jueves, 2 de abril de 2026

“Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil” de José R. Cortés Criado.

 Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil.

 

 

En 1967 la International Board on Books for Young People (IBBY) eligió el 2 de abril para celebrar el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, porque un 2 de abril del año 1805 nació el escritor danés Hans Christian Andersen, famoso por la recopilación de cuentos para niños que aún perviven en el imaginario colectivo como “La sirenita”, “Pulgarcito”, “La reina de las nieves” o “El soldadito de plomo”.

 

Esta efeméride se estableció para resaltar la importancia que tienen los libros en la formación de los pequeños, ya que gracias a ellos se potencia la imaginación, la creatividad, el vocabulario, la capacidad de comunicación, la empatía y el amor por la lectura, imprescindibles para su desarrollo como persona.

 

Como cada vez que una persona se asoma a un libro tiene una oportunidad de aprender, se insiste en que los niños se adentren en ese universo de papel donde la textura, las lengüetas desplegables, los libros troquelados y las novedosas experiencias le ayuden a adquirir nuevas destrezas cerebrales.

 

Aunque nuestro sistema educativo se preocupa de formar hábitos lectores en los pequeños, no debemos olvidar que las personas no nacemos con el hábito de leer puesto que no es innato al ser humano, por eso fomentar la lectura no debe ser por medio de tareas obligatorias o la realización de tediosos trabajos.

 

Y si nos preguntamos cómo se puede fomentar la lectura, para mí, la respuesta es sencilla: jugando. Y cuando se trata de jugar puede ser por medio de un trabalenguas, un recital de poesías, una narración dramatizada, una búsqueda de palabras en un texto, desordenar versos o contar un cuento al revés.

 

Hay que tener presente que la neuroeducación revela que el cerebro necesita emocionarse para aprender, porque investigaciones científicas confirman que, para adquirir nueva información, el cerebro procesa los datos desde el hemisferio derecho, el de la intuición, la creatividad, la imagen. Luego no es solo la palabra la que da información lingüística, también lo hacen los gestos faciales o corporales y la entonación.

 

Cuando los futuros lectores escuchan una narración, lo estamos haciendo lectores por el oído y si conseguimos este paso, las ganas de aprender a leer para disfrutar de los textos escritos está casi al alcance de la mano.

 

Al adquirir ese gusto por la lectura estaremos poniendo las bases para que sea capaz de aprender a aprender, ya que, hoy por hoy, la lectura es el medio más indispensable para adquirir cultura, por lo tanto, para ser capaz de formarse a lo largo de toda la vida.

 

¿Qué podemos hacer abuelos, abuelas, madres, padres, profesores, bibliotecarios y adultos en general para animar a la lectura?

 

Hay que alejar esta actividad lúdica alrededor del libro de una tarea escolar cotidiana o de un trabajo tedioso y la persona que se atreva a acercar el placer de la lectura a los niños debe creer en esa tarea.

 

Si queremos ofrecer un libro adecuado, que se ajuste a las necesidades y gustos de los destinatarios, se ha de conocer la literatura infantil y juvenil existente en el mercado o pedir consejo y, por supuesto, haber leído, con anterioridad, el libro elegido y de manera exhaustiva, para saber qué hacer y cómo crear la atmósfera adecuada que incite a la lectura del tema tratado en el libro.

 

 La animación consiste en jugar con el libro para hacer personas lectoras.

 

A modo orientativo, presento  siete libros infantiles que he leído últimamente y que pueden gustar a los primeros lectores.


 

“Moa, la boa”, escrito e ilustrado por Héctor Dexet de la editorial SM

 

La protagonista es una boa insaciable que se come a todo ser vivo que ve en la selva que no sea niño, pues es alérgica a estos. Lo que Moa engulle le da forma a su cuerpo y los lectores deben adivinar de qué animal se trata, si no lo saben, pueden levantar la lengüeta que lo cubre.

