perro Linaza que salta, con suma facilidad, de un cuadro a otro, sin parar de hablar.

Esas visitas pictóricas son necesarias porque buscan un espejo, una manzana…para poder ayudar al caballeo a salvar a la princesa. Ruth está muy preocupada y teme no poder salvarla y en su periplo se adentra en unos cuadros con algunos contratiempos y convive con personajes pintados que cobran vida ante su presencia.

Los cuadros visitados están repartidos por el mundo y son, además del ya anotado, Visita del cura y el barbero a don Quijote de Miguel Jadraque y Sánchez Ocaña; Perro semihundido de Francisco de Goya, Las meninas de Diego de Velázquez, La clase de danza de Edgar Degás, Baile en el Moulin de la Galette de Renoir, El Circo de George Seurat, El desayuno de la hierba de Édouard Manet, El dormitorio en Arlés de Vincent Van Gogh; El matrimonio Arnolfini de Jan Van Eyck, Locutorio, El recuerdo, El hijo del hombre, El vals de la vacilación y Esto no es una manzana de René Magritte, y Manzanas y naranjas de Paul Cézanne.

La obra escrita a cuatro manos y dos cabezas, las de un padre y una hija, está escrita con mucha agilidad y nos lleva de viaje, de forma muy agradable, no solo a los amantes del arte y conocedores de los cuadros descritos, ya que todos nos reímos de la inocencia de la niña, el desparpajo del perro viajero y la habilidad del hada para sacar partido a toda belleza pintada.

Animo a los pequeños lectores que cuando lean la entrada, de sopetón, en los distintos cuadros de Ruth y Linaza, tenga delante una imagen de ellos para entender lo que sucede y reírse de las peripecias vividas.

La obra está bien hilvanada y nos lleva de museo en museo disfrutando de las travesuras infantiles y perrunas contadas con gracia, a lo que hay que añadir la parte informativa sobre pinacotecas y cuadros, para así entender, entre otras cosas, por qué el profesor de baile se enfada y corre tras nuestros personajes o el desborde imaginativo ante la actitud del matrimonio Arnolfini.

Este libro está ilustrado por Daniel Gil Segura que refleja bien la ciudad gris y el aburrimiento de Ruth, así como la explosión de color que es un cuadro. Son interesantes las actuaciones sobre los cuadros citados en los que incluye a nuestros amigos.

Buen libro, que nos cuenta una aventura/sueño muy pictórica llena de imaginación y sabiduría.

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