miércoles, 13 de mayo de 2015

Al sur de Ninguna Parte de Jordi Sierra i Fabra

 Al sur de Ninguna Parte

Jordi Sierra i Fabra


205x130 mm, 224 páginas

2015 (+12 años)







Por José R. Cortés Criado.


Gracias a la magia antioqueña, Sierra i Fabra se trajo de Colombia una buena historia, ideando la existencia de un pueblo, Balandú, -en realidad es el nombre del hotel donde pernoctó-, situado en la selva amazónica lejos del mundo; solo se accede a él por el río, camino por donde va y viene el barco que lo une con la ciudad y lo abastece de lo necesario, incluso libros.

Si por el sur de Balandú  está el río; al norte, la cascada, que marca la separación entre el pueblo y otro lugar casi inaccesible, donde los que fueron nunca regresaron y se llama Ninguna Parte.

Allí vive nuestro protagonista en compañía del padre de su padre, este desapareció en una crecida de la cascada y su madre se marchó a la ciudad en busca de una nueva vida.
Fabio debe leer diariamente por imperativo de su abuelo, que anhela para su nieto una buena formación, y a falta de maestra, insiste que leer es como estudiar, por eso cada vez que llega el barco le trae libros, en esta ocasión algunos de Julio Verne y otro muy especial, Matar a un ruiseñor, que el chico devora con sumo interés.

Jordi Sierra i Fabra hace un homenaje a la escritora estadounidense Harper Lee con esta novela, donde se ha resolver un asesinato y el joven protagonista llega a saber la verdadera identidad del asesino, debatiéndose entre salvar a su amigo, que es inocente, o delatar al culpable, aunque no quiere ser un chivato. El escritor catalán sabe darle un giro al tema con un final inesperado.

Como en otras novelas de aprendizaje, Fabio comienza siendo un niño de trece años y finaliza la misma convertido en un joven maduro que descubre varias cosas; unas naturales, como la atracción por su amiga María Fernanda; otras más serias, como recuperar a su madre y localizar el cuerpo de su padre, y demostrar ser una buen amigo; todas ellas le renuevan su interés por la vida.

Es una buena novela juvenil que se lee sin respiro y te lleva a un pueblo tranquilo donde la vida tiene una cadencia monótona hasta que la normalidad se ve alterada por el asesinato de un personaje poco amigable.

Si quieres leer las críticas de otros libros de Jordi Sierra i Fabra en este blog, pincha aquí. 




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