 

Los dibujos son geniales, la expresiva de la protagonista y su larga legua bífida y la de los elementos ocultos tras la solapa hacen de la lectura un diversión. Los textos son sencillos y sobre todo nos ilustra el estado de la boa, lo que ve, lo que parece tras comerse un bocado, el sabor que tiene… siempre da una pista para que adivinemos su identidad que se avanza cuando visualiza una parte antes de tragárselo.

 

 

“Guaraçu”, escrito por Ricardo Alcántara e ilustrado por Maria Rius lo ha publicado la editorial Bindi Books.

 

Una sencilla historia de un niño indígena, que vive con su familia en algún lugar de la selva amazónica, que descubre una nueva belleza en un pájaro, al que quiere cerca de él para convertirlo en su amigo, sin sospechar que el animal desea ser libre y vivir con los suyos, aunque comparta algunos momentos con Guaraçu. Es un bonito canto a la libertad, a la exuberante naturaleza y a la familia como centro vital, que nos hace sonreír de la ingenuidad del niño y de su proceso de madurez.

 

El texto cuidado de Ricardo Alcántara se ve engrandecido gracias a las ilustraciones de Maria Rius, que rebosan vida y felicidad en cada lámina llena de plantas coloristas y un rostro infantil que muestra ternura, sorpresa, inocencia y agradecimiento según el pasaje ilustrado.

 

 

“Una vez fui un árbol”, escrito por Eoin McLaughlin e ilustrado por Guilherme Karsten, de la editorial Algar

 

Original y divertido historia contada por un libro, que se siente muy feliz de serlo, porque está escrito con un lenguaje directo, claro, explícito y cargado de humor. Los pequeños lectores se reirán de sus expresiones, de su evolución de piñón a árbol y de su magnífico final, que, por suerte para los lectores, no tiene fin. 

 

Las ilustraciones de Guilherme Karsten son espléndidas. La portada, que al tacto ya nos atrae, da paso a unas guardas con preciosos árboles, después vemos a nuestro protagonista en todo su esplendor a doble página, a sus amigos ya sea la ardilla, el conejo, el escarabajo o los lectores de la biblioteca.

 

 

“Una vuelta al año”, escrito e ilustrado por Mariana Ruiz Johnson de la editorial Kalandraka.

 

 Con escenas cotidianas sencillas y acciones corrientes de una familia de ratones humanizada vemos pasar los días del año y los sabemos, entre otras cosas, porque su forma de vida cambia sin apenas darnos cuenta. No se nombran los meses, pero los lectores lo adivinamos y los prelectores asimilan esas vivencias a sus recuerdos.

 

Los escuetos textos narrativos se complementan con los diálogos en forma de bocadillos propios del cómic que agilizan la lectura que se acompaña de unas coloristas ilustraciones donde priman la expresividad, el humor y la armonía familiar.

 

 

“Los maravillosos cuentos de los 7 osos”, escrito e ilustrado por Émile Bravo de la editorial Hachette.

 

Son cuatro historias divertidas, disparatadas y cargadas de humor e ironía. El desparpajo de los diálogos nos provoca risa. El ingenio para mezclar en cada cómic diferentes personajes de los cuentos populares hace que la lectura sea amena y sospechemos qué sucederá a continuación, aunque los giros que le dan los personajes lo hacen imprevisible.

 

Así encontramos a un hada madrina malhumorada y tan cansada de su trabajo que sus hechizos no son completos, a un cerdito albañil que no cesa de reiterar a los ositos que deben construir una casa de ladrillos, una caperucita de borreguito que no teme al lobo, unos príncipes lelos que acaban convertidos en cerdos, un Hansel y una Gretel obesos y con caries tras engullir media casa de chucherías…

 

 

“El niño ballena”, con texto de Lulu Lima e ilustraciones de Natália Gregorini, de la editorial Juventud.


Un libro impresionante por la delicadeza de las palabras y la suave fuerza de las ilustraciones. Los escuetos textos son directos y nos introducen en el universo personal de Roger, su protagonista, desde su apacible hogar hasta el bullicioso colegio pasando por la tranquilidad del fondo del océano.

