La inesperada visita del señor P
Texto: María Farrer
Ilustraciones: Daniel Rieley
Traducción: Ana Doblado
Colección Las Tres Edades
ISBN 978-84-17151-02-7
150 x 230 mm, 230 páginas
(0-99 años), 15,95€
2017.
Por José R. Cortés Criado.
Arthur quiere tener una familia normal, no se siente a
gusto con su hermano Liam porque se altera cuando hay ruidos extraños, emite
sonidos raros si no se le da lo que desea, se balancea hacia adelante y hacia
atrás cuando está alterado y sus padres siempre le piden a Arthur que ceda ante
su hermano, pero el chico no está por la labor, no entiende cómo siempre están pendientes
de Liam y no de él.
Así, que cierto día decide abandonar la casa familiar
porque ya no resiste más la situación y regresa rápidamente asustado porque en
la puerta hay un enorme oso polar con una pequeña maleta en la mano en la que puede
leerse señor P.
Tras el horror Arthur hace buenas migas con el oso, los
padres pasado el pavor deciden que se quede en el garaje por una noche y todo
comienza a cambiar en la vida familiar y, no es para menos, a ver si no te
cambia la vida con un oso polar en tu casa compartiendo juego con tus hijos.
Esta figura del enorme animal de pelaje blanco, aunque la autora
nos aclara que es transparente pero que por los efectos de la luz lo vemos
blanco, atrae al pequeño Liam y a todos los amigos de Arthur, llegando a ser un
revulsivo para la vida escolar también.
La historia está contada con suma naturalidad y muchos de
los personajes aceptan la presencia del plantígrado con normalidad, desde los
niños, hasta la directora del colegio que enseguida aprovecha para realizar un
trabajo extraordinario sobre los osos, el cambio climático, los polos…pues hay
que aprovechar todo acontecimiento para profundizar en el aprendizaje.
La vida dio un giro enorme con la presencia del Señor P, el
equipo de fútbol de la clase de Arthur gana un campeonato, Liam se convierte en
el mejor animador del equipo si no contamos al señor P y el mejor fotógrafo, el
conductor del autobús acepta de buen grado que el oso viaje con los niños, los
padres están encantados con el nuevo huésped familiar, el oso aprende cosas de los
humanos, en fin, todo perfecto.
Los hermanos terminan formando una buena pareja, Arthur acepta
a Liam tal como es, los miembros del equipo también y el señor P decide que ha
de abandonar ese hogar, pues en otro sitio aguardan su presencia con premura.
Ingeniosa historia que gustará a los lectores por su
desparpajo a la hora de exponer las ideas como por la temática tratada; en
ningún momento hay lecciones de moralina ni carga informativa sobre el tema,
solo el devenir natural de una serie de acontecimientos familiares que pueden ocurrir
en cualquier vivienda, salvo el hecho mágico de aparecer un oso en sus vidas.
Este personaje mágico es que hace cambiar todo para bien y
pone el punto de cordura y sensatez, llega a ser aceptado por el lector y comprendido,
a pesar de que no habla, solo emite algunos sonidos y parpadea cuando entiende
algo, y hace ver a los demás que su comportamiento es el correcto para las
situaciones complicadas.
El señor P tiene todos los ingredientes del amigo perfecto, es divertido, sabe jugar, actúa con sensatez, tiene una capacidad de empatía de la que carece el niño y es el perfecto apoyo que Arthur necesita en su infancia para superar los problemas familiares.
Los textos de María Farrer están ilustrados por Daniel
Rieley en blanco y negro, junto a los dibujos aparecen onomatopeyas, huellas de
oso al lado del número de página, algunos elementos cotidianos como un balón,
un cubo y una fregona encabezando los capítulos…
También llama la atención el tamaño de letra empleado en la
impresión, los gritos y sonidos altos aparecen en mayor tamaño, igual que
algunas veces las palabras se encogen y se expanden según indiquen que el oso
entra o sale de un espacio reducido, otras las frases forman una bufanda al
viento o suben y bajan, o reproducen las hojas cuadriculadas de un diario
personal con letra ligada.
Tipografía y dibujos se unen para hacernos pasar un buen
rato con ese oso futbolero, divertido, patoso, enorme…que se asusta de las
arañas pero sabe cómo tratar a las personas.
El señor P tiene todos los ingredientes del amigo perfecto, es divertido, sabe jugar, actúa con sensatez, tiene una capacidad de empatía de la que carece el niño y es el perfecto apoyo que Arthur necesita en su infancia para superar los problemas familiares.
Me apetece leerlo ya! Gracias por compartir.
ResponderEliminarNo hay de qué. Me alegra saber que te gusta el libro, seguro que no te defraudará.
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