jueves, 30 de julio de 2015

Lágrimas de cocodrilo de Pep Molist



Lágrimas de cocodrilo

Texto: Pep Molist

Ilustraciones: Emilio Urberuaga


Ala Delta Serie Roja

48 páginas, 130x200 mm

(+ 5 años) 2015







Por José R. Cortés Criado

Un pequeño cocodrilo, Cocolicot siempre escuchó por boca de su padre que los cocodrilos no lloran; y por la de su madre, que los cocodrilos tienen coraje, son decididos y seguros, pero Cocolicot lloraba sin lágrimas cada vez que se le antojaba algo, ya sea una pata de hipopótamo o un membrillo.

Para rematar los consejos, su hermana le decía: “llorar es cocosa de pájaros mohínos, de gacelas tontorronas y de jirafas lánguidas.” El pobre cocodrilito hubo de contener sus lágrimas verdaderas más de una vez, pues no estaba bien visto llorar.

Así iba la convivencia familiar hasta que un día la familia emigró a otra zona y hubo de saltar sobre un desfiladero; los papás y la hermana superaron el vacío sin problemas, pero Cocolicot no fue capaz de saltar, ni de pasar sobre un tronco que la familia le preparó, y, entonces, lloró de verdad y en tal cantidad que pronto aquel pasaje seco se convirtió en una laguna y el valle pasó a llamarse de las lágrimas.

Es una recreación de la tan reiterada frase de que los hombres no lloran; lejos quedan esos tiempos a día de hoy en el que niño debía mostrar una entereza aunque no fuese su deseo y el llanto se consideraba una cosa femenina.

Buena historia, divertida, agradable y sincera, en la que todos los personajes evolucionan en tan breve relato para bien, porque finaliza el relato recordando que llorar también es cocosa de cocodrilos normales y corrientes.

El texto de Pep Molist se complementa con una originales ilustraciones del inconfundible Emilio Urberuaga que nos presenta una original familia de verdes cocodrilos en su hábitat natural.



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