 

La escritora refleja muy bien cómo se desenvuelve el protagonista entre su mundo interior y el mundo que lo rodea. Roger necesita silencio, tranquilidad y paz íntima para vivir. Sus compañeros y amigos son más ruidosos, gritan, hablan, se tocan, se empuja…y él los evita porque su mundo es de silencios y evita los contactos entre iguales. Solo es feliz en su océano con su amiga ballena.


 

“Esto no es un dinosaurio”, escrito por Barry Timms e ilustrado por Ged Adamson de la editorial Edelvives.

 

El protagonista, a pesar de su enorme volumen, aspecto y color verde, insiste una y otra vez en que no es un dinosaurio; y por más que insistamos, él repite que no lo es, es otras muchas cosas, pero ese animal prehistórico, no.

 

Y como imaginación no falta, se inventa nuevos nombres a cuál más divertido. Es un… súperarquitectosáurico, un trucosaurio, un dormilónsaurio, un metiemblatodosaurio, un parapentisaurio, un escalamontañisaurio… El narrador nos interpela y nos invita a jugar a muchas cosas hasta nos cataloga de mimejoramigosaurio.

 

Su imaginación no tiene límites, en el libro encontraréis más definiciones de quién es y cada una de ella tiene su correspondiente dibujo que complementa su significado.

 

 Sirvan estos títulos para animar a leer a los pequeños lectores y facilitar a los mediadores de su lectura la elección de un libro.


La primera parte de esta entrada ha sido publicada en periódico “El faro de Melilla” el día 2 de Abril de 2026.

Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil 2026

Elena Perikleous

“Planta historias y el mundo florecerá” de Elena Perikleous.

Había una vez un niño que quería vivir mejor que los héroes de los cuentos

de hadas, que simplemente vivían bien.

Crecía y cambiaba. Leía y se transformaba.

Se convertía en Don Quijote y combatía los molinos de viento.

Se convertía en Alicia y daba vida a las maravillas.

Se convertía en Robin y salvaba los bosques.

Se convertía en lobo y formaba manadas que cantaban a la luna.

Pasaban los años, pero el mundo no cambiaba como él deseaba.

Sin embargo, consiguió crear un mundo propio. En un patio con jardín. Puso

dentro todo lo que amaba.

Pasaron más años y, a medida que se volvía cada vez más sabio con sus

lecturas, encontró la solución.

Llegó el otoño. Aró bien la tierra y plantó.

Después llegó el invierno. Esperó a que se derritiera el manto blanco. Con la

maravillosa compañía de los libros consiguió ser paciente.

En primavera brotaron las primeras hojitas. Crecieron troncos, ramas,

asomaron capullos. El alma se llenó de colores y aromas.

¿En verano?

Barcos, veleros, globos aerostáticos, bicicletas… ¡Viajaba por todas partes!

Ahora sabía con certeza que solo así cambiaría el mundo.

Se convirtió en plantador.

Plantador de historias mágicas.

Sembraba palabras, abonaba imágenes, cultivaba magia, regaba fantasía y

brotaban historias.

¿Después?

Podaba amor y regalaba ramos a los transeúntes.

Ramos de paz, de esperanza, de fuerza, de fe en lo imposible.

Ramos de pequeños milagros para cada uno.

Cada primavera, el 2 de abril, las historias que plantaba hacían florecer el

mundo.

Ah, y con los talleres de jardinería compartía el conocimiento de la

plantación con grandes y pequeños.

Y su jardín se convirtió en el Jardín de la Esperanza y su patio en el Patio de

las Maravillas, con el hacedor de maravillas siempre allí, desenrollando hilos

rojos de historias.

martes, 31 de marzo de 2026

"Solo el viento" de Raimon Portell

Solo el viento
Texto: Raimon Portell
Editorial Edebé
ISBN: 978-84-683-7387-4
130 x 205 mm, 160 páginas
13 €, (+ 14 años),
2025.





Por José R. Cortés Criado.



“¿Alguien se puede creer que por ponerte la mano ante los ojos al amanecer vamos a impedir que salga el sol?” Raimon Portell: Solo el viento 

El lector se adentra en este libro con interés desde su inicio. La ágil narración nos lleva a las praderas de Norteamérica sin ser nombradas en ningún momento y nos cuenta la historia de su pueblo, su forma de vivir, su trashumancia, su forma de pensar y su filosofía de vida.

La voz narratoria se dirige a una persona desconocida, al final del volumen descubrimos su identidad y nos cuenta su vida, la de una joven que decide ser libre antes que someterse a un marido que no la aprecia por su valía, sino por ser la hija del jefe; hecho que al pretendiente le abre la puerta a acceder a la jefatura de la aldea.

Fala, la protagonista, eligió el viento. Con ese eufemismo se refieren en su pueblo a la mujer que elige ser libre; consideran que ya no existe para la comunidad y vagan solas a expensas de ser abatidas por una fiera, el frío, la soledad o sus propios vecinos que no la consideran digna de vivir entre ellos. La joven sabe que nadie volverá a pronunciar su nombre.

Ella, que aprendió todo lo que le enseñó su abuela, sobre el bosque, las plantas, los animales, los signos que el entorno ofrece para deducir quién viene, qué va a suceder o si cambiará el tiempo; además de saber cultivar el campo, desollar animales, ahumar peces…, en fin, a sobrevivir en un medio natural duro y pasar desapercibida a los extraños.

La prosa fluida y directa nos atrapa, creo que por dos motivos: primero por la intriga de la trama ya que no sabemos hasta dónde llegará la protagonista o podrá resistir la soledad y la dureza del entorno; y segundo porque la información que recibimos de su filosofía de vida, de los hábitos cotidianos de su pueblo, su respeto a la Naturaleza y su resiliencia nos acerca a esa mujer valiente que sobrevive a su pueblo.

El libro comienza ensalzando la figura de la abuela, nos muestra un respeto a los mayores; luego nos invita a reflexionar sobre la libertad personal para decidir nuestro futuro en pareja o soledad; la vida en un entorno natural y valorar las relaciones interpersonales desde una autonomía razonada y una soledad absoluta.

El viento todo lo mueve, lo cambia, es el avanzar del tiempo inexorable que hace rodar el ciclo de la vida sin interrupción y la novela con buen ritmo nos adentra en una sociedad muy distinta a la nuestra a través de la supervivencia de una mujer en esa sociedad.



Después de la lectura


Se puede hablar de la resiliencia femenina en nuestra época en diferentes sociedades según su forma de gobierno, ideas religiosas o lugar en el planeta Tierra.

Y si tenemos más ganas podemos indagar cómo era nuestra sociedad en épocas pasadas con respecto al trato recibido por las mujeres.


Si quieres conocer otro libro de Raimon Portell pincha aquí.

domingo, 29 de marzo de 2026

"Moa, la boa" de Héctor Dexet

Moa, la boa
Texto e ilustración:
Héctor Dexet
Editorial SM
ISBN: 9788410552425
Tapa dura, 28 páginas,
(0-2 años), 12,95 €,
2026.


Por José R. Cortés Criado.


“Soy Mía, la boa. No puedo comer niños porque me hace estornudar. Soy alérgica a los niños. ¡Qué lástima!” Héctor Dexet: Mía, la boa.

Estamos ante una enorme serpiente con su fría piel en tonalidades verdes y unos enormes ojos con largas pestañas que está hambrienta y no se sacia con nada y casi acaba con media selva.

Comienza avisando que es alérgica a los niños, con lo cual tranquiliza a los pequeños lectores que se atrevan a abrir sus páginas y cuando ve unas orejitas y bigotes grises, abre su boca y se traga la pieza entera. Los lectores no vemos la figura comida, pero si pasamos la página veremos la larga boa con la silueta marcada del primer bocado del día. Si no adivinamos de quién se trata podemos levantar la solapa y descubrirlo.

Luego ve algo enorme de color gris y cuatro patas como columnas y se lo traga entero; después, un alimento pequeño y lanudo; le sigue un animal con pinchos, otro con ocho patas, otro con el rabo parecido a un sacacorchos, otro con dos jorobas y otro con…

La boa es insaciable y sigue zampándose a todo ser vivo que se pone en su camino y como no nos informa de quién es, los lectores debemos adivinarlos por la silueta que se aprecia en su largo cuerpo; si desconocemos quién es, podemos levantar la solapa que lo cubre para desvelar su identidad.

El final es sorpresivo, ya que Moa ha sido engañada por un falso lobo que la hace estornudar, lanzando al exterior a todos los animales que se comió ese día en una explosión desplegable que cierra la historia sino queremos volver al principio y reanudar esta cíclica historia.

Los dibujos son geniales, la expresiva de la protagonista y su larga legua bífida y la de los elementos ocultos tras la solapa hacen de la lectura un diversión. Los textos son sencillos y sobre todo nos ilustra el estado de la boa, lo que ve, lo que parece tras comerse un bocado, el sabor que tiene… siempre da una pista para que adivinemos su identidad que se avanza cuando visualiza una parte antes de tragárselo.

El color es fundamental en este libro activo, con páginas de cartón, que anima a los pequeños lectores a descubrir el animal oculto, hecho que les gusta mucho en sus inicios a la lectura mientras aprenden nombre de animales.

Estupendo libro de lectura sin fin hasta que nos cansemos de ver como sacia su hambre Moa, la boa.


Después de la lectura

Podemos hablar y dibujar. Los pequeños lectores se sentirán animados si los invitamos a nombrar animales que pueden ser un bocado exquisito para la boa Moa; y si disponemos de material para pintar, podemos dibujar la silueta de la boa y el animal propuesto.

viernes, 27 de marzo de 2026

"Hermanas Kawai, 1. Aventuras en el Prado Cantarín" de Roser Macià

Hermanas Kawai, 1. Aventuras en el Prado Cantarín
Texto: Roser Macià
Ilustración: Alba Alcaide
Editorial Bruño
ISBN: 978-84-696-4623-6
150 x 190 mm, 48 páginas,
(+ 3 años), 8,95 €
2026.



Por José R. Cortés Criado.

“Soy Roscón, el cantante más molón. Pero me he quedado sin voz y no puedo ir a la función. Tenéis que ayudarme, ¡os lo pido de corazón!” Roser Macià: Hermanas Kawai, 1. Aventuras en el Prado Cantarín.

Las protagonistas de esta historia son tres hermanas muy distintas: Dalia prefiere jugar en su habitación y hacer pasteles; Lila resuelve misterios y le gusta explorar; y Nube se pude pasar el día leyendo y aislada del mundo.

Un día le regalaron un libro a las tres. Cada una lo recibió de una manera diferente, pero como era para pintar, cada una cogió un pincel y dibujó en la primera página lo que más le gusta: Lila pintó un fantasma; Nube, una rana, y Lila, un pastelito.

Acabados los tres dibujos, el libro brilló con fuerza y absorbió a las tres hermanas que se vieron en sus páginas, en medio de un banco de flores que hablaban, conocieron a un micro afónico… y hasta aparecieron los elementos dibujados por las tres niñas. Vivían una experiencia única en un mundo maravilloso en el Prado Cantarín de villa Melocotón.

Las tres hermanas se lo pasaron genial mientras buscaban la poción mágica para que Roscón pudiese cantar esa noche. Debían recoger una gota de miel, hierbas curativas y la risa de un amigo. Parece fácil, pero tiene si dificultad, porque la abeja tiene un ala dañada, la vendedora de plantas no las vendía por dinero, debían adivinar un acertijo y debían hacer cosquillas a un amigo…

Cuando mejor se lo pasaban, la madre las llamó y la magia se evaporó, pero una cosa descubrieron, leer no es un tostón.

A estas niñas las llaman las hermanas Kawai, porque cada vez que pintan en su libro especial, viajan al mundo mágico de Kawailandia e invitan a sus lectores a que las acompañen en sus singulares aventuras.

Las últimas páginas recogen actividades: dibujar una abeja paso a paso, recordar los colores de los personajes principales y seguir el camino correcto en un laberinto.

En el texto de Roser Macià se mezclan las narraciones y los diálogos en forma de cómic, y se complementan con unas muy vistosas ilustraciones de Alba Alcaide que nos muestras tres niñas de enormes ojos y unos animales, plantas y otros elementos coloristas en el entorno donde se desarrolla la trama.

Esta nueva colección está pensada para desarrollar la imaginación y fomentar la lectura entre los nuevos lectores.

miércoles, 25 de marzo de 2026

"Guaraçu" de Ricardo Alcántara

Guaraçu
Texto: Ricardo Alcántara
Ilustración: Maria Rius
Editorial Bindi Books
ISBN: 978-84-10447-10-3
Tapa dura, 210 x 250 mm,
40 páginas, (+ 3 años),
17,50 €, 2026.



Por José R. Cortés Criado.


“Yo me llamo Guaraçu y quiero ser tu amigo. No debes tener miedo de mí. Sé que no eres de aquí, porque nunca te he visto. Yo no conozco otras tierras, no tengo alas para volar como tú.” Ricardo Alcántara: Guaraçu.


Con este título, su autor, Ricardo Alcántara, en 1973, obtuvo dos premios en Brasil y, gracias a las remuneraciones recibidas pudo viajar a España, recaló en Barcelona y contactó con la editorial La Galera, que publicó su libro en castellano y catalán en 1978 con ilustraciones de Maria Rius. Desde entonces no ha parado de escribir y publicar.

Hoy vuelve esta nueva edición de tan buen álbum ilustrado cuyo protagonista es un niño indígena que vive en medio de una exuberante vegetación y en contacto con la naturaleza. Un día, mientras intenta crear un muñeco de barro, ve un pájaro azul de una enorme belleza. Ante tan singular maravilla se olvida de su muñeco y lo único que anhela es tenerlo como amigo.

Lo echa de menos; solo desea conocerlo, saber de dónde viene, compartir su tiempo y sus vivencias con él, por eso escoge el mejor árbol para que sea su morada, no hace ruido y camina sigiloso cuando lo vuelve a ver y como está maravillado ante su presencia, lo sigue hasta que llega a su hogar, que comparte con su compañera y sus hijos.

Tres días llevaba perdido en la selva y echaba de menos a su familia, menos mal que su amigo el pájaro azul entendió su súplica y lo orientó hasta su aldea. Volvió a ser feliz y comprendió la necesidad de estar con sus seres queridos, como el pájaro.

Una sencilla historia de un niño indígena, que vive con su familia en algún lugar de la selva amazónica, que descubre una nueva belleza en un pájaro, al que quiere cerca de él para convertirlo en su amigo, sin sospechar que el animal desea ser libre y vivir con los suyos, aunque comparta algunos momentos con Guaraçu.

Bonito canto a la libertad, a la exuberante naturaleza y a la familia como centro vital, que nos hace sonreír de la ingenuidad del niño y de su proceso de madurez.

El texto cuidado de Ricardo Alcántara se ve engrandecido gracias a las ilustraciones de Maria Rius, que rebosan vida y felicidad en cada lámina llena de plantas coloristas y un rostro infantil que muestra ternura, sorpresa, inocencia y agradecimiento según el pasaje ilustrado.

De la importancia de estas ilustraciones, hay que anotar que el pájaro azul dibujado es el galardón que se entrega a los ganadores del Premio Maria Rius, referente artístico y pedagógicos para ilustradores o productores de libros ilustrados.

Estamos ante un clásico de la literatura infantil que conserva su fuerza poética y su belleza visual como el primer día.

Si quieres conocer toros libros escritos por Ricardo Alcántara pincha aquí.


Después de leer.


Podemos reproducir con recortes de cartulinas o con pintura de dedo algunas de las coloristas imágenes de la selva y, sobre todo, el pájaro azul.

Además podemos charlar sobre la mejor manera de hacer amigos.

lunes, 23 de marzo de 2026

"Pandilla wasabi 1. Abril contra el aburrimiento mortal" de Álvaro Núñez

Pandilla wasabi 1. Abril contra el aburrimiento mortal
Texto: Álvaro Núñez
Ilustraciones: Alberto Díaz
Editorial Anaya
ISBN: 978-84-143-4061-5
140 x 185 mm, 104 páginas,
10,95 €, (+ 6 años)
2024.


Por José R. Cortés Criado.


“Cuando entramos, observo cómo los mayores miran los libros que tienen delante como si estuviesen hipnotizados.” Álvaro Núñez: Pandilla wasabi 1. Abril contra el aburrimiento mortal.


Abril es una niña que, las tardes de los martes y jueves, ha de permanecer en el centro cultural mientras su padre asiste a clases de pilates. No entiende que su padre llame de esa forma tan rara a hacer gimnasia ni que tenga que aburrirse enormemente, con otros niños en idéntica situación.

Para colmo, el monitor de tiempo libre no acudió esa tarde y los pequeños fueron recogidos por la bibliotecaria, según ellos, es una bruja que no deja a los niños hablar ni reír ni jugar…, ósea, es una extraterrestre.

Así de mal andaban Emerson, Rosa Delia, Juan, Zaira, Abril y Nicolai en la sala de lectura hasta que Abril, la narradora de la historia, pide permiso para ir al servicio y todos los demás también.

Se escapan de la “bruja” y recorren todo el edificio, unas veces ayudando a un señor a transportar cuadros, a unas señoras ataviadas con pañuelos y ombligo al aire a ponerles en marcha un reproductor de CDs, a pintar junto a otras personas mayores, a subir y bajar escaleras, siempre huyendo de la bibliotecaria que andaba tras ellos para que no ocurriese nada malo.

Por donde pasaban ayudaban y estorbaban por igual, unas veces los mayores se reían, otras se preocupaban, como cuando echaron una mano en un taller de cocina japonesa y el gato que acaban de encontrarse se comió un tazón de wasabi y salió disparado como un cohete entre las piernas de todos.


En fin, lo que iba a ser una tarde superaburrida se convirtió en una sucesión de aventuras superdivertidas desde su punto de vista. Nunca sospecharon estos seis personajes, que no se conocían, lo bien que se lo podían pasar en el centro cultural

La historia está contada con mucha gracia y los lectores, no podemos más que sonreír ante cada episodio y cómo aplican su lógica a lo que ven, a lo que hacen y a lo que imaginan.

Los que abran sus páginas se enfrenta a situaciones cómicas por lo que los niños interpretan ante cada situación y por las diversas maneras de responder por parte de los adultos a su presencia. La diversión está asegurada. El ingenio de su autor nos sorprende.

El texto de Álvaro Núñez se complementa con unas coloristas ilustraciones de Alberto Díaz que nos muestran las diferentes experiencias infantiles en tan singular espacio. Tanto los planos descriptivos como los narrativos dan agilidad al relato. Los planos detalles nos aclaran ciertos aspectos y todos hacen que la lectura sea muy amena.

Un buen libro para reír, aprender y hacer nuevas amistades.


Después de leer


Podemos intercambiar información con los pequeños lectores sobre las actividades “extraescolares” de sus padres y compararlas con las que ellos lleven a cabo.

Como segundo apartado, pueden añadir lo que hacen mientras sus padres están con sus aficiones.


Si quieres conocer otros libros escritos por Álvaro Núñez pincha aquí.

SI quieres conocer otros libros ilustrados por Alberto Díaz pincha aquí.